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lunes, 24 de febrero de 2020

Nada Está Mal Respecto A Dios, A Su Palabra Y A Ti


Inspiración de Gracia
Toda tú eres hermosa, amada Mía, y no hay defecto en ti.  (Cantar De Los Cantares 4:7)
A veces, cuando no recibimos nuestra sanidad, rompimiento, restauración o el milagro de un hijo, no podemos evitar pensar que algo está mal con nosotros.  Nos decimos a nosotros mismos: “Nada está mal respecto a Dios, nada está mal respecto a la Palabra, ¡así que algo debe estar mal respecto a mí!”  Amigo, si tú piensas que tu milagro depende de ti, entonces estás en un terreno inestable.
En el antiguo pacto, vemos esa demanda de “todo depende de mí,” puesta sobre el hombre.  La parte de Dios era bendecir a Su pueblo, pero solo si ellos cumplían su parte obedeciendo todas Sus leyes.  Si ellos no cumplían con su parte, ellos no solo no eran bendecidos, sino que la maldición también vendría sobre ellos.
La mayoría de las veces, ellos terminaron bajo maldición porque simplemente no pudieron cumplir con todas las leyes de Dios.  Entonces Dios encontró fallas en ese pacto porque aunque Él quería bendecir al hombre, los pecados del hombre hacían que fuera difícil para Él hacerlo.  El hombre mismo era el eslabón débil.
En el nuevo pacto, el hombre no tiene una parte que desempeñar, excepto creer y recibir.  El nuevo pacto de la gracia fue cortado entre Dios Padre y Dios Hijo —ambos infalibles y más que poderosos para guardar el pacto.
Dios Hijo es el representante del hombre.  Jesús te representa a ti y a mí.  Así que, en este pacto, cuánto podemos recibir de Dios depende de cuán bueno es nuestro representante, de cuán perfecta es Su obediencia.  Por supuesto, Jesús es el Hombre perfecto, con obediencia perfecta.  ¡Así que en Él, nosotros estamos calificados para recibir todas las bendiciones de Dios!  Solo necesitamos creer y recibir.
La sangre de Jesús ha sido derramada para la remisión de todos tus pecados.  Tú ahora eres la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2Cor. 5:21)  Por Su único sacrificio perfecto, Él te ha hecho perfecto para siempre. (Ver Heb. 10:14)  ¡No hay mancha en ti!
Hoy, el diablo no tiene derecho de decirte que tú no puedes ser bendecido porque hay algo mal respecto a ti.  Por lo tanto, mientras estás esperando tu milagro, di: “¡Nada está mal respecto a Dios, nada está mal respecto a la Palabra y nada está mal respecto a mí!  ¡Yo voy a recibir mi milagro!  ¡Aleluya!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 7 de febrero de 2020

Cree Y Actúa Según El Nuevo Pacto


Inspiración de Gracia
Entonces dijo David al filisteo: “… yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”  (1 Samuel 17:45)
¿Alguna vez te preguntaste por qué dos personas pueden escuchar lo mismo y sin embargo, tener respuestas muy diferentes?  Para uno, lo que se dice es atemorizante y lo desanima.  Pero el otro tiene un corazón tan lleno de fe que se atreve a enfrentarse al diablo y a lo que está haciendo.
En el valle de Ela, Goliat, el gigante filisteo, se burló de los ejércitos de Israel durante 40 días.  Cuando David entró en escena, él escuchó las mismas burlas de Goliat que el resto de los israelitas escuchaba.  Pero de alguna manera, las mismas palabras que causaron temor en los soldados, enojaron a David.  ¿Qué sabía o qué veía David que los otros no pudieron ver?
David sabía que él tenía un pacto con Dios.  Por supuesto que el Rey Saúl y todos los soldados que estaban con él ese día también tenían el mismo pacto con Dios, pero solo David creía en el pacto.  Y él actuó de acuerdo conforme a lo que creía.  De manera que Dios hizo que su gigante se derrumbara.
Si David tuvo esa gran victoria a pesar de que estaba bajo el antiguo pacto, ¡cuánto más tú y yo que estamos bajo el nuevo pacto!  Hoy, Dios está preguntando: “¿Dónde están mis Davids, quienes creen en el nuevo pacto?”
¿Cuál es el nuevo pacto?  Es el pacto de la gracia.  Y gracia significa favor inmerecido, que no ha sido ganado y del que no somos dignos.  Dios quiere que sepamos que Él ha cortado este pacto con nosotros a través de Cristo, nuestro representante.  Y según este pacto, nosotros tenemos Su favor inmerecido.  Nosotros somos bendecidos porque Jesús tomó nuestros golpes.  Debido a lo que Jesús hizo en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre cada gigante que nos enfrenta.
¿No son estas buenas noticias?  Hoy, Dios quiere que tú te pares delante de tu “gigante” y declares que a pesar de lo que estás pasando, a pesar de lo que está sucediendo, tú crees que Dios está por ti, debido a lo que Jesús hizo por ti.  ¡Y luego, ante tus propios ojos, tú vas a ver a los gigantes de acusación, intimidación, condenación, enfermedad y deudas, caer derrotados delante de ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 25 de febrero de 2019

La Cruz Hizo La Diferencia

Medita En
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Bajo el antiguo pacto, es cierto que la protección de Dios era condicional.  Pero para ti y para mí hoy, es vital que leamos y comprendamos el Salmo 91 a través de la lente del nuevo pacto —a través de la lente de la cruz.  Ya no estamos viviendo bajo el antiguo pacto.  ¡Tenemos un camino nuevo, un camino vivo! (Ver Hebreos 10:20)  Bajo el antiguo pacto, la protección debe alcanzarse.  Bajo el nuevo pacto, la protección se recibe.  Quiero que veas esto: la cruz hizo la diferencia.
En la cruz, Dios “al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.” (2 Cor. 5:21)  ¡Hoy, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo!  Debido a que somos justos en Cristo, nosotros podemos recibir la promesa del Salmo 5:12, que declara: “porque Tú, oh Señor, bendices al justo, como un escudo lo rodeas de Tu favor.”  Naturalmente, nosotros no siempre podemos cuidar nuestras espaldas.  Pero sobrenaturalmente, Dios nos tiene cubiertos por todas partes.  Su abundante provisión de gracia (favor inmerecido) nos cubre como un campo de fuerza poderoso e impenetrable, que nos rodea 360 grados, veinticuatro horas al día.
Volviendo al Salmo 91:14, ¿cómo ponemos nuestro amor en Dios hoy?  ¡Ponemos nuestro amor en Dios meditando, hablando y escuchando predicaciones que hablan de Su amor por nosotros!  Recuerda, no se trata de nuestro amor por Él, sino de Su amor por nosotros.  Se trata de que nos mantengamos meditando versículos de la Biblia, tales como: “Porque de tal manera amó y apreció Dios al mundo, que Él [incluso] dio a Su Hijo unigénito [único], para que todo aquel que cree (confía, se aferra, se basa) en Él, no se pierda (venga a destrucción, perezca), más tenga vida eterna (perpetua).” (Juan 3:16, AMPC)
Hay protección y liberación de la destrucción cuando tú crees en el amor de Dios por ti.  Pon tus pensamientos en lo tan amado y profundamente apreciado que eres.  ¡Cuanto más consciente estés del amor del Señor por ti, más se manifestará Su protección en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 21 de febrero de 2019

Quién Eres A Los Ojos De Dios

Medita En
Nosotros lo amamos a Él, porque Él nos amó primero.  (1 Juan 4:19)
¿Crees hoy que Dios te ama con un amor que no cambia?  ¿Incluso si acabas de fallar o cometer un error?  Aquí, amigo, es donde el caucho se encuentra con el asfalto en nuestro diario andar cristiano.
Estoy aquí para decirte más allá de toda duda, que Dios te ama con amor eterno.  Su amor por ti es incondicional. (Ver Tito 3:3–5)  Es un amor que es tan puro, prístino y maravilloso.  No tiene nada que ver con tu desempeño, sino totalmente con quién eres ante Sus ojos —Su amado.  El énfasis del antiguo pacto de la ley estaba completamente en tu amor por Dios, mientras que el énfasis del nuevo pacto de la gracia está en el amor de Dios por ti.  El resumen completo de la ley bajo el antiguo pacto es: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”. (Deut. 6:5; Mat. 22:37, 40)
Seamos honestos.  ¿Alguna vez has conocido a alguien que pueda amar a Dios de esta manera?  Por supuesto no.  Es una imposibilidad humana.  La ley fue diseñada para mostrarnos que somos incapaces de amar a Dios perfectamente.
Sabiendo que el hombre no podría cumplir Su mandamiento de amarlo con todo su corazón, toda su alma, toda su mente y todas sus fuerzas, ¿sabes lo que hizo Dios?  Él demostró cómo solo Él podía amarnos con todo Su corazón, toda Su alma, toda Su mente y todas Sus fuerzas, cuando envió a Su amado Hijo Jesucristo para redimirnos de todos nuestros pecados con Su propia sangre.  ¡Es por eso que el nuevo pacto descansa en el amor de Dios por ti y no con tu amor por Él!  Bajo la gracia, Dios no quiere que centres tus pensamientos en “¿Realmente amo a Dios?”  Ese no es el enfoque del nuevo pacto.  Bajo la gracia, Dios quiere que te concentres en Su amor por ti.  Por lo tanto, las preguntas que debe hacerte son:
“¿Conozco cuánto Dios me ama hoy?”
“¿Realmente creo que Dios me ama en este momento?”
Elige creer correctamente acerca de cómo Dios te ama hoy.  Esto hace toda la diferencia en el mundo en cuanto a la rapidez con la que puedes volver a ponerte de pie, e ir de fe en fe y de fuerza en fuerza en tu caminar con Él.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 22 de mayo de 2018

No Hay Nada Que Esté Mal En Dios, Ni En Su Palabra, Ni En Mi


Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.
Cantares 4:7
Algunas veces, cuando no recibimos nuestra sanidad, nuestro rompimiento, nuestra restauración o nuestro milagro de tener hijos, no podemos sino pensar que algo está mal en nosotros.  Nos decimos a nosotros mismos: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, así que, debe haber algo que está mal en mí!”  Mi amigo, si piensas que tu milagro depende de ti, entonces estás en tierra inestable.
En el antiguo pacto, vemos la carga “todo depende de mí,”  puesta sobre el hombre.  La parte de Dios era bendecir a Su pueblo, pero solo si ellos hacían su parte al obedecer todas Sus leyes.  Si ellos no hacían su parte, ellos no solo no serían benditos, sino que sobre ellos vendría maldición.
La mayor parte del tiempo, ellos terminaban bajo maldición, porque simplemente no podían cumplir todas las leyes de Dios.  Así que, Dios halló falla en ese pacto porque aunque Él quería bendecir al hombre, los pecados del hombre le hacían difícil hacerlo.  El hombre mismo era el punto débil.
En el nuevo pacto, el hombre no tiene una parte que cumplir, excepto creer y recibir.  El nuevo pacto de la gracia, fue establecido entre Dios el Padre y Dios el Hijo —ambos infalibles y más que capaces de guardar el pacto.
Dios el Hijo es el representante del hombre.  Jesús nos representa a ti y a mí.  Así que, en este pacto, lo mucho que podemos recibir de Dios depende de lo bueno que es nuestro representante y lo perfecta que es Su obediencia.  Por supuesto, Jesús es el Hombre perfecto, de obediencia perfecta.  Así que, ¡en Él nosotros estamos calificados para recibir todas las bendiciones de Dios!  Solamente necesitamos creer y recibir.
La sangre de Jesús fue derramada por la remisión de todos tus pecados.  Tú eres ahora la justicia de Dios en Cristo. (2 Corintios 5:21)   Por Su sacrificio perfecto, Él te ha hecho perfecto para siempre. (Hebreos 10:14)  ¡No hay mancha en ti!
Hoy, el diablo no tiene derecho de decirte que tú no puedes ser bendecido porque hay algo malo en ti.  Así que, mientras estás esperando por tu milagro, di: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, y nada que esté mal en mi!  ¡Yo voy a recibir mi milagro! ¡Aleluya!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 5 de mayo de 2018

