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domingo, 19 de enero de 2020

Jesús Entiende Tus Luchas


Inspiración de Gracia
Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado.  (Hebreos 4:15)
Imagina reunirte con el nuevo político que representará a tu distrito o vecindario, solo para descubrir que él no está familiarizado con las necesidades y problemas de tu vecindario.  Te preguntarías: “¿Puede este tipo realmente representarnos?  ¿Acaso sabe algo sobre nuestras condiciones de vida?  ¿Está él familiarizado con las diferentes dificultades que enfrentan las familias aquí?  ¿Podría hacer algo para ayudar a mejorar la educación en las escuelas aquí?”  ¡Estoy seguro que tú preferirías que alguien que realmente comprenda sus dificultades lo represente!
De la misma manera, estoy muy contento de que en este momento, a la diestra del Padre, nosotros tenemos a alguien que vino como Hombre para redimirnos y que entiende completamente por lo que pasa el hombre.  Cuando Jesús caminó sobre la tierra, Él pasó por todas las emociones humanas para poder identificarse con nosotros en todo.  Jesús es Dios, pero Él está en la presencia del Padre como Hombre, representándonos.
Amigo, tú puedes sentir que nadie entiende tus luchas.  Escucha, si bien esto puede ser cierto acerca de los hombres, no es cierto cuando se trata de Jesús.  Él conoce exactamente por lo que estás pasando y puede simpatizar con tus debilidades porque Él fue “tentado en todo como nosotros, pero sin pecado.”
Ninguno de nosotros ha sido tentado en todo.  Pero Dios permitió que Jesús fuera tentado en todo para que Él pueda entender e identificarse con las luchas de cada persona en esta tierra.  Él puede ser tocado por nuestra humanidad —nuestras debilidades, lágrimas, decepciones, penas... ¡todo!
No hay prueba, dificultad, problema o tentación que tú enfrentes, con la que Jesús no pueda identificarse.  Amigo, en el momento en que lo atraviesas, justo allí y en ese momento, Él también lo siente.  ¡Ese es el tipo de representante que tú tienes en Jesús!  ¡Ese es el amor de Dios para que tú te acerques a Su trono de gracia (no de juicio), para encontrar misericordia y gracia en tiempos de necesidad. (Ver Hebreos 4:15-16)!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 20 de octubre de 2018

Dios Quiere Que Sus Hijos Estén Bien Y Alegres


Jesús le dijo: “… El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre…”
Juan 14:9
Imagina el siguiente escenario: Un padre le dice a su pequeña hija: “Ven acá, pequeña.  Mamá dice que has estado jugando al borde de la carretera.  ¿Es eso cierto?”  “Sí, papá.  Lo siento.”  “¿Lo siento?  ¿Cuántas veces te he dicho que no juegues cerca de la carretera?  ¡Ven acá!  ¡Acuéstate en la carretera y estira tus piernas!”
El papá conduce su automóvil sobre las piernas de su hija.  Tú puedes escuchar el sonido de los huesos siendo triturados, ¡y a la pobre niña gritando de dolor!
“Ahora, querida, sabes que papá te ama.  Y papá hizo esto para enseñarte una lección, que jugar al borde de la carretera es peligroso.”
Probablemente estás sacudiendo la cabeza con horror en este momento, preguntándote: ¿Qué padre enfermo haría eso?  Sin embargo, hay muchos cristianos que creen que nuestro Padre celestial hace eso mismo.  Dicen que Él da a la gente las enfermedades, accidentes, terremotos y la muerte, para enseñarles lecciones.
Pero Jesús dijo: “El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre.”  Jesús es la naturaleza de Dios en acción.  A lo largo de los Evangelios, vemos a Jesús o a Dios moviéndose para sanar a los enfermos.  Si Dios quiere que algunas personas estén enfermas, entonces debe haber al menos una ocasión en los Evangelios en donde se vea a Jesús diciendo: “Espera, tu cutis es demasiado hermoso, recibe lepra,” o “La ceguera es buena para ti.  Permanece ciego.”  ¡Pero no, ni una sola vez!  De hecho, Jesús “anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo”. (Hechos 10:38)  Ese es el corazón de Dios.
Como padre, si tu hijo está enfermo y con dolor, tu corazón sólo quiere que esté bien.  ¡Cuánto más nuestro Padre celestial!  Mi amigo, Dios no le da a tu hijo una enfermedad para enseñarle a alguno de ustedes una lección, o para glorificarse a Sí Mismo.  Pensar así es hablar desde una mentalidad deformada vinculada a la religión.  Y el cristianismo no es una religión.  Es una relación de “amor” con tu Padre celestial.
Amado, escucha a Dios hoy hablando esto a tu corazón: “Yo nunca te castigaré por tus pecados, porque estos han sido castigados en el cuerpo de Mi Hijo.  No te deseo mal.  No voy a quitarte a tu hijo, ni a darte un accidente de auto que te enseñe alguna lección.  ¡Mi corazón siempre quiere que Mis hijos estén bien y alegres!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 16 de marzo de 2018

Jesús Comprende Tus Luchas


Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, peros sin pecado.
Hebreos 4:15
Imagina reunirte con el nuevo político que va a representar a tu departamento o municipio, solo para descubrir que él no está familiarizado con las necesidades y problemas de tu vecindario.  Seguramente te preguntarías “¿Podrá esta persona representarnos verdaderamente?  ¿Sabrá algo acerca de nuestras condiciones de vida?  ¿Estará familiarizado con el tipo de problemas que las familias de aquí están experimentando?  ¿Podría él ayudarme a que mi hijo entre en una de las universidades de aquí?”  Estoy seguro que tú preferirías a alguien que realmente comprenda tus problemas para representarte.
De igual manera, estoy tan contento porque justamente ahora a la diestra del Padre, nosotros tenemos a Alguien que vino como Hombre para redimirnos y para comprender completamente las situaciones por las que el hombre atraviesa.  Cuando Jesús caminó en la tierra, Él vivió cada emoción humana para poder identificarse con nosotros en todo momento.  Jesús es Dios, pero Él está en la presencia del Padre como Hombre, representándonos.
Mi amigo, tú puedes sentir que nadie entiende tus problemas.  Escucha, si bien esto es verdad para los hombres, no lo es para Jesús.  Él conoce exactamente por lo que estás pasando y Él puede simpatizar con tus debilidades porque Él fue “tentado en todo, según nuestra semejanza, pero sin pecado.”
Ninguno de nosotros ha sido tentado en todo.  Pero Dios permitió que Jesús fuera tentado en todo para que Él pudiera entender e identificarse con las luchas de cada una de las personas en la tierra.  Él puede ser alcanzado por nuestra humanidad —nuestras debilidades, lágrimas, decepciones, sufrimientos… ¡todo!
No existe ninguna prueba, dificultad, problema, o tentación que tú enfrentes, con la cual Jesús no pueda identificarse.  Mi amigo, en el momento en que lo atraviesas, justo ahí y justo entonces, Él lo siente también.  ¡Esa es la clase de representante que tú tienes en Jesús!  Ese es el amor de Dios que hace que tú puedas acercarte a Su trono de gracia (no de juicio), para hallar gracia y encontrar misericordia cuando más las necesites. (Hebreos 4:15-16)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince