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miércoles, 5 de julio de 2017

La Gracia Fluye Cuando Dejas De Luchar

 “Hermano mío, yo tengo más que suficiente,” dijo Esaú. “Guarda para ti lo que tienes.” “No,” insistió Jacob, “si he logrado tu favor, te ruego que aceptes este regalo de mi parte…  porque Dios ha sido muy generoso conmigo. Yo tengo más que suficiente.”
Génesis 33:9-11, NTV


Muchas personas se habrían dado por vencidas con Jacob, el engañador intrigante y manipulador.  Pero no Dios.
Una noche, mientras intentaba apaciguar a su hermano a quién le había robado, Jacob se encontró con el Señor.  Él agarró al Señor y por horas, luchó para arrancar una bendición de Él.  ¿Qué hizo el Señor?  Él tocó la cadera de Jacob y la dislocó, así que Jacob terminó impotente delante del Señor.
El Señor cambió a Jacob esa noche.  Él le mostró a Jacob como fue que Su gracia pudo fluir solo cuando él dejó de agarrarlo y su lucha finalmente terminó.  Esa noche, Dios cambió el nombre de Jacob de “impostor” a “príncipe” (Israel), y le añadió bendiciones que iban más allá de sus propios esfuerzos.
Verás, no podemos luchar por arrancar de Dios las bendiciones.  Es cuando nos damos por vencidos ante nuestras intrigas, engaños y manipulaciones para salir adelante en la vida, y confiamos completamente en Su gracia, que Su provisión fluirá sin cesar.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 19 de febrero de 2017

Aférrate A Las Visiones De Fe

Y lo llevó fuera [a Abram], y le dijo: “Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar.”  Y le dijo: “Así será tu descendencia.”
Génesis 15:5

Abram se veía a sí mismo sin hijos, debido a que su esposa, Sara, era estéril.  Pero el Señor simplemente vio lo opuesto.  ¡Él vio a Abram no con uno, sino con descendientes en una cantidad que no se podían contar!  Es por eso que Él cambió el nombre de Abram a “Abraham,” que significa “padre de muchas naciones.”
El nuevo nombre ayudó a Abraham a verse a sí mismo con muchos hijos.  El Señor también le dio otra visión de fe –las numerosas estrellas del cielo.  “Así será tu descendencia,” le dijo el Señor.  Así que, siempre que Abraham escuchara su nombre o viera al cielo en las noches, él se recordaría de la promesa del Señor y “vería” a todos sus hijos.  Eventualmente, ¡él tuvo a Isaac, con Sara! 
Amado, aférrate a las visiones de fe de la Palabra de Dios.  Mira lo que el Señor dice acerca de ti y de tu situación particular.  No dejes que esas visiones de fe se aparten de tu vista.  Guárdalas en tu corazón.  ¡Y un día, tú vas a experimentar lo que ya habías visto en fe!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince