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viernes, 6 de julio de 2018

¡Llámalo A Existencia!


Dios, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran.
Romanos 4:17
“Pastor Prince, yo siento dolor en mi cuerpo.  ¿Cómo puedo ir por ahí diciendo que Cristo me ha redimido de esta enfermedad?  ¿Cómo puedo decir que por Sus heridas yo he sido sanado?”
Bien, la manera de Dios es llamar a esas cosas que no son, como que si fueran.  Y ya que tú has sido hecho a imagen de Dios, ¡tú también puedes llamar a esas cosas que no son, como que si fueran! 
Cuando Dios quería hacer a Abraham el padre de muchas naciones, ¿qué fue lo que hizo?  Él cambió la manera en que Abraham hablaba.  En ese tiempo, Abraham todavía no tenía a ningún hijo de Sarah porque ella era estéril.  Así que, ¿cómo podría el convertirse en el padre de muchas naciones?
Dios cambió la manera en que él hablaba.  ¿Cómo?  Cambiando su nombre de Abram a Abraham, que significa “padre de muchas naciones.” (Génesis 17:5)
Solo imagina: A partir de ese momento, cada vez que él conociera a alguien, él diría: “Hola, mi nombre es Padre de Muchas Naciones.”  Cada vez que la cena estuviera lista, Sarah llamaría a Abraham así: “¡Querido… Padre de Muchas Naciones…  la cena está lista!  ¡Padre de Muchas Naciones..!”  Podrías escuchar a sus vecinos decir: “¡Ellos desean tanto un hijo que han perdido la razón!”  Pero Dios cambió la manera en que Abraham hablaba, para que pudiera llamar a existencia lo que Dios había visto que sería su bendición.
Sabes, cuando Jesús vio al hombre con la mano seca, Él no dijo: “¡Mi Dios!  ¡Está tan seca!”  Él dijo: “¡Extiende tu mano!”  (Mateo 12:13)  Él llamó a existencia lo que Él quería.  Él vio al paralítico y dijo: “¡Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa!”  (Mateo 9:6)   Él no vio lo que era en lo natural.  Él vio la manera en la que Dios había deseado que fuera y lo llamó a existencia.
Génesis 1 nos dice que en el principio, la oscuridad cubría la faz de la tierra y Él dijo: “¡Sea la luz!”  Y la luz fue.  ¡Dios llamó a existencia lo que Él quería, y esto fue hecho!  Si hubiéramos sido tú o yo, probablemente hubiéramos dicho: “¡Wow! ¡Está tan oscuro!”
Mi amigo, a pesar del dolor, llama a existencia tu sanidad.  No tiene sentido declarar lo obvio.  Así que, cambia la manera en que hablas.  Mira la manera en que Dios ha deseado que las cosas existan, ¡y comienza a llamar a existencia tu sanidad y plenitud!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 5 de junio de 2018

La Gracia Sobreabundante De Dios Para Ti


Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra.
2 Corintios 9:8
Si tú estuvieras en la misma sinagoga que el hombre con la mano seca (Lucas 6:6-11), ¿cómo lo verías, y qué piensas que le dirías?
Jesús estaba predicando en esa sinagoga cuando Él vio al hombre con la mano seca.  Pero Él también vio gracia sobreabundante alrededor de esa mano, para sanidad y plenitud.  Él ve diferente a nosotros.  Él ve lo invisible.  Él ve que el reino de Dios está aquí, presente siempre en cada situación con provisión sobreabundante.  Nosotros solo vemos lo visible, lo que es tangible, temporal y parece muy real para nosotros.
Pero Jesús vio sobreabundante gracia en esa mano seca para su sanidad, porque uno no le dice a un hombre con la mano seca: “Extiende tu mano,” a menos que vea la provisión, la sobreabundancia para la plenitud de esa mano.  Jesús llamó a existencia que la sobreabundante gracia envolviera la mano seca de ese hombre, y esa mano fue completamente restaurada.
Es posible que alguien que está enfermo tenga sobreabundante gracia en él, pero aun así esa gracia sobreabundante no sane su cuerpo.  Eso es porque él se mantiene reconociendo lo que hace falta, o el problema que ve.  Él está más preocupado con lo que es visible y temporal.
En vez de llamar a existencia, reconocer y confesar la sobreabundancia de la gracia de Dios, él confiesa su situación negativa todo el tiempo.  Así que, aunque la sobreabundante gracia está ahí, se encuentra ahí en vano.  ¿No es triste?
Jesús llamó a existencia la vida, y la vida surgió a la visibilidad.  Nosotros debemos llamar a existencia lo que queremos ver.  Di: “Padre, te doy gracias porque en este mismo momento, aunque mi salud está bajo ataque, hay gracia sobreabundante disponible para mi sanidad y salud total.  Yo la llamo a existencia y la recibo ahora en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Mi amigo, no estés consciente de lo que ves que te hace falta o has perdido.  ¡Se consciente de la sobreabundante gracia de Dios para ti y sírvete de ella!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 2 de febrero de 2017

Entra En La Paz Y Permanece en Paz

Y Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción.”
Marcos 5:34

Yo siempre había pensado que cuando Jesús le dijo a la mujer a quien había sanado de 12 años de flujo de sangre, “Vete en paz,” Él solo le estaba dando una despedida.  Un día, el Señor me dijo que revisara este pasaje en el griego.  Fue ahí cuando encontré que realmente dice: “Entra en la paz.” 
Siempre me pregunté por qué Jesús le dijo a ella “queda sana de tu aflicción,” cuando ella ya había sido sana desde el momento en que lo tocó a Él.  Nuevamente, cuando revisé esta frase en griego, me di cuenta que Jesús estaba realmente diciéndole que fuera plena, no solamente sana.  En otras palabras, Jesús la hizo entrar en paz para que ella pudiera ser plena en todo sentido –si ella había sido traumatizada por procedimientos médicos previos, ella tendría paz en su mente y podría dormir profundamente otra vez.
Mi amigo, Jesús no solo quiere sanarte, Él también quiere hacerte una persona plena.  Quizás muchas cosas te están preocupando el día de hoy.  Amado, entra en la paz y permanece en paz.  ¿Cómo?  Echando toda tu ansiedad en el Señor.  Mantén tu mente en la fidelidad y bondad de Jesús y Su amor perfecto para ti.  El Príncipe de la Paz mismo te guardará en perfecta paz (Isaías 26:3), dando lugar a la sanidad y la plenitud en tu cuerpo y tus circunstancias.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Isaías 26:3  “Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en Ti confía.”