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jueves, 25 de febrero de 2016

El Maestro De Todas Las Cosas Está En Ti

Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.

Juan 14:26


Si te estás preguntando, ¿a quién o a dónde puedes ir para recibir la ayuda que necesitas?  No preguntes más.  Solo voltéate hacia Dios quien te ha prometido al Ayudador, el Espíritu Santo, a quien Él ha enviado en el nombre de Jesús para que habite en ti.
El Espíritu Santo te enseñará todas las cosas.  ¡Si, te enseñará todas las cosas!  ¿Realmente lo crees?  ¿O eres como los que creen que solo hay que buscar el consejo de Dios para las cosas espirituales, pero para todas las otras cosas de la vida hay que buscar consejo “profesional”?
Dios no quiere que tú corras a la sabiduría del mundo y confíes en ella.  Ahora, no hay nada de malo en ir al doctor o contratar a un asesor financiero, pero Dios quiere que tú primero vengas a Él por consejo y dirección.  Es por eso que Él ha enviado al Espíritu Santo, el Consolador (Juan 16:7), para que te enseñe todas las cosas.  El Espíritu Santo es el Espíritu de verdad y Él va a guiarte a toda verdad (Juan 16:13).
El apóstol  Juan dijo: “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas… Pero la unción que vosotros recibisteis de Él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas…” (1ª Juan 2:20, 27).
Así que, la manera en que Dios te enseña es por medio de la unción dentro de ti.  Es una unción continua.  En cualquier situación particular, Él está ungiéndote desde tu interior, enseñándote a través de la presencia o la ausencia de Su paz.
Por ejemplo, el negocio que estás considerando puede parecer muy razonable.  Pero si tú no tienes paz en tu espíritu, no firmes el contrato.  Firma solo cuando tengas paz.  Se dirigido por Su paz y vas a hallar que tu corazón no va a estar perturbado, ni tendrá miedo (Juan 14:27).
¡Cuando sigues esa paz que solo Dios puede darte como un testimonio interior, las cosas buenas y los milagros llegan!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

Pensamiento Del Día

El Espíritu Santo es el Espíritu de Verdad y Él va a guiarte a toda verdad.


viernes, 27 de noviembre de 2015

La Creación No Puede, Pero La Redención Puede

Juan 9:7
Y le dijo: Ve y lávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado).  El fue, pues, y se lavó y regresó viendo.
Cuando Adán pecó y cayó, todo lo relacionado con la creación cayó.  Sin embargo, la gente hoy en día sigue poniendo su confianza en la creación.  Por ejemplo, tratan de convertirse en personas saludables comiendo lo que se llama la “dieta del Edén” —vegetales y nada de carne.  Están actuando como si la creación no hubiera caído.  Ellos también se olvidan de que hay personas que comen bien y se ejercitan regularmente, y aún así, caen muertos en la flor de sus vidas!
Gracias a Dios que lo que la creación no puede hacer, la redención puede y lo hizo.  Jesús demostró esto cuando escupió en tierra, hizo barro con la saliva y lo puso en los ojos de un ciego (Juan 9:6-7)  Ahora, es ciertamente inusual para poner barro en los ojos de un ciego, ¡porque éste se convertiría en doblemente ciego!
Entonces, ¿por qué hizo Jesús eso?
Él nos estaba demostrando que todas las partes de nuestro cuerpo provienen de la tierra y que, debido a que la creación cayó, la obra de la creación no pueden abrir los ojos de un hombre ciego.  ¡Pero la obra de la redención puede!  Es por eso que Él envió al ciego a la piscina de Siloé.  La palabra “Siloé” significa “Enviado,” en referencia a Aquel que fue enviado, Jesús.  Cuando el hombre ciego se lavó los ojos en la piscina del enviado, recibió sanidad sobrenatural para sus ojos.
Amado, cuando vamos a Jesús, el enviado que vino a redimirnos con el precio de Su sangre, y descansamos en Su obra terminada, vamos a recibir el milagro que necesitamos.  Si creemos que por Su llagas fuimos nosotros curados (Isaías 53:5), vamos a tener una mejor salud que aquellos que confían en la creación.
Jesús fue enviado para redimirnos de toda maldición que vino sobre la creación con la caída de Adán (Gálatas 3:13).  Él nos ha redimido de la enfermedad, el dolor, la tristeza, la depresión, la pobreza e incluso la muerte.  El mundo puede conocerlo como el Creador.  Pero hoy, nosotros lo conocemos como nuestro Redentor.  En donde de obra de la creación no puede salvarnos, Su obra de redención ¡puede y lo hará!
Pensamiento Del Día

En donde de obra de la creación no puede salvarnos, la obra de redención de Jesús ¡puede y lo hará!