recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta delante de Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta delante de Dios. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de diciembre de 2019

No Menosprecies Los Comienzos Humildes


Medita En
No menosprecien estos modestos comienzos, pues el Señor se alegrará cuando vea que el trabajo se inicia y que la plomada está en las manos de Zorobabel.  (Zacarías 4:10, NTV)
Es interesante ver cómo Dios nunca desprecia las cosas pequeñas.
Cuando el niño trajo sus cinco panes y dos peces, el discípulo Andrés se burló, condescendiente le dio unas palmaditas al niño en la cabeza y le dijo a Jesús: “¿Qué es esto para tantos?” (Juan 6:9)  En un contraste directo, Dios no despreció el pequeño almuerzo del niño.
Amigo, no desprecies las pequeñas cosas que tienes ahora.  Míralas como tus propios “cinco panes y dos peces”, incluso cuando las personas a tu alrededor se burlen y te menosprecien.  Aprende a ignorar a esas personas y pon tus cosas pequeñas delante de Jesús.  Porque mientras que tú y yo no tenemos poder para multiplicar, ¡Jesús ciertamente lo tiene!
Entonces, sea lo que sea que estés construyendo en este momento en tu carrera, tu ministerio o tu negocio, no desprecies el día de los comienzos pequeños, humildes y aparentemente insignificantes.  Involucra a Jesús y permite que Su provisión de favor, sabiduría y poder, multiplique y haga crecer las pequeñas cosas en tus manos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Perfecta Paz


Medita En
¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en Ti; a todos los que concentran en Ti sus pensamientos!  (Isaías 26:3, NTV)
Frances Havergal escribió el himno muy apreciado, “Cual La Mar Hermosa”.  Te invito a leer la letra de este hermoso himno para ver cómo su revelación de la sangre de Jesús que siempre limpia, dio entrada a la abundancia de la perfecta paz de Dios en su corazón y su mente:
1 Cual la mar hermosa es la paz de Dios,
Fuerte y gloriosa es eterna paz;
Grande y Perfecta, premio de la cruz;
Fruto del Calvario, obra de Jesús.
Coro:
Descansando en Cristo siempre paz tendré;
En Jehová confiando nada temeré.
2 En la mano fuerte de mi Padre Dios,
Nunca hay molestias, hay perfecta paz;
Nunca negra dura, pena ni pesar,
Vejaciones crueles no me asediarán.
3 Toda nuestra vida cuidará Jesús,
Cristo nunca cambia, Él es nuestra paz;
Fuertes y seguros en el Salvador,
Siempre moraremos en Su grande amor.
4 Oh, Señor amado, Tú nos das quietud;
De Ti recibimos celestial salud;
Haznos conocerte, te amaremos más;
Sé Tú nuestro dueño, Príncipe de paz.
Las últimas palabras de Frances antes de pasar a estar con Jesús fueron: “Todo es perfecta paz.  Sólo estoy esperando que Jesús me lleve”.  Qué manera de entrar a la gloria —poseyendo una perfecta seguridad de salvación, porque ella sabía en su alma que todos sus pecados fueron perdonados, ¡y que cada momento de su vida estuvo perdonada delante de Dios!
Amigo, si estás viviendo la vida en el valle de la desesperación, creyendo que tus pecados te están separando de la intimidad con el Señor y te ahogan en la derrota, quiero que sepas que debido a que has puesto tu fe en Cristo, ¡tú estás bajo la fuente de la sangre de Cristo, que siempre limpia!  Todo sentimiento de contaminación o mancha de pecado será borrado de tu conciencia cuando sepas y creas lo que Frances descubrió.
Debido a que la sangre de Jesús te limpia continuamente, tú no puedes entrar y salir de la luz de Cristo, entrar y salir de estar sentado en los lugares celestiales en Cristo, entrar y salir de ser perdonado, justificado y hecho justo, entrar y salir de tener comunión con Dios.  ¡No es una salvación de a veces sí y a veces no, ¡sino una salvación que le ha asegurado un sí a todas las promesas de Dios debido a la sangre de Jesús! (Ver 2Cor. 1:19–20)  ¡Hoy, con todo tu corazón, amado, di que sí!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 21 de octubre de 2018

Convierte Tus Preocupaciones En Oraciones


Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.
Filipenses 4:6
Mi amigo, Dios no te quiere temeroso, ni inquieto, ni ansioso.  Al contrario, Él quiere que: “Por nada estéis afanosos, antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.”
Así que, cuando tengas una preocupación o un afán, de inmediato, convierte esa preocupación en una oración.  Eso es una súplica.  Y cuando estés perturbado por una preocupación  o una situación por la que no sabes cómo orar, ora en el Espíritu, es decir, en lenguas.  Y en medio de esa oración, agradece a Dios porque Él es tu sanidad, tu provisión, tu buen éxito y tu victoria.  Eso, mi amigo, es la acción de gracias.
“Pastor Prince, si estoy preocupado por algo, ¿cuánto tiempo debo orar?”
Permanece en oración.  Ora en el Espíritu hasta que la preocupación se vaya o se disipe, “y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:7)
Esto fue lo que uno de los miembros de nuestra iglesia hizo cuando se encontraba ansioso, tratando de tener acceso a una información importante en su unidad de memoria flash USB.  Después de un día entero en esto sin tener resultados, él finalmente dejó de estar ansioso y convirtió su preocupación en oración, pidiendo al Señor que solucionara este problema por él.  Mientras oraba en lenguas, también estaba siendo agradecido repitiendo en su corazón que tener al Espíritu Santo —el Ayudador— con él, era algo a su favor. (Juan 16:7)
Más tarde esa noche, usando la computadora de su esposa logró tener acceso a la información en su memoria flash después de varios intentos.  Él rápidamente hizo una copia de seguridad de esta información.  Fue sólo cuando en los intentos posteriores por utilizar nuevamente su  memoria flash en la computadora de su esposa falló, que él sutilmente se dio cuenta de que Dios había “resucitado” su memoria flash esa única vez, ¡para que él recuperara su información!
Amado, yo creo que todos nos preocuparíamos mucho menos y disfrutaríamos mucho más de nuestras vidas si solamente nos diéramos cuenta de esta verdad: ¡Nuestro Abba Padre es tan fuerte que no hay nada que Él no pueda hacer y es tan amoroso que no hay nada que Él no vaya a hacer por nosotros!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 14 de marzo de 2017

Dios Escucha Tus Oraciones

El Señor… escucha la oración de los justos.
Proverbios 15:29


En tristeza y angustia, una mujer estéril fue al templo de Dios a orar.  Llorando, ella derramó su corazón delante de Dios.  Ella no oraba audiblemente, solamente movía sus labios mientras le pedía a Dios por un hijo.
Cuando el sacerdote del templo vio la forma en que ella oraba, supuso que estaba ebria e inmediatamente la amonestó.  Ella tuvo que decirle que no estaba ebria, y que en su dolor estaba derramando su alma delante de Dios.
Entonces el sacerdote le dijo: “Ve en paz; y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho.” (1ª Samuel 1:17)  No pasó mucho tiempo después de que esta mujer, Ana, concibió y dio a luz un hijo, Samuel.  Inaudible o suave como fue su oración, ¡Dios la escuchó y cumplió su deseo de un hijo!
Amado, no se trata de cuán largo o corto, ni cuán alto o bajo tú oras, es a quién oras lo que importa.  Hoy, cuando ores, se consciente de que tienes la atención y el oído de tu Padre celestial, que te ama tanto y escucha tus oraciones porque tú has sido justificado en Cristo.  Y si Él te ama lo suficiente para darte lo mejor del cielo –Jesús, ¿cómo no te concederá también con Jesús todas las cosas? (Romanos 8:32)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

1ª Samuel 1:17  “Respondió Elí y dijo: Ve en paz; y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho.”

