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sábado, 15 de diciembre de 2018

Bendecido En Más De Una Manera


Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Romanos 5:1
Nosotros no estamos tratando de tener paz con Dios.  Nosotros ya tenemos paz con Dios, habiendo sido justificados por la fe por medio de nuestro Señor Jesucristo.  Esta paz con Dios nos trae la paz de Dios, que guarda nuestros corazones y mentes. (Filipenses 4:7)  Entonces, la paz de Dios dentro de nosotros también va a convertirse en la paz de Dios fuera de nosotros —en todas nuestras circunstancias externas.
En primer lugar, vamos a notar que lo que normalmente nos causa mucha preocupación y ansiedad, ya no lo hará.  En segundo lugar, no sólo todo resultará bien, sino que también seremos bendecidos en más de una manera.  Esto es lo que sucede cuando Jesús, el Príncipe de Paz, es nuestra paz.
Una miembro de la iglesia, aunque estaba enferma de cáncer, disfrutó de la paz de Dios, sabiendo que Él era su sanador.  Más tarde ella recibió la confirmación de dos diferentes médicos, de que había sido completamente sanada del cáncer.  Además de recibir su bendición de sanidad completa, ¡ella también recibió de su compañía de seguros una demanda crítica por la enfermedad de S$50,000!
Otra miembro de la iglesia, después de recibir la noticia de haber sido despedida de la empresa en donde laboraba, encomendó el asunto a Dios, creyendo que Él iba a hacer que todas las cosas obraran para su bien, especialmente su pérdida de un ingreso regular.  Poco tiempo después, ella recibió su paquete de beneficios por despido—una suma considerable de cinco cifras.  Y pocos días después de su despido, ella recibió llamadas de sus contactos en la industria, ofreciéndole puestos de trabajo, dos de los cuales eran puestos de trabajo en corporaciones multinacionales bien conocidas.
En ese tiempo, ella todavía no había comenzado a buscar trabajo, así que las llamadas fueron inesperadas, pero bienvenidas.  Ella finalmente optó por trabajar para una de las corporaciones multinacionales —un sueño hecho realidad para ella— ¡con un salario que era 30% mayor que su salario anterior! Cuando ella oró: “Abba Padre, yo confío en que Tú cuidas de mí,” y descansó en Su amor y paz, ella fue bendecida abundantemente.
Amado, debido a que Jesús es tu paz, tú eres bienaventurado en más de una manera.  Tu alma va a prosperar.  Tu salud va a prosperar.  Tus finanzas van a prosperar.  Tus seres queridos serán cuidados.  Tus relaciones florecerán.  Tú vas a disfrutar el favor de Dios.  ¡Todo porque tú tienes al Príncipe de Paz!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de agosto de 2017

Los “Yo Lo Haré” De Dios Para Ti

Pero éste es el Nuevo Pacto que haré con el pueblo de Israel en ese día, dice el Señor: Pondré Mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón.  Yo seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo.  Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes, diciendo: “Deberías conocer al Señor”.  Pues todos ya Me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande.
Hebreos 8:10-11, NTV


El Nuevo Pacto de la Gracia en el que estamos viviendo hoy, es todo acerca de Dios diciéndote: “Yo lo haré… Yo lo haré… Yo lo haré…”  Es sobre Dios obrando y bendiciéndote debido a la obediencia y la obra terminada de Jesús.  No es sobre ti, tratando de ganar Sus bendiciones por tus obras.
Mi amigo, si tú te acercas a Dios hoy y le dices: “Padre, ¿me sanarías a mí y a mi hijo, y seguirías proveyendo para mí y mi familia a pesar de mis faltas?”  Él te dirá: “YO LO HARÉ.”
Amado, Dios te dice: “YO VOY A sanarte a ti y a tus seres queridos.  YO VOY A ser tu Dios, tu sanador, y todo lo que necesites que sea para ti.”  No trates de ganarte tu sanidad o tus bendiciones cuando Jesús ya pagó por ellas en la cruz.  En vez de esto, escúchalo decir: “YO LO HARÉ,” ¡y obsérvalo haciendo para ti lo que tú no puedes hacer por ti mismo!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 8 de febrero de 2017

Meditar En La Palabra De Dios Trae Sanidad

El envió Su palabra y los sanó y los libró de sus destrucciones.
Salmo 107:20

Un hermano de los Estados Unidos me escribió un maravilloso reporte de alabanza.  Él dijo que había estado sufriendo dolor en la espalda alta durante unos dos años.  Un día, luego de leer mi enseñanza sobre meditar en la Palabra de Dios, él decidió ponerla en práctica.  Así que, en su camino a casa al regresar de su trabajo ese día, él decidió meditar en el Salmo 23:1, declararlo sobre sí mismo una, otra y otra vez –“El Señor es mi pastor; nada me falta.”
Él dice que debe haber murmurado el versículo por lo menos 50 veces mientras reflexionaba en Jesús siendo un buen pastor para él –en lo amable que es Jesús al proveer para él, dirigirle, atender amorosamente a sus necesidades y sanarlo.
¿El efecto?  “Cada respiración parecía simplemente liberar ondas cada vez más profundas de sanidad a través de todo mi ser y yo comencé a darme cuenta de que el dolor en mi espalda simplemente se disipó,” compartió alegremente.  “Y para el momento en que llegué a casa, ¡todo el dolor se había ido!”
Amado, si tú necesitas sanidad en tu cuerpo hoy, te animo a priorizar la Palabra de Dios.  Medita en ella.  Háblala y declárala sobre ti mismo.  ¡Por Su Palabra, Dios sana y libera a Su pueblo de toda clase de destrucción!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 13 de enero de 2017

¿Quién Dices Tú Que Es Jesús?

El les preguntó de nuevo: Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo? Respondiendo Pedro, le dijo: “Tú eres el Cristo.”
Marcos 8:29

¿Sabías que cómo tú ves a Jesús, determina lo que recibes de Él?  Si tú ves a Jesús como tu sanador, vas a recibir sanidad.  Si ves a Jesús como tu refugio y fortaleza, vas a recibir protección.
La gente de Nazaret, el lugar de nacimiento de Jesús, veía a Jesús en lo natural.  Ellos decían de Él: “¿No es éste el hijo del carpintero?  ¿No se llama Su madre María, y Sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas?  ¿No están todas sus hermanas con nosotros?” (Mateo 13:55-56)  Ellos vieron a Jesús en lo natural.  No lo vieron como Dios encarnado.  Y como resultado, Él no pudo hacer muchos milagros allí. (Mateo 13:58)
Hoy, muchas personas, incluyendo a algunos filósofos, ven a Jesús de Nazaret como una buena persona que llevó una vida ejemplar.  Ellos sienten que si todos nosotros pudiéramos vivir nuestras vidas como Él, el mundo sería un mejor lugar.
Ellos no ven a Jesús como el pan de Dios que bajó del cielo para darle vida al mundo. (Juan 6:33)  No lo ven como Aquel que vino a darles agua de vida, para que ellos no tuvieran sed jamás. (Juan 4:14)  No lo ven como el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. (Juan 1:29)  Ellos no reciben de Él lo que necesitan, porque no lo valoran correctamente.
Jesús no solo vino para dejar un buen ejemplo que los hombres puedan seguir.  Él vino para ser nuestro redentor. (Gálatas 3:13)  Él vino para ser nuestra justicia. (1ª Corintios 1:30)  Él vino para ser nuestro pastor, de tal manera que no tengamos falta de nada. (Salmos 23:1)
Jesús le preguntó a Sus discípulos una vez: “Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo?”  Como tú respondas esta pregunta, depende de cómo tú ves a Jesús.  Y cómo ves a Jesús, va a determinar cómo y qué recibes de Él.  ¡Así que, míralo a Él como tu Dios, como todo lo que Él dice Ser en Su Palabra, y Él hará obras poderosas en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cómo ves a Jesús, determina cómo y qué recibes de Él. 


viernes, 22 de julio de 2016

Poniendo La Mirada En Jesús

Puestos los ojos en Jesús, el autor y perfeccionador de la fe…
Hebreos 12:2

¿Qué significa poner los ojos en Jesús?  Bien, podemos pensar en eso de esta forma: Si tú te estás ahogando y alguien pasa junto a ti, tú no solo ves hacia él.  Tú pones tus ojos en él.  Cuando tú pones tus ojos en él, tú te volteas hacia él con la esperanza de que él te rescate. 
De la misma manera, tú pones tus ojos en Jesús con la esperanza de que Él te salve, te sane y te proteja, porque tú conoces Su gran poder y Su amor sacrificial por ti.  La Palabra de Dios dice que nosotros debemos estar “puestos los ojos en Jesús, el autor y perfeccionador de la fe.” Así es como Dios quiere que nosotros vivamos.
Así que, si tú tienes una migraña recurrente, mantén la mirada puesta en Jesús.  Míralo a Él tomando esa migraña sobre Su cuerpo en la cruz, y di: “Señor, te doy gracias porque por Tus heridas, yo he sido sanado” (Isaías 53:5).  Mientras te mantienes mirando hacia Jesús, tu sanador, esa migraña tendrá que doblar sus rodillas ante Su obra terminada.
Si estás teniendo escasez financiera en tu vida, solo mantente mirando hacia Jesús con una expectativa confiada en que Él proveerá para ti y te librará de tu escasez.
“Pero Pastor Prince, ¿es en verdad así de simple?  ¿Todo lo que tengo que hacer es poner mi mirada en Jesús y Él va a bendecirme financieramente?”
Si, es así de simple.  El problema con nosotros es que tenemos la tendencia de mirar hacia nosotros mismos.  Pero nosotros no podemos salvarnos, ni liberarnos a nosotros mismos.  Incluso el Apóstol Pablo luchó cuando él dependía de su propio esfuerzo.  Es por eso que él dijo: “Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico” (Romano 7:19).  Fue solo cuando Pablo miró afuera de sí mismo, hacia Jesús, que él recibió su liberación (Romanos 7:24-25).
Mi amigo, si tú has estado mirando solo hacia ti mismo, es tiempo de comenzar a mirar hacia Jesús.  Pon tus ojos en Él, el autor y perfeccionador de tu fe.  ¡Y pronto, tú vas a estar viendo tu sanidad y provisión!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del  Día

Pon tu mirada en Jesús con la esperanza de que Él te salve, te sane y te proteja, por Su gran poder y Su amor sacrificial por ti.


martes, 19 de julio de 2016

Jesús Va Delante De Ti

Cuando saca todas las Suyas, va delante de ellas,
y las ovejas Lo siguen porque conocen Su voz.
Juan 10:4

¿Alguna vez has visto a un granjero tratando de conducir a un grupo de gansos de un lugar a otro?  Él va detrás de los gansos, ¿no?  Compara esto con un pastor que guía a sus ovejas.  Él va delante de ellas y las ovejas simplemente lo siguen.
Jesús es nuestro pastor y nosotros somos Sus ovejas.  Él no nos conduce, Él nos guía.  Las personas legalistas conducen a otros.  Jesús guía.  Él va delante de nosotros.  Él no es como un sargento que dice: “Hombres, crucen este  río.  Yo voy a cubrirlos desde atrás,” porque está sospechando que el río está infestado de cocodrilos.  Jesús no es esa clase de líder.  Él va delante de nosotros.
En el Antiguo Testamento, Jesús guió al pueblo de Israel fuera de la esclavitud en Egipto.  ¿Sabes cómo se apareció Jesús entonces?  Él se apareció en una columna de nube durante el día, y en una columna de fuego por la noche.  ¿En dónde estaba esa columna?  Estaba delante de ellos.  De hecho, la columna de nube los cubría del caliente sol del desierto para mantenerlos frescos durante el día.  Por la noche, cuando el desierto se volvía muy frío, Jesús, la columna de fuego, les daba luz y calor.  Tanto si Él era la columna de nube o de fuego, Él iba delante de ellos.
Mientras lo siguieron a Él, los israelitas no tuvieron nada de qué preocuparse.  Jesús se hizo cargo de todas sus necesidades.  Él les dio agua cuando estaban sedientos, y pan y carne cuando estaban con hambre.  Sus ropas no se gastaron y sus pies no se hincharon.  Fueron guardados con buena salud durante los 40 años que anduvieron por el desierto.
Mi amigo, Jesús tu pastor solo quiere que lo sigas a Él.  Mientras tú le permitas a Él guiarte, todas tus necesidades serían atendidas.  Él es tu provisión, tu sanador, tu consejero, tu sabiduría, tu justicia, tu santificación… ¡Él es todo lo que tú necesitas que sea!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Todas tus necesidades serán atendidas cuando tú sigas a Jesús como tu pastor.


sábado, 5 de septiembre de 2015

La Gracia De Dios Es Inmerecida

Gálatas 5:4
De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.
¿Qué es la gracia de Dios?  En pocas palabras, la gracia de Dios es la bendición, la sanidad y la liberación que Dios te da a causa de Jesús.  La gracia de Dios es Su favor inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos, dirigido hacia ti, simplemente por la obra terminada de Jesús en la cruz.
Ya que la gracia de Dios se basa en la obra de Jesús y no en tus obras, la única manera en que tú caes de esta gracia es creyendo que puedes merecerla, ganarla y ser digno de ella por medio de tu obediencia y tus buenas obras.  Por ejemplo, caes de la gracia cuando dices: “Dios tiene que responder a mi oración porque he orado durante bastante tiempo.”  También caes de la gracia cuando piensas que porque estás sirviendo en la iglesia o porque has acabado con un mal hábito, Dios se complace contigo y ahora tiene que bendecirte.  Cuando piensas que es por tus esfuerzos y obediencia que recibes las bendiciones de Dios, te vuelves como los fariseos.  Ellos creían que el guardar la ley los justificaba y les aseguraba que Dios los bendijera.  Pero la verdad es que cuando tú piensas como ellos, “de Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.”  Esto significa que estás separado de Cristo, que es tu salvación, Redentor, sanador y proveedor.   ¡Cristo se ha convertido en alguien sin efecto para ti!
Mi amigo, seguramente quieres que Cristo sea alguien con efecto para ti.  Las personas para quienes Cristo es alguien con efecto en ellos, reciben de Él el milagro que necesitan.  Cuando Él es alguien con efecto para ellos, Él es su sanador y ellos son sanados.  Él es su sabiduría y ellos son sabios delante de los hombres.  Él es su buen éxito y ellos experimentan buen éxito en todo lo que hacen.
Amado, para que Cristo sea siempre alguien con efecto para ti y para no anular nunca la gracia de Dios que opera en tu vida, sólo recuerda y cree que es a causa de Cristo y Su obra terminada —Su sangre , Sus llagas, Su muerte, Su obediencia— que tú eres justificado, sanado y bendecido!
Pensamiento del Día

La única manera en la que tú caes de la gracia de Dios, es creyendo que puedes merecer, ganar y ser digno  a través de su obediencia y buenas obras.


