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jueves, 30 de marzo de 2017

Medita En Jesús Para Triunfar en Grande

El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Salmo 23:1

Bajo el Nuevo Pacto, cuando meditamos en la Palabra tenemos que meditar en la persona de Jesús.  Jesús es el Verbo hecho carne, y mientras meditas en Su amor por ti, en Su obra terminada, en Su perdón y en Su gracia, tú tendrás grandes triunfos.
Puedes simplemente tomar un versículo y meditar en el amor de Jesús por ti.  Por ejemplo, puedes comenzar a murmurar el Salmo 23:1 en voz baja: “El Señor es mi pastor, nada me faltará.”  Mientras meditas en este sencillo verso, comenzarás a darte cuenta de que el Señor es (tiempo presente) tu pastor.  Un pastor provee para sus ovejas, las alimenta y las protege.  Y debido a que Jesús es tu pastor, tú no tendrás falta de nada.  No tendrás falta de sabiduría, dirección, provisión –nada.
Ahora, en este corto tiempo de meditación en Jesús, te es impartida fe y tu corazón es animado con la realidad de que Jesús está contigo, incluso cuando estás enfrentando problemas.  Seas un ama de casa, un vendedor o un empresario, tu alma será alimentada y fortalecida cuando medites en Jesús.  De hecho, ¡Él te impulsará hacia el éxito sin que tú siquiera te des cuenta!  Sin que tú tengas que programar o hacer cualquier planificación, Él dirigirá tus pasos y hará que puertas de oportunidad se abran completamente para ti.  Cuando tú meditas en Jesús, tus caminos siempre son convertidos en prósperos.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


jueves, 26 de enero de 2017

¿Has Tomado Tu Descanso De Amor Hoy?

Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor.
Juan 15:9

Es probable que en tu lugar de trabajo tomes descansos para tomar café, para el almuerzo, para tomar té y definitivamente que para ir al baño también.  ¿Por qué no hacer lo mismo en tu vida espiritual, tomar tiempo para descansos, sobre todo para descansos de amor?
¿Qué es un descanso de amor?  Es el momento que te tomas para disfrutar y alimentarte del amor de Jesús por ti.  En cualquier momento durante el día, dondequiera que estés, encuentra un lugar tranquilo y aliméntate del amor de Jesús.  Simplemente siéntate y habla con Él.  Dile: “Gracias Jesús, por amarme.  Nada va a pasarme que Tú no lo sepas ya.  Jesús, cuando yo no podía salvarme a mí mismo, Tú moriste por mí.  Tú diste tu vida por mí.  ¿Qué no harías Tú por mí?”
Tales descansos de amor están tipificados en el Antiguo Testamento por Aarón, el sumo sacerdote, y sus hijos comiendo el pecho del animal sacrificado. (Levítico 7:31)  El pecho del animal habla del amor de Jesús.  Hoy en día, tú eres un sacerdote para Dios. (Apocalipsis 1: 6)  Así que, pasa tiempo alimentándote del amor de Jesús por ti, y mírate a ti mismo nutrido, fortalecido y sostenido por Su amor.  Jesús es nuestro Sumo Sacerdote hoy.  Esto significa que Su alimento está en amarnos.  Él disfruta amarnos y también es “alimentado” por Su amor por nosotros.
Pero no hay que olvidar que el pecho fue asado en el fuego (Levítico 7:35), lo que habla del juicio de Dios sobre Jesús mientras colgaba en la cruz, porque Él estaba llevando nuestros pecados.  Así que, mientras te alimentas del amor de Jesús por ti, míralo amándote en la cruz.  Cuando las cosas a tu alrededor no vayan bien, no permitas que el diablo te diga: “Si Dios te ama, ¿cómo es que estas cosas te están sucediendo?”  Amigo mío, interpreta el amor de Dios por ti basado en la cruz, no en tus circunstancias actuales.
Durante el día, cuando el trabajo se ponga difícil, cuando estés muy ocupado, cuando los problemas se acumulen o cuando venga el desánimo, ¡simplemente detén todo y tómate un descanso de amor con Jesús!  Permítele a Jesús amarte.  Permítete a ti disfrutar de ser amado por Él.   ¡Apóyate en Su seno, permanece en Su amor y nútrete de Su amor por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento del Día

¡Aliméntate del amor de Dios por ti hoy!


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Usted Es El Discípulo A Quien Jesús Ama



Medite En

Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor.
Juan 15:9


Yo solía pensar que de todos los discípulos a quienes Jesús amaba, Juan era a quien el Señor más amaba, porque la Biblia lo llama “el discípulo a quien Jesús amaba.”  Pero un día, descubrí que la frase, “el discípulo a quien Jesús amaba,” sólo aparece en el Evangelio de Juan.  En otras palabras, fue Juan quien se hacía llamar a sí mismo el discípulo a quien Jesús amaba!
¿Estaba siendo Juan arrogante?  ¿Acaso Jesús lo amaba más que al resto?  No, Jesús amaba a sus 12 discípulos por igual, pero Juan lo entendía, así que lo personalizó y puso en práctica el amor de Jesús por él.
Mi amigo, eso es lo que también usted debe hacer.  No solo diga: “Sí, sí, Jesús ama a todos.”  Diga: “¡Jesús ME ama!”  Diga: “Yo soy el estudiante a quien Jesús ama,” o “Yo soy la madre a quien Jesús ama!”  Todos los días, personalice, practique y descanse en el amor de Jesús por usted.  Espere expectante las cosas buenas que van a sucederle cuando usted crea que Jesús LE ama de una manera íntima y personal!

Bendiciones,
Joseph Prince


martes, 6 de noviembre de 2012

Usted Es El Discípulo A Quien Jesús Ama



Medite En

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
Juan 15:9

Yo solía pensar que de todos los discípulos a quienes Jesús amaba, Juan era más amado por el Señor porque la Biblia lo llama “el discípulo a quien Jesús amaba”. Entonces, un día, descubrí que la frase, “el discípulo a quien Jesús amaba”, sólo aparece en el Evangelio de Juan. En otras palabras, fue Juan quien se llamaba a sí mismo el discípulo a quien Jesús amaba!
¿Estaba Juan siendo arrogante? ¿Acaso Jesús lo amaba a él más que al resto?  No, Jesús amó a los 12 discípulos de la misma forma, pero Juan lo sabía, así que personalizó y llevó a la práctica el amor de Jesús por él.
Amigo, eso es lo que usted debe hacer también. No se limite a decir: “Sí, sí, Jesús nos ama a todos.”  Diga: “¡Jesús ME ama!”  Diga: “Yo soy el estudiante a quien Jesús ama”, o “Yo soy la mamá a quien Jesús ama!”  Todos los días, personalice, lleve a la práctica y descanse en el amor de Jesús por usted. Espere que cosas buenas le sucedan cuando crea que Jesús LE ama de una manera íntima y personal! 

Bendiciones,
Joseph Prince