Romanos 8:32  “El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?”


viernes, 11 de noviembre de 2016

Tu Posición Está Envuelta En Jesús

Por tanto, tenía que ser hecho semejante a Sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.
Hebreos 2:17

En el Antiguo Testamento, la posición de los israelitas como nación ante Dios estaba envuelta en la situación de su sumo sacerdote.  Lo que el sumo sacerdote era delante de Dios, era toda la nación delante de Dios.
Si el sumo sacerdote había pecado, él traía culpa sobre su nación, y Dios rechazaba a toda la nación, sin importar cuán respetuosos de la ley o cuán fieles eran para rendir sus sacrificios.
Por el contrario, si su sumo sacerdote era hallado sin culpa y agradable a Dios, Dios aceptaba a toda la nación, incluso si la gente era pecaminosa.
Desafortunadamente, los sumos sacerdotes de Israel a menudo fracasaban porque como cualquier ser humano,  eran imperfectos.
Gracias a Dios que hoy, tú y yo tenemos a Jesús como nuestro Sumo Sacerdote, quien es 100 por ciento hombre y 100 por ciento Dios.  Como nuestro Sumo Sacerdote, Su posición ante Dios siempre es correcta.  Jesús es siempre aceptable y agradable para el Padre.  Por lo tanto, no podemos perder nunca nuestra aceptación de parte de Dios, porque como nuestro Sumo Sacerdote, Jesús sólo trae justicia a Su pueblo.
En el cielo ahora mismo, Jesús, nuestro Sumo Sacerdote está sentado a la diestra de Dios Padre. (Romanos 8:34)  Esto significa que Dios no se fija en ti.  Él mira a Jesús.  Si Jesús es bueno, tú eres bueno.  Si Jesús es aceptado, tú eres aceptado.  Si Dios ve a Jesús perfecto, entonces Él te ve a ti perfecto.  Si Jesús es justo, entonces tú eres justo.  ¡Y sabemos que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote es bueno, aceptado, perfecto y justo, lo que significa que es así como Dios nos ve!
Mi amigo, tú no puedes perder tu posición correcta porque Jesucristo es tu Sumo Sacerdote. Para perder tu posición, Jesús tiene que perder su posición primero.  Pero nosotros sabemos que tenemos en Jesús un sumo sacerdote que es perfecto y que no puede  fallar.  Así que, tú no necesitas tener miedo nunca o estar consciente de tus faltas cuando te presentas delante de Dios.  Ya que tu posición está completamente envuelta en Jesús, tu Sumo Sacerdote, tú puedes venir a Dios confiadamente y recibir de Él todo lo que necesitas! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Dios nos ve de la forma en que ve a Jesús nuestro Sumo Sacerdote —bueno, aceptado, perfecto y justo.


martes, 12 de julio de 2016

La Cabeza Y El Cuerpo Son Uno

El es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia;
y El es el principio, el primogénito de entre los muertos,
a fin de que El tenga en todo la primacía.
Colosenses 1:18

La Palabra de Dios dice que Cristo es la cabeza y nosotros, la iglesia somos Su cuerpo.  Así que, Cristo y la iglesia son uno.  ¡Cristo y tú son uno!  No podríamos decir que Dios ve a Cristo, la cabeza, perfecto, pero a Su cuerpo, lo ve imperfecto.  O que Cristo es aceptado, pero Su cuerpo, es no aceptado.  ¡La medida de la aceptación de Jesús ante Dios es la medida de tu aceptación ante Dios!
Así que no tiene sentido decir que la cabeza está bien, pero el cuerpo está enfermo, que la cabeza es rica, pero el cuerpo tiene escasez, o que la cabeza descansa, pero el cuerpo está lleno de estrés.  Mi amigo, lo que Jesús es delante de Dios, tú, Su cuerpo, también lo eres.  ¡Como Él es, así eres tú en este mundo!  (1a Juan 4:17) 
Hoy, Dios quiere que tú recuperes que Cristo sea tu cabeza.  Comienza a creer que todas Sus perfecciones, y el deleite y gozo que Él brinda al corazón del Padre, Él los ha puesto a tu cuenta.  Y vas a comenzar a darte cuenta de que Jesús es un dulce aroma fragante para el Padre, ¡y tú también lo eres!
Mientras más comiences a ver que tú eres uno con Cristo, más vas a darte cuenta de que cualquier cosa que necesites en este momento, Él lo está concediendo para ti.  Si tú tienes enfermedad en tu cuerpo, Cristo, tu cabeza, imparte Su salud y sanidad para ti.  Si te falta sabiduría, Cristo tu cabeza, libremente imparte Su sabiduría para ti.  Si tú tienes alguna escasez, Cristo tu cabeza, te da de Sus abundantes riquezas.
Amado, ten esta rica revelación de que Cristo y tú son uno.  Tú nunca vas a poder ser separado de Cristo, tu cabeza, de quien viene toda la provisión para tu cuerpo —todo el poder, la sabiduría, la provisión, y la salud.  Así que, declara: “¡Como Él es, así soy yo en este mundo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡La medida de la aceptación de Jesús ante Dios, es la medida de tu aceptación ante Dios!


