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viernes, 18 de diciembre de 2015

Mira Tu Situación A Través De Los Ojos De Dios

Salmos 1:3
Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.
Cuando la oscuridad cubría la faz de la tierra, Dios dijo: “Sea la luz,” y hubo luz (Génesis 1:3).  Cuando cierto hombre que había estado paralizado durante 38 años yacía indefenso en el estanque de Betesda, Jesús dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda,” y al instante, el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echo a andar” (Juan 5:8-9).
Tú no dices esas palabras a menos que veas algo que otros no ven.  Dios no mira de la manera en que el hombre mira.  El hombre, sin embargo, debe mirar de la manera en que Dios mira.  Nosotros tenemos que mirar la visión del Todopoderoso.
El profeta Balaam vio la visión del Todopoderoso cuando el Espíritu de Dios vino sobre él.  Mientras él veía hacia abajo desde una montaña en el campamento de los israelitas, se halló a sí mismo diciendo: “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob; tus moradas, oh Israel! Como valles que se extienden, como jardines junto al río, como árboles plantados por el Señor, como cedros junto a las aguas” (Números 24:5-6).
Balaam no habría dicho esto a menos que hubiera visto a Israel no en lo natural, sino como Dios lo vio.  En ese momento, los israelitas era un grupo de gente descontenta, siempre murmurando y quejándose en el desierto.  Pero cuando Dios los miró, Él los vio como jardines florecientes plantados junto a los ríos —fructíferos y prósperos.
Amado, Dios quiere que te veas a ti mismo como Él te ve —“como un árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.”  Así que mírate a ti mismo como un árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, dando fruto a su tiempo.  Mírate a ti mismo como alguien que no se marchitará, cuya salud no fallará.  ¡Mira todo lo que tú haces siendo próspero!
Mira la visión del Todopoderoso.  Esa visión es siempre una buena visión.  Cada vez que veas tu situación a través de los ojos de Dios, hallarás que tu situación va a cambiar, ¡porque cuando tú ves como Él ve, tú le permites a Él trabajar como el Todopoderoso en tu vida!
Pensamiento Del Día

Mira tus situaciones negativas a través de los ojos de Dios y esas situaciones cambiarán.


jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Conoces Al Jesús De La Biblia?

Juan 14:7
“Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”
Alguien me dijo una vez que sólo porque le has pedido algo a Dios, no significa que Él te lo dará.  Citando 1ª Juan 5:14-15, él dijo que primero tenemos que pedir de acuerdo a Su voluntad antes de que Él oiga y nos de lo que le pedimos.
Por supuesto, nosotros nos pedimos por cosas que están en contra de la voluntad de Dios o de Su Palabra.  Pero lo que normalmente está implícito en la declaración anterior es que nosotros no siempre sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotros —“lo que será, será.”  Pero, ¿no dijo Jesús: “El que Me ha visto, ha visto al Padre”? (Juan 14:9).  Esto significa que si tú quieres saber lo que es la voluntad, la mente, el corazón o la actitud del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.
Así que, si tu hijo está enfermo, ¿es la voluntad de Dios sanarlo?  Bueno, mira a Jesús y fíjate cómo Él ministró a los niños que estaban enfermos —la hija de la mujer siro-fenicia que tenía un espíritu inmundo (Marcos 7:24-30), la hija de Jairo, que estaba muerta (Marcos 5:22-24, 35-43), y el hijo único de la viuda de Naín que había muerto y estaba a punto de ser enterrado (Lucas 7:12-15).  Jesús echó fuera al espíritu inmundo.  Él los resucitó de los muertos.   ¡Él sanaba a todos!
Amado, no digas: “Nunca podremos conocer la voluntad de Dios.  A veces Él sana, a veces no.  Él puede bendecirnos, pero Él también puede llevarse nuestras bendiciones.”  El Jesús de la Biblia nunca hizo que alguien enfermara.  Él nunca hizo que alguien empobreciera.  Él hizo que lo poco se convirtiera en mucho con 12 canastas llenas de sobras (Mateo 14:20).  Él dio a los pescadores una carga de pesca que rompía las redes y hundía el barco (Lucas 5:6-7).
Mi amigo, al Jesús de la Biblia le encanta sanar, liberar, prosperar y salvar a las personas.  Este Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8).  Y Él te dice hoy: “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  Así que, tú puedes saber la voluntad de Dios para ti.  Tú puedes ver lo que Él hará por ti cuando conozcas al Jesús de la Biblia y las cosas que Él hizo.
Pensamiento Del Día

Para saber la voluntad, la mente y el corazón del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Nunca Solo, Siempre Protegido

1ª Pedro 5:7
Echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros.
No importa cuán fuertes sean los lazos que unen a nuestras familias o cuántos amigos cercanos tenemos.  Cuando pasamos por un momento difícil o una prueba, muchas veces,  nos sentimos solos y como que a nadie realmente le importa o comprende lo que nos sucede.
Marta conocía esa sensación.  Ella en una ocasión le había reprochado a Jesús: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola?”  (Lucas 10:40).  Los discípulos de Jesús también sabían lo que era sentirse pequeños, solos y en problemas.  Ellos gritaron: “Maestro, ¿no te importa que perezcamos?” cuando fueron arrastrados por una tormenta terrible (Marcos 4:38).
Hoy en día, quizás el clamor de tu corazón es también: “Señor, ¿no te importa que me haya quedado completamente sola... que estoy cayendo... que estoy pereciendo?”
Mi amigo, el Señor se preocupa por ti.  Él te ama tanto que quiere que tú eches todas tus preocupaciones sobre Él —no sólo algunas, sino todas tus preocupaciones.  Él quiere tanto tus preocupaciones grandes, como las pequeñas.  No hay nada que sea demasiado pequeño o demasiado grande para él.  Si se trata de una preocupación en tu corazón, Él quiere que tú la eches sobre Él.
Cuando el apóstol Pedro escribió “echando toda vuestra ansiedad sobre Él,” él estaba hablando del acto continuo de echar todas tus preocupaciones sobre el Señor.  Al llegar una preocupación, Dios quiere que tú la eches sobre Él.  Ese es el estilo de vida que Él quiere que tú adoptes.  ¿Por qué?  El versículo nos menciona la razón —“porque Él tiene cuidado de ti.”  Tú estás echando todas tus preocupaciones sobre Aquel que te ama, y ​​quien dejó todo lo del cielo para venir a morir por ti.  Ese es sobre quién tú estás echando tus preocupaciones.  No se trata de cualquier persona, ¡Él es quien dio Su vida por ti!
Cuando estás pasando por un momento difícil, Dios quiere que creas que tú nunca estás solo, porque Él mismo ha dicho que Él nunca te dejará ni te desamparará (Hebreos 13:5).  Como el objeto de Su cuidado, Él se hará cargo de ti por el resto de tu vida.  ¡Tú nunca estás solo, y siempre estás siendo cuidado!
Pensamiento Del Día

Tu nunca estás solo porque Dios Mismo ha dicho que Él nunca te dejará ni te desamparará.