recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

sábado, 21 de noviembre de 2020

Pide En El Nombre De Jesús Y Recibe

 Inspiración de Gracia


En verdad, en verdad os digo: Si pedís algo al Padre, os lo dará en Mi nombre.  (Juan 16:23)

¿Tú terminas siempre tus oraciones con “en el nombre de Jesús”?  Quizás tu maestro de escuela dominical te enseñó a hacer esto, o quizás escuchaste a los líderes de la iglesia y a otros creyentes decirlo al final de sus oraciones.

Yo solía ​​decir “en el nombre de Jesús” muy rápidamente, como si esas fueran palabras mágicas que harían que yo obtuviera respuesta a mis oraciones.  Luego, un día, yo escuché al Señor preguntarme por qué estaba haciendo eso.

El Señor quería que yo me diera cuenta de que cada vez que oro y digo: “en el nombre de Jesús,” yo estoy poniendo toda mi fe en que mi oración será respondida no por quién soy yo o por lo que yo he hecho, sino por la persona y el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, ¡y lo que Él hizo en la cruz!

Siempre que le pedimos a Dios algo en el nombre de Jesús, Jesús nos dice: “En verdad, en verdad os digo: “Si pedís algo al Padre, os lo dará en Mi nombre.”  Esto significa que en tu oración por sanidad, cuando tú dices “en el nombre de Jesús,” la sanidad viene sobre tu cuerpo enfermo porque es por Sus llagas que tú has sido sanado. (Ver 1 Pedro 2:24)  En tu oración por protección, cuando tú dices: “en el nombre de Jesús,” tú eres guardado a salvo porque la sangre de Jesús te protege y te libra del mal. (Ver Éxodo 12:13)

Amado, el buen nombre de tu familia no puede salvarte.  El nombre de tu pastor no puede salvarte.  Incluso el nombre del último descubrimiento médico no puede salvarte.  Solo un nombre bajo el cielo puede salvarte —¡Jesús!  Y la buena noticia es que Su nombre en hebreo, Yeshua, significa salvación —¡sanidad, preservación, plenitud, bienestar, provisión, seguridad y liberación para ti y tu familia!

Así que, en estos días, cada vez que yo oro, disminuyo la velocidad al final de mi oración y digo: “Padre, yo Te pido todo esto, no en base a lo que hice o no hice, sino en base a Jesús y Su obra terminada en la cruz.  Yo pido todo esto en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

viernes, 20 de noviembre de 2020

Sin Levadura, Solo La Verdad

 Inspiración de Gracia

 “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para el Señor.”  (Levítico 2:11)

Siendo un joven cristiano, escuché como una ilustración del Salmo 23 sobre unos pastores que a veces rompen las piernas de las ovejas que habitualmente se separan, para enseñarles a no separarse.  Esa enseñanza errónea —“El Señor es mi Pastor, El quebranta mis piernas”— estuvo pegada a mí durante años, causándome un temor innecesario al castigo de Dios cuando sentía que me había separado de Él.

Tales enseñanzas erróneas son a lo que la Palabra de Dios se refiere como “levadura.”  Es por eso que Jesús advirtió a Sus discípulos: “Estad atentos y guardados de la levadura de los fariseos y saduceos.” (Mateo 16:6)  La levadura de los fariseos era su doctrina del legalismo, que juzga y condena a las personas que no cumplen las leyes de Dios.  La levadura de los saduceos era su doctrina del humanismo, que descarta lo sobrenatural y enseña que todo se puede explicar mediante el razonamiento o la ciencia.

Cuando Dios le dijo a Su pueblo en Levítico 2:11: “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis al Señor será hecha con levadura,” nos recuerda que la manera en que nosotros apreciamos a Jesús, nuestra ofrenda de cereal, no debe mezclarse con enseñanzas incorrectas.  Por ejemplo, cuando hablamos de “sufrir con Cristo” (Romanos 8:17), nosotros debemos saber que no se trata de sufrir enfermedades o carencias, cosas de las que Jesús ya nos redimió, sino de sufrir persecución, desprecio y rechazo por causa de Su nombre, lo cual es probable que enfrentemos como buenos cristianos.

Amigo, lo que tú crees acerca de Jesús es importante porque el Espíritu Santo solo da testimonio de la verdad. (Ver Juan 16:13)  Así que, pídele a Él que te revele la belleza de Cristo y la perfección de Su obra terminada cada vez que leas la Palabra de Dios.  Descubre en la Palabra cómo Cristo te ha redimido de cada maldición y ha pagado para que tú disfrutes de todas las bendiciones de Dios con Su sacrificio en la cruz.

Amado, deshazte de cualquier levadura en tu fe.  Cree y declara que tú estás sano, no enfermo; que tienes provisión abundante, no escasez; y que en Cristo, tú eres justo para siempre.  ¡Y cuando comiences a creer y a confesar las verdades de Dios, la unción del Espíritu Santo será liberada para el rompimiento que necesita!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

jueves, 19 de noviembre de 2020

Solo Confía En La Bondad De Dios Y Ora En El Espíritu

 Inspiración de Gracia


Porque si yo oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.  (1 Corintios 14:14)

Dios nos ha dado un poderoso regalo de oración —orar en lenguas, el cual no está limitado por la distancia, el tiempo o el conocimiento mental.  Cuando tú oras en lenguas, podrías estar orando por tu futuro o incluso por un ser querido en el extranjero.  Tú no sabrás lo que estás orando a menos que Dios te lo diga.  Esto se debe a que tu “entendimiento queda sin fruto” —tu mente no está involucrada.

“Pero Pastor Prince, ¡yo debo saber lo que estoy orando!”

A veces, es mejor no saber lo que estás orando.  En 1993, yo tuve una larga temporada de oración en el Espíritu.  Si hubiera sabido entonces todo lo que estaba orando en lenguas, ¡me habría asustado!  Por ejemplo, habría tenido miedo si hubiera sabido que el Espíritu Santo estaba diciendo: “Padre, en el año 2002, unge a Joseph Prince para que predique seis mensajes cada semana a más de 10,000 personas.”  Lo  cual sucedió.  ¡Pero en 1993, un servicio era suficiente para sentirme cansado!

Así que, le doy gracias a Dios porque no sé lo que estoy orando cuando oro en lenguas.  Yo simplemente confío en Su bondad y oro en lenguas por todo lo que Él ha planeado que suceda para mí en Su tiempo perfecto.

Amado, no dejes de orar en lenguas solo porque no sabes lo que estás orando.  Podrías estar orando por la protección de un ser querido en una situación de vida o muerte.  Especialmente, cuando tú sientas la urgencia de orar porque sientes peligro, ¡ora!  Ora hasta que sientas liberación cuando la carga se te ha quitado.  El Espíritu Santo sabrá exactamente lo que está sucediendo, quién está en peligro y cómo orar por liberación. (Ver Romanos 8:27)

Tú puedes decir: “Bueno, yo puedo orar en español.”  Y sí, puedes hacerlo, pero tu oración será muy limitada porque tú no lo sabes todo.  Es mejor orar en lenguas porque el Espíritu conoce todas las cosas.

Amigo, tú no perteneces al reino natural que es limitado.  ¡Tú perteneces a Dios que es ilimitado!  Así que, ora en lenguas y mira suceder grandes cosas para ti y a través de ti.

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince