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sábado, 30 de junio de 2018

Cómo Sabes Que Heredarás


No quebrantaré Mi pacto, ni cambiaré la palabra de Mis labios.
Salmos 89:34
Cuando Dios te promete algo, ¿crees en Su Palabra?  O al igual que Abraham, preguntas: “Oh Señor Dios, ¿cómo puedo saber que la heredaré?”  (Génesis 15:8)
Dios no reprendió a Abraham por no creer en Su Palabra.  Así es cuán clemente es Dios hacia Su pueblo.  Él incluso descendió hasta el nivel de la fe de Abraham e hizo algo para asegurarle a Abraham que Él siempre guardaría Sus promesas –Él hizo un pacto con Abraham. (Génesis 15: 9-17)
Dios no lo hizo para Su propio beneficio.  Dios es un Dios de Su Palabra.  Él no rompe Su Palabra.  Sino que, Él se ató a Sí Mismo a un pacto porque sabía que Abraham necesitaba saber en su corazón que Dios haría lo que le había prometido.
Al hombre le resulta difícil simplemente creer en palabras.  Por ejemplo, cuando tú compras una casa, un contrato es redactado y firmado por ambas partes, y esto involucra a abogados.  Un contrato es necesario porque tú no puedes confiar en las palabras de la otra persona y esa persona tampoco puede confiar en las tuyas.
Del mismo modo, se nos hace difícil creerle a Dios por Su Palabra.  Así que, Dios hizo un pacto con nosotros, no porque no se pueda confiar en Él, sino porque Él sabe que a nosotros nos resulta difícil simplemente creer lo que Él dice.  Dios sabía que el hombre se preguntaría: “¿Qué pasaría si Dios se levanta del lado equivocado de la cama mañana y decide freírme en lugar de bendecirme?”
Pero ya que Dios ha hecho un nuevo pacto con nosotros, que ha sido establecido por la sangre de Su Hijo, nosotros, como Abraham, podemos no dudar por nuestra incredulidad de las promesas de Dios, sino ser fortalecidos en la fe, y estar plenamente convencidos de que Dios va a hacer lo que ha prometido.  (Romanos 4:20-21)  Tenemos la seguridad de que Dios no va a despertar un día y decir: “Olvídate del nuevo pacto.  ¡Yo quiero recordar tus pecados ahora y maldecirte en lugar de bendecirte!”
Mi amigo, las bendiciones del nuevo pacto para ti están garantizadas porque Dios se ha unido a Sí Mismo al pacto.  Y, ¡Él es un Dios que guarda Sus pactos y que está deseoso, y es más que poderoso para hacer todo lo que Él te ha prometido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Contempla A Jesús Y Se Transformado

… [Porque nosotros] continuamos contemplando [en la Palabra de Dios] como en un espejo la gloria del Señor, somos constantemente transformados a Su propia imagen en un esplendor cada vez mayor y de un grado de gloria a otro; [porque esto viene] del Señor…
2 Corintios 3:18, AMP

Arriba, en las ramas del árbol de sicómoro, Zaqueo tenía una buena vista de Jesús.  “Así que este es Aquel de quien todos han estado hablando,” dijo para sus adentros.  Y justo en ese momento, Jesús miró hacia arriba y vio al cobrador de impuestos.  “Zaqueo,” gritó Jesús, “date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa.” (Lucas 19:5)
Jesús le extendió gracia a Zaqueo, un hombre considerado por la multitud como tramposo y pecador.  Y la respuesta de Zaqueo a la bondad del Señor fue: “He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado.” (Lucas 19:8)  Zaqueo fue transformado, de ser tramposo paso a ser un hombre generoso al contemplar y pasar tiempo con un Dios clemente.
Mi amigo, cuando tú con todos tus defectos te acercas a Jesús para pasar tiempo con Él, Él no te recibirá diciendo: “¡Tú vil pecador!”  No, Él te llamará por tu nombre y te dirá: “Ven, vamos a tu casa.  Quiero pasar tiempo contigo.”  Y mientras más lo contemples y pases tiempo con Él, más serás transformado de gloria en gloria.
Así que, acércate a Jesús y pídele que te muestre Su gracia todos los días.  Habla con Él como con un amigo.  Al abrir tu Biblia, por ejemplo, di: “Señor, háblame. Déjame tener este encuentro personal contigo.”  ¡Cuando tú lo contemplas por medio de la Palabra, no hay manera de que no seas transformado gloriosamente!
 Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 15 de noviembre de 2014

Contempla A Jesús Y Se Transformado

Medita En

… [Porque nosotros] continuamos contemplando [en la Palabra de Dios] como en un espejo la gloria del Señor, somos constantemente transformados a Su propia imagen  en un esplendor cada vez mayor y de un grado de gloria a otro; [porque esto viene] del Señor…
2ª Corintios 3:18 (Trad. AMP)
Arriba, en las ramas del árbol de sicómoro, Zaqueo tenía una buena vista de Jesús.  “Así que este es Aquel de quien todos han estado hablando”, dijo para sus adentros.  Y justo en ese momento, Jesús miró hacia arriba y vio al cobrador de impuestos.  “Zaqueo”, gritó Jesús, “date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa” (Lucas 19:5).
Jesús le extendió gracia a Zaqueo, un hombre considerado por la multitud como tramposo y pecador.  Y la respuesta de Zaqueo a la bondad del Señor fue: “He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado” (Lucas 19:8).  Zaqueo fue transformado, de ser tramposo paso a ser un hombre generoso al contemplar y pasar tiempo con un Dios clemente.
Mi amigo, cuando tú con todos tus defectos te acercas a Jesús para pasar tiempo con Él, Él no te recibirá diciendo: “¡Tú vil pecador!”   No, Él te llamará por tu nombre y te dirá: “Ven, vamos a tu casa. Quiero pasar tiempo contigo.”  Y mientras más lo contemples y pases tiempo con Él, más serás transformado de gloria en gloria.
Así que, acércate a Jesús y pídele que te muestre Su gracia todos los días.  Habla con Él como con un amigo.  Al abrir tu Biblia, por ejemplo, di: “Señor, háblame. Déjame tener este encuentro personal contigo.”  ¡Cuando tú lo contemplas por medio de la Palabra, no hay cómo no seas transformado gloriosamente!
 Bendiciones,

Joseph Prince


viernes, 15 de noviembre de 2013

Contemple A Jesús Y Sea Transformado



Medite En

... [porque nosotros] continuamos contemplando [en la Palabra de Dios] como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo constantemente transfigurados a Su propia imagen en un cada vez mayor esplendor, y de un grado de gloria a otro; [porque esto proviene] del Señor...
2ª Corintios 3:18  (Trad. Ver. AMP)


Arriba, en las ramas del árbol sicómoro, Zaqueo tenía una buena vista de Jesús.  “Así que éste es Aquel de quien todo el mundo ha estado hablando,” dijo para sus adentros.  Y justo en su momento, Jesús miró hacia arriba y vio al cobrador de impuestos.  “Zaqueo,” gritó Jesús, “date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose Yo en tu casa” (Lucas 19:5).

Jesús extendió gracia a Zaqueo, un hombre considerado por la multitud como tramposo y pecador.  Y la respuesta de Zaqueo a la bondad del Señor fue: “He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado” (Lucas 19:8).  Zaqueo se transformó de ser un tramposo a ser un hombre generoso, por contemplar y pasar tiempo con un Dios clemente !

Mi amigo, cuando usted, con todas sus limitaciones, viene a Jesús para pasar tiempo con Él, usted no lo encontrará diciéndole: “¡Tú horrible pecador!”  No, Él le llamará por su nombre y le dirá: “Ven, vamos a tu casa. Quiero pasar tiempo contigo.”  Y cuanto más usted lo contemple y pase tiempo con Él, más será transformado de gloria en gloria.


Así que venga a Jesús y pídale que le muestre Su gracia todos los días.  Hable con Él como lo haría con un amigo.  Al abrir su Biblia, por ejemplo, dígale: “Señor, háblame.  Permíteme tener este encuentro personal contigo.”  Cuando usted lo contempla a Él a través de la Palabra, no hay manera de que usted no sea transformado gloriosamente! 

Bendiciones,
Joseph Prince

Lucas 19:5  "Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa."

Lucas 19:8  "Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado."


jueves, 15 de noviembre de 2012

Contemple A Jesús Y Sea Transformado



Medite En

… [Porque nosotros] continuamos contemplando [en la Palabra de Dios] como en un espejo la gloria del Señor, somos constantemente transformados en Su propia imagen  en un esplendor cada vez mayor y de un grado de gloria a otro; [porque esto viene] del Señor…
2ª Corintios 3:18 (Trad. AMP)

Arriba, en las ramas del árbol de sicómoro, Zaqueo tenía una buena vista de Jesús. “Así que este es Aquel de quien todos han estado hablando”, dijo para sus adentros. Y justo en el momento, Jesús miró hacia arriba y vio al cobrador de impuestos. “Zaqueo”, gritó Jesús, “date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa” (Lucas 19:5).
Jesús le extendió gracia a Zaqueo, un hombre considerado por la multitud como un tramposo y un pecador. Y la respuesta de Zaqueo a la bondad del Señor fue: “He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado” (Lucas 19:8). Zaqueo fue transformado de ser un tramposo a ser un hombre generoso, por contemplar y pasar tiempo con un Dios clemente!
Amigo, cuando usted con todos sus defectos se acerca a Jesús para pasar tiempo con Él, Él no le recibirá diciendo: “Tú vil pecador!”  No, Él le llamará por su nombre y le dirá: “Ven, vamos a tu casa. Quiero pasar tiempo contigo”.  Y cuanto más le contemple y pase tiempo con Él, más será transformado de gloria en gloria.
Así que acérquese a Jesús y pídale que le muestre Su gracia todos los días. Hable con Él como con un amigo. Al abrir su Biblia, por ejemplo, diga: “Señor, háblame. Déjame tener este encuentro personal contigo”. Cuando usted lo contempla a través de la Palabra, no hay forma de que no sea transformado gloriosamente!

Bendiciones,
Joseph Prince

 
Lucas 19:5  “Cuando Jesús llegó al lugar, miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa”.

Lucas 19:8  “Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado”.