Cree Y Actúa Sobre El Nuevo Pacto


Entonces dijo David al filisteo: “… Yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”
1 Samuel 17:45
¿Te has preguntado, por qué dos personas pueden escuchar lo mismo y aún así tener dos respuestas diferentes?  Para uno, lo dicho le hace sentir asustado y desanimado.  Para el otro, su corazón se llena tanto de fe que él se atreve a ir en contra del diablo y lo que éste está haciendo.
En el Valle de Ela, Goliat el gigante Filisteo se burló de los ejércitos de Israel durante 40 días.  Cuando David llegó a la escena, escuchó las mismas burlas de Goliat, que el resto de los israelitas había escuchado.  Pero de alguna manera, esas mismas palabras que causaron temor en los soldados, enojaron a David.  ¿Qué sabía o qué veía David, que los otros no vieron?
David sabía que él tenía un pacto con Dios.  Ahora, el Rey Saúl y todos los soldados que estaban con él ese día, también tenían el mismo pacto con Dios, pero solo David creía el pacto.  Y él actuó conforme a su creencia.  Así que, Dios hizo que su gigante se derrumbara.
Si David tuvo esa gran victoria, aún cuando él estaba bajo el antiguo pacto, ¡cuánto más tú y yo que estamos bajo el nuevo pacto!  Hoy, Dios está preguntando: “¿En dónde están mis Davids que van a creer en el nuevo pacto?”
¿Qué es el nuevo pacto?  Es el pacto de la gracia.  Y gracia significa favor inmerecido, que no hemos ganado y del cual no somos dignos.  Dios quiere que sepamos que Él ha establecido este pacto con nosotros por medio de Cristo nuestro representante.  Y de acuerdo a este pacto, nosotros tenemos Su favor inmerecido.  Nosotros somos bendecidos porque Jesús llevó nuestras golpizas.   Debido a lo que Jesús ha hecho en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre todo gigante.
¿No son estas buenas noticias?  Hoy, Dios quiere que tú te pares frente a tu “gigante” y declares que a pesar de lo que estás pasando, a pesar de lo que está sucediendo, tú crees que Dios está por ti debido a lo que Jesús hizo por ti.  ¡Y entonces, ante tus propios ojos, verás a los gigantes de acusación, intimidación, condenación, enfermedad y deuda, caer al suelo delante de ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 21 de marzo de 2016

No Hay Nada Que Esté Mal En Dios, Ni En Su Palabra, Ni En Mi

Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.
Cantares 4:7

Algunas veces, cuando no recibimos nuestra sanidad, nuestro rompimiento, nuestra restauración o nuestro milagro de tener hijos, no podemos sino pensar que algo está mal en nosotros.  Nos decimos a nosotros mismos: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, así que, debe haber algo que está mal en mi!”  Mi amigo, si piensas que tu milagro depende de ti, entonces estás en tierra inestable.
En el antiguo pacto, vemos la carga “todo depende de mí,”  puesta sobre el hombre.  La parte de Dios era bendecir a Su pueblo, pero solo si ellos hacían su parte al obedecer todas Sus leyes.  Si ellos no hacían su parte, ellos no solo no serían benditos, sino que sobre ellos vendría maldición.
La mayor parte del tiempo, ellos terminaban bajo maldición, porque simplemente no podían cumplir todas las leyes de Dios.  Así que, Dios halló falla en ese pacto porque aunque Él quería bendecir al hombre, los pecados del hombre le hacían difícil hacerlo.  El hombre mismo era el punto débil.
En el nuevo pacto, el hombre no tiene una parte que cumplir, excepto creer y recibir.  El nuevo pacto de la gracia, fue establecido entre Dios el Padre y Dios el Hijo —ambos infalibles y más que capaces de guardar el pacto.
Dios el Hijo es el representante del hombre.  Jesús nos representa a ti y a mí.  Así que, en este pacto, lo mucho que podemos recibir de Dios depende de lo bueno que es nuestro representante y lo perfecta que es Su obediencia.  Por supuesto, Jesús es el Hombre perfecto, de obediencia perfecta.  Así que, ¡en Él nosotros estamos calificados para recibir todas las bendiciones de Dios!  Solamente necesitamos creer y recibir.
La sangre de Jesús fue derramada por la remisión de todos tus pecados.  Tú eres ahora la justicia de Dios en Cristo. (2ª Corintios 5:21)   Por Su sacrificio perfecto, Él te ha hecho perfecto para siempre. (Hebreos 10:14)  ¡No hay mancha en ti!
Hoy, el diablo no tiene derecho de decirte que tú no puedes ser bendecido porque hay algo malo en ti.  Así que, mientras estás esperando por tu milagro, di: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, y nada que esté mal en mi!  ¡Yo voy a recibir mi milagro!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Por el sacrificio perfecto de Jesús por todos tus pecados, Él te ha hecho perfecto para siempre.


viernes, 4 de marzo de 2016

Cree Y Actúa Sobre El Nuevo Pacto

Entonces dijo David al filisteo: “… Yo vengo a ti en el nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los Escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”
1ª Samuel 17:45

¿Te has preguntado, por qué dos personas pueden escuchar lo mismo y aún así tener dos respuestas diferentes?  Para uno, lo dicho le hace sentir asustado y desanimado.  Para el otro, su corazón se llena tanto de fe que él se atreve a ir en contra del diablo y lo que éste está haciendo.
En el Valle de Ela, Goliat el gigante Filisteo se burló de los ejércitos de Israel durante 40 días.  Cuando David llegó a la escena, escuchó las mismas burlas de Goliat, que el resto de los israelitas había escuchado.  Pero de alguna manera, esas mismas palabras que causaron temor en los soldados, enojaron a David.  ¿Qué sabía o qué veía David, que los otros no vieron?
David sabía que él tenía un pacto con Dios.  Ahora, el Rey Saúl y todos los soldados que estaban con él ese día, también tenían el mismo pacto con Dios, pero solo David creía el pacto.  Y él actuó conforme a su creencia.  Así que, Dios hizo que su gigante se derrumbara.
Si David tuvo esa gran victoria, aún cuando él estaba bajo el antiguo pacto, ¡cuánto más tú y yo que estamos bajo el nuevo pacto!  Hoy, Dios está preguntando: “¿En dónde están mis Davids que van a creer en el nuevo pacto?”
¿Qué es el nuevo pacto?  Es el pacto de la gracia.  Y gracia significa favor inmerecido, que no hemos ganado y del cual no somos dignos.  Dios quiere que sepamos que Él ha establecido este pacto con nosotros por medio de Cristo nuestro representante.  Y de acuerdo a este pacto, nosotros tenemos Su favor inmerecido.  Nosotros somos bendecidos porque Jesús llevó nuestras golpizas.   Debido a lo que Jesús ha hecho en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre todo gigante.
¿No son estas buenas noticias?  Hoy, Dios quiere que tú te pares frente a tu “gigante” y declares que a pesar de lo que estás pasando, a pesar de lo que está sucediendo, tú crees que Dios está por ti debido a lo que Jesús hizo por ti.  Y entonces, ante tus propios ojos, verás a los gigantes de acusación, intimidación, condenación, enfermedad y deuda, caer al suelo delante de ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Debido a lo que Jesús ha hecho en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre todo gigante.


sábado, 7 de febrero de 2015

Cree Y Actúa Sobre El Nuevo Pacto

1ª Samuel 17:45
Entonces dijo David al filisteo: “… Yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.”
¿Te has preguntado por qué dos personas pueden escuchar lo mismo y aún así tener dos respuestas diferentes?  Para uno, lo dicho le hace sentir asustado y desanimado.  Para el otro, su corazón se llena tanto de fe que él se atreve a ir en contra del diablo y lo que éste está haciendo.
En el Valle de Ela, Goliat el gigante Filisteo se burló de los ejércitos de Israel durante 40 días.  Cuando David llegó a la escena, escuchó las mismas burlas de Goliat, que el resto de los israelitas había escuchado.  Pero de alguna manera, esas mismas palabras que causaron temor en los soldados, enojaron a David.  ¿Qué sabía o qué veía David, que los otros no vieron?
David sabía que él tenía un pacto con Dios.  Ahora, el Rey Saúl y todos los soldados que estaban con él ese día, también tenían el mismo pacto con Dios, pero solo David creía el pacto.  Y él actuó conforme a su creencia.  Así que Dios hizo que su gigante se derrumbara.
Si David tuvo esa gran victoria, aún cuando él estaba bajo el antiguo pacto, ¡cuánto más tú y yo que estamos bajo el nuevo pacto!  Hoy, Dios está preguntando: “¿En dónde están mis Davids que van a creer en el nuevo pacto?”
¿Qué es el nuevo pacto?  Es el pacto de la gracia.  Y gracia significa favor inmerecido, que no hemos ganado y del cual no somos dignos.  Dios quiere que sepamos que Él ha establecido este pacto con nosotros por medio de Cristo nuestro representante.  Y de acuerdo a este pacto, nosotros tenemos Su favor inmerecido.  Nosotros somos bendecidos porque Jesús llevó nuestras golpizas.   Debido a lo que Jesús ha hecho en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre todo gigante.
¿No son estas buenas noticias?  Hoy, Dios quiere que tú te pares frente a tu “gigante” y declares que a pesar de lo que estás pasando, a pesar de lo que está sucediendo, tú crees que Dios está por ti debido a lo que Jesús hizo por ti.  Y entonces, ante tus propios ojos, verás a los gigantes de acusación, intimidación, condenación, enfermedad y deuda, caer al suelo delante de ti!
Pensamiento Del Día

Debido a lo que Jesús ha hecho en la cruz, nosotros tenemos victoria sobre todo gigante.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Medita En

Seré misericordioso con sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados ni de sus iniquidades.
Hebreos 8:12
Bajo el nuevo pacto de la gracia, tus pecados e iniquidades son perdonados, ¡y nunca más recordados debido al sacrificio de Jesús!
Y debido a que la santidad y la justicia de Dios han castigado ya tu vida entera de pecado en el cuerpo de Jesús, ahora, por Su santidad y Su justicia tus pecados no se recordarán más para castigarte.  Ellos ya no existen más en Su banco de memoria.  Me gusta lo que el salmista dice: “Tan lejos como está el oriente del occidente, así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones” (Salmo 103:12).
¿No te alegra que Dios no esté llevando una lista detallada de tus pecados?  Tú puedes vivir libremente, sin expectativas de temor al juicio de Dios, y ser valiente en Su presencia.  Puedes hablar con Él como lo harías con tu mejor amigo.  Puedes confiar en que Él proveerá para todas tus necesidades y te dará buen éxito.
Amado, el precio ha sido pagado para que tú confiadamente tengas una relación íntima y continua con Él.  Medita en esta verdad y disfruta de paz verdadera y descanso para tu corazón y tu mente, este día! 
Bendiciones,

Joseph Prince


lunes, 17 de septiembre de 2012

Bendito De Acuerdo A La Bondad De Dios



Medite En

Y Jehová habló a Moisés, diciendo: “Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios.”
 Exodo 16:11-12

Hace muchos años, mientras estudiaba la Palabra de Dios, el Señor me habló, diciendo: “Antes de que la ley fuera dada, ninguno de los hijos de Israel murió cuando salieron de Egipto. Aún cuando murmuraron y se quejaron contra el liderazgo establecido por Dios, ni uno solo de ellos murió. Este es un cuadro de gracia pura.” Yo nunca antes había oído a nadie enseñar sobre este tema ni lo había leído en ningún libro, así que rápidamente fui a esa porción de mi Biblia y en efecto, no pude encontrar que nadie muriera antes de que la ley fuera dada!
Verá, cuando los Israelitas viajaron de Egipto al Monte Sinaí, ellos estaban bajo el pacto de la gracia dado a Abraham. Ellos solo estuvieron bajo la ley hasta que los Diez Mandamientos les fueron dados en el Monte Sinaí. Por lo tanto, a pesar de sus pecados, Dios los liberó de Egipto y les dio provisión sobrenaturalmente, no conforme a la bondad y fidelidad de ellos, sino conforme a Su bondad y fidelidad.
Amado, la buena noticia para usted y para mi es esta: Actualmente, estamos bajo el nuevo pacto de gracia (favor inmerecido), y el favor inmerecido de Dios está sobre nosotros. Por lo tanto, Su bendición y provisión para nosotros se basan completamente en SU BONDAD y SU FIDELIDAD. Aleluya!

Bendiciones,
Joseph Prince