recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

sábado, 3 de junio de 2023

La Sobreabundancia De La Gracia De Dios

Inspiración De Gracia


Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia.  Romanos 5:20

En el Libro de Romanos, el apóstol Pablo dijo: “¿Qué diremos, entonces?  ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde?” (Romanos 6:1)  Obviamente, Pablo estaba predicando la gracia de Dios de manera tan radical que fue mal entendido y acusado de decirle a la gente que pecara más para que la gracia abundara.  Por supuesto, ese no era el caso.

Pablo nunca dijo: “Pequemos más para que la gracia abunde” (y por cierto, yo tampoco he dicho eso).  El pecado es malo y conduce a consecuencias destructivas.  Pero, ¿has notado en las Escrituras de hoy, qué es lo que realmente hace que el pecado aumente?

Lee de nuevo la escritura de hoy.  Pablo declara muy claramente que la ley se introdujo para que abundara el pecado.  Lo que esto significa es que mientras más se predica la ley, más abundará el pecado.  Después de todo, “el poder del pecado es la ley.” (1 Corintios 15:56)  Por lo tanto, cuando vemos el pecado y predicamos más de la ley, ¡estamos agregando más leña al fuego!

Al decir que “donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia”, Pablo quiso decir esto: el pecado no detiene el fluir de la gracia de Dios, pero la gracia de Dios si detendrá el pecado.  Pregúntate a ti mismo ¿qué es mayor, tus pecados o la gracia de Dios?  La respuesta es obvia.  ¡La gracia de Dios siempre es mayor!

De hecho, cuando leemos “donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia” el griego original dice exactamente eso: donde abundó el pecado, la gracia sobreabundó.  El erudito griego Kenneth Wuest capta bien esto en su traducción de este versículo: “donde el pecado aumentó, la gracia sobreabundó y todavía un poco más por encima de eso.”  ¡Qué grandioso es esto!

Lo que Pablo está diciendo es que donde hay pecado, donde existe el “quedarse corto o fallar al blanco” (la definición de “pecado” en el Léxico Griego de Thayer), allí es exactamente donde encontrarás la gracia de Dios —Su favor inmerecido para tu empoderamiento y victoria— en una medida sobreabundante.  ¿No es asombroso?

Contrariamente al pensamiento tradicional, la gracia de Dios no te abandona cuando fallas al blanco.  ¡Qué consuelo y fuente de fortaleza es saber que Su gracia no nos deja, sino que está justo en medio de nuestras dolorosas debilidades, fallas y situaciones menos que perfectas, para empoderarnos para reinar sobre todas ellas!

Amigo, quizás has estado luchando contra cierta debilidad o fallando en algún área de tu vida.  Podría ser enojo, falta de perdón o una adicción que parece que no puedes dejar.  Yo te animo a que aumentes tu exposición a la gracia de Dios.  Sigue escuchando la predicación sobre la belleza de la persona de Jesús y Su obra terminada.  Mantente meditando en Su amor y lo que Él ha logrado para ti en la cruz, porque la gracia es el único poder que puede detener el pecado en tu vida.

Cuando falles, en lugar de sentirte culpable y condenado, recibe la sobreabundante gracia de Dios que te dice que tú aún eres justo en Cristo.  Es Su gracia sobreabundante la que te rescatará de ese pecado.  Aquellos que se abaten entre la culpa y la condenación son los que no tienen la capacidad de vencer sus pecados.  Ya que ellos creen que la gracia de Dios se ha ido, ¿qué esperanza pueden tener?  La victoria sobre el pecado llega solo cuando las personas encuentran la sobreabundancia de la gracia de Dios.  ¡Es Su gracia la que ha hecho justos a los pecadores!

No dejes de lado esta poderosa revelación.  ¡Este es el evangelio de Jesús!  Debido a que todos tus pecados fueron castigados en el cuerpo de tu sustituto, Jesucristo, la justicia de Dios está de tu lado, exigiendo tu justificación y perdón.  Es por eso que, incluso cuando tú fallas, la gracia de Dios sobreabundará y se tragará tu falta que ya fue pagada en el Calvario.  ¡Aleluya!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 2 de junio de 2023

Él Puede Abrir Un Camino

 Inspiración De Gracia


Pero Moisés dijo al pueblo: “No temáis; estad firmes y ved la salvación que el Señor hará hoy por vosotros; porque los egipcios a quienes habéis visto hoy, no los volveréis a ver jamás.  El Señor peleará por vosotros mientras vosotros os quedáis callados.”  Éxodo 14:13-14

Es posible que yo no comprenda completamente las circunstancias por las que tú estás atravesando hoy o la profundidad de tu desesperación mientras ves a tu ser querido luchando por mantenerse con vida.  Pero lo que sí sé es esto: Dios te ama más de lo que tú puedas comprender y Él puede abrir un camino incluso cuando parece que no hay forma de hacerlo.

Éxodo 14 registra cómo los hijos de Israel pensaron que estaban condenados cuando el poderoso ejército egipcio se acercaba a ellos.  Parecía que ellos serían masacrados por los egipcios o morirían en una tumba de agua que les resultaría el Mar Rojo.  Pero lee lo que Moisés les dijo en los versículos arriba.  Luego de esto, Dios abrió el mar y los hijos de Israel “pasaron en seco por en medio del mar.” (Éxodo 14:29)

Pero Dios no se detuvo ahí.  Él hizo que el mar regresara a su profundidad completa mientras las formidables fuerzas de Faraón todavía los perseguían, y me encanta cómo lo explica la Biblia: “No quedó ni uno de ellos.” (Éxodo 14:28)

Amado, tú o tu ser querido pueden estar enfrentando una situación médica abrumadora y aparentemente imposible.  Todas tus inquietudes y lágrimas no pueden cambiar tu situación, pero hay Uno que sí puede.  No tengas miedo.

Quédate quieto y mira la salvación del Señor.  Él peleará por ti.  Él vencerá a tus enemigos por ti.  No sigas preguntando por qué tienes tú la enfermedad.  No aceptes la enfermedad ni creas la mentira de que mereces estar enfermo a causa del mal que has hecho.  El Señor Jesús ya pagó el precio por tu plenitud.  Simplemente pon tu mano en la Suya y deja que Él te guíe a través de tu situación.

Él hará que tú camines por tierra seca en medio del mar.  Los informes médicos negativos, las estadísticas médicas y los síntomas que ves pueden indicar una situación ineludible, pero Él abrirá un camino que dejará atónitos a todos a tu alrededor.  El Mar Rojo que pensabas que te ahogaría se convertirá en la sepultura de tus enemigos.  Es posible que tú estés viendo hoy a esos síntomas de opresión, ¡pero no los volverás a ver jamás!

Yo veo que tus dolores de cabeza a causa de la migraña se han ido.  Que la inflamación de tus articulaciones desapareció.  Que la fatiga paralizante desapareció.  Que el informe médico negativo sobre tu bebé que está por nacer desapareció.  Que la sangre en tu orina desapareció.  ¡No quedará ninguno solo de ellos!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 1 de junio de 2023

La Garantía De Dios De Tu Preciosa Herencia

Inspiración De Gracia


Pero [las cosas que Él ha preparado para aquellos que le aman] Dios nos las reveló por medio del Espíritu… Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.  1 Corintios 2:10, 12

Aunque tú no puedas ver ahora mismo las cosas buenas que Dios tiene para tu futuro, las escrituras de hoy dicen que el Espíritu Santo está en nosotros para revelarnos las cosas que Dios nos ha dado gratuitamente.  ¡Estos son regalos preciosos e invaluables, como el regalo del perdón, de la no condenación, de la justicia, de la vida eterna y los diferentes dones del Espíritu que Dios ha puesto en las vidas de todos nosotros!

Debido a que eres un creyente en Jesucristo, no solo todos tus pecados han sido perdonados, sino que tú también has sido justificado por la fe y hecho justo por Su sangre.  ¡Y el Espíritu Santo vive en ti!  Tú tienes algo que los patriarcas del Antiguo Testamento nunca tuvieron.

Abraham, “el amigo de Dios” (Santiago 2:23), nunca lo tuvo.  Moisés, quien dirigió al pueblo de Israel fuera de Egipto, nunca lo tuvo.  E incluso David, a quien la Biblia llama “un hombre conforme al corazón [de Dios]” (Hechos 13:22), nunca lo tuvo.

Ellos tenían el Espíritu sobre ellos, pero no en ellos.  En ese entonces, el Espíritu Santo iba y venía. (1 Samuel 16:13-14, Salmos 51:11)  ¡Sin embargo, tú y yo hemos sido tan perfectamente limpiados por la sangre de Jesús —una vez y para siempre— que el Espíritu Santo ahora vive en nosotros y permanece con nosotros para siempre! (Juan 14:16-17)

El apóstol Pablo nos dice que cuando nosotros creímos en Jesús, Él nos identificó como Suyos, dándonos al Espíritu Santo.  El Espíritu Santo es la garantía de Dios de que Él nos dará la herencia que Él prometió y de que Él nos compró para que seamos Su propio pueblo. (Efesios 1:13-14)

Amigo, cuando tú creíste en el evangelio y fuiste salvado, Dios te selló con el Espíritu Santo de la promesa para dar fe de que se te dio el regalo gratuito de la justicia y el regalo de la vida eterna a través de la obra terminada de Jesús.  Es por eso que cuando tú escuchas la predicación de la pureza del evangelio de la gracia, el Espíritu Santo en ti responde con gran gozo y gran paz.

Escucha este testimonio de Pete, de Oklahoma:

Cuando escuché uno de los sermones del pastor Joseph Prince por primera vez, yo supe que este mensaje de gracia era lo que había estado buscando durante toda mi vida cristiana.  Me sentí como si hubiera nacido de nuevo, ¡completamente de nuevo!

Desde entonces, he estado escuchando y alimentándome de la palabra de la gracia diariamente.  Creo que lloré todos los días cuando comencé a asimilar el entendimiento de que todos mis pecados están perdonados.  ¡Mi fe se disparó hasta las nubes y mi vida fue transformada radicalmente!

Mi esposa y mis cuatro hijos también han estado escuchando los sermones del pastor Prince y este increíble mensaje de la gracia nos “arruinó” para siempre.  ¡Esta verdad ha dado frutos en nuestras vidas y ha hecho que seamos bendecidos más allá de lo que jamás podríamos pensar!

Cuando Pete y tantas otras personas escuchan predicar sobre el amor de Dios y Su hermosa gracia, los grilletes de la religión cristiana, el legalismo, la justicia propia y los años de penosa condenación, comienzan a romperse uno por uno.  Se restaura la preciosa intimidad con el Señor Jesús.  El miedo es reemplazado por Su amor perfecto, las inseguridades por la certeza de Su gracia y la duda en ti mismo por Su fuerte abrazo de afirmación.  ¡La predicación del evangelio de la gracia transforma vidas!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince