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domingo, 17 de septiembre de 2017

Pide Sabiduría

Da, pues, a Tu siervo corazón entendido para juzgar a Tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
1 Reyes 3:9
Cuando Salomón se convirtió en rey, no era más que un joven de unos 18 años de edad.  Tenía que llenar un espacio muy grande como sucesor de David al trono.  Así que, cuando el Señor se le apareció en un sueño y le preguntó lo que quería, él le pidió al Señor sabiduría para guiar al pueblo.  Esta petición le agradó al Señor.
Creo que la misma petición que agradó al Señor en ese entonces, todavía le agrada hoy.  Él se agrada cuando le pedimos sabiduría.  Pedirle sabiduría a Jesús es colocarnos a nosotros mismos en una actitud de confianza y dependencia de Su favor inmerecido.
Aunque Salomón solo pidió sabiduría, el Señor le agregó “riquezas, bienes y gloria.” (2 Crónicas 1:12)  Muchas personas están persiguiendo las riquezas, bienes y gloria, sin darse cuenta de que estas vienen a través de la sabiduría de Jesús.  Incluso si alguien fuera entrar en riqueza de forma inmediata, sin la sabiduría de Jesús para su administración, el dinero sería despilfarrado.  Pero con la sabiduría de Jesús, tú no solo serás bendito, también serás capaz de manejar las bendiciones en tu vida.  ¡Jesús te hace prudente para el buen éxito que produce fruto duradero y permanente, de generación en generación!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 16 de septiembre de 2014

Entrégale A Jesús Algo Para Multiplicar

Medita En

Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: “Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos”. Y su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel...”
Mateo 25:20-21
En la parábola de los talentos, el amo felicitó a los dos primeros siervos porque multiplicaron el dinero que se les había confiado.  Ellos no holgazanearon tomando el té, quejándose de lo difícil que es conseguir un trabajo en esta economía.  Por el contrario, fueron diligentes, sabios y prudentes, y encontraron la forma de duplicar el dinero que se les había confiado.  Entonces, el Señor los felicitó y los llamó servidores buenos y fieles.
Mi amigo, quiero animarte a ser un diligente, sabio, bueno y fiel mayordomo del dinero que Dios ha puesto en tus manos.  Mientras confías en el Señor por Su provisión, invierte dinero en enviar tus hojas de vida, en ir a entrevistas o incluso en promoverte a ti mismo para un mejor trabajo.  No entierres tu dinero quedándote en tu casa sentado, viendo la televisión.  ¡Entrégale a Jesús algo que Él pueda multiplicar y lo verás poniendo Su  favor sobre ello!
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 20 de agosto de 2014

Pide Sabiduría

Medita En

Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
1a Reyes 3:9

Cuando Salomón se convirtió en rey, no era más que un joven de unos 18 años de edad.  Tenía que llenar un espacio muy grande como sucesor de David al trono.  Así que cuando el Señor se le apareció en un sueño y le preguntó lo que quería, él le pidió al Señor sabiduría para guiar al pueblo.  Esta petición le agradó al Señor.
Creo que la misma petición que agradó al Señor en ese entonces, todavía le agrada hoy.  Él se agrada cuando le pedimos sabiduría.  Pedirle sabiduría a Jesús es colocarnos a nosotros mismos en una actitud de confianza y dependencia de Su favor inmerecido.
Aunque Salomón solo pidió sabiduría, el Señor le agregó “riquezas, bienes y gloria” (2a Crónicas 1:12).  Muchas personas están persiguiendo las riquezas, bienes y gloria, sin darse cuenta de que estas vienen a través de la sabiduría de Jesús.  Incluso si alguien fuera entrar en riqueza de forma inmediata, sin la sabiduría de Jesús para su administración, el dinero sería despilfarrado.  Pero con la sabiduría de Jesús, tú no solo serás bendito, también serás capaz de manejar las bendiciones en tu vida.  Jesús te hace prudente para el buen éxito que produce fruto duradero y permanente, de generación en generación!

Bendiciones,
Joseph Prince