recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta vive en ti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vive en ti. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de julio de 2020

Dios Bendice Lo Que Tú Tocas


Inspiración de Gracia
El Señor mandará que la bendición sea contigo en tus graneros y en todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da.  (Deuteronomio 28:8)
¿Recuerdas la historia del rey Midas y el toque de oro?  Él pidió el deseo de que todo lo que tocara se convirtiera en oro, y su deseo se cumplió.  Él tocó su comida, los árboles de su jardín y su palacio, ¡y todos ellos se convirtieron en oro!  Luego, él abrazó a su hija, a quien amaba mucho, ¡y ella inmediatamente se convirtió en una estatua de oro!
Las maneras de Dios son mejores y no tienen efectos secundarios.  Él quiere bendecir todo lo que tú tocas.  La Biblia dice: “El Señor mandará que la bendición sea contigo... y en todo aquello en que pongas tu mano.”  Esto significa que, lo que sea que tú toques, en lo que sea que tú pongas tus manos, Dios mandará la bendición sobre eso, ya sea una persona, cosa o negocio.  Así que, si tú tocas a tu hijo, él es bendecido.  Si tocas tu guitarra, música ungida fluye.  Si tocas tu negocio, este prospera.  Cuando tocas a una persona enferma, ella es sanada.  Cuando tocas a alguien que está enfrentando escasez, sus necesidades se satisfacen.
En la Biblia, todo lo que Jesús tocó prosperó.  Él tocó los ojos de dos hombres ciegos y sus ojos fueron abiertos. (Ver Mateo 9:28-30)  Él tocó el ataúd abierto del hijo de una viuda, y el joven se sentó y comenzó a hablar. (Ver Lucas 7:12-15)  Él tocó al leproso y la lepra se fue. (Ver Marcos 1:40–42)  Según las leyes del antiguo pacto, nadie debía tocar a un leproso ya que los leprosos eran considerados inmundos.  Si tú tocabas lo inmundo, te volvías inmundo.  ¡Pero Jesús tocó al leproso y el inmundo quedó limpio!
Todos a los que Jesús tocó recibieron una bendición.  Y debido a que Jesús vive en ti por Su Espíritu, lo que tú toques será bendecido también.  Él pagó el precio para que tú tengas esta bendición.  ¡Sus amorosas manos que impartieron bendiciones a tantos, fueron clavadas en la cruz para que hoy, Dios pueda mandar Su bendición sobre todo aquello en lo que tú pones tus manos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 26 de julio de 2015

Dios Bendice Lo Que Tú Tocas

Deuteronomio 28:8
“El Señor mandará que la bendición sea contigo en tus graneros y en todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da.”
¿Recuerdas la historia del Rey Midas y su toque de oro?  Él pidió el deseo de que todo lo que tocara se convirtiera en oro, y su deseo se convirtió.  Él tocó su comida, los árboles en su jardín y su palacio, y todos ellos se convirtieron en oro!  Luego, él abrazó a su hija, a quien amaba mucho, ¡y ella inmediatamente se convirtió en una estatua de oro!
El camino de Dos es mejor y no tiene efectos secundarios.  El quiere bendecir todo lo que tú tocas.  La Biblia dice: “El Señor mandará que la bendición sea contigo… y en todo lo que pongas tu mano…”   Esto significa que cualquier cosa que toques, cualquier cosa en la que pongas en tus manos, Dios mandará que la bendición esté sobre eso, bien sea una persona, cosa o negocio.  Así que, si tocas a tu hijo, él es bendecido.  Si tocas tu guitarra, fluirá música ungida.  Si tocas tus negocios, estos prosperarán.  Cuando tú toques a una persona enferma, esta recibe sanidad.  Cuando tocas a alguien que está enfrentando escasez, sus necesidades son cubiertas.
En la Biblia, todo lo que Jesús tocó, prosperó.  Él tocó los ojos de dos hombres ciegos y sus ojos fueron abiertos (Mateo 9:28-30).  Él tocó el ataúd abierto del hijo de la viuda, y el joven saltó y comenzó a hablar (Lucas 7:12-15).  Él tocó al leproso, y la lepra se fue (Marcos 1:40-42).  Bajo las leyes del antiguo pacto, nadie debía tocar a un leproso, ya que los leprosos eran considerados inmundos.  Si tú tocabas lo inmundo, te volvías inmundo.  ¡Pero Jesús tocó al leproso y lo inmundo se volvió limpio!
Todos a quienes Jesús tocó recibieron una bendición.  Y como Jesús vive en ti, por Su Espíritu, lo que tú toques será bendecido también.  Él pagó el precio para que tú tengas esta bendición.  Sus manos amorosas, que imparten bendiciones para muchos, fueron clavadas en la cruz, para que hoy, Dios pueda mandar Sus bendiciones sobre todo aquello en lo que tú pongas tus manos!
Pensamiento Del Día

Debido a que Jesús vive contigo por Su Espíritu, lo que tú toques será bendecido.


sábado, 20 de diciembre de 2014

Tranquilamente Productivo

Medita En

Venid a Mí, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar.  Tomad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas.  Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera.
Mateo 11:28-30
Al leer acerca de Jesús en los Evangelios, encontrarás que Él era muy activo.  Él predicó, enseñó, sanó a los enfermos, resucitó a los muertos, echó fuera demonios y lidió sabiamente con los fariseos astutos.  Sin embargo, al hacer todas estas cosas, Jesús estuvo siempre muy tranquilo.  Él nunca estaba preocupado, estresado, o desesperado.
Cuando Él y Sus discípulos se encontraban en una barca camino a la tierra de los gadarenos, una fuerte tormenta se levantó.  Los discípulos entraron en pánico, creyendo que la barca iba a hundir a todos en una tumba de agua.  Pero, ¿qué estaba haciendo Jesús?  ¡Él estaba profundamente dormido!  Las ráfagas de viento, el azote violento de las olas y el zarandeo de la barca no le despertaron –sólo el clamor de sus discípulos lo hizo.  ¿Qué hizo después?  ¡Él reprendió a la tormenta y trajo paz perfecta!
Cuando llegaron a su destino, un hombre agresivo, gravemente endemoniado salió de las tumbas y se encontró con Jesús.  Sus discípulos, que estaban con Él en la barca, de repente se alejaron.  Pero Jesús, tan tranquilo como de costumbre, se mantuvo firme y con una sola palabra –“Ve”–,  envió a los demonios fuera (Mateo 8:32).  Él le trajo paz al hombre, le devolvió una mente sana y le dio plenitud.
Mi amigo, este Jesús que es tranquilo y tan efectivo, vive en ti.  Mira hacia Él y permanece ligado a Él.  Pídele que te dirija y te guíe todos los días.  ¡Fluye con Él y encontrarás descanso y paz interior, que te permitirán ser efectivo y fructífero esté donde estés! 
Bendiciones,

Joseph Prince