martes, 23 de junio de 2015

Jesús Va Delante De Ti

Juan 10:4
Cuando saca todas las Suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen Su voz.
¿Alguna vez has visto a un granjero tratando de conducir a un grupo de gansos de un lugar a otro?  Él va detrás de los gansos, ¿no?  Compara esto con un pastor que guía a sus ovejas.  Él va delante de ellas y las ovejas simplemente lo siguen.
Jesús es nuestro pastor y nosotros somos Sus ovejas.  Él no nos conduce, sino que Él nos guía.  Las personas legalistas conducen a otros.  Jesús guía.  Él va delante de nosotros.  Él no es como un sargento que dice: “Hombres, crucen este  río.  Yo voy a cubrirlos desde atrás,” porque está sospechando que el río está infestado de cocodrilos.  Jesús no es esa clase de líder.  Él va delante de nosotros.
En el Antiguo Testamento, Jesús guió al pueblo de Israel fuera de la esclavitud en Egipto.  ¿Sabes cómo se apareció Jesús entonces?  Él se apareció en una columna de nube durante el día, y en una columna de fuego por la noche.  ¿En dónde estaba esa columna?  Estaba delante de ellos.  De hecho, la columna de nube los cubría del caliente sol del desierto para mantenerlos frescos durante el día.  Por la noche, cuando el desierto se volvía muy frío, Jesús, la columna de fuego, les daba luz y calor.  Tanto si Él era la columna de nube o de fuego, Él iba delante de ellos.
Mientras lo siguieron a Él, los israelitas no tuvieron nada de qué preocuparse.  Jesús se hizo cargo de todas sus necesidades.  Él les dio agua cuando estaban sedientos, y pan y carne cuando estaban con hambre.  Sus ropas no se gastaron y sus pies no se hincharon.  Fueron guardados con buena salud durante los 40 años que anduvieron por el desierto.
Mi amigo, Jesús tu pastor solo quiere que lo sigas a Él.  Mientras tú le permitas a Él guiarte, todas tus necesidades serían atendidas.  Él es tu provisión, tu sanador, tu consejero, tu sabiduría, tu justicia, tu santificación… ¡Él es todo lo que tú necesitas que sea!
Pensamiento Del Día

Todas tus necesidades serán atendidas cuando tú sigas a Jesús como tu pastor.


jueves, 4 de septiembre de 2014

Jesús Va Delante De Ti

Medite En

Una vez reunido su propio rebaño, camina delante de las ovejas, y ellas lo siguen…
Juan 10:4
¿Alguna vez has visto a un granjero tratando de conducir a un montón de gansos de un lugar a otro?  Él va detrás de los gansos, ¿no?  Compara esto con un pastor que guía a sus ovejas.  Él va adelante de ellas y las ovejas simplemente lo siguen.
Jesús es nuestro pastor y nosotros somos Sus ovejas.  Él no nos conduce, sino que Él nos dirige.  Las personas legalistas conducen a otros.  Jesús dirige.  Él va adelante de nosotros.  Él no es como el sargento que dice: “Hombres, crucen este río.  Yo les cubro la espalda”, porque sospecha que el río está infestado de cocodrilos.  Jesús no es ese tipo de líder.  Él va adelante de nosotros.
En el Antiguo Testamento, Jesús dirigió a los hijos de Israel fuera de la esclavitud de Egipto.  ¿Sabes cómo se apareció Jesús en aquel entonces?  Él apareció en una columna de nube durante el día y una columna de fuego en la noche.  ¿En dónde estaba esa columna?  Estaba en frente de ellos.  De hecho, la columna de nube les protegía del caliente sol del desierto a fin de que se mantuvieran frescos durante el día.  Por la noche, cuando el desierto se ponía muy frío, Jesús, la columna de fuego, les daba luz y calor.  Ya sea que Él fuera la columna de nube o de fuego, Él iba adelante de ellos.
Mientras le seguían, los israelitas no tenían que preocuparse por nada.  Jesús se hizo cargo de todas sus necesidades.  Él les dio agua cuando tenían sed, y pan y carne cuando tenían hambre.  Sus ropas no se gastaron y sus pies no se hincharon.  Fueron mantenidos en buen estado de salud a lo largo de los 40 años de su peregrinación en el desierto.
Amigo, Jesús tu pastor quiere que solo lo sigas a Él.  Siempre y cuando tú le permitas a Él dirigirte, todas tus necesidades serán atendidas.  Él es tu proveedor, tu sanador, tu consejero, tu sabiduría, tu justicia, tu santificación... ¡Él es todo lo que tú necesitas que sea!
Bendiciones,

Joseph Prince


jueves, 29 de mayo de 2014

Simplemente Mira La Bondad De Jesús En La Palabra

Medita En

Dad gracias al Señor, porque El es bueno; porque para siempre es Su misericordia.
Salmo 107:1

Una vez, estaba bajo una fiebre terrible.  Busqué al Señor, y Él me dijo que simplemente leyera acerca de Sus milagros de sanidad en los Evangelios.  Él incluso me dijo que no me dejara envolver por la doctrina, sino que solamente me enfocara en Su gracia, Su compasión y Su voluntad de sanar a los enfermos.
Adentrándome en las Escrituras, de pronto me encontré en la presencia de mi sanador y dador de la vida.  Me bañé en Su amor por mi, y vi Su bondad y Su voluntad de sanarme mientras leía acerca de cómo Él sanó a cada persona que vino a Él en busca de sanidad.  No pasó mucho tiempo para que la fiebre se fuera.
Amado, sin ejercicios espirituales, sino que simplemente viendo a Jesús y Su gracia en las Escrituras, tú puedes ser transformado a Su semejanza –la cual incluye tener Su vida de resurrección– de forma inconsciente y sin esfuerzo!
Bendiciones,

Joseph Prince


domingo, 15 de diciembre de 2013

No Mires Alrededor, ¡Mira Hacia Arriba!


Medite En

Harás una ventana en el arca y la terminarás a un codo del techo...
Génesis 6:16


Si fueras a construir un gran barco, ¿en dónde pondrías las ventanas?  Lo más probable es que las pondrías a los lados del barco, así los pasajeros y la tripulación podrían ver hacia afuera, ¿cierto?  Dios, en cambio, ¿le dijo a Noé que pusiera la ventana del arca en la parte superior?  Dios le dijo: “Harás una ventana en el arca y la terminarás a un codo del techo...”

Yo creo que Dios no quería que el arca tuviera ventanas a los lados por tres razones.  Primera, Dios no quería que Noé y su familia escucharan las burlas de las personas de afuera: “Noé está construyendo un barco en tierra seca.  ¡Que viejo tonto!”  Segunda, Él tampoco quería que Noé y su familia vieran toda la corrupción y la contaminación en el exterior.  Tercera, Dios no quería que Noé y su familia vieran la muerte y destrucción de todo alrededor de ellos.  Él quería que ellos vieran hacia arriba, al cielo, hacia Él.  

Mi amigo, es lo mismo para ti este día.  Dios no quiere que tú le prestes atención a las personas pesimistas, que pueden burlarse de los sueños que Él ha hecho nacer en tu corazón.  Él no quiere que tú te enfoques  en la muerte y destrucción que está sucediendo en el mundo y te asustes con ello.  Dios quiere que tú mires hacia arriba, a Él.  Él es tu paz, tu proveedor, tu sanador, tu protección, tu refugio – ¡Él es tu verdadera arca!  Mantén la mirada en Jesús y estarás en reposo y disfrutando de Sus bendiciones, sin importar lo que está sucediendo a tu alrededor este día!

Bendiciones,
Joseph Prince


martes, 26 de noviembre de 2013

Engrandezca Al Señor



Medite En

Engrandeced al Señor conmigo, y exaltemos a una su nombre.
Salmo 34:3


Cuando damos gracias al Señor –cuando le alabamos y le adoramos– estamos engrandeciéndole (Salmo 34:3).  ¿Por qué es importante esto? 

Lo es porque a menudo, cuando somos acosados por problemas, tendemos a estacionarnos en ellos, tanto que ellos crecen hasta convertirse en enormes monstruos peludos, en nuestras mentes!  Les damos tanto peso que nos olvidamos que el Señor es mucho más grande que todos los problemas en el universo juntos.

Es por eso que necesitamos engrandecer al Señor (hacerle a Él grande en nuestra conciencia), en su lugar.  Mientras le damos peso a Su presencia y Su amor por nosotros, nuestras montañas se vuelven pequeñas.  Mientras le damos peso a Su poder para disolver problemas y obstáculos en nuestras vidas, lo que esos problemas y obstáculos pueden hacernos, se torna insignificante a la luz de lo que el Señor puede y hará por nosotros!

Así que, amado, si usted tiene una enfermedad, engrandezca al Señor su sanador.  Si está sufriendo escasez financiera, engrandezca al Señor su proveedor.  Cualquiera que sea el temor que tiene de sus montañas, será disuelto en Su presencia y usted encontrará Su sabiduría divina, Su fortaleza y Su gracia para triunfar sobre ellas sobrenaturalmente!

Bendiciones,
Joseph Prince