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sábado, 20 de agosto de 2016

El Reposo Y El Descanso Del Espíritu

En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera, Él hablará a este pueblo,  al cual había dicho: “Aquí hay reposo, dad reposo al cansado;” y: “Aquí hay descanso”...
Isaías 28:11-12

Para contrarrestar el estrés, muchas personas recurren al tabaco, al alcohol o a los tranquilizantes.  Estas cosas, además de tener efectos secundarios dañinos, son costosas y a menudo conducen a una adicción.
Dios tiene algo mejor para nosotros.  Es algo poderoso, que no nos cuesta nada y que no tiene efectos secundarios dañinos.  Él lo llama: “el reposo” y “el descanso”.  ¿Sabes a qué se está refiriendo Él?  A hablar en lenguas —“En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera…”
Uno de los miembros de nuestra iglesia había estado bajo medicación durante nueve largos años, a causa de una hueste de problemas: depresión severa, pensamientos suicidas, insomnio, sinusitis crónica, gastritis y ataques de pánico.  Cada día, él tenía que tomar 30 pastillas para mantener esas condiciones bajo control. 
Él sufría de una terrible sinusitis y tenía que visitar regularmente el hospital, para que le drenaran las mucosidades.  No podía dormir mucho —a lo máximo tres horas— incluso con pastillas para dormir.  Y debido a sus ataques de pánico, no podía ir a trabajar y raramente dejaba su casa.  Su esposa tenía que cuidar de él y de sus tres hijos.  Los efectos secundarios de los medicamentos a largo plazo, también causaron que físicamente incrementara su peso y medidas.
Un día, él sintió a Dios impulsándolo a orar en lenguas tantas veces como pudiera.  Y Él le obedeció.  En el momento en que comenzó a orar en lenguas, incluso si solo fueron unas pocas sílabas, él sintió reposo, tuvo paz.  Esto lo animó a orar más en lenguas.  Y mientras más él oraba en lenguas, más reposo y paz sentía.
Sus senos respiratorios comenzaron a limpiarse y también fue sanado de la gastritis.  Lentamente, sus temores y ataques de pánico lo dejaron también.  ¡Él además comenzó a tener calidad de sueño sin las pastillas para dormir!  El Señor incluso le enseñó cómo tenía que alimentarse —dos comidas al día, pero que comiera lo que él quisiera.  ¡Hoy, él está de vuelta en su peso normal!
A través de orar en lenguas regularmente, Dios liberó a este hombre de esa hueste de enfermedades que él había tenido durante largo tiempo.  Mi amigo, éste es el reposo y el descanso que Dios nos ha prometido.  Así que, ¡comienza a orar en lenguas regularmente, y permite que Su reposo y paz, saturen tu ser por completo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Ora en lenguas regularmente y permite que el reposo y la paz de Dios saturen tu ser por completo.


martes, 16 de agosto de 2016

Fíjate En Lo Que Jesús Hace

“Porque ninguna cosa será imposible para Dios.”
Lucas 1:37

Puede que hayas escuchado de tus amigos o encontrado en algún libro cristiano esta pregunta tan común, “¿Qué haría Jesús?”  Es una pregunta que se ha enseñado a los cristianos que se hagan a sí mismos cuando están enfrentando algún problema.
Pero cuando te preguntas a ti mismo, “¿Qué haría Jesús?” en alguna situación, la respuesta está sujeta a tu propia interpretación y teología.  Por ejemplo, si eres de una iglesia que no cree que Jesús sana en este tiempo, podrías pensar que esta es la manera en la que Jesús oraría por los enfermos: “Oh Padre, dale paciencia para soportar su sufrimiento,” y procederías a orar de esa manera por una persona enferma.  Así que, cuando tú intentas pensar sobre lo que Jesús haría, ¡estás regresando directamente hacia tu carne!
Tal vez el recordatorio debería ser: “Fíjate en lo que Jesús hace.”  Cuando yo predico, observo lo que Jesús está haciendo o me está llevando a hacer.  Si Él me impulsa a decir o a hacer algo, yo lo digo o lo hago.  Yo se que yo no estoy en el púlpito para manifestar al Pastor Prince o a su carne, sino, ¡para manifestar a Jesucristo, con quien nada es imposible!
En un servicio de domingo, impulsado por Dios, yo compartí con la congregación que Él quería restaurar artículos perdidos.  La siguiente semana, un miembro de la iglesia escribió: “El domingo pasado, Pastor Prince, tú mencionaste que el Señor nos ayudaría a recuperar artículos perdidos.  Yo sabía que la palabra era para mí.  Mi brazalete y anillo de diamantes habían estado perdidos durante semanas…  Alabado sea Dios, cuando regresé a casa ese día, mi empleada doméstica me entregó estos artículos perdidos en mis manos.  Ella los encontró a las 10:30 de esa mañana, mientras yo todavía estaba alabando en la iglesia.”
En otra ocasión, yo estaba orando por una dama que estaba postrada sobre una silla de ruedas, cuando sentí a Dios diciéndome que la levantara de la silla de ruedas.  Vaya, me alegro de que antes de que yo me diera cuenta de lo que estaba haciendo, ¡ella ya estaba de pie, sin ayuda!  Ahora, si yo hubiera tomado tiempo para pensar —“¿Dios mío, qué estoy haciendo?”— mi pensamiento podía haber obstruido mi obediencia al impulso de Dios.
Así que, cuando tú eres dirigido a hablar con alguien, observa lo que Jesús hace.  Cuando tú oras por tus hijos, observa lo que Jesús hace.  Cuando confiesas la Palabra de Dios sobre tu situación, ¡observa lo que Jesús hace!  ¡Mantén tus ojos puestos en Jesús, con quien nada es imposible!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Observa lo que Jesús te está dirigiendo a hacer y experimenta lo milagroso.


viernes, 21 de agosto de 2015

Fijate En Lo Que Jesús Hace

Lucas 1:37
“Porque ninguna cosa será imposible para Dios.”
Puede que hayas escuchado de tus amigos o encontrado en algún libro cristiano esta pregunta tan común, “¿Qué haría Jesús?”  Es una pregunta que se ha enseñado a los cristianos que se hagan a sí mismos cuando están enfrentando algún problema.
Pero cuanto te preguntas a ti mismo, “¿Qué haría Jesús?” en alguna situación, la respuesta está sujeta a tu propia interpretación y teología.  Por ejemplo, si eres de una iglesia que no cree que Jesús sana en este tiempo, podrías pensar que esta es la manera en la que Jesús oraría por los enfermos: “Oh Padre, dale paciencia para soportar su sufrimiento”, y procederías a orar de esa manera por una persona enferma.  Así que, cuando tú intentas pensar sobre lo que Jesús haría, ¡estás regresando directamente hacia tu carne!
Tal vez el recordatorio debería ser: “Fíjate en lo que Jesús hace.”  Cuando yo predico, observo lo que Jesús está haciendo o me está llevando a hacer.  Si Él me impulsa a decir o a hacer algo, yo lo digo o lo hago.  Yo se que yo no estoy en el púlpito para manifestar al Pastor Prince o a su carne, ¡sino para manifestar a Jesucristo, con quien nada es imposible!
En un servicio de domingo, impulsado por Dios, yo compartí con la congregación que Él quería restaurar artículos perdidos.  La siguiente semana, un miembro de la iglesia escribió: “El domingo pasado, Pastor Prince, tú mencionaste que el Señor nos ayudaría a recuperar artículos perdidos.  Yo sabía que la palabra era para mí.  Mi brazalete y anillo de diamantes habían estado perdidos durante semanas… Alabado sea Dios, cuando regresé a casa ese día, mi empleada doméstica me entregó estos artículos perdidos en mis manos.  Ella los encontró a las 10:30 de esa mañana, mientras yo todavía estaba alabando en la iglesia.”
En otra ocasión, yo estaba orando por una dama que estaba postrada sobre una silla de ruedas, cuando sentí a Dios diciéndome que la levantara de la silla de ruedas.  Vaya, me alegro de que antes de que yo me diera cuenta de lo que estaba haciendo, ¡ella ya estaba de pie, sin ayuda!  Ahora, si yo hubiera tomado tiempo para pensar —“¿Dios mío, qué estoy haciendo?”— mi pensamiento pudo haber obstruido mi obediencia al impulso de Dios.
Así que, cuando tú eres dirigido a hablar con alguien, observa lo que Jesús hace.  Cuando tu oras por tus hijos, observa lo que Jesús hace.  Cuando confiesas la Palabra de Dios sobre tu situación, ¡observa lo que Jesús hace!  ¡Mantén tus ojos puestos en Jesús, con quien nada es imposible!
Pensamiento Del Día

Observa lo que Jesús te está dirigiendo a hacer y experimenta lo milagroso.