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jueves, 19 de junio de 2014

El Vasto Océano De Su Provisión Abundante

Medita En

Pues de Su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia.
Juan 1:16


Algo sucede cuando tú recibes la abundancia de la gracia de Dios, descansas completamente sobre ella y dejas de depender de tus propios esfuerzos para ver los resultados que quieres.  En el momento en que tú te rindes y dices: “Señor, yo no puedo, pero Tú si puedes.  Hoy, yo descanso en Tu favor inmerecido,” cualquier demanda que está sobre ti desaparece en el vasto océano de Su provisión abundante.
Muchas veces, mientras estoy manejando hacia la iglesia los domingos por la mañana, siento la demanda de predicar un buen mensaje.  La demanda es real –más de 30,000 personas de mi congregación llegan esperando ser bien alimentados!  Es ahí cuando me vuelvo a Jesús y recibo Su gracia abundante.  Le digo: “Señor, este día, ¡Tú eres mi predicador invitado!  Yo descanso en Ti.  Habla Tú.  Aliméntalos Tú.  Provee Tú!  ¡Toma Tú el control y yo voy a verte en acción!”  En el momento en que suelto esa demanda, Su gracia y Su provisión se apresuran!
Amado, mientras más te mantengas recibiendo y meditando en la abundancia de Su gracia para ti, más vas a caminar en Su provisión abundante!
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 19 de junio de 2013

El Vasto Océano De Su Abundante Provisión



Medite En

Pues de Su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia.
Juan 1:16


Algo pasa cuando usted recibe la abundancia de la gracia de Dios, depende totalmente de ella y deja de depender de sus propios esfuerzos para ver los resultados que desea.  Al momento en que se rinde y dice: “Señor, yo no puedo, pero Tú puedes.  Este día, yo descanso en Tu favor inmerecido,” cualquier necesidad que lleve, desaparecerá en el vasto océano de Su abundante provisión.
Muchas veces, mientras estoy conduciendo hacia la iglesia el domingo por la mañana, siento la necesidad de predicar un buen mensaje.  La necesidad es real –más de 30.000 personas en mi congregación asisten esperando ser bien alimentados!  Allí es cuando me vuelvo a Jesús y recibo la abundancia de Su gracia.  Le digo a Él: “Señor, hoy, Tú eres mi orador invitado!  Yo descanso en Ti.  Habla Tú.  Aliméntalos Tú.  Provéeles Tú!  Toma Tú el control y yo estaré observándote trabajar!”  En el momento en que suelto todo, Su gracia y Su provisión se apresuran!
Amado, cuanto más se mantenga recibiendo y meditando en la abundancia de Su gracia para usted, más caminará en Su provisión abundante! 

Bendiciones,
Joseph Prince