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viernes, 28 de agosto de 2015

El Sacerdocio De Jesús Nunca Maldice

Hebreos 5:9-10
Y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo constituido por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.
Cuando Jesús murió y resucitó, Él se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.  Pero nota que el sacerdocio de Jesús es “según el orden de Melquisedec”.  ¿Por qué el sacerdocio de Melquisedec?
El sacerdocio de Melquisedec da al hombre (mientras que el sacerdocio de Aarón toma del hombre).  Esto lo vemos cuando Melquisedec le da pan y vino a Abraham para que se refresque del cansancio después de su batalla con los reyes enemigos (Génesis 14:14-20).  Así que, si el sacerdocio de Jesús es según el orden de Melquisedec, ¡entonces es un sacerdocio en el que podemos acercarnos confiadamente a Su presencia para recibir de Él! (Hebreos 4:16).
Por otra parte, la primera palabra de la boca de Melquisedec fue “Bendito” —“Bendito sea Abram...” (Génesis 14:19).  El orden de Melquisedec es sólo eso —bendiciones.  En otras palabras, ¡el sacerdocio de Jesús es un sacerdocio que nos bendice y nunca nos maldice!
Así que. ¿estamos conscientes de que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote nos da todos los días?  ¿Estamos alerta a todas Sus bendiciones que vienen del cielo para nosotros en la tierra?
Ahora, es fácil para nosotros creer a Dios por Sus bendiciones en la creación.  Por ejemplo, no tenemos ninguna dificultad para creer que el sol saldrá cada mañana.  Pero si bien no tenemos problemas para creer en la obra de la creación, si los tenemos para creer en la obra de redención. Algunas veces encontramos difícil creerle a Dios por sanidad, provisión, favor, protección o restauración —bendiciones que Jesús murió para darnos.  En realidad no creemos que todos los días, el Señor cuidará de nosotros, mantener nuestro cuerpo sano y proveerá para todas nuestras necesidades.
A pesar de todo, la creación ha caído.  Puede ser tanto una bendición, como una maldición.  Algunas veces, surge una tormenta y vientos y lluvias fuertes a destruir miles de hogares y vidas. A veces, las nubes oscuras ocultan el sol y hacen todo el día sombrío.
Mi amigo, no podemos poner nuestra confianza en la creación, pero sin duda podemos poner nuestra confianza en la redención.  ¡Y a diferencia de la creación, las bendiciones de la redención son todas buenas!  La obra de Jesús no está sujeta a las condiciones meteorológicas o cualquier otra cosa.  La obra de la redención es tan segura como Jesús mismo.  Él murió y resucitó para ser nuestro Sumo Sacerdote que cada día nos colma de bendiciones!
Pensamiento Del Día

El sacerdocio de Jesús que es según el orden de Melquisedec, es un sacerdocio que nos bendice y nunca nos maldice!


domingo, 22 de febrero de 2015

Teniendo Todas Las Cosas Añadidas

Mateo 6:33
Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Tú probablemente seas una persona responsable, que está preocupada por proveer adecuadamente para tu familia —estando seguro de que hay comida en la mesa, dinero para las necesidades de los niños, comodidad y educación, y así.
¿Qué tiene que decirnos Dios acerca de estas preocupaciones legítimas?  Según Mateo 6:31, Él nos dice: “No se preocupen.”  Ahora, Él no está diciendo que nosotros no necesitamos todas esas cosas porque en la misma porción de la escritura, Él dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas” (Mateo 6:32).
Así que, Dios se preocupa de que nosotros tengamos estas cosas.  Él quiere que nosotros tengamos todas estas cosas.  De hecho, Él quiere que todas estas cosas nos sean añadidas.  Y Él nos dice que la manera en que estas cosas nos serán añadidas es que nosotros primero busquemos el reino de Dios y Su justicia.  No es que busquemos añadir todas esas cosas para nosotros mismos.
Pero, ¿qué es justicia?  Justicia no es buen comportamiento.  Es la posición correcta delante del Padre.  Es la limpieza de toda tu culpa, que te hace capaz de estar de pie delante de Dios.  No es algo que tú alcanzas mediante el buen comportamiento.  Es un regalo de Dios.  Pablo lo llama: “El regalo de la justicia” (Romanos 5:17).  Y “buscar” este regalo es estar consciente del hecho de que tú lo tienes, es también, confesar que tú eres justo en Cristo. 
Así que, esta justicia que se nos dice que busquemos, no es buen comportamiento, sino la posición correcta delante de Dios, que viene a nosotros como un regalo cuando recibimos la salvación.  En la cruz, Jesús no solo quitó nuestros pecados, ¡Él también nos dio Su justicia, para que hoy, nosotros podamos acercarnos confiadamente delante del trono de Dios y recibir libremente, todo lo que Él murió para darnos!
Hoy, si tú quieres proveer para tu familia las cosas buenas de la vida, asegúrate que tu Padre celestial conozca que tú necesitas todas estas cosas.  Solo busca Su justicia, no tu propia justificación, ¡y “todas esas cosas te serán añadidas”!
Pensamiento Del Día

Jesús nos dio Su justicia para que nosotros podamos acercarnos confiadamente al trono de Dios y recibir libremente todo lo que Él murió para darnos!