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miércoles, 13 de abril de 2016

La Gracia Sobreabundante De Dios Para Ti

Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra.
2ª Corintios 9:8

Si tú estuvieras en la misma sinagoga que el hombre con la mano seca (Lucas 6:6-11), ¿cómo lo verías, y qué piensas que le dirías?
Jesús estaba predicando en esa sinagoga cuando Él vio al hombre con la mano seca.  Pero  Él también vio gracia sobreabundante alrededor de esa mano, para sanidad y plenitud.  Él ve diferente a nosotros.  Él ve lo invisible.  Él ve que el reino de Dios está aquí, presente siempre en cada situación con provisión sobreabundante.  Nosotros solo vemos lo visible, lo que es tangible, temporal y parece muy real para nosotros.
Pero Jesús vio sobreabundante gracia en esa mano seca para su sanidad, porque uno no le dice a un hombre con la mano seca: “Extiende tu mano,” a menos que vea la provisión, la sobreabundancia para la plenitud de esa mano.  Jesús llamó a existencia que la sobreabundante gracia envolviera la mano seca de ese hombre, y esa mano fue completamente restaurada.
Es posible que alguien que está enfermo tenga sobreabundante gracia en él, pero aún así esa gracia sobreabundante no sane su cuerpo.  Eso es porque él se mantiene reconociendo lo que hace falta, o el problema que ve.  Él está más preocupado con lo que es visible y temporal.
En vez de llamar a existencia, reconocer y confesar la sobreabundancia de la gracia de Dios, él confiesa su situación negativa todo el tiempo.  Así que, aunque la sobreabundante gracia está ahí, se encuentra ahí en vano.  ¿No es triste?
Jesús llamó a existencia la vida, y la vida surgió a la visibilidad.  Nosotros debemos llamar a existencia lo que queremos ver.  Di: “Padre, te doy gracias porque en este mismo momento, aunque mi salud está bajo ataque, hay gracia sobreabundante disponible para mi sanidad y salud total.  Yo la llamo a existencia y la recibo ahora en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Mi amigo, no estés consciente de lo que ves que te hace falta o has perdido.  ¡Se consciente de la sobreabundante gracia de Dios para ti y sírvete de ella!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Mira el reino de Dios presente siempre, en toda situación, con provisión sobreabundante para ti.


domingo, 15 de marzo de 2015

La Gracia Sobreabundante De Dios Para Ti

2ª Corintios 9:8
Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra.
Si tú estuvieras en la misma sinagoga que el hombre con la mano seca (Lucas 6:6-11), ¿cómo lo verías, y qué piensas que le dirías?
Jesús estaba predicando en esa sinagoga cuando Él vio al hombre con la mano seca.  Pero  Él también vio gracia sobreabundante alrededor de esa mano, para sanidad y plenitud.  Él ve diferente a nosotros.  Él ve lo invisible.  Él ve que el reino de Dios está aquí, presente siempre en cada situación con provisión sobreabundante.  Nosotros solo vemos lo visible, lo que es tangible, temporal y parece muy real para nosotros.
Pero Jesús vio sobreabundante gracia en esa mano seca para su sanidad, porque tú no le dices a un hombre con la mano seca: “Extiende tu mano,” a menos que veas la provisión, la sobreabundancia para la plenitud de esa mano.  Jesús llamó a existencia que la sobreabundante gracia envolviera la mano seca de ese hombre, y esa mano fue completamente restaurada.
Es posible que alguien que está enfermo tenga sobreabundante gracia en él, pero aún así esa gracia sobreabundante no sana su cuerpo.  Eso es porque él se mantiene reconociendo lo que hace falta, o el problema que ve.  Él está más preocupado con lo que es visible y temporal.
En vez de llamar a existencia, reconocer y confesar la sobreabundancia de la gracia de Dios, él confiesa su situación negativa todo el tiempo.  Así que, aunque la sobreabundante gracia está ahí, se encuentra ahí en vano.  ¿No es triste?
Jesús llamó a existencia la vida, y la vida surgió a la visibilidad.  Nosotros debemos llamar a existencia lo que queremos ver.  Di: “Padre, te doy gracias porque en este mismo momento, aunque mi salud está bajo ataque, hay gracia sobreabundante disponible para mi sanidad y salud total.  Yo la llamo a existencia y la recibo ahora en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Mi amigo, no estés consciente de lo que ves que te hace falta o has perdido.  ¡Se consciente de la sobreabundate gracia de Dios para ti y sírvete de ella!
Pensamiento Del Día

Mira el reino de Dios presente siempre, en toda situación, con provisión sobreabundante para ti.


viernes, 19 de abril de 2013

Sin Jesús No Podemos, Sin Nosotros Él No Lo Hará



Medite En

 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en Mí, y Yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de Mí nada podéis hacer.
Juan 15:5


En más de dos décadas de ministerio, he aprendido esto de parte del Señor: Sin Él, nosotros no podemos.  Sin nosotros, Él no lo hará.  Lo que esto significa sencillamente es que necesitamos reconocer el hecho de que si nosotros no dependemos de Jesús, no puede haber éxito verdadero, duradero y perdurable – sin Él, nosotros no podemos. Los creyentes que desean experimentar Su éxito necesitan reconocer esta verdad y empezar a depender de Jesús y solo de Jesús.
Entonces, ¿qué quiero decir cuando digo: “Sin nosotros, Él no lo hará”?  Bueno, Jesús es un caballero.  Él no forzará que Su favor inmerecido y Su éxito bajen por su garganta.  Él necesita que le permita trabajar en su vida.  Él espera pacientemente a que usted confíe en Él.  Espera pacientemente a que usted dependa de Su favor inmerecido.
Amado, el favor inmerecido de Dios está siempre fluyendo hacia nosotros y Jesús está esperando a que lleguemos al final de nosotros mismos.  Él está esperando que usted deje de luchar con sus propios intentos para lograr de alguna manera “merecer” Su favor, y sólo dependa de Él.  Así que, en las áreas en las que todavía está dependiendo de sus propios esfuerzos para tener éxito, comience a descansar en el favor inmerecido de Jesús y comience a experimentar Su presencia y gloria manifiestas sobre todo lo que toca!

Bendiciones,
Joseph Prince