lunes, 16 de noviembre de 2015

Tu Posición Está Envuelta En Jesús

Hebreos 2:17
Por tanto, tenía que ser hecho semejante a Sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.
En el Antiguo Testamento, la posición de los israelitas como nación ante Dios estaba envuelta en la situación de su sumo sacerdote.  Lo que el sumo sacerdote era delante de Dios, era toda la nación delante de Dios.
Si el sumo sacerdote había pecado, él traía culpa sobre su nación, y Dios rechazaba a toda la nación, sin importar cuán respetuosos de la ley eran, o cuán fieles eran para rendir sus sacrificios.
Por el contrario, si su sumo sacerdote era hallado sin culpa y agradable a Dios, Dios aceptaba a  toda la nación, incluso si la gente era pecaminosa.
Desafortunadamente, los sumos sacerdotes de Israel a menudo fracasaban porque como cualquier ser humano,  eran imperfectos.
Gracias a Dios que hoy, tú y yo tenemos a Jesús como nuestro Sumo Sacerdote, quien es 100 por ciento hombre y 100 por ciento Dios.  Como nuestro Sumo Sacerdote, Su posición ante Dios siempre es correcta.  Jesús es siempre aceptable y agradable para el Padre.  Por lo tanto, no podemos perder nunca nuestra aceptación de parte de Dios, porque como nuestro Sumo Sacerdote, Jesús sólo trae la justicia de Su pueblo.
En el cielo ahora mismo, Jesús, nuestro Sumo Sacerdote está sentado a la diestra de Dios Padre (Romanos 8:34).  Esto significa que Dios no se fija en ti.  Él mira a Jesús.  Si Jesús es bueno, tú eres bueno.  Si Jesús es aceptado, tú eres aceptado.  Si Dios ve a Jesús perfecto, entonces Él te ve a ti perfecto.  Si Jesús es justo, entonces tú eres justo.  ¡Y sabemos que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote es bueno, aceptado, perfecto y justo, lo que significa que es así como Dios nos ve!
Mi amigo, tú no puedes perder tu posición correcta porque Jesucristo es tu Sumo Sacerdote. Para perder tu posición, Jesús tiene que perder su posición primero.  Pero nosotros sabemos que tenemos en Jesús un sumo sacerdote que es perfecto y que no puede  fallar.  Así que, tú no necesitas tener miedo nunca o estar consciente de tus faltas cuando te presentas delante de Dios.  Ya que tu posición está completamente envuelta en Jesús, tu Sumo Sacerdote, tú puedes venir a Dios confiadamente y recibir todo lo que necesitas de Él! 
Pensamiento Del Día
Dios nos ve de la forma en que ve a Jesús nuestro Sumo Sacerdote —bueno, aceptado, perfecto y justo.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Convierte Tus Preocupaciones En Oraciones

