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jueves, 31 de agosto de 2017

El Corazón De Jesús Revelado

“El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto Me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.”
Lucas 4:18-19
Cuando Jesús estaba en una sinagoga en Nazaret, Él habló sobre como Dios envió a Elías, a la viuda de Sarepta, y a Eliseo, a Naamán el Sirio.  Si lees estas dos historias en el Antiguo Testamento, te darás cuenta de que una es un milagro de provisión y abundancia (la última porción de aceite de la viuda fue multiplicado), mientras que el otro es un milagro de sanidad (Naamán fue limpio de lepra).
Así que, aún en el Antiguo Testamento, vemos que el deseo de Dios es proveer abundantemente y sanar a las personas.  No es Su voluntad que ninguno sufra de escasez, ni que perezca por alguna enfermedad.  En el Nuevo Testamento, cuando Jesús encontró escasez, Él proveyó grandes capturas de peces y multiplicó los peces y los panes.  Cuando los enfermos vinieron a Él, Él siempre los sanó.
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.  Graba en tu corazón y en tu mente, que Él quiere que estés sano y tengas provisión.  Toma tiempo para leer todos los milagros de provisión y sanidad en los Evangelios y conoce de esta manera los deseos del corazón de Jesús para ti hoy.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 20 de junio de 2017

Trabaja en Descansar

Pero si es por gracia, ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia.  Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
Romanos 11:6


Ya sea que estés participando de la Comunión de la Santa Cena o confesando la Palabra de Dios, hazlo descansando en el Señor.  No sientas como si tienes que hacer algo por ti mismo para ser sanado.  Mi amigo, tú no puedes ganarte tu sanidad.  Esta es algo que Dios te da por Su gracia.
Amado, Dios quiere que veas que Jesús ya ha pagado el precio por tu sanidad.   Hoy, Él está tan complacido con la obra terminada de Jesús, que está más que feliz de proveer abundantemente para ti, toda la sanidad y provisión que tú deseas.
Cuando tienes una verdadera revelación de esto, nada va a detenerte de declarar Su Palabra sobre ti mismo y correr a la mesa del Señor con acciones de gracias y altas expectativas.  ¡Y cuando tú actúas en fe, descansando en Él, no va a pasar mucho tiempo antes de que veas tu milagro manifestarse!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 3 de agosto de 2014

El Corazón De Jesús Revelado

Medita En

“El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto Me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.”
Lucas 4:18-19


Cuando Jesús estaba en una sinagoga en Nazaret, Él habló sobre como Dios envió a Elías a la viuda de Sarepta, y a Eliseo a Naamán el Sirio.  Si lees estas dos historias en el Antiguo Testamento, te darás cuenta de que una es un milagro de provisión y abundancia (la última porción de aceite de la viuda fue multiplicado), mientras que el oro es un milagro de sanidad (Naamán fue limpio de lepra).
Así que aún en el Antiguo Testamento, vemos que el deseo de Dios es proveer abundantemente y sanar a las personas.  No es Su voluntad que ninguno sufra de escasez, ni que perezca por alguna enfermedad.  En el Nuevo Testamento, cuando Jesús encontró escasez, Él proveyó grandes capturas de peces, y multiplicó los peces y los panes.  Cuando los enfermos vinieron a Él, Él siempre los sanó.
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.  Graba en tu corazón y en tu mente, que Él quiere que estés sano y tengas provisión.  Toma tiempo para leer todos los milagros de provisión y sanidad en los Evangelios y mira los deseos del corazón de Jesús para ti hoy.
Bendiciones,

Joseph Prince


jueves, 22 de mayo de 2014

Trabaja en Descansar

Medita En
Pero si es por gracia, ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia.  Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
Romanos 11:6

Ya sea que estés participando de la Comunión de la Santa Cena o confesando la Palabra de Dios, hazlo descansando en el Señor.  No sientas como si tienes que hacer algo por ti mismo para ser sanado.  Mi amigo, tú no puedes ganarte tu sanidad.  Esta es algo que Dios te da por Su gracia.
Amado, Dios quiere que veas que Jesús ya ha pagado el precio por tu sanidad.   Hoy, Él está tan complacido con la obra terminada de Jesús, que está más que feliz de proveer abundantemente para ti, toda la sanidad y provisión que tú deseas.
Cuando tienes una verdadera revelación de esto, nada va a detenerte de declarar Su Palabra sobre ti mismo y correr a la mesa del Señor con acciones de gracias y altas expectativas.  ¡Y cuando tú actúas en fe, descansando en Él, no va a pasar mucho tiempo antes de que veas tu milagro manifestarse!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 3 de agosto de 2013

El Corazón De Jesús Revelado


Medite En

El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.
Lucas 4:18-19


Cuando Jesús estaba en la sinagoga de Nazaret, Él habló de cómo Dios envió a Elías a la viuda de Sarepta, y a Eliseo a Naamán el sirio.  Si usted lee estas dos historias en el Antiguo Testamento, se dará cuenta de que el primero se trata de un milagro de provisión y abundancia (la última porción de aceite de la viuda se multiplicó), mientras que el otro es un milagro de sanidad (Naamán fue limpiado de lepra).
Así que incluso en el Antiguo Testamento, vemos que el deseo de Dios es proveer ampliamente para sanar a las personas.  No es Su voluntad que ninguno sufra escasez, o que perezca ante la enfermedad.  En el Nuevo Testamento, cuando Jesús se encontró con la escasez, Él dio grandes capturas de peces, y multiplicó los panes y los peces.  Cuando los enfermos venían a Él, Él siempre los sanó.
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.  Afirme en su corazón y mente que Él le quiere a usted sano y que tenga provisión.  Tómese el tiempo para leer todos los milagros de provisión y sanidad en los Evangelios y vea el corazón de Jesús para usted hoy.

Bendiciones,
Joseph Prince