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lunes, 20 de enero de 2020

La Respuesta Para Una Conciencia Culpable


Inspiración de Gracia
¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a Sí Mismo sin mancha a Dios, purificará vuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?  (Hebreos 9:14)
¿Has escuchado la voz de tu conciencia decir cosas como: “Te mereces el infierno por los pecados que cometiste contra tu esposa hace tres años” o “¿Por qué te sorprende que tu hijo no te hable si nunca estuviste cerca cuando él te necesitaba?”
Ya sabes, hay personas que se sienten deprimidas todo el tiempo debido a un sentimiento de culpa y “pagan” por sus pecados en términos de enfermedades.  De hecho, los médicos están descubriendo que muchas enfermedades psicosomáticas son causadas por la culpa y la condenación porque la conciencia les está diciendo: “Has hecho mal.  Debes ser castigado. ¿Cómo puede tu pecado no ser castigado?”
Es por eso que tú debes tener una respuesta que satisfaga a tu conciencia.  Cuando tu conciencia dice: “Has pecado.  Debes ser castigado por este pecado o de lo contrario, Dios no es un Dios justo,” tú debes responder: “Sí, he pecado.  ¡Pero este pecado y todos los otros pecados que he cometido fueron castigados al máximo en el cuerpo de Jesucristo!  ¡Así que ya no queda castigo para mí hoy, porque cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a Sí Mismo sin mancha a Dios, purificará mi conciencia!”
Amigo, la única forma de traer paz a tu conciencia es mirar a la cruz.  La cruz de Jesús es la única respuesta que satisfará tu conciencia.
De manera que la próxima vez que tu conciencia te condene por causa del pecado, no trates de silenciarla con tus buenas obras.  Mira a la cruz y di: “Padre, te doy gracias por Jesús y por la cruz.  Jesús fue radicalmente condenado en mi nombre por este pecado, así que ahora no queda absolutamente ninguna condenación para mí.”  Entonces, tu conciencia mirará la cruz y dirá: “Ahhhh... paz.”  Amigo, la obra terminada de Jesús en la cruz realmente te hace libre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 3 de enero de 2020

Recuerda La Cruz


Inspiración de Gracia
“Y nunca más Me acordaré de sus pecados e iniquidades”.  (Hebreos 10:17)
No sé tú, pero yo diría que Hebreos 10:17 es una buena noticia.  Dios ve todos nuestros pecados —pasados, presentes y futuros— y dice: “Nunca más Me acordaré de tus pecados e iniquidades”.  Las palabras “nunca más” son una fuerte doble negación en el texto griego original.  En otras palabras, Dios está diciendo: “¡Nunca, por ningún motivo, Me acordaré de tus pecados e iniquidades”.
¿Ha bajado Dios Sus estándares?  No, Él sigue siendo perfectamente santo.  Él sí recordó todos nuestros pecados —hace 2,000 años, en la cruz.  Cada pecado que nosotros hemos cometido o vamos a cometer, fue castigado completamente en el cuerpo de Jesucristo en la cruz.  Es por eso que hoy, Dios ya no se acuerda de nuestros pecados.  Por lo tanto, nosotros no debemos ser conscientes del pecado.
Cada vez que nosotros nos sentimos condenados por nuestros errores pasados, Dios quiere que recordemos la cruz y digamos: “Señor Jesús, Tú fuiste sentenciado por este pecado que yo cometí. Tú soportaste el juicio, para que Dios no me juzgue a mí por este pecado.  Tú fuiste condenado por este pecado, para que Dios no me condene a mí por ello”.
Si tú no miras hacia la cruz, vas a volverte consciente del pecado y vas a caminar por allí con cierta expectativa de juicio.  Y esa expectativa de juicio le dará al diablo la oportunidad de hacerte pensar que Dios tiene algo en tu contra, debido a tu pecado.
Tú debes acercarte al lugar que conoces y creer que todos tus pecados son perdonados y que eres salvo para siempre.
Hebreos 10:12, 14 dice: “Pero Él [Jesús], habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios… Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.”
Tú y yo hemos sido hechos perfectos para siempre debido a la obra perfecta de Jesús en la cruz.  Nosotros somos perfeccionados por la total aceptación de Dios y Su deleite perfecto en la obra de Su Hijo que ha glorificado grandemente Su santidad.  Amado, escucha a Dios decirte: “Pues tendré misericordia.  Y nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades”.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince