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miércoles, 14 de enero de 2015

Jesús Llevó Tus Enfermedades

Isaías 53:4
Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores...
Imagina la terrible enfermedad de la lepra comiéndose a un hombre en vida.  El pobre leproso de Mateo 8:2 ya no podía soportar su sufrimiento, así que salió a la luz pública buscando a Jesús.  Él necesitaba saber si Jesús estaba dispuesto a sanarlo.  Y cuando vio a Jesús, cayó a Sus pies y dijo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme” (Mateo 8:2).  El Hijo de Dios miró a este hombre marginado con Sus ojos llenos de amor, le extendió Su mano, lo tocó y dijo: “Quiero, se limpio” (Mateo 8:3).
Puede ser que estés sufriendo alguna enfermedad y preguntándote ¿si Dios quiere sanarte?  No estás seguro si Él quiere hacerlo porque así como has visto a personas ser sanadas, también has visto a personas que no lo son.  Mi amigo, no te fijes en la experiencia de otras personas.  ¡Mira a la cruz!  ¡Tan cierto como que Jesús llevó nuestros pecados, también cargó nuestros dolores!
Quiero darte hoy un fundamento sólido para que creer en esta verdad.  En Isaías 53, el capítulo sobre la crucifixión de nuestro Señor, se menciona en el verso cuatro: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores”.  Así que, desde el texto hebreo original Isaías se estaba refiriendo a sanidad física.
Una vez le pedí a un amigo judío que me leyera este verso en su Biblia Hebrea y me dijera ¿qué significaba?  Él me dijo que su Biblia decía claramente que Jesús había llevado nuestras enfermedades y cargado nuestros dolores. 
Si esto no es suficiente, mira Mateo 8:16-17: “… Trajeron a Él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;  para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: ‘Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.’”  Mateo cita Isaías 53:4, diciendo que Jesús tomó nuestras “enfermedades” y cargó nuestros “dolores”.  Aquí el contexto también se refiere a sanidad física.
Mi amigo, si tan solo crees esta verdad, tus días de enfermedad habrán acabado.  Tú caminarás en mayor sanidad porque Aquel que ciertamente llevó tus enfermedades y cargó tus dolores, te dice: “¡Quiero, se limpio”!

Pensamiento Del Día


¡Tan cierto como que Jesús apartó de ti tus pecados, Él también apartó de ti tus enfermedades!


lunes, 6 de enero de 2014

Cómo Viene La Verdadera Paz



Medite En

… Jesús vino y se puso en medio de ellos, y les dijo: “Paz a vosotros.” Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado...
Juan 20:19-20

Después del arresto y crucifixión de Jesús, Sus discípulos se escondieron en el Aposento Alto, confundidos y aterrados por lo que sus hermanos judíos podrían hacerles.  Conociendo exactamente por qué ellos estaban ahí, y comprendiendo sus temores, el Señor resucitado apareció en medio de ellos, e inmediatamente dijo: “Paz a vosotros.”  Luego, Él hizo algo significativo –Él “les mostró Sus manos y Su costado.”


Mi amigo, Sus manos clavadas y Su costado hablan de Su obra terminada.  Jesús les estaba diciendo a Sus discípulos que Él había pagado el precio por sus pecados, así que ya no tenían por qué estar aterrados por lo que pudiera pasar, y que ellos podían acercarse confiadamente a Dios en sus momentos de necesidad (Hebreos 4:16).


Tal vez haya temores dando vueltas en tu cabeza este día.  Tal vez sea la idea de perder tu trabajo, o tal vez sea un síntoma alarmante en tu cuerpo.  Amado, enfocarte en tus problemas no te va a ayudar.  En vez de ello, centra tus pensamientos, en la persona de Jesús, Su gracia y Su obra consumada, Su paz guardará tu corazón y tu mente y te dirigirá a experimentar la victoria que Él ya ha comprado para ti.


Bendiciones,

Joseph Prince

Hebreos 4:16  “Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.”