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viernes, 3 de enero de 2020

Recuerda La Cruz


Inspiración de Gracia
“Y nunca más Me acordaré de sus pecados e iniquidades”.  (Hebreos 10:17)
No sé tú, pero yo diría que Hebreos 10:17 es una buena noticia.  Dios ve todos nuestros pecados —pasados, presentes y futuros— y dice: “Nunca más Me acordaré de tus pecados e iniquidades”.  Las palabras “nunca más” son una fuerte doble negación en el texto griego original.  En otras palabras, Dios está diciendo: “¡Nunca, por ningún motivo, Me acordaré de tus pecados e iniquidades”.
¿Ha bajado Dios Sus estándares?  No, Él sigue siendo perfectamente santo.  Él sí recordó todos nuestros pecados —hace 2,000 años, en la cruz.  Cada pecado que nosotros hemos cometido o vamos a cometer, fue castigado completamente en el cuerpo de Jesucristo en la cruz.  Es por eso que hoy, Dios ya no se acuerda de nuestros pecados.  Por lo tanto, nosotros no debemos ser conscientes del pecado.
Cada vez que nosotros nos sentimos condenados por nuestros errores pasados, Dios quiere que recordemos la cruz y digamos: “Señor Jesús, Tú fuiste sentenciado por este pecado que yo cometí. Tú soportaste el juicio, para que Dios no me juzgue a mí por este pecado.  Tú fuiste condenado por este pecado, para que Dios no me condene a mí por ello”.
Si tú no miras hacia la cruz, vas a volverte consciente del pecado y vas a caminar por allí con cierta expectativa de juicio.  Y esa expectativa de juicio le dará al diablo la oportunidad de hacerte pensar que Dios tiene algo en tu contra, debido a tu pecado.
Tú debes acercarte al lugar que conoces y creer que todos tus pecados son perdonados y que eres salvo para siempre.
Hebreos 10:12, 14 dice: “Pero Él [Jesús], habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios… Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.”
Tú y yo hemos sido hechos perfectos para siempre debido a la obra perfecta de Jesús en la cruz.  Nosotros somos perfeccionados por la total aceptación de Dios y Su deleite perfecto en la obra de Su Hijo que ha glorificado grandemente Su santidad.  Amado, escucha a Dios decirte: “Pues tendré misericordia.  Y nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades”.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 19 de noviembre de 2019

¡Él Pagó Todo!


Medita En
Al que no conoció, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Yo predico el evangelio de la gracia porque las buenas nuevas de Jesús cambian vidas.  El evangelio es la buena noticia de que en el momento en que tú recibes a Jesús en tu vida y lo haces tu Señor y Salvador, todos tus pecados son perdonados y tú recibes el regalo de la vida eterna.  Tú eres justificado y hecho justo por tu fe en Jesucristo.  Tu justicia es un regalo de Él.  En Cristo tú ahora tienes una posición perfecta delante de Dios, pagada por la sangre preciosa y eterna de Su Hijo.  Ya no hay más juicio, castigo y maldición para ti porque el juicio completo, el castigo completo y la maldición completa por todos tus pecados cayeron sobre nuestro Señor Jesús en la cruz.  ¡Él pagó todo!
Esto es lo que le sucedió a Neil del Reino Unido cuando llegó a comprender que se había convertido en la justicia de Dios en Jesús:
Mientras leía un libro del Pastor Prince, fui liberado de una adicción a la pornografía de cuarenta años.  En el pasado, traté de salir de esta adicción por mi propio poder y con mis propias fuerzas, pero cada vez fallé.
Durante todo ese tiempo, el diablo usó esa adicción para acumular temores, culpa y condenación sobre mí.  Estos temores y vergüenza me impidieron pedir ayuda a los pastores de diversas iglesias a las que asistí durante este período de cuarenta años.  Yo incluso ocupé posiciones de liderazgo en algunos de estos lugares.
Al leer el libro del Pastor Prince, recibí una nueva revelación de quién soy en Cristo —yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús— y de cómo no hay ninguna condenación para aquellos que están en Cristo Jesús.  Fue a través de esta nueva revelación que el control de esta adicción sobre mi vida, se rompió para siempre.
Ahora uso un anillo en mi dedo medio izquierdo para recordarme que soy justo, tan justo como Jesús, que no hay ninguna condenación para mí porque estoy en Cristo Jesús, y que soy perfecto y santo ante los ojos de Dios.  Cada vez que el diablo trata de tentarme a ver pornografía, yo solo tengo que mirar el anillo para recordarme que yo soy la justicia de Dios en Cristo, y la tentación pierde el control sobre mí.
¡Aleluya!  De esto es de lo que te estoy hablando.  Amado, por largo que sea el tiempo que hayas estado luchado con una cierta tentación o adicción, la misma victoria que Neil tuvo y que todavía disfruta, puede ser tuya hoy.  Es tuya cuando tú sabes lo que la obra terminada de Jesús ha logrado para ti y recibes Su regalo de no condenación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 4 de marzo de 2018

El Evangelio Salva En Cualquier Situación


Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree…
Romanos 1:16
Cada vez que escuchas el evangelio de Cristo, estás escuchando la buena noticia de Dios para ti.  Y la Biblia nos dice que el evangelio de Cristo —la buena nueva que Dios quiere que todo hombre escuche— es el poder de Dios para su salvación, no solo del infierno, sino también de la enfermedad, de la escasez financiera, del mal, de un matrimonio fallido —¡de cada aspecto de tu vida que necesita salvación!
Puede que tú digas: “Pastor Prince, he escuchado el evangelio de Cristo, pero me parece que soy uno de esos en quienes el poder de Dios ha faltado.”  Mi amigo, cuando escuchas el evangelio de Cristo, ¿realmente lo crees?  Tú no puedes solo entenderlo en tu mente.  Debes conocer y creer la buena nueva en tu corazón, así verás que esta es el poder de Dios para tu salvación.
¿Pero cuál es la buena noticia que Dios quiere que tú entiendas en tu corazón, la que va a liberar el poder y la salvación de Dios a tu situación?
“Porque en el evangelio [la buena nueva] la justicia de Dios se revela por fe y para fe…” (Romanos 1:17)  La buena noticia es que tú eres la justicia de Dios en Cristo, la cual tú recibes por fe y para fe.
Esto significa que esta justicia viene porque tú tienes fe en Su sangre para que te justifique, y no en tu buen comportamiento.  Es por fe y para fe, no fe por obras, ni obras por obras.
La buena noticia no se predica para mostrarte en qué estás mal.  Esta se predica para mostrarte en qué estás bien debido a la obra de Jesús en el Calvario, a pesar de lo que está mal en ti.
Ya no hay nada que tú puedas hacer para ganar las bendiciones de Dios para tu vida.  Tú solo necesitas escuchar y creer en el supremo poder salvador del evangelio de Cristo, para sanarte de enfermedades, guardarte del peligro, bendecir tus finanzas y darle bienestar a tu familia.
El mundo puede decir que la buena noticia es demasiado buena para ser verdad.  Pero para aquellos de nosotros que somos la justicia de Dios en Cristo, ¡la buena noticia es tan buena, porque indudablemente es verdad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

sábado, 3 de marzo de 2018

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2 Corintios 5:21
Algunos cristianos creen que tienen que esforzarse para llegar a ser más justos.  Y luego se lastiman a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia de Dios no se relaciona a una buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Y cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “que no conoció pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que, hoy nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como lo  es Jesús!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100% justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos Su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 28 de febrero de 2018

Dios No Se Acordará Más De Tus Pecados

… “Y nunca más me acordaré de sus pecados e iniquidades.” 
Hebreos 10:17
No sé tú, pero yo diría que Hebreos 10:17 es una muy buena noticia.  Dios ve todos nuestros pecados —pasados, presentes y futuros— y dice: “¡Nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades!”  Las palabras “nunca más” son una doble negación fuerte en el texto griego original.  En otras palabras, Dios está diciendo: “¡Yo nunca, de ninguna manera me acordaré de tus pecados!”
¿Habrá bajado Dios sus estándares?  No, Él todavía es perfectamente santo.  Él recordó todos nuestros pecados —2,000 años atrás, en la cruz.  Cada pecado que hemos cometido o que vamos a cometer, ha sido castigado completamente en el cuerpo de Jesucristo en la cruz.  Es por eso que hoy, Dios no se acuerda más de nuestros pecados.  Por lo tanto, nosotros no deberíamos vivir conscientes de pecado.
Cada vez que nos sentimos condenados por nuestros errores pasados, Dios quiere que recordemos la cruz y digamos: “Señor Jesús, Tú fuiste sentenciado por este pecado que yo cometí.  Tú llevaste la sentencia, así que Dios no va a juzgarme por este pecado otra vez.  Tú fuiste condenado por este pecado, así que Dios no va a condenarme por el otra vez.”
Si tú no miras a la cruz, vas a permanecer consciente de pecado y vas a vivir con una expectación de juicio.  Y esa expectación de juicio va a darle al diablo la oportunidad de mantenerte pensando que Dios tiene algo en tu contra debido a tu pecado. 
Así que, acércate al lugar en el que sabes y crees que todos tus pecados fueron perdonados, y en donde fuiste hecho salvo para siempre.  Hebreos 10:12, 14 dice: “pero Él [Jesús], habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios… Porque por una ofrenda El ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.”
Tú y yo hemos sido hechos perfectos para siempre por la obra perfecta de Jesús en la cruz.  Somos perfeccionados por la completa aceptación y el deleite absoluto de Dios en la obra de Su Hijo, que ha glorificado magníficamente Su santidad.  Amado, escucha a Dios decirte: “Yo seré misericordioso.  Nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 11 de diciembre de 2017

Trabaja Sin La Maldición Del Estrés

Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era Su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Lucas 22:44
Dios le dio a Adán un trabajo antes de que cayera en pecado.  Adán tenía que cuidar del jardín del Edén.  Así que, el hombre estaba destinado a trabajar.  El trabajo era parte de su estado bendito.  Pero a causa del pecado de Adán, llegó la maldición.  Dios le dijo a Adán: “Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida... Con el sudor de tu rostro comerás el pan...” (Génesis 3:17-19)  Así, para el hombre, trabajar se convirtió en algo estresante.  Tenía que dolerle y sudar para comer de la tierra.
Mi amigo, ¿estás hoy adolorido y estresado en el trabajo?  ¿Estás trabajando largas horas, sin obtener los resultados deseados?  La buena noticia es que Jesús te ha redimido de la maldición del estrés (tensión).   ¿Cuándo ocurrió esto?  Bueno, esto sucedió cuando el Señor estaba en otro jardín –el huerto de Getsemaní.
La Biblia nos dice que “estando en agonía, Él oraba más intensamente.  Entonces era Su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (Lucas 22:44)  La sangre de Jesús tocó el suelo que estaba maldito.  Sabemos que Su sangre tiene una cualidad redentora, así que, ¡Él nos redimió de la maldición del estrés!
Amado, tú tienes el derecho comprado con sangre, de tener una vida de trabajo que no es estresante, sino llena de la gracia de Dios y Sus bendiciones.  Así que, empieza a confesar el favor de Dios sobre ti y tu trabajo.  Pídele favor para con tus jefes, colegas y clientes.  Pídele sabiduría para hacer bien tu trabajo.  ¡Créele y obsérvalo llevarte al lugar correcto, en el momento correcto, y hacerte alguien exitoso!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


jueves, 26 de octubre de 2017

No Tema A La Escasez

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.  Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista Su gloria.
Isaías 60:1-2
¿Creerías tú que puedes experimentar la más grande abundancia cuando el mundo está experimentando escasez?
Mi amigo, la escasez ha existido desde los tiempos de los patriarcas del Antiguo Testamento.  Pero la buena noticia es que Dios siempre tiene cuidado de Su pueblo.  Abraham tuvo más que suficiente durante un tiempo de escasez.  Su hijo, Isaac, tuvo suficiente para sembrar durante un tiempo de escasez y cosechó al ciento por uno.  De hecho, Isaac comenzó a experimentar el crecimiento y la provisión más abundantes durante el tiempo de escasez.
Este es el estilo de Dios.  Toda la gloria es para Él cuando tú y tus seres queridos reciben provisión en tiempo de escasez.  Amado, no tengas miedo, sino ten la confianza y la certeza de que Jesús te dirigirá a nuevos niveles de éxito y bendiciones.  Él te hará experimentar una abundancia del ciento por uno, aún cuando el mundo esté en tiempo de escasez. 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 6 de octubre de 2017

No Te Escondas Más

Pero Dios el Señor llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás?”
Génesis 3:9
Después de que Adán y Eva cayeron en pecado, escucharon al Señor caminando en el jardín.  ¿Qué hicieron ellos?  Se escondieron de Su presencia.
Hay algo aquí que Dios quiere que aprendamos sobre la conciencia del pecado: Nos hace escondernos de Él, cuando Él realmente quiere estar con nosotros.  Nos hace sentir como que hemos salido de Su radar.  Nos hace sentir miedo de Él, cuando el lugar más seguro y más placentero en el mundo está en Su presencia.
Adán estaba consciente del pecado.  Él le dijo a Dios: “Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí.” (Génesis 3:10)  Ahora bien, esa desnudez no era solo física.  Adán se vio a sí mismo indigno de Dios.  Él estaba consciente de su pecado.  Nunca antes había tenido esta consciencia.  Antes de su acto de desobediencia, cuando Dios venía al jardín, él caminaba con Dios sin ningún sentimiento de inmundicia.  Luego, tomó conciencia de su pecado y corrió lejos de la presencia de Dios.
Amado, Dios quiere estar contigo.  Pero tú no puedes tener una relación íntima con Él estando consciente de pecado y sintiéndote indigno en Su presencia.  La buena noticia es que la sangre de Jesús ha borrado todos tus pecados y te ha justificado.  Y Dios está tan satisfecho con el sacrificio de Su Hijo que Él de ninguna manera se acordará de tus pecados. (Hebreos 10:17)  Así que, sal de tu escondite y valientemente pasa tiempo con Dios.  Es en Su presencia que serás empoderado, renovado y recargado.  ¡Es en Su presencia que tú recibes de Él!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


jueves, 15 de junio de 2017

Dios Nunca Va A Estar Enojado Contigo

“Porque esto es para Mí como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no Me enojaré contra ti, ni te reprenderé. Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero Mi misericordia no se apartará de ti, y el pacto de Mi paz no será quebrantado —dice el Señor, que tiene compasión de ti.”
Isaías 54:9-10


Una buena noticia del evangelio es que Dios NUNCA va a estar enojado contra nosotros.  Él podía solamente decirnos esto, pero quiso que estuviéramos tan seguros de ello, que juró en Su Palabra que nunca más va a estar enojado contra nosotros.
Los versículos de hoy son de Isaías 54, que se encuentra justo después del famoso capítulo mesiánico de los sufrimientos de Cristo en Isaías 53.  Por lo tanto, Isaías 54 está hablando de los triunfos y botines de Sus sufrimientos.
¿Sabes por qué Dios nunca va a estar enojado con nosotros otra vez? ¡Es debido a lo que Cristo llevó por nosotros!  En la cruz, Dios derramó todo Su enojo en el cuerpo de Su Hijo.  Jesús agotó toda la indignación ardiente del Dios santo, contra nuestros pecados.   Y debido a que nuestros pecados ya han sido castigados, Dios, quien es un Dios santo y justo, no va a castigarnos ahora que nosotros creemos en lo que Cristo ha hecho.  La santidad de Dios está ahora de tu lado.  Su justicia está ahora por ti, no contra ti.  ¡Tú eres Su amado, en quien Él tiene complacencia debido a la obra terminada de Jesús!
Cuando tú crees esta verdad, puedes tener la confianza de enfrentar cada problema con audacia, sabiendo que, ¡tú tienes el favor inmerecido de Dios de tu lado!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 28 de mayo de 2016

