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lunes, 6 de noviembre de 2017

Tú Puedes Tener Verdadero Descanso Todos Los Días

El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica…
1 Corintios 14:4
El profeta Isaías describe el hablar en lenguas como “el reposo” y “el refrigerio.” (Isaías 28:11-12)  En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo nos dice que el creyente que habla en lenguas “a sí mismo se edifica.”  La palabra “edifica” aquí es oikodomeo, que significa construir, restaurar y reparar.
He descubierto que todo esto es verdad, especialmente cuando estoy cansado después de un largo vuelo.  Muchas veces, a pesar del cansancio por el desfase de horarios, ¡orar en el Espíritu Santo me ha dado un descanso sobrenatural y energía para continuar predicando y ministrando!
Mi amigo, una de las mejores maneras de ser renovados, para entrar en reposo y permanecer tranquilos es orar en lenguas durante todo el día.  Tú puedes orar en lenguas en voz baja en tu camino al trabajo o mientras tomas tu descanso para el café.  Si eres un ama de casa, tú puedes orar en lenguas mientras cocinas o lavas la ropa.  Amado, cuando involucras al Espíritu Santo y permaneces tranquilo, ¿cómo podrías no experimentar Su provisión sobrenatural en todo lo que haces? 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 5 de noviembre de 2017

Cuando Tú Descansas, Dios Trabaja

            Entonces Noemí dijo: “Espérate, hija mía (Rut), hasta que sepas cómo se resuelve el asunto; porque aquel hombre (Booz) no descansará hasta que concluya el asunto hoy.
Rut 3:18
Booz quería redimir a Rut de todos sus problemas financieros y casarse con ella.  Sin embargo, de acuerdo a la costumbre de la época, él podía hacerlo sólo después de que un pariente cercano a Ruth renunciara a su derecho a redimirla.  Así que, Booz subió a la puerta de Belén para arreglar el asunto con este pariente.
Cuando la suegra de Rut, Noemí, se enteró de lo ocurrido, le dijo a Rut que se quedara quieta y dejara la ansiedad, porque Booz no descansaría hasta haber resuelto satisfactoriamente el asunto relativo a ella ese mismo día.  Ahora, ya que Booz es una imagen de Jesús, nuestro pariente Redentor, la verdad aquí es que cuando nosotros nos “quedamos quietos” y dejamos la ansiedad, ¡Jesús se pone a trabajar en nombre nuestro!
Amado, ¿qué problema de provisión estás enfrentando hoy?  ¿Un síntoma de enfermedad que te preocupa?  ¿El miedo a perder tu trabajo?  Encomienda el asunto a tu Booz celestial, Jesús, y descansa en Su poder, Su voluntad y Su favor.  Cuando tú descansas en Él, ¡Él no descansará hasta haber resuelto satisfactoriamente el asunto para ti! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 4 de noviembre de 2017

No Necesitas Persuadirlo

... Y Él, tomándole, le sanó, y le despidió.
Lucas 14:4

Jesús estaba en la casa de uno de los gobernantes de los fariseos para comer el pan en el día de reposo, y Él estaba siendo vigilado de cerca.  Imagina ser invitado a cenar a la casa de alguien, ¡solo para que el anfitrión y sus amigos puedan juzgarte y encontrar tus faltas!
A pesar de las circunstancias desfavorables, nada pudo impedir que la bondad del corazón de Jesús se manifestara.  La Biblia dice que “he aquí estaba delante de Él un hombre hidrópico” (es decir que tenía hinchados los brazos y las piernas) (Lucas 14:2).  Jesús no podía ver a este hombre enfermo y solo olvidarlo.  Él deseaba sanar a este hombre a pesar de que sabía que todos a Su alrededor estaban en contra de ello.
Así que, Jesús les habló a los fariseos diciendo: “¿Es lícito sanar en el día de reposo?”  Los fariseos legalistas y sin compasión, se quedaron en silencio.  Me encanta lo que Jesús hizo después: “Y Él, tomándole, le sanó, y le despidió.”  ¡Directo al punto!  Después, Jesús se volvió a los Fariseos y les dijo: “¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de reposo?” (Lucas 14:5)
Fíjate en la palabra “inmediatamente.”  Para el Señor, una persona enferma es como si hubiera caído a un pozo requiriendo de ayuda inmediata.  Es así como el Señor ve a las personas que están enfermas.  Él las ve como necesitadas de atención inmediata.
Mi amigo, si tú estás enfermo hoy, Jesús te quiere sano.  Él no va a decirte: “Hoy es mi día de descanso.  Regresa mañana.”  No, Su mano derecha está extendida y lista para sacarte del pozo.  Él no necesita que tú lo persuadas.  ¡Actúa con fe y aférrate a Su amorosa y poderosa mano!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince