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martes, 10 de julio de 2018

Cuando Es Más Bendecido Recibir


… María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.
Lucas 10:42
Si Jesús viniera a tu casa, ¿qué harías?  ¿Le pedirías que se siente y comenzarías a servirle?  ¿O te sentarías con Él y comenzarías a servirte de Él?  ¿Le permitirías servirte y llenarte?
Jesús llegó a la casa de dos hermanas, Marta y María. (Lucas 10:38)  Marta vio Su cansancio.  Ella sabía que Jesús había estado caminando varias millas, haciendo el bien, sanando a los enfermos y satisfaciendo las necesidades de las personas.  Obviamente, Él debe estar cansado, pensó ella, así que lo vio como a alguien de quien tenía que hacerse cargo.
María, sin embargo, vio más allá del cansancio externo de Jesús, ella vio Su divinidad.  Vio que Él era alguien de quien ella necesitaba servirse.  Y al hacer esto, ella lo hizo sentir a Él como Dios —el Salvador que había venido para servirla y no para ser servido por ella. (Mateo 20:28)  ¡Jesús incluso la elogió por haber escogido la mejor parte!
Nuestras mentes humanas simplemente encuentran esto difícil de creer.  Algunas personas me dicen: “Pero Pastor Prince, la Biblia dice que es más bienaventurado dar que recibir.” (Hechos 20:35)  Y cuando se trata de los hombres, esto es verdad.  Pero cuando se trata de Dios, Él quiere dar.  De hecho, a menos que tú aprendas a recibir de Dios, no vas a tener nada para dar a las personas.
¿Cuál de las hermanas le dio a Jesús el banquete más dulce, que lo llenó?  ¡Marta, que estaba muy ocupada preparando comida para Él?  ¿O María, que se sentó sin moverse, y se sirvió de Él, tomando profundamente de Él?  Fue María.  Ella hizo que Jesús tuviera esa sensación de Su gloria divina.  Ella permitió que Jesús fuera el dador, para ser Dios.
Al igual que Marta, nosotros siempre confundimos los roles.  De alguna manera pensamos que Dios necesita nuestro servicio, pero Él realmente quiere llenarnos primero.  Los oídos y el corazón de María eran más preciados para Jesús, que las manos y pies de Marta.
Nosotros utilizamos nuestros oídos y corazones para tomar de Jesús.  Usamos nuestras manos y pies para servirle a Él, y hay lugar para eso.  Pero nuestro sentido y apreciación de la llenura divina de Dios, es más preciada para Él que todo el servicio que podamos rendirle.  Y cuando tú tomas de Él, no puedes evitar convertirte en un gran dador y siervo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 26 de septiembre de 2017

Ten Un Gran Corazón Como Dios

Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
Proverbios 11:24
Cuando Dios creó este mundo, lo hizo con más que suficiente de todo lo que necesitamos.  ¡Él derrochó!  Él es un Dios extravagante.  Él no despertará un día diciendo: “Mi Dios, ¡me olvidé de poner suficiente petróleo en la tierra!”  Déjame decirte esto: Dios nunca será atrapado con la guardia baja.  ¡Él tiene provisiones más que suficientes para todas tus necesidades en este mundo!
Quiero que tú sepas hoy que tu amante Padre celestial tiene un corazón grande, y es un Dios generoso en abundancia.  Cuando recibes la revelación de cómo Él está tan lleno de amor, poder y provisión, ya no vives constantemente preocupado por tus necesidades, ni envidioso de los demás cuando los ves bendecidos.  Cuando sabes que todos los recursos del cielo son tuyos para que los disfrutes, a causa de la cruz de Jesús, tú puedes tener un corazón generoso, un corazón grande, como el de tu Papá Dios.  Y de acuerdo al versículo de hoy, cuando tienes un gran corazón, tú te conviertes en candidato para recibir aún más de lo que Dios posee.
Así que, medita sobre la abundancia de Dios para ti y abre tu corazón hoy.  Sé un dador.  Se de bendición.  Alégrate con los demás cuando son bendecidos.  Mírate a ti mismo bendecido y provisto a causa de Jesús, ¡y en poco tiempo, vas a verlo en tu exterior!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


domingo, 19 de julio de 2015

Dios Es Dador, No Tomador

Romanos 8:32
El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?
Algunos cristianos erróneamente creen que Dios da y también quita.  En los funerales, algunas veces escuchamos al ministro decir: “El Señor dio, y el Señor quitó.  Bendito sea el nombre del Señor.”
Recuerdo una ocasión en la que visitaba a un bebé que estaba sufriendo de cáncer.  Escuché a uno de los miembros de su familia comentar: “Tú no puedes estar seguro de cuál es la voluntad de Dios.  Él puede sanar o puede no hacerlo.”  Lo que esa persona quiso decir fue que aunque el Señor le dio a los padres a este bebé, Él puede después quitárselos.
Job tuvo esta misma actitud cuando recibió las noticias de que había perdido sus propiedades y a sus hijos.  Pensando que Dios era la fuente de sus problemas, y sin saber que realmente era Satanás que había venido en contra suya, él dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá.  El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor” (Job 1:21).  Tal declaración parece honrar a Dios, pero en realidad, lo que hace es revelar una imagen equivocada de nuestro Padre celestial.
Como hijos de Dios, nosotros sabemos que la voluntad del Padre está a nuestro favor.  ¡Él es dador, no tomador!  Jesús dijo: “No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino” (Lucas 12:32).  Es el diablo quien es el ladrón.  Él vino para robar, matar y destruir.  Pero Jesús vino para darnos vida y vida en abundancia (Juan 10:10).
Jesús satisfizo toda necesidad y sanó toda enfermedad traída delante de Él, y en la cruz, Él entregó Su propia vida.  Ni una sola vez tomó algo de las personas que vinieron a Él.  Y la Biblia dice que cualquiera que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9).
Amado, tu Padre celestial quiere que sepas hoy que Él es quien te da todas las cosas buenas.  Y si Él nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, “¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?”
Pensamiento Del Día

Si nuestro Padre celestial nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?


miércoles, 22 de abril de 2015

Cuando Es Más Bendecido Recibir

Lucas 10:42
… María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.
Si Jesús viniera a tu casa, ¿qué harías?  ¿Le pedirías que se siente y comenzarías a servirle?  ¿O te sentarías con Él y comenzarías a tomar de Él?  ¿Le permitirías servirte y llenarte?
Jesús llegó a la casa de dos hermanas, Marta y María (Lucas 10:38).  Marta vio Su cansancio.  Ella sabía que Jesús había estado caminando varias millas, haciendo el bien, sanando a los enfermos y satisfaciendo las necesidades de las personas.  Obviamente, Él debe estar cansado, pensó ella, así que lo vio como a alguien de quien tenía que hacerse cargo.
María, sin embargo, vio más allá del cansancio externo de Jesús, ella vio Su divinidad.  Vio que Él era alguien de quien ella necesitaba tomar.  Y al hacer esto, ella lo hizo sentir a Él como Dios —el Salvador que había venido para servirla y no para ser servido por ella (Mateo 20:28).  ¡Jesús incluso la elogió por haber escogido la mejor parte!
Nuestras mentes humanas simplemente encuentran esto difícil de creer.  Algunas personas me dicen: “Pero Pastor Prince, la Biblia dice que es más bienaventurado dar que recibir” (Hechos 20:35).  Y cuando se trata de los hombres, esto es verdad.  Pero cuando se trata de Dios, Él quiere dar.  De hecho, a menos que tú aprendas a recibir de Dios, no vas a tener nada para dar a las personas.
¿Cuál de las hermanas le dio a Jesús el banquete más dulce, que lo llenó?  ¡Marta, que estaba muy ocupada preparando comida para Él?  ¿O María, que se sentó sin moverse, y tomó profundamente de Él?  Fue María.  Ella hizo que Jesús tuviera esa sensación de Su gloria divina.  Ella permitió que Jesús fuera el dador, para ser Dios.
Al igual que Marta, nosotros siempre confundimos los roles.  De alguna manera pensamos que Dios necesita nuestro servicio, pero Él realmente quiere llenarnos primero.  Los oídos y el corazón de María eran más preciados para Jesús, que las manos y pies de Marta.
Nosotros utilizamos nuestros oídos y corazones para tomar de Jesús.  Usamos nuestras manos y pies para servirle a Él, y hay lugar para eso.  Pero nuestro sentido y apreciación de la llenura divina de Dios, es más preciada para Él que todo el servicio que podamos rendirle.  Y cuando tú tomas de Él, no puedes evitar convertirte en un gran dador y siervo.
Pensamiento Del Día

A menos que aprendas cómo recibir de Dios, no vas a tener nada que dar a las personas.


viernes, 29 de agosto de 2014

Ten Un Gran Corazón Como Dios

Medita En

Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
Proverbios 11:24
Cuando Dios creó este mundo, lo hizo con más que suficiente de todo lo que necesitamos.  ¡Él derrochó!  Él es un Dios extravagante.  Él no despertará un día diciendo: “Mi Dios, ¡me olvidé de poner suficiente petróleo en la tierra!”  Déjame decirte esto: Dios nunca será atrapado con la guardia baja.  ¡Él tiene provisiones más que suficientes para todas tus necesidades en este mundo!
Quiero que tú sepas hoy que tu amante Padre celestial tiene un corazón grande, y es un Dios generoso en abundancia.  Cuando recibes la revelación de cómo Él está tan lleno de amor, poder y provisión, ya no vives constantemente preocupado por tus necesidades, ni envidioso de los demás cuando los ves bendecidos.  Cuando sabes que todos los recursos del cielo son tuyos para que los disfrutes, a causa de la cruz de Jesús, tú puedes tener un corazón generoso, un corazón grande, como el de tu Papá Dios.  Y de acuerdo al versículo de hoy, cuando tienes un gran corazón, tú te conviertes en candidato para recibir aún más de lo que Dios posee.
Así que medita sobre la abundancia de Dios para ti y abre tu corazón hoy.  Se un dador.  Se de bendición.  Alégrate con los demás cuando son bendecidos.  Mírate a ti mismo bendecido y proveído a causa de Jesús, ¡y en poco tiempo, vas a verlo en tu exterior!
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 28 de agosto de 2013

Tenga Un Gran Corazón Como Dios



Medite En

Hay quienes reparten, y les es añadido más;
Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
Proverbios 11:24


Cuando Dios hizo este mundo, lo hizo con más que suficiente de todo lo que necesitamos.  ¡Él derrochó!  Él es un Dios extravagante.  Él no va a despertar un día y decir: “¡Dios mío, me olvidé de poner suficiente petróleo en la tierra!”  Déjeme decirle esto: A Dios nunca le pillaron fuera de guardia.  ¡Él tiene más que suficiente provisión para todas sus necesidades en este mundo!
Yo quiero que hoy usted sepa que su amoroso Padre celestial tiene un gran corazón, y es un generoso Dios de abundancia.  Cuando usted tiene una revelación de cómo Él está tan lleno de amor, poder y provisión, no vivirá la vida constantemente preocupado por sus necesidades, ni sentirá envidia de los demás cuando les vea ser bendecidos.  Cuando usted sabe que todos los recursos del cielo son suyos para disfrutar debido a la cruz de Jesús, usted puede tener un corazón generoso, un gran corazón, como su Padre Dios.  Y de acuerdo con el versículo de hoy, cuando usted tiene un gran corazón, se convierte en un candidato para recibir aún más de lo que Dios tiene.
Así que medite en la abundancia de Dios para con usted y abra su corazón hoy.  Sea un dador.  Sea una bendición.  Alégrese con los demás cuando ellos son bendecidos.  ¡Mírese a sí mismo bendecido y provisto a causa de Jesús y después de poco tiempo, usted lo verá en el exterior!

Bendiciones,
Joseph Prince


martes, 28 de agosto de 2012

Tenga Un Gran Corazón Como Dios



Medite En


Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. 

Proverbios 11:24

Cuando Dios creó este mundo, Él lo hizo con más que suficiente de todo lo que necesitamos.  El derrochó!  Él es un Dios extravagante.  Él no va a despertar un día y decir, "¡Dios mío, me olvidé de poner suficiente petróleo en la tierra!"  Déjeme decirle esto: Dios nunca será atrapado con la guardia baja.  Él tiene provisiones más que suficientes para todas sus necesidades en este mundo!
Quiero que usted sepa hoy que su amante Padre celestial es de gran corazón, y es generoso Dios de  abundancia.  Cuando usted tiene una revelación de cómo Él está tan lleno de amor, poder y provisión, no va a vivir la vida constantemente preocupado por sus necesidades, o envidioso de los demás cuando usted los ve bendecidos.  Cuando usted sabe que todos los recursos del cielo son suyos para disfrutar a causa de la cruz de Jesús, usted puede tener un corazón generoso, un corazón grande, como su Papá Dios.  Y de acuerdo al versículo de hoy, cuando usted tiene un gran corazón, usted se convierte en un candidato para recibir aún más de lo que Dios tiene.
Así que medite sobre la abundancia de Dios hacia usted y abra su corazón hoy.  Sea un dador.  Sea una bendición.  Alégrese con los demás cuando son bendecidos.  Véase a usted mismo bendecido y proveído por causa de Jesús y en poco tiempo, usted lo verá en el exterior!
 
Bendiciones,
Joseph Prince