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jueves, 21 de mayo de 2020

¿Qué Es Más Fácil Decir?


Inspiración de Gracia
Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos.  (Colosenses 2:13)
Permíteme hacerte una pregunta que Jesús le hizo a los fariseos: “¿Qué es más fácil decir [al paralítico]: «Tus pecados te son perdonados», o decir: «Levántate y anda»?” (Lucas 5:23)
En el contexto de ministrar a un paralítico, decir “Tus pecados te son perdonados” probablemente sea más fácil.  ¿Por qué?  Porque tú no necesitas una manifestación exterior para probar que tus pecados están perdonados.  Pero cuando tú le dices: “Levántate y anda,” él debe levantarse y caminar, ¡o tú te verás muy tonto!  Eso hace que decir: “Tus pecados te son perdonados” sea más fácil que decir que “Levántate y anda.”
La verdad es que lo que aparentemente es más difícil para el hombre en lo natural, no lo es para Dios.  Con Dios, la sanidad física es claramente “más fácil” para Él que el perdón de los pecados.  Este último es el milagro “más difícil” y mayor porque requería que Dios entregara a Su amado Hijo para que asumiera todos nuestros pecados y derramara Su sangre en la cruz.
Sin embargo, cuando nos enfrentamos a un ser querido que padece cáncer, o cuando nos enfrentamos a deudas crecientes después de estar desempleados durante mucho tiempo, parece que encontramos más difícil creer y decir que Dios ya nos ha dado los rompimientos que necesitamos, en lugar de creer y decir que nuestros pecados están perdonados.  Decir que nuestros pecados están perdonados parece más fácil que decir que Dios ya nos ha dado la sanidad física milagrosamente, el rompimiento financiero sobrenatural o favor divino en nuestra próxima entrevista de trabajo.
Pero como Dios ha hecho el milagro “más difícil” y mayor de “haberte perdonado todas tus transgresiones,” ¡no hay nada que Él no haga por ti! (Ver Romanos 8:32)  De hecho, si crees que hay algo que Dios está reteniendo de ti, ¡estás implicando que hay algo que es más grande que el perdón de los pecados que Jesús murió para darte!  Pero nada puede ser más grande que el sacrificio perfecto de Jesús.
Así que, escucha al Señor diciéndole hoy: “Tus pecados te han sido perdonados.  Tú tienes aceptación perfecta ante Dios.  ¡Levántate y sana!  ¡Levántate y camina en salud, sabiduría, favor, protección y plenitud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 11 de agosto de 2018

Continúa En La Gracia De Dios


… Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
2 Corintios 3:6
Para los judíos, la fiesta de Pentecostés es la celebración de la entrega de la ley de Dios.  Se lleva a cabo 50 días después de la fiesta de la Pascua.  Dios les dio a los israelitas los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, 50 días después de que ellos hubieran celebrado su primera Pascua, y salieran de la esclavitud de Egipto.
Pero, ¿qué pasó después de que Dios les diera la ley en el primer Pentecostés?  ¡Tres mil personas murieron! (Éxodo 32:28)  Compara esto con otro Pentecostés en el Nuevo Testamento.  En el Libro de los Hechos, dice que cuando Pentecostés había llegado plenamente, Dios les dio, no la ley, sino al Espíritu Santo, ¿y qué sucedió?  ¡Tres mil personas fueron salvas! (Hechos 2:41)  Lo que demuestra que “la letra [la ley] mata, ¡pero el Espíritu da vida!”
La ley, que fue “escrita y grabada en piedra”, ministró muerte.  Esta mató a 3,000 personas.  Es por eso que el apóstol Pablo, lo llama “el ministerio de la muerte” y “el ministerio de condenación”. (2 Corintios 3:7-9)  Por otra parte, el Espíritu ministra vida —3,000 personas fueron salvas.
Mi amigo, cuando te sometes a la ley tratando de cumplir los mandamientos de Dios con tal de ser bendecido, vas a ser dirigido a muerte.  Habrá muerte en tu matrimonio, ministerio, salud, carrera profesional… en tu vida.  Pero cuando tú dependes de la gracia del Espíritu, eres dirigido a vida.  Vas a ver rompimientos y milagros (Gálatas 3:5), y manifestarás el fruto del Espíritu.
Así que, si tú quieres ser bendecido, asegúrate de que estés en el monte correcto.  Verás, la ley fue entregada en el Monte Sinaí, pero el Espíritu en el Monte de Sion.  Es por eso que la Biblia dice que “no os habéis acercado a un monte [Sinaí] que se puede tocar, ni a fuego ardiente, ni a tinieblas, ni a oscuridad, ni a torbellino… en cambio, os habéis acercado al monte Sion y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles”. (Hebreos 12:18-22)  “El Señor te bendice desde Sión” (Salmos 128:5), y no desde Sinaí.
Amado, por gracia tú has sido salvo por medio de la fe. (Efesios 2:8)  Ahora, continúa en el Espíritu de gracia.  ¡Permanece en la montaña correcta y Él continuará proveyendo milagros en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 19 de junio de 2016

Continúa En La Gracia De Dios

… Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
2ª Corintios 3:6

Para los judíos, la fiesta de Pentecostés es la celebración de la entrega de la ley de Dios.  Se lleva a cabo 50 días después de la fiesta de la Pascua.  Dios les dio a los israelitas los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, 50 días después de que ellos hubieran celebrado su primera Pascua, y salieran de la esclavitud de Egipto.
Pero, ¿qué pasó después de que Dios les diera la ley en el primer Pentecostés?  ¡Tres mil personas murieron! (Éxodo 32:28).  Compara esto con otro Pentecostés en el Nuevo Testamento.  En el Libro de los Hechos, dice que cuando Pentecostés había llegado plenamente, Dios les dio, no la ley, sino al Espíritu Santo, ¿y qué sucedió?  ¡Tres mil personas fueron salvas! (Hechos 2:41).  Lo que demuestra que “la letra [la ley] mata, ¡pero el Espíritu da vida!”
La ley, que fue “escrita y grabada en piedra”, ministró muerte.  Esta mató a 3,000 personas.  Es por eso que el apóstol Pablo, lo llama “el ministerio de la muerte” y “el ministerio de condenación” (2ª Corintios 3:7-9).  Por otra parte, el Espíritu ministra vida —3,000 personas fueron salvas.
Mi amigo, cuando te sometes a la ley tratando de cumplir los mandamientos de Dios con tal de ser bendecido, vas a ser dirigido a muerte.  Habrá muerte en tu matrimonio, ministerio, salud, carrera profesional… en tu vida.  Pero cuando tú dependes de la gracia del Espíritu, eres dirigido a vida.  Vas a ver rompimientos y milagros (Gálatas 3:5), y manifestarás el fruto del Espíritu.
Así que, si tú quieres ser bendecido, asegúrate de que estés en la montaña correcta.  Verás, la ley fue entregada en el Monte Sinaí, pero el Espíritu en el Monte de Sion.  Es por eso que la Biblia dice que “no os habéis acercado a un monte [Sinaí] que se puede tocar, ni a fuego ardiente, ni a tinieblas, ni a oscuridad, ni a torbellino… en cambio, os habéis acercado al monte Sion y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles” (Hebreos 12:18-22).  “El Señor te bendice desde Sión” (Salmos 128:5), y no desde Sinaí.
Amado, por gracia tú has sido salvo por medio de la fe (Efesios 2:8).  Ahora, continúa en el Espíritu de gracia.  ¡Permanece en la montaña correcta y Él continuará proveyendo milagros en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuando tú dependes del Espíritu de gracia, ves rompimientos, milagros y vida.


domingo, 24 de mayo de 2015

Continúa En La Gracia De Dios

2ª Corintios 3:6
… Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
Para los judíos, la fiesta de Pentecostés es la celebración de la entrega de la ley de Dios.  Se lleva a cabo 50 días después de la fiesta de la Pascua.  Dios le dio a los israelitas los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, 50 días después de que ellos hubieran celebrado su primera Pascua, y salieran de la esclavitud de Egipto.
Pero, ¿qué pasó después de que Dios les diera la ley en el primer Pentecostés?  ¡Tres mil personas murieron! (Éxodo 32:28).  Compara esto con otro Pentecostés en el Nuevo Testamento.  En el Libro de los Hechos, dice que cuando Pentecostés había llegado plenamente, Dios les dio, no la ley, sino al Espíritu Santo, ¿y qué sucedió?  Tres mil personas fueron salvas (Hechos 2:41), lo que demuestra que “la letra [la ley] mata, ¡pero el Espíritu da vida!”
La ley, que fue “escrita y grabada en piedra”, ministró muerte.  Esta mató a 3,000 personas.  Es por eso que el apóstol Pablo, lo llama “el ministerio de la muerte” y “el ministerio de condenación” (2ª Corintios 3:7-9).  Por otra parte, el Espíritu ministra vida —3,000 personas fueron salvas.
Mi amigo, cuando te sometes a la ley tratando de cumplir los mandamientos de Dios con tal de ser bendecido, vas a ser dirigido a muerte.  Habrá muerte en tu matrimonio, ministerio, salud, carrera profesional… en tu vida.  Pero cuando tú dependes de la gracia del Espíritu, vas a ser dirigido a vida.  Vas a ver rompimientos y milagros (Gálatas 3:5), y manifestarás el fruto del Espíritu.
Así que, si tú quieres ser bendecido, asegúrate de que estés en la montaña correcta.  Verás, la ley fue entregada en el Monte Sinaí, pero el Espíritu en el Monte de Sion.  Es por eso que la Biblia dice que “no os habéis acercado a un monte [Sinaí] que se puede tocar, ni a fuego ardiente, ni a tinieblas, ni a oscuridad, ni a torbellino… en cambio, os habéis acercado al monte Sion y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles” (Hebreos 12:18-22).  El Señor te bendice desde Sión (Salmos 128:5), y no desde Sinaí.
Amado, por gracia tú has sido salvo por medio de la fe (Efesios 2:8).  Ahora, continúa en el Espíritu de gracia.  ¡Permanece en la montaña correcta y Él continuará proveyendo milagros en tu vida!
Pensamiento Del Día

Cuando tú dependes del Espíritu de gracia, verás rompimientos, milagros y vida.