Dios No Recuerda Lo Malo Que Fuiste

Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.
Hebreos 8:12

Quizá has escuchado a personas decir de otros: “Ah, sí hubieras visto a mi esposo durante los primeros años de nuestro matrimonio.  Tenía un temperamento tan explosivo, que yo solía buscar refugio en la casa de mi madre”.
 “Nadie se habría imaginado que ella tuviera un pasado tan promiscuo”.
“Cuando era un muchacho, él siempre mentía entre dientes, sin siquiera pestañear”.
El hombre te mira y recuerda cómo eras en el pasado.  Pero cuando Dios te mira a través del nuevo pacto, Él declara: “Yo tendré misericordia de tus iniquidades, y nunca más me acordaré de tus pecados”.
Él asegura esto claramente en Su Palabra, como para afirmarnos: “Cuando vengas a Mí, no pienses que Yo estoy pensando en tus pecados.  No pienses que cada vez que te veo, Yo me acuerdo de tus pecados.  Yo no solo no estoy llevando un registro, sino que tampoco estoy siendo consciente de tus faltas y defectos.  ¡Te estoy diciendo que Yo nunca más me acordaré de tus pecados, para siempre!”
Dios puede decir que Él nunca más se acordará de todos tus pecados porque hubo un tiempo en el que Él se acordó y castigó cada uno de ellos —en el cuerpo de Su Hijo en la cruz.  Él castigó cada uno de ellos hasta que Jesús clamó: “¡Consumado es!” (Juan 19:30).  Es por eso que hoy, Dios puede decir en justicia: “Nunca más me acordaré de tus pecados.”
Todos nosotros sabemos que de cuando en cuando pecamos.  Pero la buena noticia es que todos nuestros pecados ya fueron tratados en la cruz.  Fueron lavados con la sangre de Cristo.  Ahora, cuando nos acercamos a la presencia de Dios, Él nos ve sin nuestros pecados.  Así que, amado, no te olvides de tus faltas del pasado.  “Cree que Dios no se acuerda de tus pecados nunca más, y sé la persona justa que ya eres en Cristo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Todos nuestros pecados fueron tratados en la cruz, para que nosotros pudiéramos entrar confiadamente a la presencia de Dios.


lunes, 1 de febrero de 2016

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros,
para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2a Corintios 5:21

Algunos cristianos creen que tienen que trabajar para llegar a ser más justos.  Y luego se lastiman a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia de Dios no se relaciona a una buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Y cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “que no conoció pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que, hoy nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como lo  es Jesús!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva, y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100 por ciento justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos Su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día


Nosotros tenemos justicia de primera clase, la cual hemos recibido como un regalo de Dios por medio de Jesús.


martes, 6 de enero de 2015

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

2a Corintios 5:21
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
Algunos cristianos creen que tienen que trabajar para llegar a ser más justos.  Y luego se hieren a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia no se trata de una Buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “quien no conocía pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que hoy, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como Jesús es!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva, y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100 por ciento justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 

Pensamiento Del Día


Nosotros tenemos justicia de primera clase, la cual hemos recibido como un regalo por medio de Jesús.


sábado, 3 de enero de 2015

Dios No Se Acordará Más De Tus Pecados

Hebreos 10:17
… “Y nunca más me acordaré de sus pecados e iniquidades.”
No sé tú, pero yo diría que Hebreos 10:17 es una muy buena noticia.  Dios ve todos nuestros pecados —pasados, presentes y futuros— y dice: “… ¡Nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades!”  Las palabras “nunca más” son una doble negación fuerte en el texto griego original.  En otras palabras, Dios está diciendo: “¡Yo nunca, de ninguna manera me acordaré de tus pecados!”
¿Habrá bajado Dios sus estándares?  No, Él todavía es perfectamente santo.  Él recordó todos nuestros pecados —2,000 años atrás, en la cruz.  Cada pecado que hubimos cometido o que vamos a cometer, ha sido castigado completamente en el cuerpo de Jesucristo en la cruz.  Es por eso que hoy, Dios no se acuerda más de nuestros pecados.  Por lo tanto, nosotros deberíamos no ser conscientes de pecado.
Cada vez que nos sentimos condenados por nuestros errores pasados, Dios quiere que recordemos la cruz y digamos: “Señor Jesús, Tú fuiste sentenciado por este pecado que yo cometí.  Tú llevaste la sentencia, así que Dios no va a juzgarme por este pecado.  Tú fuiste condenado por este pecado, así que Dios no va a condenarme por el.”
Si tú no miras a la cruz, vas a ser consciente de pecado y vas a vivir con una cierta expectación de juicio.  Y esa expectación de juicio va a darle al diablo la oportunidad de mantenerte pensando que Dios tiene algo en tu contra debido a tu pecado. 
Tú debes acercarte al lugar en el que sabes y crees que todos tus pecados fueron perdonados, y en donde fuiste hecho salvo eternamente.  
Hebreos 10:12, 14 dice: “pero Él [Jesús], habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios… Porque por una ofrenda El ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.”
Tú y yo hemos sido hechos perfectos para siempre por la obra perfecta de Jesús en la cruz.  Somos perfeccionados por la completa aceptación y el deleite perfecto de Dios en la obra de Su Hijo, que ha glorificado magníficamente Su santidad.  Amado, escucha a Dios decirte: “Yo seré misericordioso.  Nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades.”

Pensamiento Del Día


Cada pecado que hemos cometido o que vamos a cometer ha sido castigado completamente en el cuerpo de Jesucristo en la cruz.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Bendecido Conforme A La Bondad De Dios

Medita En

Y Jehová habló a Moisés, diciendo: “Yo he oído las murmuraciones de los hijos le Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que Yo Soy Jehová vuestro Dios.”
 Éxodo 16:11-12
Hace muchos años, mientras estudiaba la Palabra de Dios, el Señor me habló, diciendo: “Antes de que la ley fuera dada, ninguno de los hijos de Israel murió cuando salieron de Egipto.  Aún cuando murmuraron y se quejaron contra el liderazgo establecido por Dios, ni uno solo de ellos murió.  Esta es una imagen de gracia pura.”  Yo nunca antes había oído a nadie enseñar sobre este tema ni lo había leído en ningún libro, así que rápidamente fui a esa porción de mi Biblia y en efecto, ¡no pude encontrar que nadie muriera antes de que la ley fuera dada!
Verás, cuando los Israelitas viajaron de Egipto al Monte Sinaí, ellos estaban bajo el pacto Abrahamico de la gracia.  Ellos estuvieron bajo la ley hasta que los Diez Mandamientos les fueron dados en el Monte Sinaí.  Por lo tanto, a pesar de sus pecados, Dios los liberó de Egipto y les dio provisión sobrenaturalmente, no conforme a la bondad y fidelidad de ellos, sino conforme a Su bondad y Su fidelidad.
Amado, la buena noticia para ti y para mi es esta: Actualmente, estamos bajo el nuevo pacto de gracia, y el favor inmerecido de Dios está sobre nosotros.  Por lo tanto, Sus bendiciones y Su provisión para nosotros se basan completamente en SU BONDAD y SU FIDELIDAD. Aleluya!
Bendiciones,

Joseph Prince


lunes, 29 de abril de 2013

No Más Condenación



Medite En

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús.
Romanos 8:1


Muchas personas están enfermas hoy a causa de la culpa y la condenación.
¡La condenación mata!  Las personas se condenan a sí mismas por sus pecados y sus fallas, reciben condenación de otros e incluso piensan que Dios los está condenando a una vida de enfermedad.
La buena noticia del evangelios es que no hay ABSOLUTAMENTE ninguna condenación para nosotros que estamos en Cristo, porque Cristo ya ha sido condenado en nuestro lugar, en el Calvario!
Amado, reciba libremente el regalo de Dios de no condenación, al meditar hoy en ello y agradecérselo a Él.  Cuando extienda la mano y reciba el regalo de Dios de no condenación, usted recibirá su sanidad y la plenitud que anhela, totalmente pagadas por la sangre de Su Hijo!

Bendiciones,
Joseph Prince