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sábado, 11 de junio de 2016

Azotado Por Tu Plenitud

… y por Sus heridas hemos sido sanados.
Isaías 53:5

Bajo la ley romana en los tiempos bíblicos, un delincuente podía o ser azotado y luego puesto en libertad cuando se trataba de un delito menor, o ser crucificado inmediatamente cuando era culpable de un delito mayor.  Pero Jesús pagó ambos castigos, fue azotado y crucificado.  Poncio Pilato tenía la esperanza de que después de la flagelación de Jesús y la presentación de Su cuerpo ensangrentado al pueblo, ellos estarían satisfechos y le permitirían irse.  Pero el pueblo no lo estaba y demandaron también Su crucifixión.
No pienses ni por un momento, que el pueblo tenía el poder de infligir tal sufrimiento a Jesús.  Todo era parte del plan de Dios, y la flagelación era necesaria porque solo por Sus heridas nosotros somos curados.
El látigo romano utilizado para flagelación estaba hecho de tiras de cuero con incrustaciones de vidrio, hueso y ganchos de metal.  Con solo un golpe, este instrumento habría podido enrollar el cuerpo de Jesús, haciendo que el vidrio, el hueso y los ganchos, cortaran profundamente Su carne.  Y cuando el látigo se jalaba de vuelta, los ganchos habrían rasgado Su carne, exponiendo Sus músculos y huesos.  De hecho, el salmista dice: “Me horadaron las manos y los pies.  Puedo contar todos mis huesos.  Ellos me miran, me observan” (Salmos 22:16-17).  Y “Sobre mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos”  (Salmos 129:3).
Aunque 39 era el número máximo de veces que uno podía ser azotado según la ley judía, yo creo que Jesús fue azotado más veces que eso, debido a que los romanos, que no eran propensos a considerar la ley judía, llevaron a cabo la flagelación.
Cualquiera que fuera el caso, Su espalda se habría reducido una masa de sangre y carne mutilada.  Ese día, la sangre de Jesús fluyó libremente de Su cuerpo, para tu liberación de toda clase de enfermedad y aflicción física.  Dios permitió que cada una de esas heridas cayera sobre el cuerpo de Su Hijo, para que tu cuerpo no necesitara ser azotado por las enfermedades.
Mi amigo, si tú estás enfermo o sufriendo de alguna mala condición física, debes saber que Jesús recibió la flagelación como pago total para que tú seas libre de esa condición.  Él llevó esas heridas, de manera que hoy, no hay ninguna enfermedad, ni dolencia que se haya sido dejada para molestarte.  ¡Por Sus heridas tú has sido curado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Jesús llevó esa terrible flagelación para comprar tu liberación de toda clase de enfermedades.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Bendecido Conforme A La Bondad De Dios

Medita En

Y Jehová habló a Moisés, diciendo: “Yo he oído las murmuraciones de los hijos le Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que Yo Soy Jehová vuestro Dios.”
 Éxodo 16:11-12
Hace muchos años, mientras estudiaba la Palabra de Dios, el Señor me habló, diciendo: “Antes de que la ley fuera dada, ninguno de los hijos de Israel murió cuando salieron de Egipto.  Aún cuando murmuraron y se quejaron contra el liderazgo establecido por Dios, ni uno solo de ellos murió.  Esta es una imagen de gracia pura.”  Yo nunca antes había oído a nadie enseñar sobre este tema ni lo había leído en ningún libro, así que rápidamente fui a esa porción de mi Biblia y en efecto, ¡no pude encontrar que nadie muriera antes de que la ley fuera dada!
Verás, cuando los Israelitas viajaron de Egipto al Monte Sinaí, ellos estaban bajo el pacto Abrahamico de la gracia.  Ellos estuvieron bajo la ley hasta que los Diez Mandamientos les fueron dados en el Monte Sinaí.  Por lo tanto, a pesar de sus pecados, Dios los liberó de Egipto y les dio provisión sobrenaturalmente, no conforme a la bondad y fidelidad de ellos, sino conforme a Su bondad y Su fidelidad.
Amado, la buena noticia para ti y para mi es esta: Actualmente, estamos bajo el nuevo pacto de gracia, y el favor inmerecido de Dios está sobre nosotros.  Por lo tanto, Sus bendiciones y Su provisión para nosotros se basan completamente en SU BONDAD y SU FIDELIDAD. Aleluya!
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 10 de septiembre de 2014

La Justicia De La Fe Habla

Medita En
Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.  Pero la justicia que es de la fe, dice así…
Romanos 10:5-6

Permíteme decir algo sobre la fe.  No se puede tener fe y no hablar de ella.  Al estudiar Romanos 10, te darás cuenta que dice que “la justicia de la ley se practica, pero la justicia de la fe dice así.”  La ley es sobre hacer, mientras que la fe es sobre hablar.  No es suficiente solo saber en su mente que tú eres justo.  Necesitas abrir tu boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREÍ, POR TANTO HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2a Corintios 4:13).  El espíritu de fe es claramente acerca de creer y hablar.  Así que no importa cuántos sermones o libros sobre justicia hayas oído y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables. 
Confesar tu justicia en Cristo te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que lo hablas,  tú magnificas Su obra terminada en la cruz.  Así que cree y habla la verdad.  “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Cuanto más te lo creas y lo hables, más caminarás en las bendiciones de los justos!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 26 de julio de 2014

Continúa En La Gracia De Dios

Medita En

… ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?
Gálatas 3:3


¿Cómo fuiste impactado por Jesús por primera vez?  ¿Fue por medio de la ley (demandas) o fue Su gracia hacia ti lo que tocó tu corazón?  Todos nosotros iniciamos nuestra relación con el Señor debido a que fuimos impactados por Su amor y gracia.  Continuemos pues en esa gracia.
El apóstol Pablo le preguntó a la iglesia en Galacia sin rodeos: “… ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?  ¿Tan necios sois?  ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne [esfuerzo propio]?” (Gálatas 3:2-3).  Pablo estaba diciéndoles, “Ustedes comenzaron creyendo en Su gracia, por qué ahora están dependiendo de sus obras?  ¡Eso es una necedad!  ¡Deberían continuar en Su favor inmerecido!”  Estas son palabras fuertes de parte de Pablo.
Mi amigo, no comiences con la gracia y termines con la ley.  ¡No comiences con el nuevo pacto, solo para regresar al antiguo pacto!  Permanece en el camino de la gracia.  Cuando estás establecido en el nuevo pacto de la gracia, tú experimentas un tremendo sentido de confianza y seguridad en Cristo.  Cuando tu confianza está en Su favor inmerecido y no en tu comportamiento, sabes que tú tienes acceso a Sus bendiciones todo el tiempo, simplemente por Su obra terminada en la cruz.  Hoy, piensa, habla y actúa sabiendo que no se trata de ti, ni de tus obras, sino de Jesús y Su obra, ¡y camina hacia Sus bendiciones para ti!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 23 de noviembre de 2013

Un Sacerdocio De Bendiciones



Medite En

Como también dice en otro pasaje: “Tu eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.”
Hebreos 5:6



Dios dijo esto acerca de Jesús después de que Él resucitara de entre los muertos: “Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.”  Note que el sacerdocio de Jesús no es de acuerdo al orden de Aarón, sino de Melquisedec.  El antiguo sacerdocio Aarónico de Israel estaba bajo la ley.  Y debido a que estaba bajo la ley, significaba que usted recibía bendición sólo cuando usted obedecía las leyes de Dios.  Si usted desobedecía las leyes de Dios, entonces las maldiciones caían sobre usted.


Por el contrario, el sacerdocio de Melquisedec de Jesús no reparte bendiciones y maldiciones.  Solamente reparte bendiciones. Cuando Melquisedec apareció a Abraham la primera vez, en el libro del Génesis, solamente bendiciones procedieron de su boca: “Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tu mano” (Génesis 14:19-20).  No hubo maldiciones.


Mi amigo, a causa de la obra consumada de Jesús, usted ya no está bajo el antiguo sacerdocio en el que las maldiciones eran parte del trato.  Hoy en día, usted está bajo el nuevo y “para siempre” sacerdocio de su Sumo Sacerdote, Jesús.  Le animo a meditar sobre cómo, en este sacerdocio, solamente hay bendiciones y promesas de éxito –no maldiciones– para usted, por siempre!  Jesús le ha hecho perfectamente justo, y las bendiciones solamente coronan la cabeza de los justos (Proverbios 10:6)!


Bendiciones,

Joseph Prince


Génesis 14:19-20  “19 Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra;20 y bendito sea el Dios Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram el diezmo de todo.”


Proverbios 10:6  “Hay bendiciones sobre la cabeza del justo,pero la boca de los impíos oculta violencia.”


martes, 17 de septiembre de 2013

Bendecido En Base A La Bondad De Dios



Medite En

Y habló el Señor a Moisés, diciendo: “He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales, diciendo: ‘Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan; y sabréis que Yo Soy el Señor vuestro Dios.”
Éxodo 16:11-12


Hace muchos años, cuando estudiaba la Palabra de Dios, el Señor me habló, diciendo: “Antes de que fuera dada la ley, ninguno de los hijos de Israel murió cuando salieron de Egipto.  Aunque ellos murmuraron y se quejaron contra el liderazgo designado por Dios, ni uno solo de ellos murió.  Esta es una imagen de gracia pura.”  Yo nunca había escuchado a nadie enseñar esto antes, ni lo había leído en un libro, así que fui rápidamente a esa porción de la Biblia y, de hecho, no pude encontrar a alguien que muriera antes de que fuera dada la ley!
Vea, cuando los hijos de Israel partieron desde Egipto hasta el Monte Sinaí, ellos estaban bajo el pacto de gracia de Abraham.  Ellos sólo vinieron a estar bajo la ley cuando los Diez Mandamientos fueron dados a ellos en el Monte Sinaí.  Por lo tanto, a pesar de sus pecados, Dios los liberó de Egipto y proveyó para ellos sobrenaturalmente, y no en base a su bondad y fidelidad, sino en base a Su bondad y fidelidad.
Amado, la buena noticia para usted y para mí es la siguiente: Hoy, estamos bajo el nuevo pacto de gracia (favor inmerecido), y el favor inmerecido de Dios está sobre nosotros.  Por lo tanto, Sus bendiciones y Su provisión para nosotros están basados totalmente en SU BONDAD y SU FIDELIDAD.  ¡Aleluya!

Bendiciones,
Joseph Prince


lunes, 9 de septiembre de 2013

La Justicia de La Fe Habla



 Medite En

Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: “El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.”  Pero la justicia que es por la fe habla…
Romanos 10:5-6


Permítame decir algo acerca de la fe.  Usted no puede tener fe sin hablar de ello.  Al estudiar Romanos 10, se dará cuenta de que dice que “la justicia que es por la ley ... haga ... Pero la justicia que es por la fe habla.”  La ley es por hacer, mientras que la fe es por hablar.  No es suficiente solo saber en su mente que usted es justo.  Usted necesita abrir su boca y decir por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”
Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: ‘Creí, por lo cual hablé,’ nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2a Corintios 4:13).  El espíritu de fe es claro acerca de creer y hablar.  Así que no importa cuántos sermones o libros sobre la justificación haya usted escuchado y leído.  ¡Usted necesita ceerla y hablarla!
Confesando su justicia en Cristo le mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que usted habla de ella, usted magnifica Su obra consumada en la cruz.  Así que crea y hable la verdad: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Cuanto más usted lo crea y lo hable, más va usted a caminar en la bendición de los justos!

Bendiciones,
Joseph Prince


martes, 30 de julio de 2013

La Promesa Se Recibe Por Fe



Medite En

Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.
Romanos 4:13


En Romanos 4:13, es claro que la promesa de Dios de que Abraham y su descendencia serían herederos del mundo no sería por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.
Hoy en día, el pertenecer a Jesús, nos hace simiente de Abraham y herederos según la promesa (Gálatas 3:29).  Y cuanto más creamos que somos justificados en Cristo, tanto más experimentaremos Su provisión.
Amigo, ser un heredero del mundo y caminar en las bendiciones de Abraham de salud, protección y provisión abundante vienen por la fe.  Esto es creer que a pesar de que no merecemos ninguna bendición de Dios, hemos sido hechos justos por el sacrificio y la obra consumada de Su Hijo, y calificamos para todas Sus bendiciones!
En la cruz, Jesús tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia.  Él tomó nuestra pobreza y nos dio Su abundancia.  Él tomó nuestra vergüenza y nos dio Su victoria.  Este día, crea y medite en la verdad de que ha sido hecho justo por la obra consumada de Jesús, y empiece a caminar en las bendiciones de Abraham!

Bendiciones,
Joseph Prince


Gálatas 3:29  “Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.”