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sábado, 15 de febrero de 2014

Dios Escucha Tus Oraciones

Medita En

El Señor… escucha la oración de los justos.
Proverbios 15:29


En su tristeza y angustia, una mujer estéril fue al templo del Señor para orar.  Llorando, ella derramó su corazón al Señor.  Ella no oró audiblemente, solamente movía sus labios mientras hablaba con Dios pidiéndole un hijo.

Cuando el sacerdote del templo vio la forma en que oraba, él asumió que ella estaba borracha y rápidamente la amonestó.  Ella tuvo que decirle que no estaba borracha, y que en su dolor, ella estaba derramando su alma al Señor.

El sacerdote entonces le dijo: “Ve en paz; y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho” (1ª Samuel 1:17).  No fue mucho tiempo después que esta mujer, Ana, concibió y dio a luz a un hijo, Samuel.  Inaudible y suave como fue su oración, Dios la escuchó y cumplió su deseo de un hijo!

Amado, no es cuan largo o corto, o cuan fuerte o suave oras, lo importante es a quién tú oras.  Hoy, cuando ores, se consciente de que tienes el oído y la atención de tu Padre celestial, quien te ama tanto y escucha tus oraciones porque tú eres justo en Cristo.  Y si Él te ama lo suficiente para darte lo mejor del cielo –Jesús, ¿cómo no te dará Él también con Jesús todas las cosas (Romanos 8:32)?

Bendiciones,
Joseph Prince


Samuel 1:17  “Respondió Elí y dijo: Ve en paz; y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho.”


Romanos 8:32  “El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?”


viernes, 15 de febrero de 2013

Dios Escucha Sus Oraciones


Medite En

El Señor… escucha la oración de los justos.
Proverbios 15:29


En su tristeza y angustia, una mujer estéril fue al templo de Dios a orar.  Llorando, ella derramó su corazón delante de Dios.  Ella no oraba audiblemente, solamente movía sus labios mientras le pedía a Dios por un hijo.

Cuando el sacerdote del templo vio la forma en que ella oraba, supuso que estaba ebria e inmediatamente la amonestó.  Ella tuvo que decirle que no estaba ebria, y que en su dolor estaba derramando su alma delante de Dios.


Entonces el sacerdote le dijo: “Ve en paz; y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho” (1ª Samuel 1:17).  No pasó mucho tiempo después de que esta mujer, Ana, concibió y dio a luz un hijo, Samuel.  Inaudible o suave como fue su oración, Dios la escuchó y cumplió su deseo de un hijo!


Amado, no se trata de cuán largo o corto, ni cuán alto o bajo usted ora, es ¿a quién ora? lo que importa.  Hoy, cuando ore, esté consciente de que tiene la atención y el oído de su Padre celestial, que le ama tanto y escucha sus oraciones porque usted es justificado en Cristo.  Y si Él le ama lo suficiente para darle lo mejor del cielo ––Jesús, ¿cómo no le concederá también con Jesús todas las cosas? (Romanos 8:32).


Bendiciones,
Joseph Prince


1ª Samuel 1:17  “Respondió Elí y dijo: Ve en paz; y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho.”

Romanos 8:32  “El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?”