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jueves, 30 de enero de 2020

El Maestro De Todas Las Cosas Está En Ti


Inspiración de Gracia
Pero el Consolador [Ayudador, Consejero, Abogado Defensor], el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.  (Juan 14:26)
Si te estás preguntando a quién o a dónde puedes ir para obtener la ayuda que necesitas, no preguntes más.  Simplemente dirígete hacia Dios, quien ya te ha prometido al Ayudador, el Espíritu Santo a quien ha enviado en el nombre de Jesús para morar en ti.
El Espíritu Santo te enseñará todas las cosas.  ¡Sí, te enseñará todas las cosas!  ¿Realmente crees esto?  ¿O eres como algunos que creen que hay que buscar el consejo de Dios solo para cosas espirituales, pero para todas las demás cosas en tu vida, hay que buscar ayuda “profesional”?
Dios no quiere que corras y confíes en la sabiduría del mundo.  Ahora, no hay nada de malo en ir al médico o contratar a un consultor financiero, pero Dios quiere que vengas a Él primero en busca de consejo y dirección.  Es por eso que Él ha enviado al Espíritu Santo, el Consejero (ver Juan 16:7, PDT),  para enseñarte todas las cosas.  El Espíritu Santo es el Espíritu de verdad y Él te guiará a toda verdad. (Ver Juan 16:13)
El apóstol Juan dijo: “Pero vosotros tenéis unción del Santo, y todos vosotros sabéis todo… la unción que recibisteis de Él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pero así como Su unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no mentira, y así como os ha enseñado, permanecéis en Él.” (1 Juan 2:20, 27).
Entonces, la forma en que Dios te enseña es a través de la unción interior.  Es una unción continua.  En cualquier situación particular, Él te está ungiendo desde adentro, enseñándote por la presencia o ausencia de Su paz.
Por ejemplo, un acuerdo que tú estás considerando, puede parecer muy razonable.  Pero si no tienes paz en tu espíritu, no lo firmes.  Firma solo cuando tengas paz.  Déjate llevar por Su paz y encontrarás que tu corazón no se turbará, ni temerá. (Ver Juan 14:27)
Cuando sigas esa paz que solo Dios como tu testigo interno puede darte, ¡cosas buenas e incluso milagros sucederán!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 27 de marzo de 2018

El Maestro De Todas Las Cosas Está En Ti


Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.

Juan 14:26

Si te estás preguntando, ¿a quién o a dónde puedes ir para recibir la ayuda que necesitas?  No preguntes más.  Solo voltéate hacia Dios quien te ha prometido al Ayudador, el Espíritu Santo, a quien Él ha enviado en el nombre de Jesús para que habite en ti.
El Espíritu Santo te enseñará todas las cosas.  ¡Si, te enseñará todas las cosas!  ¿Realmente lo crees?  ¿O eres como los que creen que solo hay que buscar el consejo de Dios para las cosas espirituales, pero para todas las otras cosas de la vida hay que buscar consejo “profesional”?
Dios no quiere que tú corras a la sabiduría del mundo y confíes en ella.  Ahora, no hay nada de malo en ir al doctor o contratar a un asesor financiero, pero Dios quiere que tú primero vengas a Él por consejo y dirección.  Es por eso que Él ha enviado al Espíritu Santo, el Consolador (Juan 16:7), para que te enseñe todas las cosas.  El Espíritu Santo es el Espíritu de verdad y Él va a guiarte a toda verdad. (Juan 16:13)
El apóstol  Juan dijo: “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas… Pero la unción que vosotros recibisteis de Él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas…” (1 Juan 2:20, 27).
Así que, la manera en que Dios te enseña es por medio de la unción dentro de ti.  Es una unción continua.  En cualquier situación particular, Él está ungiéndote desde tu interior, enseñándote a través de la presencia o la ausencia de Su paz.
Por ejemplo, el negocio que estás considerando puede parecer muy razonable.  Pero si tú no tienes paz en tu espíritu, no firmes el contrato.  Firma solo cuando tengas paz.  Se dirigido por Su paz y vas a hallar que tu corazón no va a estar perturbado, ni tendrá miedo. (Juan 14:27)
¡Cuando sigues esa paz que solo Dios puede darte como un testimonio interior, las cosas buenas y los milagros llegan!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Pide En El Nombre De Jesús Y Recibe

En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en Mi nombre.
Juan 16:23

¿Terminas siempre tus oraciones con “en el nombre de Jesús”?  Tal vez tu maestro de escuela dominical te enseñó a hacer esto, o tal vez has escuchado a líderes de la iglesia y otros creyentes pronunciarlo al final de sus oraciones.
Yo solía decir “en el nombre de Jesús” muy rápidamente, como si estas fueran palabras mágicas que conseguirían que mis oraciones fueran contestadas.  Entonces, un día, escuché al Señor preguntándome por qué estaba haciendo eso.
El Señor quería que me diera cuenta de que cada vez que yo oro y digo “en el nombre de Jesús,” estoy poniendo toda mi fe para que mi oración sea contestada, no en quien yo soy o lo que he hecho, ¡sino en la persona y el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y en lo que Él ha hecho en la cruz!
Siempre que le pedimos a Dios cualquier cosa en el nombre de Jesús, Jesús nos dice: “En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en Mi nombre.”  Esto significa que en tu oración por sanidad, cuando tú dices “en el nombre de Jesús,” la sanidad viene sobre tu cuerpo enfermo porque es por Sus llagas que tú has sido sanado. (1ª Pedro 2:24)  En tu oración por protección, cuando tú dices “en el nombre de Jesús,” eres guardado a salvo porque la sangre de Jesús te protege y te libra del mal. (Éxodo 12:13)
Amado, el buen nombre de tu familia no puede salvarte.  El nombre de tu pastor no puede salvarte.  Incluso el nombre del último avance médico no puede salvarte.  Sólo un nombre bajo el cielo puede salvarte —¡Jesús!  Y la buena noticia es que Su nombre en hebreo, Yeshua, significa salvación —¡sanidad, protección, plenitud, bienestar, provisión, seguridad y liberación para ti y tu familia!
Así que, estos días cada vez que oro, yo disminuyo la velocidad al final de mi oración y digo: “Padre, te pido todo esto no basado en lo que yo he hecho o he dejado de hacer, sino basado en Jesús y Su obra terminada en la cruz.  Yo pido todo esto en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Jesús nos asegura que todo lo que pidamos al Padre en Su nombre, el Padre nos lo dará.


sábado, 12 de diciembre de 2015

La Autoridad De Jesús Nos Ha Sido Otorgada

Mateo 28:18-19
Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.  Id, pues...”
Cuando Dios creó al hombre, Él le dio autoridad al hombre para tener dominio sobre todo en la tierra (Génesis 1:26).  Pero cuando el hombre pecó, él dio esta autoridad a Satanás.  Y cuando la autoridad del hombre fue transferida a Satanás, Satanás trajo enfermedades, pobreza, conflictos, amargura, dolor, pérdida y muerte.  El desordenó todas las cosas en la tierra para el hombre.
“Pastor Prince, ¿por qué Dios no solo agarró al diablo por el cuello y lo lanzó fuera del jardín?”  Dios no hizo eso porque Él es un Dios judicial.  Fue un hombre quien entregó su autoridad a Satanás.  Así que, tenía que ser un hombre quien legalmente la tomara de vuelta.  Y Dios lo hizo por medio de un Hombre.  ¡Su nombre es Jesús!
Por Su muerte en la cruz, Jesús restauró justamente todo lo que el hombre había perdido.  Es por eso que, justo antes de regresar al cielo, Él dijo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues...”  Esas palabras nos dicen que Él ha transferido Su autoridad a nosotros.  La misma autoridad que Él tuvo sobre la tormenta, los espíritus malignos, las enfermedades, las dolencias e incluso la muerte, es ahora nuestra para ser usada.
Así que cuando hay informes de una epidemia de gripe y de niños pequeños que caen enfermos, en los medios de comunicación, debes saber que tú tienes dominio sobre la epidemia.  Declara: “Por la autoridad que me ha sido dada en el nombre del Señor Jesucristo, este virus de gripe no se acercará a mis hijos.  Yo declaro la sangre de Jesús sobre ellos.”
Si te han dicho que tu familia tiene un historial de enfermedades del corazón, toma dominio y declara: “Por la autoridad que se me ha dado en el nombre del Señor Jesucristo, yo destruyo toda forma, manifestación y causa hereditaria de esta enfermedad.  Por Su sangre, mi familia ha sido redimida de esta y de toda maldición.”
Mi amigo, la autoridad que ha sido restaurada para nosotros, no es sólo la autoridad en la tierra, que el hombre tenía antes de la caída, ¡sino la autoridad incuestionable y completa de Jesús en el cielo y en la tierra!
Pensamiento Del Día

La misma autoridad que Jesús tenía sobre la tormenta, los espíritus malignos, las enfermedades, las dolencias e incluso la muerte, es ahora nuestra para ser usada.