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martes, 20 de agosto de 2019

Jesús Es Tu Solución


Medita En
Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. —Rabí, ¿por qué nació ciego este hombre? —le preguntaron Sus discípulos—. ¿Fue por sus propios pecados o por los de sus padres? —No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres —contestó Jesús—. Nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él. Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió. Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar, pero mientras estoy aquí en el mundo, Yo Soy la luz del mundo. Luego escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva y lo untó en los ojos del ciego. Le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó ¡y regresó viendo!  (Juan 9:1–7, NTV)
Me encanta cómo nuestro Señor Jesús es un Dios tan amoroso y práctico.  Cuando hay un problema, Él va directo a la solución.
Antes de que Jesús interviniera para sanar al hombre que había nacido ciego, la atención de Sus discípulos fue capturada respecto a descubrir el pecado de quién había hecho ciego al hombre.  ¡Jesús, por otro lado, solo estaba interesado en usar Su poder para darle al pobre hombre la vista!
De la misma manera en que Jesús no fue distraído por el “juego de la culpa”, es la manera en la que Él quiere que tú lo hagas.  Así que no preguntes qué pecado o de quién es el que causó tu enfermedad.  Olvídate de lo que deberías o no deberías haber hecho, o por qué sucedió.  En cambio, ocúpate de tu solución —¡Jesucristo, quien por medio de la cruz eliminó todos los pecados de tu vida, y quien quiere hacer un milagro en tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 3 de marzo de 2018

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2 Corintios 5:21
Algunos cristianos creen que tienen que esforzarse para llegar a ser más justos.  Y luego se lastiman a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia de Dios no se relaciona a una buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Y cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “que no conoció pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que, hoy nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como lo  es Jesús!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100% justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos Su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 20 de diciembre de 2017

¡El Shalom De Jesús Es Tuyo!

… el SEÑOR bendecirá a Su pueblo con paz [shalom].
Salmos 29:11
La palabra hebrea shalom, que se traduce generalmente como “paz” en el Antiguo Testamento, es una palabra muy rica.  Esta no sólo significa “paz en la mente.”  También significa salud, buen éxito, seguridad y bienestar personal completo.
Ahora, ¿sabías que la raíz de la palabra shalom es shalam?  Shalam significa hacer bien, pagar o dar recompensa.  Así que, amigo, la razón por la que puedes caminar en el shalom de Dios hoy, es que Jesús por medio de la cruz ha pagado para que sea tuyo.  Salud, provisión, seguridad, y una mente afinada y perspicaz son tuyos para que hagas uso de ellos, ¡porque Jesús ha comprado para ti shalom, con Su sangre!
Amado, te animo a meditar sobre esto.  Agradece a Dios por el perfecto sacrificio de Su Hijo, diciendo: “Padre, recibo el shalom que Jesús murió para darme –paz en la mente, plenitud, provisión y salud en cada célula, cada órgano, cada sistema de mi cuerpo, ¡y para cada área de mi vida!”  ¡Amén!  ¡Ahora, prepárate para caminar en ello hoy! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince