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sábado, 1 de julio de 2017

Centra Tu Atención En La Obra Terminada De Jesús

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
2ª Corintios 10:5

El diablo no ha sido llamado el “acusador de nuestros hermanos,” por nada. (Apocalipsis 12:10)  Cuando hayas hecho algo incorrecto, él te lo recordará día y noche.  Aún cuando hayas hecho algo correcto, él te dirá que no ha sido suficientemente bueno.
Al enemigo simplemente le encanta hacer notar tus imperfecciones, centrar la atención en cómo tu comportamiento te ha descalificado de la aceptación, el amor y las bendiciones de Dios.   A él le encanta poner sobre ti condenación y darte un sentimiento de culpa y distanciamiento de Dios.  Él sabe que mientras más condenación y culpa tú experimentes, más probabilidades hay de que te sientas alejado de Dios y vivas la vida en derrota.
Amado, el único camino para salir del círculo vicioso de la derrota, es centrar la atención en la obra terminada de Jesús.  Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo en la cruz.  A través de Su perfecta obediencia y muerte en la cruz, ¡Él ha quitado tu condena y te ha calificado para recibir la aceptación, el amor y las bendiciones de Dios para siempre!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 21 de marzo de 2016

No Hay Nada Que Esté Mal En Dios, Ni En Su Palabra, Ni En Mi

Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.
Cantares 4:7

Algunas veces, cuando no recibimos nuestra sanidad, nuestro rompimiento, nuestra restauración o nuestro milagro de tener hijos, no podemos sino pensar que algo está mal en nosotros.  Nos decimos a nosotros mismos: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, así que, debe haber algo que está mal en mi!”  Mi amigo, si piensas que tu milagro depende de ti, entonces estás en tierra inestable.
En el antiguo pacto, vemos la carga “todo depende de mí,”  puesta sobre el hombre.  La parte de Dios era bendecir a Su pueblo, pero solo si ellos hacían su parte al obedecer todas Sus leyes.  Si ellos no hacían su parte, ellos no solo no serían benditos, sino que sobre ellos vendría maldición.
La mayor parte del tiempo, ellos terminaban bajo maldición, porque simplemente no podían cumplir todas las leyes de Dios.  Así que, Dios halló falla en ese pacto porque aunque Él quería bendecir al hombre, los pecados del hombre le hacían difícil hacerlo.  El hombre mismo era el punto débil.
En el nuevo pacto, el hombre no tiene una parte que cumplir, excepto creer y recibir.  El nuevo pacto de la gracia, fue establecido entre Dios el Padre y Dios el Hijo —ambos infalibles y más que capaces de guardar el pacto.
Dios el Hijo es el representante del hombre.  Jesús nos representa a ti y a mí.  Así que, en este pacto, lo mucho que podemos recibir de Dios depende de lo bueno que es nuestro representante y lo perfecta que es Su obediencia.  Por supuesto, Jesús es el Hombre perfecto, de obediencia perfecta.  Así que, ¡en Él nosotros estamos calificados para recibir todas las bendiciones de Dios!  Solamente necesitamos creer y recibir.
La sangre de Jesús fue derramada por la remisión de todos tus pecados.  Tú eres ahora la justicia de Dios en Cristo. (2ª Corintios 5:21)   Por Su sacrificio perfecto, Él te ha hecho perfecto para siempre. (Hebreos 10:14)  ¡No hay mancha en ti!
Hoy, el diablo no tiene derecho de decirte que tú no puedes ser bendecido porque hay algo malo en ti.  Así que, mientras estás esperando por tu milagro, di: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, y nada que esté mal en mi!  ¡Yo voy a recibir mi milagro!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Por el sacrificio perfecto de Jesús por todos tus pecados, Él te ha hecho perfecto para siempre.


viernes, 5 de febrero de 2016

Un Socio Dormido Que Beneficia

Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Abram…
Génesis 15:12

En negocios, los socios silenciosos o socios dormidos no trabajan, pero aún así se llevan a su casa grandes ganancias.  Ellos son como la esposa de un campeón de boxeo.  Él es fuertemente golpeado para ganar el dinero del premio.  Pero cuando llega a casa, su esposa lo toma y le dice: “¡Muchas gracias querido!”
¿Sabías que en tu pacto con Dios, tú eres como la esposa del boxeador, o como el socio dormido?
Cuando Abraham le preguntó a Dios cómo estaría seguro de que habría de heredar la tierra que le había prometido, Dios hizo un pacto con él (Génesis 15:8-21).  Pero en vez de establecer el pacto con Abraham caminando con él en medio de las partes del animal, Dios puso a Abraham en un profundo sueño y en su lugar, estableció el pacto con Jesús.
Jesús, la luz del mundo, apareció como el pilar de fuego y estableció el pacto con Dios el Padre, quien apareció como el pilar de nube.  En otras palabras, Jesús tomó el lugar de Abraham.  Él era el Hombre perfecto, representando a Abraham cuando estableció el pacto con Su Padre.
Sustituyendo a Abraham con Jesús, Dios estaba ofreciendo gracia, porque si Abraham lo hubiera hecho, él también hubiera sido responsable de mantener el pacto.  Y Abraham, siendo solo un hombre, habría fallado.  ¡Pero Dios el Hijo, nunca fallará!  Así que, las bendiciones de Abraham fueron garantizadas porque éstas no dependen de su comportamiento, sino del comportamiento de Jesús.  Abraham fue literalmente un socio dormido, un beneficiario del pacto.
Hoy, Dios también ha establecido un pacto contigo, llamado el Nuevo Pacto.  Y como Abraham, tú eres un socio dormido porque el nuevo pacto, fue establecido entre Dios el Padre y Dios el Hijo, en el Calvario.  Tú eres simplemente un beneficiario del nuevo pacto.  Tú disfrutas de todos sus beneficios sin tener que trabajar para mantenerlo.  Jesús, tu representante, ya ha cumplido con todas las condiciones, en tu lugar.  ¡Y debido a que Su obediencia es perfecta y Su obra está perfectamente terminada, las bendiciones del pacto para ti están garantizadas!
Mi amigo, ya no quedó nada para que tú hagas, mas bien quedó todo para que tú creas.  No trates de trabajar por tus bendiciones del pacto.  ¡Descansa en la obra terminada del Hijo y recíbelas por fe!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince
 

Pensamiento Del Día


Tus bendiciones del pacto están garantizadas porque Jesús, tu representante, ya ha cumplido con todas las condiciones, en tu lugar.


jueves, 22 de enero de 2015

Deja Que Tu Corazón Sea Fortalecido Por La Gracia

Hebreos 13:9

No os dejéis llevar por enseñanzas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido por la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.

Dios no quiere a tu corazón lleno de preocupaciones y temores, siendo sacudido y transformado por cada problema que encuentras en tu camino.  Él quiere a tu corazón en reposo, fortalecido por Su gracia para ti.
Pero cuando tú piensas que el rompimiento de tu problema depende de tu habilidad de obedecer a Dios, entonces tu corazón no está en reposo.  Está lleno de preocupaciones y ansiedades.  ¿Por qué?  Porque tú nunca podrás obedecer a Dios perfectamente.
Pero cuando dependes de la gracia de Dios, que es Su favor inmerecido y no ganado, sucede lo opuesto —tu corazón se va fortaleciendo.  Cuando tú sabes que la única cosa que te califica para recibir las bendiciones de Dios es la fe en la obra terminada de Cristo, tu corazón se fortalece.  Entonces, tú andas sin el temor de que tus problemas acaben contigo.  Tú andas con la plena confianza de que Sus bendiciones se manifestarán en tu vida.
Mi amigo, Dios quiere que tu corazón esté fortalecido, sabiendo que Su justicia, sanidad, protección y provisión son tuyos —todos estos, pagados por la obra terminada de Jesús en la cruz.  Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida porque estas no dependen de tu habilidad para obedecer Su ley, sino de la obediencia perfecta de Jesús.
Verás, bajo el antiguo pacto, tú recibías las bendiciones de Dios, solo si guardabas Su ley (Deuteronomio 28:1-2).  Si tú pecabas y fallabas en guardar incluso una sola de las leyes, tú eras descalificado para recibir Sus bendiciones.  Pero hoy, bajo el nuevo pacto, tus pecados ya no te descalifican porque Dios Mismo ha dicho: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados” (Hebreos 8:12).
Así que, deja que tu corazón sea fortalecido por la gracia de Dios.  Porque por Su gracia, tú tienes acceso completo a Sus bendiciones.  Tú no tienes que preocuparte por ser suficientemente bueno.  Tú puedes estar firme en las promesas hechas en Su Palabra, y disfrutas Sus bendiciones hoy, porque Jesús ya pagó el precio.  ¡Tu parte es solo creer y recibir!

Pensamiento Del Día

Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida debido a la obediencia perfecta de Jesús.