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jueves, 13 de agosto de 2020

Toda La Maldición En Tu Vida Fue Destruida

 Inspiración de Gracia


Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: “Maldito todo el que cuelga de un madero”).  (Gálatas 3:13)

Muchos creyentes probablemente saben que cuando Jesús murió, nuestros pecados fueron perdonados porque Él derramó Su sangre.  Sin derramamiento de sangre, no hay perdón de pecados. (Ver Efesios 1:7, Hebreos 9:22)  Pero, ¿por qué Jesús tuvo que morir en la cruz, cuando la pena capital en Israel durante el tiempo de Cristo era la lapidación y no la crucifixión?

Jesús colgó y murió en la cruz porque Él conocía la ley que dice que “el colgado es maldito de Dios.” (Deuteronomio 21:23)  Él quería redimirnos de toda la maldición de la ley, así que Él fue a la cruz, “habiéndose hecho maldición por nosotros.”  ¡Jesús tomó todas nuestras maldiciones en la cruz, para que nosotros podamos tomar todas Sus bendiciones!

En el momento en que recibiste a Jesús, todas las maldiciones de tu vida fueron destruidas.  Y la manera en que experimentas esto es simplemente al creer y confesar lo que Jesús hizo por ti.  Di: “Debido a Jesús, yo soy bendecido.”  Cuanto más digas y creas esto, más lo experimentarás.

Entonces, si hay un área de tu vida en la que te sientes oprimido, por ejemplo, una afección de la piel que se niega a sanar, di: “Cristo me ha redimido de esta afección de la piel.  Yo la desecho y la rechazo en el nombre de Jesús, porque por Sus llagas yo fui sanado.” (Ver 1 Pedro 2:24)  ¡Créelo y decláralo hasta que lo veas!

“Pero Pastor Prince, mi padre murió de cáncer.  Su padre murió de cáncer.  Y mi médico me dijo que existe la posibilidad de que yo también lo contraiga.  ¡Está en nuestra sangre!”

Amigo, la sangre de Cristo derramada en la cruz te ha redimido de todas las maldiciones, ¡incluyendo a las enfermedades como el cáncer!  Dios puso la maldición del cáncer sobre Jesús en la cruz.  Y Él puso todas las bendiciones de Jesús sobre ti.  Por lo tanto, ¡espera que solo las bendiciones de Jesús vengan sobre ti y te alcancen!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 18 de febrero de 2020

Vence Los Obstáculos Con El Favor De Dios


Inspiración de Gracia
Y Rut la moabita dijo a Noemí: “Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia.” Y ella le respondió: “Ve, hija mía.”  (Rut 2:2)
¿Te miras a ti mismo y en lo natural lo único que ves es lo que te falta?  ¿Dices: “Yo no tengo una buena educación”, “Soy pobre”, “Soy demasiado viejo” o “Soy un divorciado”?  Tengo buenas noticias para ti.  Como creyente comprado por sangre y como hijo de Dios, ¡tú tienes el favor sobrenatural de Dios!
En la Biblia, Rut era una pobre viuda moabita que fue con su suegra a vivir a Belén, un pueblo judío donde los habitantes consideraban a los moabitas unos marginados.  Pero ella no se revolcaba en la autocompasión y gemía a causa de ser una viuda pobre de la raza equivocada, en el lugar equivocado.  Ella en cambio, creía que Dios la favorecería y declaró: “Voy a hallar gracia en el campo en donde recoja espigas.”
En lo natural, Rut tenía todo en su contra.  Pero debido a que confiaba en el favor de Dios, ella no solo se convirtió en la esposa del hombre más rico de Belén cuando Booz se casó con ella, sino que también se convirtió en la bisabuela de David y su nombre fue incluido en la genealogía de Jesucristo, ¡incluso aunque ella no era judía!  Eso es lo que el favor sobrenatural de Dios hizo por ella.  Esa es la clase de bendiciones que el favor sobrenatural de Dios puede darte.
Una miembro de la iglesia nos compartió cómo, debido a circunstancias imprevistas, ella se presentó tarde a una entrevista de trabajo.  Pero ella confesó el favor de Dios sobre sí misma antes de la entrevista y milagrosamente, los entrevistadores la seleccionaron para una segunda entrevista.
Hubo otros 40 solicitantes con la experiencia adecuada.  Y aunque ella carecía de experiencia relevante, a causa del favor de Dios, ella consiguió el trabajo que venía con una mejor paga y un monto para vehículo que subsidiaba completamente el préstamo de su automóvil.  Su nueva compañía incluso estaba dispuesta a pagar sus gastos de gasolina y teléfono celular —¡todo porque ella creía y confesaba que tenía el favor de Dios!
No mires solo lo que no tienes en lo natural y resultes viendo nada más lo que te hace falta.  ¡Confía en el favor de Dios y vas a ver bendiciones que tus habilidades naturales no pueden traer!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 3 de octubre de 2018

