recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 15 de noviembre de 2016

Sin Levadura Pero Con La Verdad

 “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para el Señor.”
Levítico 2:11

Cuando yo era un cristiano joven, escuché en una ilustración para el Salmo 23 sobre pastores que a veces les rompen las patas a las ovejas que tienen la costumbre de apartarse, con el fin de enseñarles a no desviarse.  Esa enseñanza errónea —“El Señor es mi Pastor, Él quebranta mis piernas”— me atrapó durante años, causando en mi un temor innecesario al castigo de Dios cuando yo sentía que me había apartado de Él.
Tales enseñanzas erróneas son a lo que la Palabra de Dios se refiere como “levadura.”  Es por eso que Jesús advirtió a Sus discípulos “Mirad, y guardaos de la levadura de los fariseos y los saduceos” (Mateo 16:6).  La levadura de los fariseos era su doctrina legalista, que juzga y condena a las personas que fallan en guardar las leyes de Dios.  La levadura de los saduceos era su doctrina humanista, que desacredita lo sobrenatural y enseña que todo puede ser explicado mediante el razonamiento o la ciencia.
Cuando Dios le dijo a Su pueblo en Levítico 2:11: “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura,” nos recordó la forma en que debemos apreciar a Jesús, nuestra ofrenda de cereal, que no debe ser mezclada con enseñanzas erróneas.  Por ejemplo, cuando hablamos de “sufriendo con Cristo”  (Romanos 8:17), debemos saber que no se trata de enfermedades, ni de escasez, cosas de las cuales Jesús nos ha redimido, sino se trata de sufrir persecución, desprecio y rechazo por amor a Su nombre, los cuales podemos enfrentar como buenos cristianos.
Mi amigo, lo que tú crees acerca de Jesús es importante porque el Espíritu Santo da testimonio sólo de la verdad. (Juan 16:13)  Así que, pídele que te dé a conocer la belleza de Cristo y la perfección de Su obra terminada, a la hora de leer la Palabra de Dios.   Encuentra desde la Palabra cómo Cristo te ha redimido de toda maldición, y ha pagado para que tú puedas disfrutar de todas las bendiciones de Dios con Su sacrificio en la cruz.
Amado, deshazte de cualquier levadura en tu creencia.  Cree y declara que tú estás sano, no estás enfermo; que eres provisto con abundancia, que no te hace falta nada; y que eres justo para siempre en Cristo.  ¡Y cuando tú comiences a creer y confesar las verdades de Dios, la unción del Espíritu Santo será liberada para el gran rompimiento que tú necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día


Lo que tú crees acerca de Jesús es importante porque el Espíritu Santo da testimonio sólo de la verdad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario