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jueves, 23 de enero de 2014

Aférrate A Las Visiones De Fe

Medita En

Y lo llevó fuera [a Abram], y le dijo: “Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar.”  Y le dijo: “Así será tu descendencia.”
Génesis 15:5

Abram se vio a sí mismo sin hijos, debido a que su esposa, Sara, era estéril.  Pero el Señor simplemente vio lo opuesto.  Él vio a Abram no con uno, sino con descendientes en una cantidad que no se podían contar!  Es por eso que Él cambió el nombre de Abram a “Abraham,” que significa “padre de muchas naciones.”
El nuevo nombre ayudó a Abraham a verse a sí mismo con muchos hijos.  El Señor también le dio otra visión de fe –las numerosas estrellas del cielo.  “Así será tu descendencia,” le dijo el Señor.  Así que siempre que Abraham escuchara su nombre o viera al cielo en las noches, él se recordaría de la promesa del Señor y “vería” a todos sus hijos.  Eventualmente, él tuvo a Isaac, con Sara! 
Amado, aférrate a las visiones de fe de la Palabra de Dios.  Mira lo que el Señor dice acerca de ti y de tu situación particular.  No dejes que esas visiones de fe se aparten de tu vista.  Guárdalas en tu corazón.  Y un día, tú vas a experimentar lo que ya habías visto en fe!
Bendiciones,

Joseph Prince


jueves, 6 de junio de 2013

La Gracia Fluye Cuando Usted Deja De Luchar



Medite En

“Hermano mío, yo tengo más que suficiente”, dijo Esaú.  “Guarda para ti lo que tienes.”  “No —insistió Jacob—, si he logrado tu favor, te ruego que aceptes este regalo de mi parte... porque Dios ha sido muy generoso conmigo.  Yo tengo más que suficiente.”
Génesis 33:9-11, NTV


La mayoría de las personas se habrían dado por vencidas con Jacob, el engañador intrigante y manipulador.  Pero Dios no.
Una noche, mientras intentaba calmar a su hermano a quien había robado, Jacob tuvo un encuentro con el Señor.  Él agarró al Señor y por horas estuvo luchando por una bendición de Su parte.  ¿Qué hizo el Señor?  Tocó la cadera de Jacob y la dislocó, así Jacob terminó impotente delante del Señor.
El Señor cambió Jacob esa noche.  Él le mostró a Jacob cómo fue que sólo cuando el finalmente dejó de agarrarse y luchar, que Su gracia fue capaz de fluir.  Esa noche, Dios cambió el nombre de Jacob de “mentiroso” a “príncipe” (Israel), y le añadió bendiciones que estaban más allá de sus propios esfuerzos.
Vea, nosotros no podemos estar luchando por las bendiciones de Dios.  Es cuando nos damos por vencidos con nuestra intriga, engaño y manipulación para salir adelante en la vida, y confiamos plenamente solo en Su gracia, que Su provisión fluye sin cesar.

Bendiciones,
Joseph Prince