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sábado, 21 de noviembre de 2015

Sin Levadura Pero Con La Verdad

Levítico 2:11
“Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para el Señor.”
Cuando yo era un cristiano joven, escuché en una ilustración para el Salmo 23 sobre pastores que a veces rompen las patas de las ovejas que habitualmente se apartan, con el fin de enseñarles a no desviarse.  Esa enseñanza errónea —“El Señor es mi Pastor, Él quebranta mis piernas”— me atrapó durante años, causando en mi un innecesario temor al castigo de Dios cuando yo sentía que me había apartado de Él.
Tales enseñanzas erróneas son a lo que la Palabra de Dios se refiere como “levadura.”  Es por eso que Jesús advirtió a Sus discípulos “Mirad, y guardaos de la levadura de los fariseos y los saduceos” (Mateo 16:6).  La levadura de los fariseos era su doctrina legalista, que juzga y condena a las personas que fallan en guardar las leyes de Dios.  La levadura de los saduceos era su doctrina humanista, que desacredita lo sobrenatural y enseña que todo puede ser explicado mediante el razonamiento o la ciencia.
Cuando Dios le dijo a Su pueblo en Levítico 2:11: “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura,” nos recordó la forma en que debemos apreciar a Jesús, nuestra ofrenda de cereal, que no debe ser mezclada con enseñanzas erróneas.  Por ejemplo, cuando hablamos de “sufriendo con Cristo”  (Romanos 8:17), debemos saber que no se trata de enfermedades, ni de escasez, cosas de las cuales Jesús nos ha redimido, sino se trata de sufrir persecución, desprecio y rechazo por amor a Su nombre, el cual podemos enfrentar como buenos cristianos.
Mi amigo, lo que tú crees acerca de Jesús es importante porque el Espíritu Santo da testimonio sólo de la verdad (Juan 16:13).  Así que, pídele que te dé a conocer la belleza de Cristo y la perfección de Su obra terminada, a la hora de leer la Palabra de Dios.   Encuentra desde la Palabra cómo Cristo te ha redimido de toda maldición, y ha pagado para que tú puedas disfrutar de todas las bendiciones de Dios con Su sacrificio en la cruz.
Amado, deshazte de cualquier levadura en tu creencia.  Cree y declara que tú está sano, no está enfermo; que eres provisto abundantemente, que no te hace falta nada; y que eres justo para siempre en Cristo.  ¡Y cuando tú comienzas a creer y confesar las verdades de Dios, la unción del Espíritu Santo será liberada para el gran avance que tú necesitas!
Pensamiento Del Día

Lo que tú crees acerca de Jesús es importante porque el Espíritu Santo da testimonio sólo de la verdad.


sábado, 3 de octubre de 2015

Jesús Te Ha Dado Su Paz

Juan 14:27
La paz os dejo, Mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
En Israel, los judíos se saludan unos a otros con las palabras “shalom, shalom.”  A diferencia de la palabra “paz” en español, “shalom” no sólo significa paz en la mente, sino también plenitud para todo tu ser —espíritu, alma y cuerpo.   Esto significa tener la sensación estar completo y estar a salvo.  En otras palabras, shalom reúne tu provisión, salud y bienestar total.
Cuando Jesús habló a Sus discípulos en Juan 14:27, Él no hizo uso de la palabra en español “paz.”  Él habría usado la palabra hebrea “shalom,” diciendo: “Shalom os dejo, Mi shalom os doy...”  Curiosamente, la palabra “dejar” aquí en realidad significa “legar”, como la forma en que un hombre rico lega su propiedad a su beneficiario.
Los discípulos deben haber estado emocionados al oír que Jesús les estaba legando Su shalom.  Ellos deben haber sabido que recibir Su shalom era tener Su salud, ya que nunca lo habían visto enfermo.  Tener Su shalom también significaba nunca tener escasez, porque Él nunca estuvo en bancarrota.  Cada vez que Él necesitaba dinero, el dinero estaba allí.  ¡Una vez, el dinero para pagar el impuesto del templo llegó en la boca de un pez! (Mateo 17:24-27)
Los discípulos también comprendieron que tener la shalom de Jesús significaba tener Su abundancia, ya que ellos lo habían visto satisfaciendo las necesidades de miles de personas y que le quedara un montón de sobras.  Ellos lo vieron alimentar a 5,000 hombres (sin contar a las mujeres y los niños), y quedarse ¡con 12 canastas llenas de sobras! (Marcos 6:34-44).
Jesús quería que Sus discípulos supieran que Su paz era diferente de la paz que ofrece el mundo.  Su paz cambiaría cualquier circunstancia difícil que les asediara.  Incluso si era una mega tormenta, esta tendría que inclinarse ante Su paz.  El mismo Príncipe de Paz habló: “¡Calla, enmudece!” y los vientos y el mar le obedecieron (Marcos 4:39).  Su paz cambió la mega-tormenta en una calma perfecta.
Amado, esa es la clase de paz que Jesús ha legado para ti.  Por lo tanto, cree que Su shalom que Él ha dejado contigo, cambiará todas tus situaciones difíciles, llevándote de la enfermedad, la escasez y la angustia mental, a la salud, la provisión y el bienestar total!
Pensamiento Del Día

Jesús te ha legado Su shalom, que no sólo significa paz en la mente, sino también plenitud de tu espíritu, alma y cuerpo.


lunes, 29 de diciembre de 2014

¡Tú Estarás En La Cima Y Nunca Abajo!

Medita En

Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: “Pasemos al otro lado.”
Marcos 4:35
Jesús estaba en una barca con Sus discípulos y quedaron atrapados en una gran tormenta con viento.  El agua estaba entrando en la barca y los discípulos, temiendo ahogarse, gritaron a Jesús: “Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?" (Marcos 4:38).
El Señor se levantó inmediatamente de Su sueño y reprendió a la tormenta –“¡Calla enmudece!”– y hubo una gran calma.  Luego, Se volvió hacia Sus discípulos y dijo: “¿Por qué estáis así amedrentados?  ¿Cómo es que no tenéis fe?” (Marcos 4:39-40).
Ahora, ¿por qué crees que Jesús preguntó a Sus discípulos acerca de su falta de fe?  Creo que era porque ellos no creían lo que Jesús les había dicho antes: “Pasemos al otro lado.”
Mi amigo, Jesús, por medio de Su obra terminada, te ha dado la victoria en todas las cosas.  Incluso si tú estás hoy enfrentando olas gigantes de adversidad, Su Palabra te promete que superarás esto y pasarás al lado triunfante.  Y cuando Jesús te dice que vas hacia el otro lado con Él, tú estás yendo a la cima!   ¡Tú no irás para abajo!  Cualquiera que sea la situación por la que atraviesas hoy, pon tu confianza en Jesús, quien siempre está contigo, y llega seguro al “otro lado” –¡por tu libertad!
Bendiciones,

Joseph Prince


domingo, 19 de enero de 2014

Jesús Perdona Y Restaura!



Medita En

En El tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.
Efesios 1:7


La restauración de Pedro por Jesús es una de las escenas más conmovedoras del Nuevo Testamento.  El Señor no solo perdonó a Pedro, quien lo había negado, no una sino tres veces por salvarse a sí mismo, sino que además lo restauró y le confió a él, el cuidado de la entonces recién iniciada iglesia.

Cuando Jesús se levantó de la sepultura, Él instruyó al ángel en la tumba, que le dijera a María que “fuera y lo contara a Sus discípulos –y a Pedro (Marcos 16:7).  Pedro fue especialmente mencionado porque Jesús sabía que después de tal error que le rompió el corazón, el discípulo probablemente estaba lleno de culpa y pesar.

Pedro, por el otro lado, pensó que con su traición y la muerte de Jesús, probablemente todo se habría acabado para él.  Así que regresó a su antiguo trabajo.  Y fue allí que Jesús lo encontró, pescando en el Mar de Galilea.  La Biblia nos dice que Jesús le dio a Pedro y a los pescadores una pesca abundante, y también les preparó el desayuno en las brasas (Juan 21:1-18).  La escena de los hombres sentados alrededor de una fogata para calentarse en la madrugada, debe haberle recordado dolorosamente a Pedro, lo que había hecho uno días atrás (Juan 18:17-18, 25-26).  ¿Qué era lo que estaba haciendo el Señor?  Él estaba mostrándole a Pedro que Él no mantendría este pecado en su contra, y que Pedro no tenía que estar asustado por ese recuerdo, nunca más!

¡Qué Salvador tan compasivo tenemos!  Él conoce todo acerca de nuestras fallas, pero no las mantiene contra nosotros, porque Él nos ha perdonado y justificado completamente por medio de Su muerte en la cruz.  Como Pedro, permite que el perdón y el amor del Señor por ti, te restaure y te impulse a ese destino dado por Dios!

Bendiciones,
Joseph Prince


lunes, 6 de enero de 2014

Cómo Viene La Verdadera Paz



Medite En

… Jesús vino y se puso en medio de ellos, y les dijo: “Paz a vosotros.” Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado...
Juan 20:19-20

Después del arresto y crucifixión de Jesús, Sus discípulos se escondieron en el Aposento Alto, confundidos y aterrados por lo que sus hermanos judíos podrían hacerles.  Conociendo exactamente por qué ellos estaban ahí, y comprendiendo sus temores, el Señor resucitado apareció en medio de ellos, e inmediatamente dijo: “Paz a vosotros.”  Luego, Él hizo algo significativo –Él “les mostró Sus manos y Su costado.”


Mi amigo, Sus manos clavadas y Su costado hablan de Su obra terminada.  Jesús les estaba diciendo a Sus discípulos que Él había pagado el precio por sus pecados, así que ya no tenían por qué estar aterrados por lo que pudiera pasar, y que ellos podían acercarse confiadamente a Dios en sus momentos de necesidad (Hebreos 4:16).


Tal vez haya temores dando vueltas en tu cabeza este día.  Tal vez sea la idea de perder tu trabajo, o tal vez sea un síntoma alarmante en tu cuerpo.  Amado, enfocarte en tus problemas no te va a ayudar.  En vez de ello, centra tus pensamientos, en la persona de Jesús, Su gracia y Su obra consumada, Su paz guardará tu corazón y tu mente y te dirigirá a experimentar la victoria que Él ya ha comprado para ti.


Bendiciones,

Joseph Prince

Hebreos 4:16  “Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.”


domingo, 29 de diciembre de 2013

¡Tú Estarás Encima Y No Debajo!



Medite En

Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: “Pasemos al otro lado.”
Marcos 4:35

Jesús estaba en el barco con Sus discípulos y ellos fueros cautivos de una gran tormenta.  El agua estaba entrando al barco y los discípulos, temiendo ser hundidos, clamaron a Jesús, “Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?”  (Marcos 4:38).

El Señor se levantó inmediatamente de Su siesta y reprendió a la tormenta –“¡Calla, enmudece!”– y hubo gran calma.  Luego, Él volviéndose a Sus discípulos les dijo: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” (Marcos 4:39-40).

Ahora, por qué cree usted que Jesús cuestionó a Sus discípulos acerca de su ausencia de fe?  Yo creo que fue porque ellos no creyeron lo que Jesús les había dicho más temprano:  “Pasemos al otro lado.”

Mi amigo, Jesús, por medio de Su obra consumada, te ha dado la victoria sobre todas las cosas.  Aún si tú estás enfrentando olas gigantes de adversidad este día, Su Palabra promete que pasarás al otro lado victoriosamente.  Y cuando Jesús te dice que estás yendo hacia el otro lado con Él, tú estás pasando por encima!  ¡No vas a hundirte!  Cualquiera que sea la situación en la que te encuentras ahora, pon tu confianza en Jesús, quien siempre está contigo, y te lleva seguro hacia “el otro lado” –hacia tu libertad!

Bendiciones,
Joseph Prince


Marcos 4:38-40  “38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”

lunes, 12 de agosto de 2013

Guardado En Perfecta Paz



Medite En

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: “¡Calla, enmudece!” Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma. Entonces les dijo: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo es que no tenéis fe?”
Marcos 4:39-40


Creo que una razón por la que Jesús pudo calmar la tormenta en esta conocida historia, es que Él era el único en el barco que estaba en paz.  Y lo que estaba dentro de Él se desbordó y afectó a la tormenta exterior.
Después de que Jesús calmó la tormenta para Sus discípulos,  Él los reprendió por permitir que sus corazones se preocuparan.  Y en Su amorosa reprensión, Él nos muestra como siempre podemos tener paz en nuestros corazones.  Él preguntó a Sus discípulos: “¿Por qué estáis amedrentados? ¿Cómo es que no tenéis fe?”  En otras palabras, “¿Por qué toman tan poco de Mí?”
Amado, Dios le ama profundamente y ya le ha provisto Su salud, sanidad, provisión y protección a través de la cruz de Jesús.  Cuando usted sepa y crea esto, el miedo huirá y la paz reinará en su corazón.  Y Su paz en su interior hará que todas las tormentas de su vida desaparezcan!

Bendiciones,
Joseph Prince