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miércoles, 30 de octubre de 2013

El Espíritu de Adopción



Medite En

Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: “¡Abba! ¡Padre!”
Romanos 8:15, NVI

El Espíritu de adopción que hemos recibido de Dios es el Espíritu por el cual clamamos: “Abba, Padre.”  ¿Alguna vez ha llorado delante de Dios como que Él es su papá?  Sí , Él es El Shaddai.  Él es Elohim.  Pero en el nuevo pacto ¡Él es Papi!  El Espíritu Santo puso allí la palabra aramea “Abba”, que significa “Papá” o “Papi” en Español, y no usó la traducción porque Él quiere que sepamos que Dios no es un ser distante e impersonal, sino un Padre cercano e íntimo!  Ese es el Espíritu de adopción.

Mi amigo, cuando usted ora, aprenda a decir: “Querido Papá Dios...”  Olvídese de las formalidades y tradiciones del hombre.  Sólo llámelo a Él “Papi”, y sienta Su cercanía a usted.  Usted puede traer todas sus preocupaciones, inquietudes y ansiedades a Él, sabiendo que el todopoderoso Rey del Universo es su Papi!

En la cruz, Jesús exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué Me has desamparado?”  (Mateo 27:46).  Por primera vez, Él se dirigió a Su Padre como “Dios.”  Él experimentó la distancia –de hecho, una separación– del Padre, porque Él llevaba todos nuestros pecados sobre Sí mismo.  ¿Por qué?  Para que usted y yo podamos experimentar cercanía e intimidad con el Padre, y clamar “¡Papi!”  desde nuestros corazones.

Un niño que grita “¡Papi!” encuentra su lugar en el abrazo de su papá.  Así que cuando nosotros clamamos: “¡Papá Dios!”  Tomamos nuestro lugar como Sus hijos amados, y encontramos a nuestro fuerte y amoroso Papi, corriendo para abrazarnos, protegernos y liberarnos!

Bendiciones,
Joseph Prince


Mateo 27:6  “Como a las tres de la tarde, Jesús gritó con fuerza: —Elí, Elí, ¿lama sabactani? (que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”).