recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta en Su cabeza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta en Su cabeza. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de julio de 2015

Pon Tu Amor En Jesús

Salmos 91:14
Porque en Mí ha puesto su amor, yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido Mi nombre.
Jesús estaba en una casa en Betania, cuando una mujer vino a Él con un frasco de alabastro que contenía un perfume muy costoso.  Ella derramó el aceite en Su cabeza (Mateo 26:6-7).  Esta mujer amaba al Señor.  Ella había puesto su amor en Él.
Pero quienes estaban presentes, consideraron lo que ella hizo un gran desperdicio porque el aceite podía haber sido vendido por una cantidad igual a un año de salario, y el dinero podía haberse dado a los pobres.  Incluso los discípulos de Jesús estaban indignados y le preguntaron a ella: “¿Para qué este desperdicio?” (Mateo 26:8).
Pero Jesús la defendió, diciendo: “¿Por qué molestáis a la mujer?  Pues buena obra ha hecho conmigo”  (Mateo 26:10).  Y no solo eso, Él le concedió el honor más alto cuando añadió: “En verdad os digo: Dondequiera que este evangelio se predique, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho, en memoria suya”  (Mateo 26:13).
Ella nunca esperó en sus sueños más salvajes que su acto de amor sería contada a través de las edades. Muchos reyes y gobernantes han ido y venido. Sus grandes actos han desvanecido de la memoria de los hombres. ¡Pero lo que hizo esta mujer por Jesús todavía se cuenta hoy en día en todo el mundo en memoria de ella!
Cuando tú tienes la revelación de lo mucho que Jesús te ama, pones tu amor en Él.  Y cuando actúas por amor a Él, aunque otros puedan verlo como un desperdicio de tiempo, energía o dinero, Él va a defenderte y a librarte de tus críticos.  Él también va a ponerte en alto.  Tu ministerio va a hacerse poderoso y transformará vidas.  Tu trabajo será altamente reconocido entre tus colegas.   Tu empresa será prominente y altamente exitosa.  Y no será solo un trabajo que tú tienes, sino una posición de influencia para impactar muchas vidas.
Así que, pon tu amor en Jesús.  Hazlo hoy a Él el amor de tu vida, y Él va a defenderte, a liberarte y a ponerte en alto!
Pensamiento Del Día

Cuando tú pones tu amor en Jesús y actúas por amor a Él, Él va a defenderte, a liberarte y a ponerte en alto.


sábado, 23 de mayo de 2015

Jesús Llevó La Corona De Espinas Por Ti

Juan 19:2
Y los soldados tejieron una corona de espinas, la pusieron sobre Su cabeza y le vistieron con un manto de púrpura.
Si el trabajo duro es la fórmula para prosperar, entonces todos los que trabajan duro deberían ser prósperos.  Pero ciertamente, este no es el caso.  Muchas personas que trabajan bastante duro, ¡todavía están en escasez!
No estoy defendiendo la pereza.  Lo que estoy diciendo es que trabajar duro, con el sudor de tu frente, no es la manera en que la provisión de Dios viene.  De hecho, si tú tienes que trabajar tiempo extra todo el tiempo y estás estresado, es probable que estés operando bajo maldición.
¿Qué maldición es esa?  Es esta la maldición: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan…”  (Génesis 3:19).  Y esto se refiere al estrés, las luchas y la ansiedad que viene por trabajar duro y aún así, producir poco.  Ahora bien, el trabajo por sí mismo no es maldición, ya que Dios le dio a Adán trabajo antes de la caída —Adán tenía que cuidar del Jardín del Edén.  Fue solo después de que el pecó que la tierra fue maldita y produjo espinas, y el hombre tuvo que trabajarla, para comer de ella (Génesis 3:17).
Pero alabado sea Dios, Jesús llevó las espinas en Su cabeza, para mostrarte que Él llevó esta maldición por ti, y te redimió de ella.  Él llevó la corona de espinas para que tú puedas trabajar libre del estrés, y aún así tener resultados.  Tú no tienes por qué preocuparte, ni por qué estresarte todo el día y toda la noche como lo hacen las personas del mundo, solo para salir adelante en la vida.  Tú Padre celestial, puede llevarte ahí sin las preocupaciones ni el estrés  (Mateo 6:31-33).
Amado, cada maldición que estaba supuesta a caer sobre tu cabeza, cayó sobre la cabeza de Jesús, tipificada por la corona de espinas.  Él usó la corona de espinas por ti, para que tú puedas tener paz en tu mente.  Él llevó la corona de espinas por ti y tomó tu maldición para que tú puedas usar la corona de gloria, y tomar Su justicia, y todos los beneficios de esa justificación”
Hoy, no trabajes ni te fatigues como las personas del mundo.  En vez de eso, espera a ver las bendiciones de Dios venir hacia tu vida, sin sangre, sudor, ni lágrimas, ¡porque Jesús llevó la corona de espinas por ti!
Pensamiento del Día

Tu Padre celestial puede sacarte adelante en la vida, sin el trabajo ni el estrés del mundo.