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lunes, 18 de noviembre de 2019

Cómo Mantenerte En Perfecta Paz


Medita En
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.  (Isaías 26:3, RVR60)
Necesitamos la verdad de la Palabra de Dios para desarraigar cualquier creencia equivocada.  Es por eso que es tan importante entrar en Su Palabra y tomar tiempo para meditar en los versículos que revelan el inamovible e incondicional amor de Dios por ti.  Por ejemplo, si tú descubres que tu mente se desvía hacia pensamientos de ansiedad, incluso a causa de las cosas más pequeñas, te animo a que memorices y cite las Escrituras de hoy: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado”. (Isaías 26:3)
Cada vez que yo me siento estresado o preocupado por algo, me aparto del ir y venir de la vida y simplemente medito en las promesas de Dios.  Algunas veces me gusta conducir hacia un parque tranquilo, y mientras en mi carro suena música suave y ungida, yo me alimento de Su Palabra y la declaro, permitiendo que esta impregne mi espíritu: “La Palabra de Dios declara: ‘Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera’”.  Y le digo al Señor: “Sí, Señor, eres Tú quien me guardará en perfecta paz.  La paz perfecta viene de Ti.  Yo solo necesito descansar en Tu gracia y mantener mis pensamientos en Ti.  No necesito pensar qué hacer con este problema.  Mientras confío en Ti y mantengo mis pensamientos puestos en Ti, Tú vas a dirigirme y a guiarme.  Mi confianza no está en mis propias fuerzas, sino en Ti y solamente en Ti, Jesús”.
¿Qué hago aquí?  En vez de permitir que el estrés y la preocupación me afecten, estoy entrenando a mi corazón para ver mis problemas cómo Dios los ve.  Cuanto más grande se vuelve Dios en mi corazón, más pequeños se vuelven mis problemas.  De hecho, muchas veces cuando me relajo y mantengo mi mente en el Señor, Su paz y sabiduría comienzan a fluir en mí, y el problema que antes me preocupaba tanto, se vuelve diminuto e intrascendente en la presencia de Dios Todopoderoso.
¿Estás tú enfrentando alguna circunstancia insuperable hoy?  Aprende a ver lo que Dios ve, meditando en Su Palabra, y deja que Su paz eche fuera tu ansiedad.  Deja que Su sabiduría dirija tus pasos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 21 de octubre de 2019

El Poder De Los Pensamientos Redimidos


Medita En
… Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.  (Filipenses 4:8, NTV)
¿Qué películas mentales estás reproduciendo en tu cabeza hoy?  ¿Son pensamientos de derrota y desesperación o pensamientos de victoria y favor?  La fe es simplemente decir lo que Dios dice acerca de ti y ver lo que Dios ve en ti y en tu situación.
Se necesita un pensamiento para sanar un pensamiento.  A diferencia del mundo, que te enseña a vaciar tu mente para alcanzar la paz, el camino de Dios es llenar tu mente con pensamientos frescos, poderosos y redimidos.
El apóstol Pablo nos dice: “Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza”. (Fil. 4:8, NTV)  Por lo tanto, no es solo tratar de borrar los malos pensamientos con tu fuerza de voluntad.  Se necesita de un pensamiento para reemplazar un pensamiento.  Se necesita una creencia correcta para reemplazar una creencia equivocada.  Tú necesitas la verdad de Dios para reemplazar las mentiras con las que el enemigo que te ha mantenido cautivo.
Amigo, si hoy tienes en tu mente un pensamiento equivocado, malo o negativo, y no puedes sacudírtelo, ¡deja de intentarlo!  Quizá estás postrado en una cama de hospital y no puedes evitar pensar en el peor de los escenarios.  Estás intentando suprimirlo, pero no funciona.  Bueno, ¡para!  Deja de tratar de borrarlo de tu mente.  Eso simplemente no funcionará.  Lo que debes hacer es reemplazar ese pensamiento destructivo con un pensamiento que proviene de Dios.  Esa es la única forma de lidiar con un pensamiento erróneo y comenzar el proceso de sanidad.
Comienza a meditar en verdades como: “Ciertamente, Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores.  El castigo, por mi plenitud cayó sobre Él, y por Sus llagas yo he sido sanado.  Con larga vida Él me saciará.” (Ver Isa. 53: 4–5 y Sal. 91:16)  ¡Comienza a reproducir películas mentales de ti mismo, recuperándote, siendo dado de alta del hospital, divirtiéndote con tus hijos o yendo de vacaciones agradables!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 8 de abril de 2019

Lo Que Dios Ve Cuando Te Mira A Ti

Medita En
Pero el que se une al Señor, es un espíritu con Él.  (1 Corintios 6:17)
Ron, uno de los ofrendantes de nuestro ministerio, compartió con nosotros sobre un querido amigo suyo llamado Tyler, que era de una buena familia cristiana, excelente en los deportes y que estaba viviendo el “Sueño Americano”.  Sin embargo, después de la universidad, Tyler comenzó a salir con el grupo equivocado y desarrolló un grave problema de drogas y bebida, que a su vez le condujo a una serie de equivocaciones devastadoras.  Dentro de un lapso de veinticuatro meses, Tyler perdió todo lo que apreciaba en su vida.  Sintiéndose avergonzado y miserable, Tyler abandonó la iglesia y casi renunció a la vida, a Dios y a la gracia.  Pero Dios, en Su gracia, todavía estaba acercándose a Tyler (a través de Ron), así como Ron nos relata en esta historia:
Una noche, mientras corría por un parque y escuchaba un mensaje del Pastor Prince, sentí que Dios me estaba impulsando a enviarle un mensaje de texto a Tyler.  Sentí que Dios quería que le preguntara a Tyler: “¿Qué ve Dios cuando te mira?”  Entonces, mientras corría, le envié un mensaje de texto con esas palabras exactamente.  Después de bastante tiempo, recibí su mensaje de respuesta:
Tyler: “¿En serio?”
Ron: “Si”
Tyler: “Bueno... estoy seguro de que no es algo bueno”.
Ron: “Jesús”.
Tyler: “¿Qué quieres decir?”
Ron: “Quiero decir que cuando Dios te mira, ¡Él ve a Jesús!”
… Treinta minutos después, recibí este mensaje:
Tyler: “Gracias, amigo, ¡no sabes cuán desesperadamente yo estaba necesitando escuchar eso!”
¿Crees que sería de bendición para tu corazón saber que este es el mensaje que Dios quiere que tú recibas hoy?  Si eres como Tyler, entonces crees que el amor de Dios por ti depende de tus acciones.  Honestamente estas creyendo que Dios se avergüenza de ti por tus faltas y equivocaciones.  Bien, es posible que tú no hayas escuchado o hayas olvidado que el pago por tus pecados fue cobrado completamente sobre el cuerpo de Jesús en la cruz.  Por lo tanto, cuando Dios te mira hoy, Él no te juzga, no te valúa, ni te mide de acuerdo a tus imperfecciones.  Él te ve en el Amado —Él te ve en Cristo y ve la sangre que Su querido Hijo derramó por ti.  


Cuando Dios te mira hoy, Él ve a Jesús.  Debido a eso, Sus pensamientos hacia ti son pensamientos de amorosa bondad, perdón, bendiciones y favor.  Jesús pagó un precio inmensamente alto en la cruz para que tú puedas vivir tu vida sabiendo que eres completamente aceptado e incondicionalmente amado por Dios.  Saber y creer esto hará toda la diferencia en cómo vives tu vida diariamente —sin importar lo que te esté retando de frente. 



Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 7 de abril de 2019

Lo Que Dios No Ve

Medita En
“Él no ha observado iniquidad en Jacob, ni ha visto malicia en Israel…”  (Números 23:21)
Aprende a ver lo que Dios ve.  Echa un vistazo más de cerca a lo que Dios dice en el versículo anterior y solo haz una pausa por un momento.  ¿Había iniquidad en Israel?  (Cuando Dios usó la palabra “Jacob” aquí, se estaba refiriendo a todos los hijos de Israel).  ¿Hubo algún pecado en Israel?  ¿O todo el mundo en el campamento era perfecto?
Si desde la cima de la montaña, hicieras un acercamiento enfocado en el campamento de Israel, no es difícil imaginar que una gran variedad de imperfecciones, pecados, iniquidades y maldad estaban presentes en todo el campamento.  Pero la pregunta es, ¿lo vio Dios?
Mira Números 23:21 otra vez.  Nota que Dios no dijo que no había pecado o iniquidad en Su pueblo.  Él simplemente dijo que Él no lo vio.  De la misma manera, Él no está diciendo que no hay pecado en ti.  Lo que Dios dice es: “Yo no lo veo”.
Espera un momento, ¿cómo puede un Dios infaliblemente santo no ver pecado en mí?
Mi amigo, esto es porque esos mismos ojos sagrados vieron todos tus pecados castigados en el cuerpo de Jesucristo.  Tus pecados fueron castigados hasta la inexistencia.
En el campamento israelita, aunque había iniquidades, pecados y maldad, Dios no vio ninguno de ellos debido a que la sangre de toros y cabras que ellos ofrecían diariamente al Señor cubría a los hijos de Israel.  Cuánto más cierto es esto para nosotros hoy, nosotros que hemos sido lavados para siempre por la sangre del Cordero de Dios, Jesucristo, nuestro hermoso Salvador.
Bajo el antiguo pacto, los israelitas disfrutaron de una cobertura temporal a través de los sacrificios de animales, pero para nosotros, la expiación y el pago de todos nuestros pecados por Jesucristo, es eterno.  Es por eso que Dios no observa iniquidad, ni pecado en ti, ni ha visto maldad en ti.  Cuando Dios te mira hoy, Él te ve como un hijo o hija justificado, perdonado, sanado, favorecido, bendecido, aceptado y amado, debido a la cruz de Jesús.
Ahora, ¿te ves como Dios te ve?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 4 de abril de 2019

De Gloria En Gloria

Medita En
Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.  (2 Corintios 3:18)
Creo que Jesús está haciendo una gran obra en tu vida ahora mismo.  Tal vez tú no puedas verlo porque hay algo que hiciste en tu pasado que simplemente no puedes sacarte de encima, que parece como un peso alrededor de tus pies y te mantiene oprimido.  Amado, este es el día para tu rompimiento —tu libertad, tu avance.  Aprende a ver lo que Dios ve fijando tus ojos en Jesús.
Debes comprender que lo que tú ves o cómo los demás te ven, no es tan importante como cómo Dios te ve.  Muchas personas piensan que Dios los ve en sus pecados y solo está aguardando un poco para caer sobre ellos y castigarlos.  Esta creencia equivocada produce una vida equivocada.  Si ves a Dios de esta manera, no puedes evitar sentir temor, inseguridad y ansiedad constantes a causa de tus pecados pasados.  ¡Este día, toma la decisión de volver tus ojos a Jesús, porque Él ya te hizo a ti, el creyente, justo con Su sangre!
De hecho, cuanto más contemplas a Jesús, más eres transformado “de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”. (2 Cor. 3:18)  Fijar tus ojos en Jesús es la santidad más grande.  Muchos piensan que tienen que hacer más para ser más santos, más aceptados y más amados por Dios.  La verdad es que cuando tú contemplas más a Jesús y ves Su amor, Su perdón, Su gracia abundante y Su regalo de justicia comprado para ti con Su propia sangre, tú eres transformado sobrenaturalmente.
La santidad es un subproducto de ver a Jesús en Su gracia.  Cuando ves a Jesús y recibes Su amor y gracia todos los días, tu corazón es transformado interiormente.  Esta no es una modificación de la conducta hacia nuestro exterior.  Es un cambio real que se sostiene en un corazón tocado por Su gracia y en una conciencia emancipada que está libre de culpa para siempre.  Es en este momento que esa adicción comienza a soltarse de tu vida.  Es aquí que ese temor comienza a disolverse en Su amor perfecto y esa condenación que surge de tus equivocaciones pasadas es lavada por Su sangre preciosa.
¡Qué vida!  Esta es la vida que Dios quiere que tú experimentes.  ¿Puedes verlo?  ¿Puedes ver lo que Él está viendo?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince