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domingo, 28 de enero de 2018

¡Ahora Es Tu Tiempo!

… He aquí, ahora es el tiempo propicio; he aquí, ahora es el día de salvación.
2 Corintios 6:2
Ten cuidado con dos ladrones en tu vida.  Estos son llamados “ayer” y “mañana.”  Van a tratar de robarte tu gozo presente.  Ayer te recordará de tus errores del pasado y te atrapará en arrepentimiento.  Mañana te recordará tus próximos desafíos y tratará de ahogarte en preocupaciones.
¿Recuerdas a los dos ladrones que fueron crucificados con Jesús?  Uno de ellos vivía en su pasado (ayer).  Muy consciente de todo lo que había hecho, no podía arrepentirse, ni pedirle al Señor que lo salvara.  El otro ladrón señaló al Señor el futuro (mañana), diciendo: “Señor, acuérdate de mí cuando vengas en Tu reino.”  La respuesta de Jesús fue “hoy” –“hoy estarás conmigo en el Paraíso.” (Lucas 23:42-43)  ¡Jesús lo salvó ese mismo día!
Amado, Jesús fue crucificado en medio de estos dos ladrones para salvarte de ser robado a la izquierda y a la derecha, de tu alegría y tu paz actuales.  Tú no tienes que vivir tu vida lamentando el pasado o preocupándote por el futuro.  Cuando se trata de tu salvación, Dios tiene un solo momento –ahora.  Su Palabra dice que: “ahora es el tiempo propicio... ahora el día de salvación.”  Si tú estás enfermo, Dios te quiere sano ahora.  ¿Es tan difícil de creer?  Fíjate en cómo Jesús sanaba a los enfermos.  Él nunca le dijo a uno de los que venían a Él: “Hoy no puedo atenderte, regresa mañana,” ni “es demasiado tarde, deberías haber venido ayer.”
Mi amigo, Dios quiere ayudarte hoy, no mañana, ni la próxima semana.  Él es nuestro pronto auxilio en tiempos de tribulación. (Salmos 46:1)  ¡Acércate ahora y toma toda la ayuda que necesitas de Él! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 23 de mayo de 2017

Jesús Es Todo Lo Que Necesitas

… le dijo: “¿Quieres ser sano?”  El enfermo le respondió: “Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo.”  Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda.”  Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar…
Juan 5:6-9


Me encanta la historia de cómo Jesús sanó al paralítico en el estanque de Betesda.  Este hombre, paralítico desde hacía 38 años, estaba acostado junto al estanque sin alguien que lo ayudara y sin mucha esperanza, esperando a que el ángel bajara para agitar el agua –se sabía que el primero que entrara al agua en ese momento, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.   Pero debido a su parálisis, el hombre nunca había podido ser el primero en entrar.  Así que, él permanecía allí esperando, con la esperanza de su milagro.
Entonces un día, él tuvo un encuentro con un Hombre superior a los ángeles –Jesús– quien se encontró con él en el punto central de su necesidad.  Jesús vino al hombre paralítico y este hombre, que sufría desde hacía muchos años, se echó a andar completamente sano.
Hoy, Jesús quiere encontrarse contigo en el punto central de tu necesidad.  Tú no necesitas fechas especiales, situaciones especiales o ángeles, para ver la manifestación de tu sanidad.  Tú solamente necesitas al Señor, quien está aquí en este momento para sanarte.  ¡Él es tu pronto auxilio en las tribulaciones! (Salmo 46:1)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Salmo 46:1  "Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones."


miércoles, 31 de diciembre de 2014

¡Ahora Es Tu Tiempo!

Medita En

… He aquí, ahora es el tiempo propicio; he aquí, ahora es el día de salvación.
2ª Corintios 6:2
Ten cuidado con dos ladrones en tu vida.  Estos son llamados “ayer” y “mañana.”  Van a tratar de robarte tu gozo presente.  Ayer te recordará de tus errores del pasado y te atrapará en arrepentimiento.  Mañana te recordará tus próximos desafíos y tratará de ahogarte en preocupaciones.
¿Recuerdas a los dos ladrones que fueron crucificados con Jesús?  Uno de ellos vivía en su pasado (ayer).  Muy consciente de todo lo que había hecho, no podía arrepentirse y no le pediría al Señor que lo salvara.  El otro ladrón señaló al Señor el futuro (mañana), diciendo: “Señor, acuérdate de mí cuando vengas en Tu reino.”  La respuesta de Jesús fue “hoy” –“hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lucas 23:42-43).  ¡Jesús lo salvó ese mismo día!
Amado, Jesús fue crucificado en medio de estos dos ladrones para salvarte de ser robado a la izquierda y a la derecha, de tu alegría y tu paz actuales.  Tú no tienes que vivir tu vida lamentando el pasado o preocupándote por el futuro.  Cuando se trata de tu salvación, Dios tiene un solo momento –ahora.  Su Palabra dice que: “ahora es el tiempo propicio... ahora el día de salvación.”  Si tú estás enfermo, Dios te quiere sanó ahora.  ¿Es tan difícil de creer?  Fíjate  cómo Jesús sanaba a los enfermos.  Él nunca le dijo a uno de los que venían a Él: “Hoy no puedo atenderte, regresa mañana”, ni “es demasiado tarde, deberías haber venido ayer.”
Mi amigo, Dios quiere ayudarte hoy, no mañana, ni la próxima semana.  Él es nuestro pronto auxilio en tiempos de tribulación (Salmo 46:1).  ¡Acércate ahora y toma toda la ayuda que necesitas de Él! 
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 26 de abril de 2014

Jesús Es Todo Lo Que Necesitas

Medita En
… le dijo: “¿Quieres ser sano?”  El enfermo le respondió: “Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo.”  Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda.”  Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar…
Juan 5:6-9


Me encanta la historia de cómo Jesús sanó al paralítico en el estanque de Betesda.  Este hombre, paralítico desde hacía 38 años, estaba acostado junto al estanque sin alguien que lo ayudara y sin mucha esperanza, esperando a que el ángel bajara para agitar el agua –se sabía que el primero que entrara al agua en ese momento, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.   Pero debido a su parálisis, el hombre nunca había podido ser el primero en entrar.  Así que él permanecía allí esperando, con la esperanza de su milagro.
Entonces un día, él tuvo un encuentro con un Hombre superior a los ángeles –Jesús– quien se encontró con él en el punto central de su necesidad.  Jesús vino al hombre paralítico y este hombre, que sufría desde hacía muchos años, se echó a andar completamente sano.
Hoy, Jesús quiere encontrarse contigo en el punto central de tu necesidad.  Tú no necesitas fechas especiales, situaciones especiales o ángeles, para ver la manifestación de tu sanidad.  Tú solamente necesitas al Señor, quien está aquí en este momento para sanarte.  ¡Él es tu pronto auxilio en las tribulaciones (Salmo 46:1)!
Bendiciones,

Joseph Prince

Salmo 46:1  "Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones."