recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta a nuestro favor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta a nuestro favor. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de enero de 2017

Dios Es Dador, No Tomador

El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?
Romanos 8:32

Algunos cristianos erróneamente creen que Dios da y también quita.  En los funerales, algunas veces escuchamos al ministro decir: “El Señor dio, y el Señor quitó.  Bendito sea el nombre del Señor.”
Recuerdo una ocasión en la que visitaba a un bebé que estaba sufriendo de cáncer.  Escuché a uno de los miembros de su familia comentar: “Tú no puedes estar seguro de cuál es la voluntad de Dios.  Él puede sanar o puede no hacerlo.”  Lo que esa persona quiso decir fue que aunque el Señor le dio a los padres a este bebé, Él puede después quitárselos.
Job tuvo esta misma actitud cuando recibió las noticias de que había perdido sus propiedades y a sus hijos.  Pensando que Dios era la fuente de sus problemas, y sin saber que realmente era Satanás que había venido en contra suya, él dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá.  El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor.” (Job 1:21)  Tal declaración parece honrar a Dios, pero en realidad, lo que hace es revelar una imagen equivocada de nuestro Padre celestial.
Como hijos de Dios, nosotros sabemos que la voluntad del Padre está a nuestro favor.  ¡Él es dador, no tomador!  Jesús dijo: “No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino.” (Lucas 12:32)  Es el diablo quien es el ladrón.  Él vino para robar, matar y destruir.  Pero Jesús vino para darnos vida y vida en abundancia. (Juan 10:10)
Jesús satisfizo toda necesidad y sanó toda enfermedad traída delante de Él, y en la cruz, Él entregó Su propia vida.  Ni una sola vez tomó algo de las personas que vinieron a Él.  Y la Biblia dice que cualquiera que ha visto a Jesús, ha visto al Padre. (Juan 14:9)
Amado, tu Padre celestial quiere que sepas hoy que Él es quien te da todas las cosas buenas.  Y si Él nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, “¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Si nuestro Padre celestial nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?


domingo, 19 de julio de 2015

Dios Es Dador, No Tomador

Romanos 8:32
El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?
Algunos cristianos erróneamente creen que Dios da y también quita.  En los funerales, algunas veces escuchamos al ministro decir: “El Señor dio, y el Señor quitó.  Bendito sea el nombre del Señor.”
Recuerdo una ocasión en la que visitaba a un bebé que estaba sufriendo de cáncer.  Escuché a uno de los miembros de su familia comentar: “Tú no puedes estar seguro de cuál es la voluntad de Dios.  Él puede sanar o puede no hacerlo.”  Lo que esa persona quiso decir fue que aunque el Señor le dio a los padres a este bebé, Él puede después quitárselos.
Job tuvo esta misma actitud cuando recibió las noticias de que había perdido sus propiedades y a sus hijos.  Pensando que Dios era la fuente de sus problemas, y sin saber que realmente era Satanás que había venido en contra suya, él dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá.  El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor” (Job 1:21).  Tal declaración parece honrar a Dios, pero en realidad, lo que hace es revelar una imagen equivocada de nuestro Padre celestial.
Como hijos de Dios, nosotros sabemos que la voluntad del Padre está a nuestro favor.  ¡Él es dador, no tomador!  Jesús dijo: “No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino” (Lucas 12:32).  Es el diablo quien es el ladrón.  Él vino para robar, matar y destruir.  Pero Jesús vino para darnos vida y vida en abundancia (Juan 10:10).
Jesús satisfizo toda necesidad y sanó toda enfermedad traída delante de Él, y en la cruz, Él entregó Su propia vida.  Ni una sola vez tomó algo de las personas que vinieron a Él.  Y la Biblia dice que cualquiera que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9).
Amado, tu Padre celestial quiere que sepas hoy que Él es quien te da todas las cosas buenas.  Y si Él nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, “¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?”
Pensamiento Del Día

Si nuestro Padre celestial nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?


jueves, 16 de julio de 2015

Un Solo Gemido Puede Alcanzar El Trono De Dios

Romanos 8:26
Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Una vez, cuando mi padre fue hospitalizado, recuerdo que fui manejando tan rápido como pude hacia el hospital, para verlo, porque su condición estaba deteriorándose rápidamente.  Yo iba llorando en el carro, en mi camino hacia allá.  No sabía qué orar.  Así que, solo lloraba y oraba en lenguas, gimiendo en mi espíritu.
Creo que en ese punto tan bajo, el Espíritu Santo me estaba ayudando en mis debilidades —“Porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu Mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.”
Los eventos que pronto se desarrollaron en el hospital, me convencieron de que un solo gemido o suspiro, puede alcanzar el trono de nuestro Abba Padre.
Me las arreglé para llegar al hospital justo a tiempo para tomar la mano de mi padre antes de que fuera llevado a cirugía.  Los cirujanos salieron de la sala de operaciones poco tiempo después para informar a mi madre que ellos no necesitaron hacer nada después de haberlo abierto, porque descubrieron que la “cirugía” ya había sido hecha en él.
Sorprendida, mi madre les respondió: “Él nunca antes ha sido operado.  Yo soy su esposa.  Debo saberlo bien.”  No convencidos, cuando mi padre estuvo consciente de nuevo los cirujanos le dijeron: “Nosotros abrimos su cuerpo y encontramos que la cirugía ya había sido hecha.  Quien quiera que lo haya hecho, hizo un trabajo perfecto.”
Igualmente sorprendido, mi padre les dijo: “Yo nunca antes he tenido una cirugía.”
“No, ¡si la tuviste!”  insistieron los cirujanos.
Mientras mis padres y los doctores seguían discutiendo, me hallé a mi mismo pensando: “Dios mío, en camino hacia el hospital yo ni siquiera ore por un milagro.  Aún así, ¡un milagro acaba de suceder!”
Mi amigo, cuando nosotros, que somos hijos de Dios gemimos mientras oramos en el Espíritu, el Espíritu Santo intercede por nosotros con gemidos que son capaces de alcanzar el trono de nuestro Abba Padre, ¡y hacer que Él se mueva poderosamente a nuestro favor!
Pensamiento Del Día

¡Un solo gemido o suspiro puede alcanzar el trono de tu Abba Padre y hacer que Él se mueva poderosamente a tu favor!