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viernes, 13 de enero de 2017

¿Quién Dices Tú Que Es Jesús?

El les preguntó de nuevo: Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo? Respondiendo Pedro, le dijo: “Tú eres el Cristo.”
Marcos 8:29

¿Sabías que cómo tú ves a Jesús, determina lo que recibes de Él?  Si tú ves a Jesús como tu sanador, vas a recibir sanidad.  Si ves a Jesús como tu refugio y fortaleza, vas a recibir protección.
La gente de Nazaret, el lugar de nacimiento de Jesús, veía a Jesús en lo natural.  Ellos decían de Él: “¿No es éste el hijo del carpintero?  ¿No se llama Su madre María, y Sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas?  ¿No están todas sus hermanas con nosotros?” (Mateo 13:55-56)  Ellos vieron a Jesús en lo natural.  No lo vieron como Dios encarnado.  Y como resultado, Él no pudo hacer muchos milagros allí. (Mateo 13:58)
Hoy, muchas personas, incluyendo a algunos filósofos, ven a Jesús de Nazaret como una buena persona que llevó una vida ejemplar.  Ellos sienten que si todos nosotros pudiéramos vivir nuestras vidas como Él, el mundo sería un mejor lugar.
Ellos no ven a Jesús como el pan de Dios que bajó del cielo para darle vida al mundo. (Juan 6:33)  No lo ven como Aquel que vino a darles agua de vida, para que ellos no tuvieran sed jamás. (Juan 4:14)  No lo ven como el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. (Juan 1:29)  Ellos no reciben de Él lo que necesitan, porque no lo valoran correctamente.
Jesús no solo vino para dejar un buen ejemplo que los hombres puedan seguir.  Él vino para ser nuestro redentor. (Gálatas 3:13)  Él vino para ser nuestra justicia. (1ª Corintios 1:30)  Él vino para ser nuestro pastor, de tal manera que no tengamos falta de nada. (Salmos 23:1)
Jesús le preguntó a Sus discípulos una vez: “Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo?”  Como tú respondas esta pregunta, depende de cómo tú ves a Jesús.  Y cómo ves a Jesús, va a determinar cómo y qué recibes de Él.  ¡Así que, míralo a Él como tu Dios, como todo lo que Él dice Ser en Su Palabra, y Él hará obras poderosas en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cómo ves a Jesús, determina cómo y qué recibes de Él. 


lunes, 9 de enero de 2017

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti

Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Hebreos 11:6

Dios se complace cuando nosotros creemos que Él es el que da, el que bendice, y que “Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan.”  Tal era la fe de Rut la moabita.  Cuando ella decidió hacer al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, su Dios, ella lo conoció como su galardonador, quien proveyó para ella amorosamente, la guió divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperanzadora, y restauró su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice que Él es tu galardonador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú eres abundantemente recompensado.  Pedro, el pescador, pudo testificar sobre ello.  Su barco de pesca, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando el barco le fue devuelto después de que se lo prestara a Jesús, ya no era el mismo barco.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que un gran número de peces fueron atraídos hacia éste.  De hecho, ¡él recibió una gran carga de peces que rompió sus redes!  (Lucas 5:1-11)
Amado, debido a que Dios es tu galardonador, si Él te pide prestado tu “barco”, incluso por un momentito, está seguro que Él ciertamente va a devolvértelo con una adición sobrenatural.  Aún si lo que le das a Él es poco, cuando lo pones en Sus manos, va a regresar a ti bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al muchacho que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes y dos peces.  El muchacho debe haberse estremecido al ver su pequeño almuerzo multiplicado sobrenaturalmente y satisfacerlo no solo a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso haber dejado 12 canastas llenas de sobras. 
Amado, cree que Dios es un galardonador.  Cuando tú le das a Él tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, ¡está seguro que Él va a regresártelos bendecidos, ungidos y multiplicados!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Lo que tú le des a Dios, ciertamente te regresará con una adición sobrenatural!


martes, 22 de noviembre de 2016

La Creación No Puede, Pero La Redención Puede

Y le dijo: Ve y lávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado).  
El fue, pues, y se lavó y regresó viendo.
Juan 9:7

Cuando Adán pecó y cayó, todo lo relacionado con la creación cayó.  Sin embargo, la gente hoy en día sigue poniendo su confianza en la creación.  Por ejemplo, tratan de convertirse en personas saludables comiendo lo que se llama la “dieta del Edén” —vegetales y nada de carne.  Están actuando como si la creación no hubiera caído.  Ellos también olvidan que hay personas que comen bien y se ejercitan regularmente, ¡y aun así, caen muertos en la flor de su vida!
Gracias a Dios que lo que la creación no puede hacer, la redención puede y lo hizo.  Jesús demostró esto cuando escupió en tierra, hizo barro con la saliva y lo puso en los ojos de un ciego. (Juan 9:6-7)  Ahora, es ciertamente inusual el poner barro en los ojos de un ciego, ¡porque éste se convertiría en doblemente ciego!
Entonces, ¿por qué hizo Jesús eso?
Él nos estaba demostrando que todas las partes de nuestro cuerpo provienen de la tierra y que, debido a que la creación cayó, la obra de la creación no pueden abrir los ojos de un hombre ciego.  ¡Pero la obra de la redención puede!  Es por eso que Él envió al ciego a la piscina de Siloé.  La palabra “Siloé” significa “enviado,” en referencia a Aquel que fue enviado, Jesús.  Cuando el hombre ciego se lavó los ojos en la piscina del enviado, recibió sanidad sobrenatural para sus ojos.
Amado, cuando vamos a Jesús, el enviado que vino a redimirnos con el precio de Su sangre, y descansamos en Su obra terminada, vamos a recibir el milagro que necesitamos.  Si creemos que por Su llagas fuimos nosotros curados (Isaías 53:5), vamos a tener una mejor salud que aquellos que confían en la creación.
Jesús fue enviado para redimirnos de toda maldición que vino sobre la creación con la caída de Adán. (Gálatas 3:13)  Él nos ha redimido de la enfermedad, el dolor, la tristeza, la depresión, la pobreza e incluso la muerte.  El mundo puede conocerlo como el Creador.  Pero hoy, nosotros lo conocemos como nuestro Redentor.  En donde la obra de la creación no puede salvarnos, Su obra de redención ¡puede y lo hará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

En donde la obra de la creación no puede salvarnos, la obra de redención de Jesús ¡puede y lo hará!


viernes, 16 de septiembre de 2016

Cree Que Dios Es Tu Remunerador

Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Hebreos 11:6
La mayoría de la gente cita sólo la primera parte de Hebreos 11:6 —“sin fe es imposible agradar a Dios”.  Sin embargo, el versículo continúa diciendo: “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan”.  En otras palabras, la fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que Él es un ‘remunerador’.
La Biblia también dice que “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. (Hebreos 11:1)  Así que, incluso en momentos de dificultad, cuando no vemos cosas buenas sucediendo en nuestras circunstancias, debemos creer que Dios va a cambiar las cosas y nos recompensará.
Dios cambió las cosas para Rut, la viuda moabita, cuando ella creyó en el Señor y le hizo su Dios. (Rut 1:16)  La Biblia nos dice que a ella se le dio una “recompensa completa” de parte del Señor, cuando vino a refugiarse debajo de Sus alas. (Rut 2:12)  Él no sólo le dio protección, también le dio provisión abundante, favor hasta excederse y una redención gloriosa. (Rut 2:9-17, 3:11, 4:10-13)
Cuando Rahab, la ramera de Jericó, escuchó los informes de cómo el Señor había abierto el Mar Rojo para los hijos de Israel, ella creyó que “El es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra”. (Josué 2:9-11)  Aunque Rahab no había presenciado personalmente los milagros, ella creyó en Dios y escondió a los espías judíos de quienes los perseguían. (Josué 2:4-6)  A causa de su fe, ella no sólo no pereció con los que no creen (Josué 6:25, Hebreos 11:31), sino también se le dio un lugar en el “Salón de la Fe” en Hebreos 11.
Dios estaba tan complacido con la fe de estas dos mujeres gentiles que Él no sólo las bendijo mientras vivían, sino que también las incluyó en la genealogía de Su Hijo Jesucristo, el gran Redentor y remunerador.
Amado, cuando tú te acercas al Señor con tus necesidades, cree que Él es Dios, y que Él es un remunerador.  Dios se complace con esta clase de fe.  ¡Él quiere ser remunerador de tu fe en Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

La fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que es remunerador.


lunes, 14 de diciembre de 2015

Tienes A Un Pariente Redentor Fuerte

Jeremías 50:34
Pero su Redentor es fuerte, el Señor de los ejércitos es Su nombre; defenderá su causa con energía…
Rut, una joven viuda, pobre y sin hijos del Antiguo Testamento, yacía a los pies de Booz, su potencial pariente redentor (Rut 3:7).  Como un pariente rico y políticamente cercano a ella, Booz tenía el poder para redimirla de su difícil situación.
Rut simplemente estaba obedeciendo a Noemí, su suegra, que le había dicho que fuera a dormir a los pies de Booz.  En la costumbre judía de aquella época, se trataba de una postura que decía: “Por favor, redímeme porque tú eres un pariente cercano.”  Fíjate en la respuesta de Booz a Rut: “Ahora hija mía, no temas. Haré por ti todo lo que me pidas…” (Rut 3:11).
Amado, Booz es una figura de Jesús, que es nuestro pariente redentor.  Él es nuestro pariente, habiendo nacido en este mundo como uno de nosotros.  Y es nuestro Redentor, porque Él nos redimió a un gran precio cuando Él derramó Su sangre por nosotros en la cruz.
Como tu Redentor, no sólo es el deseo de Jesús, sino que Él también tiene el poder para restaurar para ti todo lo que has perdido.  Es por eso que tú puedes ir a Él y decir: “Me equivoqué y ahora mi familia está sufriendo.  Mis finanzas están disminuyendo rápidamente.  Pero yo vengo a Ti, mi pariente redentor...”  Y encontrarás que Él te redimirá porque tu Redentor es fuerte.  El Señor de los ejércitos es Su nombre.  ¡Él abogará por tu causa, haciendo que recibas sólo bendiciones de sabiduría, liberación, restauración, provisión y libertad para salir de tu situación!
Al igual que Ruth se acostó a los pies de Booz, los pies de Jesús son el lugar de la redención y las bendiciones.  Tanto Jairo el jefe de la sinagoga (Marcos 5:22) y la mujer siro-fenicia (Marcos 7:25-26), cayeron a los pies de Jesús.  Y ahí a Sus pies recibieron sanidad para sus hijas.
Cuando tomas tu lugar a los pies de Jesús, buscándolo a Él por ayuda, espera recibir Sus bendiciones.  No hay nada que temer sabiendo que como Booz hizo por Ruth, ¡Jesús, tu Booz celestial, va a hacer por ti todo lo que tú le hayas pedido!
Pensamiento Del Día

Como tu Redentor, no sólo es la voluntad de Jesús, sino que Él también tiene el poder para restaurarte todo lo que has perdido.


viernes, 27 de noviembre de 2015

La Creación No Puede, Pero La Redención Puede

Juan 9:7
Y le dijo: Ve y lávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado).  El fue, pues, y se lavó y regresó viendo.
Cuando Adán pecó y cayó, todo lo relacionado con la creación cayó.  Sin embargo, la gente hoy en día sigue poniendo su confianza en la creación.  Por ejemplo, tratan de convertirse en personas saludables comiendo lo que se llama la “dieta del Edén” —vegetales y nada de carne.  Están actuando como si la creación no hubiera caído.  Ellos también se olvidan de que hay personas que comen bien y se ejercitan regularmente, y aún así, caen muertos en la flor de sus vidas!
Gracias a Dios que lo que la creación no puede hacer, la redención puede y lo hizo.  Jesús demostró esto cuando escupió en tierra, hizo barro con la saliva y lo puso en los ojos de un ciego (Juan 9:6-7)  Ahora, es ciertamente inusual para poner barro en los ojos de un ciego, ¡porque éste se convertiría en doblemente ciego!
Entonces, ¿por qué hizo Jesús eso?
Él nos estaba demostrando que todas las partes de nuestro cuerpo provienen de la tierra y que, debido a que la creación cayó, la obra de la creación no pueden abrir los ojos de un hombre ciego.  ¡Pero la obra de la redención puede!  Es por eso que Él envió al ciego a la piscina de Siloé.  La palabra “Siloé” significa “Enviado,” en referencia a Aquel que fue enviado, Jesús.  Cuando el hombre ciego se lavó los ojos en la piscina del enviado, recibió sanidad sobrenatural para sus ojos.
Amado, cuando vamos a Jesús, el enviado que vino a redimirnos con el precio de Su sangre, y descansamos en Su obra terminada, vamos a recibir el milagro que necesitamos.  Si creemos que por Su llagas fuimos nosotros curados (Isaías 53:5), vamos a tener una mejor salud que aquellos que confían en la creación.
Jesús fue enviado para redimirnos de toda maldición que vino sobre la creación con la caída de Adán (Gálatas 3:13).  Él nos ha redimido de la enfermedad, el dolor, la tristeza, la depresión, la pobreza e incluso la muerte.  El mundo puede conocerlo como el Creador.  Pero hoy, nosotros lo conocemos como nuestro Redentor.  En donde de obra de la creación no puede salvarnos, Su obra de redención ¡puede y lo hará!
Pensamiento Del Día

En donde de obra de la creación no puede salvarnos, la obra de redención de Jesús ¡puede y lo hará!


lunes, 23 de noviembre de 2015

Dios Quiere Prepararte Para La Bendición

Rut 2:12
Que el Señor recompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del Señor, Dios de Israel, bajo Cuyas alas has venido a refugiarte.
¿Te has preguntado por qué, en algunas historias de la Biblia, Dios le pidió a las persona entregarle a Él lo poco que tenían?  Puede parecer cruel, pero la verdad es que, ¡Dios los estaba preparando para una bendición!  La manera de Dios es usar lo que sea que nosotros tengamos, y regresárnoslo multiplicado una vez que lo hayamos puesto en Sus manos.
La viuda de Sarepta tenía únicamente un puñado de harina y un poco de aceite para hacer una última comida para ella y su hijo, antes de enfrentar la inanición.  Pero ella confió en Dios y utilizó una parte de lo poco que tenía para hacer una pequeña torta para el profeta Elías.  Y Dios la recompensó asegurándole que no se acabaría la harina en su tinaja, ni se agotaría el aceite en su vasija, hasta que la sequía terminara. (1a Reyes 17:8-16)
De la misma manera, el joven que entregó su pequeño almuerzo de cinco panes y dos peces pequeños a Jesús, no sólo comió bien, sino, ¡también vio que su almuerzo era utilizado para alimentar a más de 5,000 personas y terminar con 12 canastas llenas de sobras! (Juan 6:1-13)
Siempre que entregamos lo poco que tenemos a Dios, se trate de dinero, tiempo o energía, esto abre nuestros corazones para que Dios pueda llenarnos con más.  Y cuando entregamos nuestras vidas a Dios, podemos confiar que Él hará las cosas bien para nosotros y que será el remunerador de nuestra fe.
Cuando Rut, una viuda moabita sin hijos, dejó la comodidad de su hogar para seguir a su suegra Noemí y al Dios de Israel a un país extranjero (Rut 1:16), ella recibió una recompensa completa de parte del Señor.  Dios le dio a Rut protección y se aseguró de que ella siempre tuviera provisión a través de Booz, un pariente rico que asumió el papel de pariente redentor para ella y para Noemí. (Rut 2:9, 4:9-10)
Amado, mientras tú confías en Dios con lo que tienes hoy, entiende que Él te ama y te está posicionando para más bendiciones.  ¡Así que, espera a ver aún más de Su provisión y Su abundancia en los días que vienen!
Pensamiento Del Día

Siempre que le entregamos lo poco que tenemos a Dios, esto abre nuestros corazones para recibir más de Él.


sábado, 5 de septiembre de 2015

La Gracia De Dios Es Inmerecida

Gálatas 5:4
De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.
¿Qué es la gracia de Dios?  En pocas palabras, la gracia de Dios es la bendición, la sanidad y la liberación que Dios te da a causa de Jesús.  La gracia de Dios es Su favor inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos, dirigido hacia ti, simplemente por la obra terminada de Jesús en la cruz.
Ya que la gracia de Dios se basa en la obra de Jesús y no en tus obras, la única manera en que tú caes de esta gracia es creyendo que puedes merecerla, ganarla y ser digno de ella por medio de tu obediencia y tus buenas obras.  Por ejemplo, caes de la gracia cuando dices: “Dios tiene que responder a mi oración porque he orado durante bastante tiempo.”  También caes de la gracia cuando piensas que porque estás sirviendo en la iglesia o porque has acabado con un mal hábito, Dios se complace contigo y ahora tiene que bendecirte.  Cuando piensas que es por tus esfuerzos y obediencia que recibes las bendiciones de Dios, te vuelves como los fariseos.  Ellos creían que el guardar la ley los justificaba y les aseguraba que Dios los bendijera.  Pero la verdad es que cuando tú piensas como ellos, “de Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.”  Esto significa que estás separado de Cristo, que es tu salvación, Redentor, sanador y proveedor.   ¡Cristo se ha convertido en alguien sin efecto para ti!
Mi amigo, seguramente quieres que Cristo sea alguien con efecto para ti.  Las personas para quienes Cristo es alguien con efecto en ellos, reciben de Él el milagro que necesitan.  Cuando Él es alguien con efecto para ellos, Él es su sanador y ellos son sanados.  Él es su sabiduría y ellos son sabios delante de los hombres.  Él es su buen éxito y ellos experimentan buen éxito en todo lo que hacen.
Amado, para que Cristo sea siempre alguien con efecto para ti y para no anular nunca la gracia de Dios que opera en tu vida, sólo recuerda y cree que es a causa de Cristo y Su obra terminada —Su sangre , Sus llagas, Su muerte, Su obediencia— que tú eres justificado, sanado y bendecido!
Pensamiento del Día

La única manera en la que tú caes de la gracia de Dios, es creyendo que puedes merecer, ganar y ser digno  a través de su obediencia y buenas obras.


sábado, 18 de julio de 2015

¿Quién Dices Tú Que Es Jesús?

Marcos 8:29
El les preguntó de nuevo: Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo? Respondiendo Pedro, le dijo: “Tú eres el Cristo.”
¿Sabías que cómo tú ves a Jesús, determina lo que recibes de Él?  Si tú ves a Jesús como tu sanador, vas a recibir sanidad.  Si ves a Jesús como tu refugio y fortaleza, vas a recibir protección.
La gente de Nazaret, el lugar de nacimiento de Jesús, veía a Jesús en lo natural.  Ellos decían de Él: “¿No es éste el hijo del carpintero?  ¿No se llama Su madre María, y Sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas?  ¿No están todas sus hermanas con nosotros?” (Mateo 13:55-56).  Ellos vieron a Jesús en lo natural.  No lo vieron como Dios encarnado.  Y como resultado, Él no pudo hacer muchos milagros allí (Mateo 13:58).
Hoy, muchas personas, incluyendo a algunos filósofos, ven a Jesús de Nazaret como una buena persona que llevó una vida ejemplar.  Ellos sienten que si todos nosotros pudiéramos vivir nuestras vidas como Él, el mundo sería un mejor lugar.
Ellos no ven a Jesús como el pan de Dios que bajó del cielo para darle vida al mundo (Juan 6:33).  No lo ven como Aquel que vino a darles agua de vida, para que ellos no tuvieran sed jamás (Juan 4:14).  No lo ven como el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).  Ellos no reciben de Él lo que necesitan, porque no lo valoran correctamente.
Jesús no solo vino para dejar un buen ejemplo que los hombres puedan seguir.  Él vino para ser nuestro redentor (Gálatas 3:13).  Él vino para ser nuestra justicia (1ª Corintios 1:30).  Él vino para ser nuestro pastor, de tal manera que no tengamos falta de nada (Salmos 23:1).
Jesús le preguntó a Sus discípulos una vez: “Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo?”  Como tú respondas esta pregunta, depende de cómo tú ves a Jesús.  Y cómo ves a Jesús, va a determinar cómo y qué recibes de Él.  ¡Así que, míralo a Él como tu Dios, como todo lo que Él dice Ser en Su Palabra, y Él hará obras poderosas en tu vida!
Pensamiento Del Día

Cómo ves a Jesús, determina cómo y qué recibes de Él. 


martes, 14 de julio de 2015

Sobrenaturalmente Multiplicado De Regreso Para Ti

Hebreos 11:6
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Dios se complace cuando nosotros creemos que Él es el que da, el que bendice, y “Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan”.  Tal era la fe de Rut  la moabita.  Cuando ella decidió hacer al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, su Dios, ella lo encontró como su galardonador, quien proveyó para ella amorosamente, la guió divinamente, la protegió celosamente, la redimió gloriosamente de su situación desesperanzadora, y restauró su vida ricamente.
Hoy, este mismo Dios te dice que Él es tu galardonador.  Y cuando Él está involucrado en tu vida, tú eres abundantemente recompensado.  Pedro, el pescador, pudo testificar sobre ello.  Su barco de pesca, que representaba su vida, no pescó nada durante toda la noche.  Pero en la mañana, cuando el barco le fue devuelto después de que se lo prestara a Jesús, ya no era el mismo barco.  Ahora estaba ungido, bendecido y tan magnetizado que un gran número de peces fue atraídos hacia éste.   De hecho, ¡él recibió una gran carga de peces que rompió sus redes!  (Lucas 5:1-11).
Amado, debido a que Dios es tu galardonador, si Él te pide prestado tu “barco”, incluso por un momentito, está seguro que Él ciertamente va a devolvértelo con un incremento sobrenatural.  Aún si lo que le das a Él es poco, cuando lo pones en Sus manos, va a regresar a ti bendecido, ungido y multiplicado.
Esto le sucedió al muchacho que le dio a Jesús su almuerzo de cinco panes y dos peces.  El muchacho debe haberse estremecido al ver su pequeño almuerzo multiplicado sobrenaturalmente y satisfacerlo no solo a él, sino a 5,000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños, e incluso haber dejado 12 canastas llenas de sobras. 
Amado, cree que Dios es un galardonador.  Cuando tú le das a Él tus finanzas, tu tiempo, tus posesiones y tus habilidades, está seguro que Él va a regresártelos bendecidos, ungidos y multiplicados!
Pensamiento Del Día

¡Lo que tú le des a Dios, ciertamente te regresará con un incremento sobrenatural!


domingo, 7 de octubre de 2012

Cuando Usted Descansa, Dios Trabaja



Medite En

Entonces Noemí dijo: “Espérate, hija mía (Rut), hasta que sepas cómo se resuelve el asunto; porque aquel hombre (Booz) no descansará hasta que concluya el asunto hoy.
Rut 3:18

Booz quería redimir a Rut de todos sus problemas financieros y casarse con ella. Sin embargo, de acuerdo a la costumbre de la época, él podía hacerlo sólo después de que un pariente cercano a Ruth renunciara a su derecho a redimir a Rut. Así que Booz subió a la puerta de Belén para arreglar el asunto con este pariente.
Cuando la suegra de Rut, Noemí, se enteró de lo ocurrido, le dijo Rut que quedara quieta y dejara la ansiedad, porque Booz no descansaría hasta haber resuelto satisfactoriamente el asunto relativo a Rut ese mismo día. Ahora, debido a Booz es una imagen de Jesús, nuestro pariente Redentor, la verdad aquí es que cuando nosotros nos “quedamos quietos” y dejamos la ansiedad, Jesús se pone a trabajar en nombre nuestro!
Amado, ¿qué desafío sobre provisión está enfrentando hoy? Un síntoma corporal preocupante? El miedo a perder su trabajo? Encomiende el asunto a su Booz celestial, Jesús, y descanse en Su capacidad, Su voluntad y Su favor. Cuando usted descansa en Él, Él no descansará hasta haber resuelto satisfactoriamente el asunto para usted! 

Bendiciones,
Joseph Prince

 

viernes, 21 de septiembre de 2012

Descansar Produce Muchos Mejores Resultados



Medite En

Y después que durmió a sus pies hasta la mañana, se levantó antes que los hombres pudieran reconocerse unos a otros… Después le dijo: “Quítate el manto que traes sobre ti, y tenlo”. Y teniéndolo ella, él midió seis medidas de cebada, y se las puso encima; y ella se fue a la ciudad.
Rut 3:14-15

Cuando Ruth trabajaba desde la mañana hasta la noche en el campo de Booz, un pariente rico, recogió sólo una medida de cebada. Esto es alrededor de 10 días de ración. Pero cuando ella simplemente descansó durante la noche a sus pies, él le dio seis medidas de cebada – cerca de dos meses de ración!
Booz, el pariente redentor de Rut, es una imagen de Jesús nuestro Redentor, en quien debemos descansar. Este descanso se refiere a una actitud interior de confianza y esperanza serena en la obra terminada de Jesús y en Su capacidad de darle crecimiento y grandes triunfos mientras usted hace lo que necesita hacer. Descansar no es estar sentado sin hacer nada y esperar que Sus bendiciones caigan en nuestras manos.
Amado, lo que Dios no quiere que usted haga es que se preocupe y haga cosas por miedo. Él quiere que descanse a los pies de Jesús y escuche Sus palabras de amor y vida. Deje que Él expulse sus miedos y le dirija hacia grandes triunfos! 

Bendiciones,
Joseph Prince