Pronuncia Bendición Sobre Tu Familia


Porque tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de tu favor.
Salmos 5:12
¿Qué es lo que tú crees y le dices a tus seres queridos todos los días?  Los viernes por la noche, en las casas de los judíos ortodoxos, el padre pone sus manos sobre sus hijos y pronuncia las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es de extrañar que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas, de todo el mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de ganadores del Premio Nobel.  Yo creo que se debe a que ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que lo hacían los patriarcas del Antiguo Testamento.  Abraham, Isaac y Jacob pusieron las bendiciones de Dios sobre sus hijos al imponer sus manos sobre ellos y llamar a existencia las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles pronunciaron bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia de Filipos, Pablo declaró: “Y mi Dios, proveerá a todas vuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan puso una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3 Juan 1:2)
Incluso Jesús pronunció una bendición de liberación sobre la hija de la mujer sirofenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por poder.  La mujer la tomó con fe y cuando llegó a su casa halló que su hija estaba bien. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición con fe y la sanidad vino sobre su criado en su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una pequeña niña hicieron lo mismo mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en las etapas finales del cáncer.  Cuando yo pronuncié la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la pronunciaron sobre su hija.  Pronto, ella fue dada de alta del hospital, ¡sana!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendiga y te rodee con Su favor como con un escudo.”  Proclama tus propias bendiciones al declarar: “¡Gracias Señor, Tú provees por encima de mis necesidades y yo tengo un excelente estado de salud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 17 de noviembre de 2016

Usa Tu Doble Porción De Poder En Lo Que Hablas

Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
1ª Pedro 2:9

Dios nos llama un “real sacerdocio”.  Esto significa que somos reyes y también sacerdotes bajo el sacerdocio-real de Jesucristo.  Esto nunca antes sucedió en la historia del pueblo de Dios.  En el Antiguo Testamento, los reyes y los sacerdotes eran dos grupos diferentes de personas.  Tú eras, o un rey, o un sacerdote, pero no ambos al mismo tiempo.
Hoy en día, debido a que estamos en Cristo, nosotros somos sacerdotes reales —un real sacerdocio.  Esto significa que nosotros tenemos una doble porción del poder de la palabra hablada, porque como reyes: “la palabra del rey tiene autoridad” (Eclesiastés 8:4, NVI), y como sacerdotes: “ellos son los responsables de resolver todos los casos legales y criminales.” (Deuteronomio 21:5, NTV)
Así que, si tú eres un hombre de negocios cristiano, tú tienes una ventaja sobre los hombres de negocios del mundo.  Lo que tú digas acerca de tus tratos de negocio va a cumplirse.  Y si tú eres acusado falsamente, ¡debes saber que por tu propia palabra, toda controversia y todo caso legal será resuelto!
Y como padre sacerdote-real, cuando tú bendices a tus hijos, tus palabras tienen el poder de poner en marcha los acontecimientos sobrenaturales que los posicionarán en la abundancia de Dios y Su gracia superabundante.  ¡Y habrá una valentía y una resiliencia en ellos, que los empoderará para ganar las batallas de la vida!
Cuando el diablo venga a ti y diga que tú vas a morir joven porque tu padre y tu abuelo murieron jóvenes, o que tú nunca serás exitoso porque no tienes la formación profesional necesaria, tú debes recordar que el diablo no es ni rey, ni sacerdote.  No hay poder en sus palabras.  ¡Pero si hay poder en las tuyas, porque en Cristo tú eres un sacerdote-real!
Así que, en lugar de estar de acuerdo con él, cree y declara: “Yo no voy a morir joven.  Él me satisfará con larga vida y me mostrará Su salvación!”  Di: “¡El Señor hará próspero mi camino y me dará buen éxito!” ¡Usa tu doble porción del poder de la palabra hablada y mira estas bendiciones acontecer!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Tú tienes una doble porción del poder de la palabra hablada, porque tú eres un rey, y también un sacerdote en Cristo Jesús.


martes, 15 de noviembre de 2016

Sin Levadura Pero Con La Verdad

 “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para el Señor.”
Levítico 2:11

Cuando yo era un cristiano joven, escuché en una ilustración para el Salmo 23 sobre pastores que a veces les rompen las patas a las ovejas que tienen la costumbre de apartarse, con el fin de enseñarles a no desviarse.  Esa enseñanza errónea —“El Señor es mi Pastor, Él quebranta mis piernas”— me atrapó durante años, causando en mi un temor innecesario al castigo de Dios cuando yo sentía que me había apartado de Él.
Tales enseñanzas erróneas son a lo que la Palabra de Dios se refiere como “levadura.”  Es por eso que Jesús advirtió a Sus discípulos “Mirad, y guardaos de la levadura de los fariseos y los saduceos” (Mateo 16:6).  La levadura de los fariseos era su doctrina legalista, que juzga y condena a las personas que fallan en guardar las leyes de Dios.  La levadura de los saduceos era su doctrina humanista, que desacredita lo sobrenatural y enseña que todo puede ser explicado mediante el razonamiento o la ciencia.
Cuando Dios le dijo a Su pueblo en Levítico 2:11: “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura,” nos recordó la forma en que debemos apreciar a Jesús, nuestra ofrenda de cereal, que no debe ser mezclada con enseñanzas erróneas.  Por ejemplo, cuando hablamos de “sufriendo con Cristo”  (Romanos 8:17), debemos saber que no se trata de enfermedades, ni de escasez, cosas de las cuales Jesús nos ha redimido, sino se trata de sufrir persecución, desprecio y rechazo por amor a Su nombre, los cuales podemos enfrentar como buenos cristianos.
Mi amigo, lo que tú crees acerca de Jesús es importante porque el Espíritu Santo da testimonio sólo de la verdad. (Juan 16:13)  Así que, pídele que te dé a conocer la belleza de Cristo y la perfección de Su obra terminada, a la hora de leer la Palabra de Dios.   Encuentra desde la Palabra cómo Cristo te ha redimido de toda maldición, y ha pagado para que tú puedas disfrutar de todas las bendiciones de Dios con Su sacrificio en la cruz.
Amado, deshazte de cualquier levadura en tu creencia.  Cree y declara que tú estás sano, no estás enfermo; que eres provisto con abundancia, que no te hace falta nada; y que eres justo para siempre en Cristo.  ¡Y cuando tú comiences a creer y confesar las verdades de Dios, la unción del Espíritu Santo será liberada para el gran rompimiento que tú necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día


Lo que tú crees acerca de Jesús es importante porque el Espíritu Santo da testimonio sólo de la verdad.


lunes, 5 de septiembre de 2016

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación

Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:2

Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta. (Marcos 4:39)
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo hijo único había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de tu situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere que esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado”. (1ª Pedro 2:24)
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para que permanezca humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta”. (Salmos 23:1)
Estamos viviendo en los últimos días, hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío”.
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), ¡tú verás que lo que crees y has confesado, sucederá!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Declara la Palabra de Dios y reina sobre las cosas a las que los pueblos del mundo temen.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación

Salmos 91:2
Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta (Marcos 4:39).
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo único hijo había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería que llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de su situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado” (1ª Pedro 2:24).
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para mantenerme humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta” (Salmos 23:1).
Estamos viviendo en los últimos días, en los que hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), tú verás lo que crees y lo que has confesado, sucederá!
Pensamiento Del Día


Declara la Palabra de Dios y reina sobre las cosas a las que los pueblos del mundo tienen miedo.