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sábado, 17 de agosto de 2019

La Justicia Por La Fe Dice Así

Medita En
Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:5–6)
Déjame decir algo sobre la fe.  No puedes tener fe sin hablarla.  Cuando estudies Romanos 10, notarás que dice que “la justicia que es por la ley… que haga… Pero la justicia que es por la fe dice así…”  La ley se trata de hacer, mientras que la fe se trata de decir.  No es suficiente solo saber en tu mente que eres justo.  No es suficiente solo leer este capítulo o escuchar una prédica acerca de la justificación y estar mentalmente de acuerdo con que eres justo.  Es necesario que abras tu boca y digas por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”. (2Cor. 5:21)  Es aquí donde muchos creyentes se están perdiendo la bendición de Abraham.  Ellos no están hablando de su justicia que es por la fe.
Nuestra primera respuesta a una situación difícil es muy importante.  Nuestra primera respuesta cuando descubrimos un síntoma en nuestro cuerpo, cuando recibimos un diagnóstico médico difícil o cuando nos enfrentamos a una prueba, debe ser siempre decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Vamos ahora, aquí es donde el caucho se encuentra con la ruta.  Es aquí cuando necesitamos decirlo.  Tú no solo debes saber que eres justo, sino que necesitas creer y hablar tu justicia en Cristo.  ¡No es fe hasta que la hables!  Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: ‘Creí, por tanto hablé’, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”. (2Cor. 4:13)  El espíritu de fe claramente se trata de creer y hablar.  Por lo tanto, no importa cuántas prédicas o libros sobre justificación hayas escuchado y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables.
Cuando fallas y no cumples con el estándar perfecto de la ley, es el momento el en que debes ejercitar tu fe para decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  En el preciso momento en que estás furioso con tu cónyuge o cuando acabas de perder la calma en la carretera, se necesita de fe para decir que eres justo porque sabes que te lo echaste a perder.  ¿Y sabes qué?  En el momento en que lo dices, incluso si todavía estás en medio de la ira, sentirás que has introducido algo bueno a esa situación.  Da un paso atrás y comienza a relajarte, y la ira se disipará a medida que comienzas a darte cuenta de tu verdadera identidad en Cristo.
Hombres, si ven a una mujer con poca ropa en la televisión o en la portada de una revista y se sienten tentados, ¿cuál es su primera respuesta?  ¿Estás consciente de pecado o consciente de justicia?  La conciencia de pecado te arrastrará a sucumbir a tu tentación, mientras que la conciencia de justicia te da el poder de superar toda tentación.  Es por eso que el enemigo quiere mantenerte consciente de pecado.  Confesar tus pecados todo el tiempo te mantiene consciente de pecado.  Es como si Jesús no se hubiera convertido en tu pecado en la cruz.  La conciencia de justicia te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que tú lo dices, magnificas la obra de Jesús en la cruz.  Así que cree y habla la verdad: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  De esta manera, no podrás evitar ver los resultados de magnificar al Señor Jesús y Su obra terminada.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 8 de octubre de 2017

La Justicia De La Fe Habla

Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.  Pero la justicia que es de la fe, dice así…
Romanos 10:5-6

Permíteme decir algo sobre la fe.  No se puede tener fe y no hablar de ella.  Al estudiar Romanos 10, te darás cuenta que dice que “la justicia de la ley se practica, pero la justicia de la fe dice así…”  La ley es sobre hacer, mientras que la fe es sobre hablar.  No es suficiente solo saber en tu mente que tú eres justo.  Necesitas abrir tu boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREI, POR TANTO HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.” (2 Corintios 4:13)  El espíritu de fe es claramente acerca de creer y hablar.  Así que, no importa cuántos sermones o libros sobre justicia hayas oído y leído.  Es necesario que la creas y la hables.
Confesar tu justicia en Cristo te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que la hablas, tú magnificas Su obra terminada en la cruz.  Así que, cree y habla la verdad.  “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  ¡Cuanto más te lo creas y lo hables, más caminarás en las bendiciones de los justos!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


jueves, 3 de agosto de 2017

No Dejes Que El Miedo Te Robe Tu Herencia

No temas, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo soy tu Dios.  Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.
Isaías 41:10


Moisés envió 12 espías a la tierra prometida que Dios quería que los israelitas heredaran.  Dos de ellos, Josué y Caleb, regresaron con un buen informe de la tierra, diciendo: “La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran manera…  ‘es una tierra que mana leche y miel.’   Sólo que no os rebeléis contra el Señor, ni tengáis miedo de la gente de la tierra, pues serán comida nuestra.  Su protección les ha sido quitada, y el Señor está con nosotros; no les tengáis miedo.” (Números 14:7-9)
Sin embargo, los otros 10 espías dieron un mal informe, diciendo: “No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros…  Vimos allí también a los gigantes…  y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos.” (Números 13:31-33)
Todos ellos, los 12, vieron la misma tierra y a los mismos gigantes, ¡pero qué contraste tan marcado en sus informes!  Josué y Caleb tenían un espíritu diferente –el espíritu de fe. (Números 14:24)  Ellos se enfocaron en las promesas y la bondad de Dios.  Pero el resto se acobardó de miedo y solo vieron a los gigantes.  ¡Y el miedo los paralizó!
Mi amigo, este día, sin importar lo terrible que tus circunstancias puedan parecer, escoge enfocarte en la bondad de Dios.  Escoge meditar en cómo Cristo pagó el precio para que tú disfrutes el favor inmerecido de Dios, Su paz, Su protección y Su provisión.  Es así como el temor no va a paralizarte.  ¡Es así como vas a experimentar la fidelidad de Dios y caminarás en Sus bendiciones! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 10 de septiembre de 2014

La Justicia De La Fe Habla

Medita En
Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.  Pero la justicia que es de la fe, dice así…
Romanos 10:5-6

Permíteme decir algo sobre la fe.  No se puede tener fe y no hablar de ella.  Al estudiar Romanos 10, te darás cuenta que dice que “la justicia de la ley se practica, pero la justicia de la fe dice así.”  La ley es sobre hacer, mientras que la fe es sobre hablar.  No es suficiente solo saber en su mente que tú eres justo.  Necesitas abrir tu boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREÍ, POR TANTO HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2a Corintios 4:13).  El espíritu de fe es claramente acerca de creer y hablar.  Así que no importa cuántos sermones o libros sobre justicia hayas oído y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables. 
Confesar tu justicia en Cristo te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que lo hablas,  tú magnificas Su obra terminada en la cruz.  Así que cree y habla la verdad.  “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Cuanto más te lo creas y lo hables, más caminarás en las bendiciones de los justos!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 5 de julio de 2014

No Dejes Que El Miedo Te Robe Tu Herencia

Medita En

No temas, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.
Isaías 41:10


Moisés envió 12 espías a la tierra prometida que Dios quería que los israelitas heredaran.  Dos de ellos, Josué y Caleb, regresaron con un buen informe de la tierra, diciendo: “La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran manera… ‘es una tierra que mana leche y miel.’  Sólo que no os rebeléis contra el Señor, ni tengáis miedo de la gente de la tierra, pues serán comida nuestra. Su protección les ha sido quitada, y el Señor está con nosotros; no les tengáis miedo” (Números 14:7-9).
Sin embargo, los otros 10 espías dieron un mal informe, diciendo: “No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros… Vimos allí también a los gigantes… y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos” (Números 13:31-33).
Todos ellos, los 12, vieron la misma tierra y a los mismos gigantes, ¡pero que contraste tan marcado en sus informes!  Josué y Caleb tenían un espíritu diferente –el espíritu de fe (Números 14:24).  Ellos se enfocaron en las promesas y la bondad de Dios.  Pero el resto se acobardó del miedo y solo vieron a los gigantes.  ¡Y el miedo los paralizó!
Mi amigo, este día, sin importar lo terrible que tus circunstancias puedan parecer, escoge enfocarte en la bondad de Dios.  Escoge meditar en como Cristo pagó el precio para que tú disfrutes el favor inmerecido de Dios, Su paz, Su protección y Su provisión.  Es así como el temor no va a paralizarte.  ¡Es así como vas a experimentar la fidelidad de Dios y caminarás en Sus bendiciones! 
Bendiciones,

Joseph Prince


lunes, 9 de septiembre de 2013

La Justicia de La Fe Habla



 Medite En

Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: “El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.”  Pero la justicia que es por la fe habla…
Romanos 10:5-6


Permítame decir algo acerca de la fe.  Usted no puede tener fe sin hablar de ello.  Al estudiar Romanos 10, se dará cuenta de que dice que “la justicia que es por la ley ... haga ... Pero la justicia que es por la fe habla.”  La ley es por hacer, mientras que la fe es por hablar.  No es suficiente solo saber en su mente que usted es justo.  Usted necesita abrir su boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: ‘Creí, por lo cual hablé,’ nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2a Corintios 4:13).  El espíritu de fe es claro acerca de creer y hablar.  Así que no importa cuántos sermones o libros sobre la justificación haya usted escuchado y leído.  ¡Usted necesita ceerla y hablarla!
Confesando su justicia en Cristo le mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que usted habla de ella, usted magnifica Su obra consumada en la cruz.  Así que crea y hable la verdad: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Cuanto más usted lo crea y lo hable, más va usted a caminar en la bendición de los justos!

Bendiciones,
Joseph Prince


viernes, 5 de julio de 2013

No Permita Que El Miedo Le Robe Su Herencia


Medite En

No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10


Moisés envió a 12 espías a la tierra prometida que Dios quería que los israelitas heredaran.  Dos de ellos, Josué y Caleb, regresaron con un buen informe de la tierra, diciendo: “La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran manera… ’es una tierra que mana leche y miel.’ Sólo que no os rebeléis contra el Señor, ni tengáis miedo de la gente de la tierra, pues serán comida nuestra. Su protección les ha sido quitada, y el Señor está con nosotros; no les tengáis miedo.” (Números 14:7-9).
Sin embargo, los otros 10 espías dieron un mal informe, diciendo: “No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros… Vimos allí también a los gigantes… y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos.” (Números 13:31-33).
Los 12 de ellos vieron la misma tierra, a los mismos gigantes, pero que gran contraste en sus informes!  Josué y Caleb tenían un espíritu diferente –un espíritu de fe (Números 14:24).  Ellos se enfocaron en las promesas y la bondad de Dios.  Pero el resto se encogió de miedo, y solamente vio a los gigantes.  ¡Y el miedo les paralizó!
Mi amigo, este día, no importa cuán graves pueden parecer sus circunstancias, escoja enfocarse en la bondad de Dios.  Escoja meditar en cómo Cristo ha pagado el precio para que usted pueda disfrutar el favor inmerecido, la paz, la protección y la provisión de Dios.  Así es como el miedo no va a paralizarle.  Así es como usted experimenta la fidelidad de Dios y camina en Sus bendiciones!

Bendiciones,
Joseph Prince


sábado, 26 de enero de 2013

Vea A Sus Gigantes Como Pan



Medite En

… ni temáis al pueblo [gigantes] de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.
Números 14:9


Los 12 hombres que Moisés envió a espiar la tierra prometida todos vieron lo mismo.  Todos vieron las mismas casas grandes, las mismas uvas enormes y sí, los mismos gigantes parados en su camino!  Pero a diferencia de los otros, Josué y Caleb vieron a los gigantes como pan.  El resto vio a los gigantes como obstáculos insuperables, imposibles.  Como resultado de ello, Josué y Caleb fueron los únicos de su generación que entraron a la tierra prometida.

Cuando usted vea a un “gigante” ahora en su negocio, salud o ministerio, le reto a que lo vea como pan que sólo le hará más fuerte.  No huya con miedo, sino enfrente a su gigante y avance –sabiendo que usted está armado con el favor inmerecido del Señor y las promesas poderosas de su Dios fiel!

Amado, medite en el versículo de hoy.  Deje que la Palabra de Dios expulse toda timidez y le dé el mismo espíritu de fe que Josué y Caleb tenían.  Déjele cambiar la forma en que se ve a sí mismo –no como un pequeño saltamontes, sino como un asesino de gigantes– y entre a su tierra prometida!

Bendiciones,
Joseph Prince