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miércoles, 18 de noviembre de 2020

El Dios De Más Que Suficiente

 Inspiración de Gracia


Porque el asombro se había apoderado de él y de todos sus compañeros, por la redada de peces que habían hecho.  (Lucas 5:9)

Siendo un joven cristiano, crecí escuchando a los predicadores decir que Dios solo suple nuestras necesidades, no nuestros deseos.  Sin embargo, en la Biblia, Dios claramente nos muestra que Él quiere satisfacer no solo nuestras necesidades, sino también nuestros deseos.

Por ejemplo, el famoso “salmo del pastor” comienza con: “El Señor es mi pastor; nada me faltará.” (Salmos 23:1)  Otro salmo dice: “Temed al Señor, vosotros Sus santos, pues nada les falta a aquellos que le temen.  Los leoncillos pasan necesidad y tienen hambre, mas los que buscan al Señor no carecerán de bien alguno. (Salmos 34: 9-10)

Uno de los nombres de nuestro Dios es Jehová Jireh, que significa “el que provee todo.”  Él provee más que suficiente.  El Dios de más que suficiente vino en carne y caminó entre Su pueblo.  Y mientras caminaba junto al mar de Galilea, Él no les dio a Sus discípulos bendiciones pequeñas.  Es por eso que le dijo a Pedro: “Sal a la parte más profunda y echad vuestras redes [plural] para pescar.” (Lucas 5: 4), y no “echad vuestra red [singular].”  ¡Y qué redada resultó ser —una redada que hacía hundir la barca y romper la red!  Fue una bendición tan grande e inesperada que Pedro y todos los que estaban con él se quedaron “asombrados por la redada de peces que habían hecho.”

Amado, mira el corazón de Dios para ti hoy.  Él quiere prosperarte.  No te conformes con menos, pensando que Él solo satisface tus necesidades y no tus deseos.  Si necesita un trabajo, recuerda que Él quiere que ores no solo por un trabajo, sino por una posición.  Cuando tú tienes una posición, tienes influencia y puedes impactar vidas. Quizás lo que necesitas es un incremento salarial.  Entonces, ¡ora no solo por eso, sino también para estar en una posición en la que puedas dar incrementos!

Tú pudiste haber empezado siendo pobre cuando comenzaste a seguir a Dios.  Pero no puedes quedarte en necesidad cuando sigues al Dios de más que suficiente.  De hecho, como Pedro, tú también te sorprenderás de que Dios provea más de lo que necesitas y más de lo que habías pedido.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 17 de noviembre de 2020

Cristo Es El Tesoro En Ti

 Inspiración de Gracia


Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros.  (2 Corintios 4:7)

El versículo nos dice que tenemos “este tesoro” en vasos de barro.  ¿Quién es el tesoro?  ¡Cristo!  ¿Quiénes son los vasos de barro aquí?  ¡Tú y yo!  Gracias a Dios, el tesoro está en los vasos de barro.

Amigo, Cristo, el tesoro, está en ti.  Así que, no te frustres cuando veas tu “terrenalidad.”  Tú siempre serás “terrenal” mientras estés en tu cuerpo mortal, pero recuerda que Cristo, el tesoro, está en ti.

Si pierdes la calma con tu cónyuge o con tus hijos, recuerda que Cristo en ti es tu paciencia.  Cuando me siento impaciente, yo no oro: “Señor Jesús, dame paciencia... ¡ahora!”  No, yo miro a Jesús y digo: “Señor Jesús, te doy gracias porque Tú eres mi paciencia.”

En mi juventud e incluso cuando recién me casé, yo tenía mal genio.  Probé todo tipo de técnicas de manejo de la ira, pero nunca llegué muy lejos hasta que le dije a Dios: “Dios, estoy tan frustrado tratando de superar mi ira.  ¡Me rindo!  Yo no puedo.  Tú sí puedes.  Yo descanso y dependo de Ti.”  No mucho tiempo después de eso, mi esposa comentó: “Sabes, has mejorado en el área de tu temperamento.”

Pensé en lo que ella había dicho y me di cuenta de que yo ni siquiera estaba consciente del cambio en mí.  Cuando los miembros de la familia pueden ver la paciencia de Cristo manifestándose a través de una persona naturalmente impaciente, Dios recibe la gloria.

Quizás estás frustrado con tus hábitos de fumar y beber.  O tal vez estás desanimado por tus sentimientos de celos, desconfianza, amargura, depresión y derrota.  No te condenes a ti mismo por ser terrenal.  No trates de “echar fuera” tu terrenalidad.  Simplemente date cuenta de que tienes a Cristo el tesoro en ti.

Cuanto más veas a ese tesoro en ti, más resplandecerá en ti el resplandor de Cristo.  ¡Y en medio de tu terrenalidad, Dios recibe la gloria mientras tú eres transformado de gloria en gloria! (Ver 2 Corintios 3:18)

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 16 de noviembre de 2020

Tu Posición Está Cubierta En Jesús

 Inspiración de Gracia

Por tanto, tenía que ser hecho semejante a Sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.  (Hebreos 2:17)

En el Antiguo Testamento, la posición de los israelitas como nación delante de Dios estaba envuelta en la posición de su sumo sacerdote.  Lo que el sumo sacerdote era delante de Dios, eso era también la nación entera delante de Dios.

Si el sumo sacerdote pecaba, él traía culpa a su nación, y Dios rechazaría a toda la nación sin importar cuán obediente fuera la gente o cuán fieles fueran en traer sus sacrificios.

Por el contrario, si su sumo sacerdote no tenía culpa y era aceptable a Dios, Dios aceptaría a toda la nación incluso si la gente era pecadora.

Desafortunadamente, los sumos sacerdotes de Israel a menudo fracasaban porque, como cualquier ser humano, ellos eran imperfectos.

Gracias a Dios que hoy, tú y yo tenemos a Jesús como nuestro Sumo Sacerdote, quien es 100% Hombre y 100% Dios.  Como nuestro Sumo Sacerdote, Su posición delante de Dios siempre es correcta.  Jesús es siempre aceptable y complaciente para el Padre.  Por lo tanto, nosotros nunca podemos perder nuestra aceptación delante de Dios porque, como nuestro Sumo Sacerdote, Jesús solo trae justicia a Su pueblo.

En el cielo ahora mismo, Jesús nuestro Sumo Sacerdote está sentado a la diestra de Dios el Padre. (Ver Romanos 8:34)  Esto significa que Dios no te mira.  Él mira a Jesús.  Si Jesús es bueno, tú eres bueno.  Si Jesús es aceptado, tú eres aceptado.  Si Dios ve a Jesús perfecto, entonces Él te ve perfecto a ti.  Si Jesús es justo, entonces tú eres justo.  ¡Y sabemos que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote es bueno, aceptado, perfecto y justo, lo que significa que así es como Dios nos ve!

Amigo, tú no puedes perder tu posición legítima porque Jesucristo es tu Sumo Sacerdote.  Para perder tu posición, Jesús tiene que perder Su posición primero. Pero nosotros sabemos que tenemos en Jesús un Sumo Sacerdote que es perfecto y que no puede fallar.  Por lo tanto, tú no debes tener miedo o estar consciente de tus faltas cuando te presentes delante de Dios.  Debido a que tu posición está completamente envuelta en Jesús tu Sumo Sacerdote, ¡tú puedes venir a Dios con confianza y recibir de Él todo lo que necesitas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince