recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta recompensa completa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recompensa completa. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de mayo de 2019

Refugiados Bajo Sus Alas


Medita En
¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa se os deja desierta…  (Lucas 13:34–35)
Hay una hermosa imagen escondida en el versículo 4 del Salmo 91.  Es la imagen de una mamá gallina protegiendo a sus polluelos.  Las Escrituras anteriores registran cómo el Señor Jesús miró a Jerusalén y se lamentó sobre ella.  Más tarde, Jesús lloró sobre Jerusalén, diciendo: “Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. Y te derribarán a tierra, ya tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación”. (Lucas 19:43–44)  La palabra griega usada en el versículo 41 como “lloró”, es klaio y significa estar emocionalmente tan afectado como para sollozar y lamentarse en voz alta.
¿Puedes ver la tierna misericordia del Señor por Israel al derramar muchas lágrimas sobre ella?  Él deseó poder juntar a Israel debajo de Sus alas, como una mamá gallina junta a sus polluelos debajo de sus alas, pero el Señor no pudo imponerles Su protección, porque ellos lo rechazaron.  Yo creo que mientras nuestro Señor lloraba, Él previó no solo el asedio romano de Jerusalén, cuando el templo fue quemado hasta los cimientos y muchos de los judíos fueron asesinados o vendidos como esclavos, sino que también previó los horrores del Holocausto.
Observa que el Señor dijo: “¡Y no quisiste!”  Esto nos dice claramente que el Señor no forzará Su protección sobre nosotros si nosotros no estamos dispuestos a venir bajo Sus alas.  Amado, ¿estás dispuesto a aceptar que el Señor Jesús te proteja a ti y a tu familia hoy?  Entonces díselo.  Nunca demos por sentada la protección de nuestro Señor.  En vez de ello, tomemos un tiempo diariamente para hacerle saber que estamos poniendo nuestra confianza en Él para tener Su cobertura y Su protección.
¿Quieres saber qué pasa cuando haces esto?  Mira lo que Booz le dijo a Rut: “Que el Señor recompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”. (Rut 2:12)  ¡Wow!  Ya era un privilegio para esta moabita marginada, que era descalificada por la ley, hallar refugio bajo las alas del Dios de Israel.  Pero Dios incluso la recompensó por hacerlo.  De la misma manera, es un privilegio para nosotros el poder hallar refugio bajo Sus alas.  Sin embargo, cuando le decimos al Señor que lo necesitamos y que deseamos Su refugio, Él nos da una recompensa completa por confiar en Él y por venir bajo Sus alas.  ¡Así es nuestro Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 18 de noviembre de 2016

Dios Quiere Prepararte Para La Bendición

Que el Señor recompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del Señor, Dios de Israel, bajo Cuyas alas has venido a refugiarte.
Rut 2:12

¿Te has preguntado por qué, en algunas historias de la Biblia, Dios le pidió a las personas entregarle a Él lo poco que tenían?  Puede parecer cruel, pero la verdad es que, ¡Dios los estaba preparando para una bendición!  La manera de Dios es usar lo que sea que nosotros tengamos, y regresárnoslo multiplicado una vez que lo hayamos puesto en Sus manos.
La viuda de Sarepta tenía únicamente un puñado de harina y un poco de aceite para hacer una última comida para ella y su hijo, antes de enfrentar la inanición.  Pero ella confió en Dios y utilizó una parte de lo poco que tenía para hacer una pequeña torta para el profeta Elías.  Y Dios la recompensó asegurándole que no se acabaría la harina en su tinaja, ni se agotaría el aceite en su vasija, hasta que la sequía terminara. (1a Reyes 17:8-16)
De la misma manera, el joven que entregó su pequeño almuerzo de cinco panes y dos peces pequeños a Jesús, no sólo comió bien, sino, ¡también vio que su almuerzo era utilizado para alimentar a más de 5,000 personas y terminar con 12 canastas llenas de sobras! (Juan 6:1-13)
Siempre que entregamos lo poco que tenemos a Dios, se trate de dinero, tiempo o energía, esto abre nuestros corazones para que Dios pueda llenarnos con más.  Y cuando entregamos nuestras vidas a Dios, podemos confiar que Él hará las cosas bien para nosotros y que será el remunerador de nuestra fe.
Cuando Rut, una viuda moabita sin hijos, dejó la comodidad de su hogar para seguir a su suegra Noemí y al Dios de Israel a un país extranjero (Rut 1:16), ella recibió una recompensa completa de parte del Señor.  Dios le dio a Rut protección y se aseguró de que ella siempre tuviera provisión a través de Booz, un pariente rico que asumió el papel de pariente redentor para ella y para Noemí. (Rut 2:9, 4:9-10)
Amado, mientras tú confías en Dios con lo que tienes hoy, entiende que Él te ama y te está posicionando para más bendiciones.  ¡Así que, espera a ver aún más de Su provisión y Su abundancia en los días que vienen! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Siempre que le entregamos lo poco que tenemos a Dios, esto abre nuestros corazones para recibir más de Él.


viernes, 16 de septiembre de 2016

Cree Que Dios Es Tu Remunerador

Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Hebreos 11:6
La mayoría de la gente cita sólo la primera parte de Hebreos 11:6 —“sin fe es imposible agradar a Dios”.  Sin embargo, el versículo continúa diciendo: “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan”.  En otras palabras, la fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que Él es un ‘remunerador’.
La Biblia también dice que “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. (Hebreos 11:1)  Así que, incluso en momentos de dificultad, cuando no vemos cosas buenas sucediendo en nuestras circunstancias, debemos creer que Dios va a cambiar las cosas y nos recompensará.
Dios cambió las cosas para Rut, la viuda moabita, cuando ella creyó en el Señor y le hizo su Dios. (Rut 1:16)  La Biblia nos dice que a ella se le dio una “recompensa completa” de parte del Señor, cuando vino a refugiarse debajo de Sus alas. (Rut 2:12)  Él no sólo le dio protección, también le dio provisión abundante, favor hasta excederse y una redención gloriosa. (Rut 2:9-17, 3:11, 4:10-13)
Cuando Rahab, la ramera de Jericó, escuchó los informes de cómo el Señor había abierto el Mar Rojo para los hijos de Israel, ella creyó que “El es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra”. (Josué 2:9-11)  Aunque Rahab no había presenciado personalmente los milagros, ella creyó en Dios y escondió a los espías judíos de quienes los perseguían. (Josué 2:4-6)  A causa de su fe, ella no sólo no pereció con los que no creen (Josué 6:25, Hebreos 11:31), sino también se le dio un lugar en el “Salón de la Fe” en Hebreos 11.
Dios estaba tan complacido con la fe de estas dos mujeres gentiles que Él no sólo las bendijo mientras vivían, sino que también las incluyó en la genealogía de Su Hijo Jesucristo, el gran Redentor y remunerador.
Amado, cuando tú te acercas al Señor con tus necesidades, cree que Él es Dios, y que Él es un remunerador.  Dios se complace con esta clase de fe.  ¡Él quiere ser remunerador de tu fe en Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

La fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que es remunerador.


lunes, 21 de septiembre de 2015

Cree Que Dios Es Tu Remunerador

Hebreos 11:6
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
La mayoría de la gente cita sólo la primera parte de Hebreos 11:6 —“sin fe es imposible agradar a Dios”.  Sin embargo, el versículo continúa diciendo: “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan”.  En otras palabras, la fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que Él es un remunerador.
La Biblia también dice que “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).  Así que, incluso en momentos de dificultad, cuando no vemos cosas buenas sucediendo en nuestras circunstancias, debemos creer que Dios va a cambiar las cosas y nos recompensará.
Dios cambió las cosas para Rut, la viuda moabita, cuando ella creyó en el Señor y le hizo su Dios (Rut 1:16).  La Biblia nos dice que a ella se le dio una “recompensa completa” de parte del Señor, cuando vino a refugiarse debajo de Sus alas (Rut 2:12).  Él no sólo le dio protección, también le dio abundante provisión, favor excedente y una redención gloriosa (Rut 2:9-17, 3:11, 4:10-13).
Cuando Rahab, la ramera de Jericó, escuchó los informes de cómo el Señor había abierto el Mar Rojo para los hijos de Israel, ella creyó que “El es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra” (Josué 2:9-11).  Aunque Rahab no había presenciado personalmente los milagros, ella creyó en Dios y escondió a los espías judíos de quienes los perseguían (Josué 2:4-6).  A causa de su fe, ella no sólo no pereció con los que no creen (Josué 6:25, Hebreos 11:31), sino también se le dio un lugar en el “Salón de la Fe” en Hebreos 11.
Dios estaba tan complacido con la fe de estas dos mujeres gentiles que Él no sólo las bendijo mientras vivían, sino que también las incluyó en la genealogía de Su Hijo Jesucristo, el gran Redentor y remunerador.
Amado, cuando tú te acercas al Señor con tus necesidades, cree que Él es Dios, y que Él es un remunerador.  Dios se complace con esta clase de fe.  ¡Él quiere ser remunerador de tu fe en Él!
Pensamiento Del Día

La fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que es remunerador.