Filipenses 4:6
Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.
Mi amigo, Dios no te quiere temeroso, inquieto o ansioso.  Al contrario, Él quiere que: “Por nada estéis afanosos, antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.”
Así que cuando tengas una preocupación o un afán, en seguida, convierte esa preocupación en una oración.  Eso es una súplica.  Y cuando estés perturbado por una preocupación  o una situación por la que no sabes cómo orar, ora en el Espíritu o en lenguas.  Y en medio de esa oración, agradece a Dios porque Él es tu sanidad, tu provisión, tu buen éxito y tu victoria.  Eso, mi amigo, es la acción de gracias.
“Pastor Prince, si estoy preocupado por algo, ¿cuánto tiempo debo orar?”
Permanece en oración.  Ora en el Espíritu hasta que la preocupación se vaya o se disipe, “y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7).
Esto fue lo que uno de los miembros de nuestra iglesia hizo cuando se encontró con ansiedad tratando de acceder a una información importante en su unidad flash de USB.  Después de un día entero en esto sin tener resultados, él finalmente paró de estar ansioso y convirtió su preocupación en oración, pidiendo al Señor que solucionara este problema por él.  Mientras oraba en lenguas, también estaba siendo agradecido repitiendo en su corazón que tener al Espíritu Santo —el Ayudador— con él, era algo a su favor (Juan 16:7).
Más tarde esa noche, usando la computadora de su esposa logró acceder a la información en su unidad flash después de varios intentos.  Él rápidamente hizo una copia de seguridad de esta información.  Fue sólo cuando en los intentos posteriores por utilizar nuevamente su unidad flash en la computadora de su esposa falló, que él sutilmente se dio cuenta de que Dios había “resucitado” su unidad flash esa única vez, para que él recuperara su información!
Amado, yo creo que todos nos preocuparíamos mucho menos y disfrutaríamos mucho más de nuestras vidas si solamente nos diéramos cuenta de esta verdad: ¡Nuestro Abba Padre es tan fuerte que no hay nada que Él no pueda hacer, y es tan amoroso que no hay nada que Él no vaya a hacer por nosotros!
Pensamiento Del Día

¡Nuestro Abba Padre es tan fuerte que no hay nada que Él no pueda hacer, y es tan amoroso que no hay nada que Él no vaya a hacer por nosotros!


viernes, 10 de abril de 2015

Todo lo que Jesús Es Delante de Dios, Tú También Eres

2ª Corintios 5:21
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.
Cuando un israelita ofrece un animal como ofrenda por su pecado, él pone su mano sobre este antes de matarlo (Levítico 4:1-4).  Al poner su mano sobre la ofrenda por pecado, sus pecados se transfieren al animal inocente.  El animal muere por sus pecados y él se va libre.
En contraste con esto, si la ofrenda es un holocausto, cuando el israelita pone su mano sobre el animal (Levítico 1:3-4), la belleza, dignidad y aceptación del animal sin defecto, se transfieren a él.  Dios acepta la perfección del animal sacrificado en su lugar, para hacer expiación por él.  Debido a que Dios acepta el holocausto ofrecido sin defecto, el ofrendante, ahora tiene derecho a estar delante de Dios.
¿Sabías que las dos ofrendas hablan de la ofrenda única que Jesús hizo de Sí Mismo cuando colgaba de la cruz?  Él es ambas ofrendas, nuestra ofrenda por pecado y nuestro holocausto —“Al que no conoció pecado,, le hizo pecado por nosotros [como nuestra ofrenda por pecado], para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [como nuestro holocausto]”.  En el momento en que pusiste tu fe en Él, solo por Su único sacrificio, tus pecados fueron transferidos a Él, y Su justicia fue transferida a ti.  ¡Esa es la gracia de Dios para ti!
Como nuestra ofrenda por pecado, Él se ofreció a Sí Mismo de una vez para siempre (Romanos 6:10).  La ofrenda por pecado nunca fue un ofrecimiento diario porque Dios no quería que Su pueblo viviera consciente de pecado.  Sin embargo, el holocausto era un sacrificio de la mañana y de la noche (2ª Crónicas 13:11), porque Dios quería que Su pueblo viviera consciente de su justicia.
Amado, Dios quiere que tú reclames diariamente a Jesús como tu holocausto, y digas: “Padre, te doy gracia porque Jesús es mi holocausto.  Todo lo que Jesús es delante de Ti –Su justicia, excelencia, belleza y perfección– han sido transferidas a mí.  Jesús tiene despejado Tu favor, así que yo disfruto Tu favor despejado en mi vida.  Jesús es la justicia de Dios, así que yo soy la justicia de Dios en Cristo.  Así como Él es delante de Ti, yo también soy.”
Ya que Jesús se convirtió en tu holocausto, lo que Él es para el Padre hoy, ¡tú también eres!   Eso es lo que significa estar en Cristo.
Pensamiento Del Día

Todo lo que Jesús es delante del Padre –Su justicia, belleza y perfección– han sido transferidos para ti.