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viernes, 17 de julio de 2020

Compasión Con Acción


Inspiración de Gracia
Al verla, el Señor tuvo compasión de ella, y le dijo: “No llores.”  (Lucas 7:13)
Amigo, no hay prueba, dificultad o problema que enfrentemos hoy con el que nuestro Señor Jesús no pueda identificarse.  En el momento en que nosotros experimentamos una prueba, en ese mismo lugar y en ese mismo momento, debido a que Él “ha sido tentado en todo como nosotros” (Hebreos 4:15), Él también lo siente y simpatiza con nuestras debilidades.
La compasión de Jesús por ti es la misma compasión que Él sintió por la viuda en Naín cuando vio el cadáver de su único hijo siendo llevado fuera de la puerta de la ciudad para ser enterrado. (Ver Lucas 7:11-15)  Debe haber sido terrible para ella experimentar la muerte de su único hijo después de haber experimentado la muerte de su esposo.  ¡Qué horrible pensamiento haber sido dejado solo en el mundo sin ningún medio para sostenerte!  Cuando Jesús la vio, Él fue movido a compasión sobre ella y le dijo: “No llores.”
Ahora, algunos líderes religiosos también podrían ser movidos a acercarse a ella, pero solo para decirle: “Mira hermana, algo está terriblemente mal.  Tu esposo murió.  Ahora, tu único hijo ha muerto.  Tú deberías descubrir lo que está mal.  Mejor pregúntale a Dios qué pecado has cometido y arrepiéntete.  O tal vez hay alguna maldición en tu vida que necesitas romper.”
¿No es hermoso que Jesús no extendió más confusión o condenación hacia ella?  Él solo extendió Su compasión para ella, diciéndole: “No llores.”  Este mismo Jesús también vendrá a ti cuando tú estés en angustia y dirá: “No llores.”
Y la simpatía de Jesús no se detiene en: “¡Oh, pobre de ti!  Lamento mucho lo que te ha pasado.”  No, Su simpatía lo moverá a darte el milagro que tú necesitas en tu vida.  ¡Es por eso que Él resucitó al hijo de la viuda!
Amado, descansa en la verdad de que Aquel que está sentado a la diestra del Padre hoy, comprende lo que estás pasando y simpatiza con tus debilidades.  ¡La compasión de Jesús hacia ti hace que Él sople vida a tu situación muerta y la cambie completamente para tu bien!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 16 de julio de 2020

Un Simple Gemido Alcanzará El Trono De Dios


Inspiración de Gracia
De la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. No sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu Mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.  (Romanos 8:26)
Una vez, cuando mi padre fue hospitalizado, recuerdo haber conducido lo más rápido que pude al hospital, para verlo, porque su condición se estaba deteriorando rápidamente.  Yo solo sollozaba en mi auto camino a allá.  No sabía qué orar.  Así que solo lloraba y oraba en lenguas, gimiendo en mi espíritu.
Creo que en mi punto más bajo, el Espíritu Santo me estaba ayudando en mis debilidades —“No sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu Mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.”
Los acontecimientos que pronto se desarrollaron en el hospital me convencieron de que un simple gemido o suspiro alcanzará el trono de nuestro Abba Padre.
Logré llegar al hospital justo a tiempo para estrechar la mano de mi padre antes de que lo llevaran a cirugía.  Los cirujanos salieron del quirófano un tiempo después para informarle a mi madre que ellos no necesitaron hacer nada después de haber abierto a mi padre, porque descubrieron que la “cirugía” ya había sido hecha.
Sorprendida, mi madre respondió: “Él nunca ha sido operado.  Yo soy su esposa.  Yo lo sabría.”  No convencidos, los cirujanos le dijeron a mi padre cuando él recuperó la conciencia: “Te abrimos y descubrimos que la cirugía ya se había realizado.  Quien lo hizo, hizo un trabajo perfecto.”
Igualmente sorprendido, mi papá les dijo: “Nunca se me ha practicado una cirugía.”
“¡No, sí te la hicieron!” insistieron los cirujanos.
Mientras mis padres y los médicos continuaban discutiendo, yo de pronto pensé: “Mi Dios, yo ni siquiera oré por un milagro de camino al hospital.  ¡Sin embargo, acaba de suceder un milagro!”
Amigo, cuando nosotros, que somos hijos de Dios, gemimos mientras oramos en el Espíritu, ¡el Espíritu Santo intercede por nosotros con gemidos que alcanzan el trono de nuestro Abba Padre y harán que Él se mueva poderosamente a favor nuestro!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 15 de julio de 2020

Cristo, El Poder Y Sabiduría De Dios


Inspiración de Gracia
… para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.  (1 Corintios 1:24)
Las personas de hoy corren tras dos cosas: señales (milagros y prodigios), y sabiduría.  No era diferente en los tiempos bíblicos.  El apóstol Pablo reconoció “los judíos piden señales (milagros), y los griegos buscan sabiduría.” (1 Corintios 1:22)
Así que, cuando Pablo predicaba a Cristo crucificado como la solución de Dios para ellos, el mensaje era “piedra de tropiezo para los judíos y necedad para los gentiles.” (1 Corintios 1:23)  Ellos no lograban comprender cómo tener la revelación de Jesús y Su muerte, podía darles los milagros que necesitaban o la sabiduría que querían.
Amado, hoy nosotros no tenemos que correr tras los milagros o la sabiduría.  Nosotros solo necesitamos correr tras Jesús porque Él es “poder de Dios y sabiduría de Dios.”  Cuanto más conozcamos nosotros a Cristo, y a Cristo crucificado, más vamos a tener el poder y la sabiduría de Dios.
Varios miembros de nuestra iglesia han compartido cómo ellos han visto el poder de Dios eliminar las deudas financieras de sus vidas.  Sin saber qué hacer con sus deudas, ellos buscaron al Señor para que los librara.  Y el Señor pudo hacerlo poderosamente porque Él es verdaderamente el poder de Dios.
De manera que, si tú estás enfrentando una deuda financiera, Cristo tiene el poder para eliminar la deuda.  Y debido a que Él también es la sabiduría de Dios, ¡Él te mostrará dónde te equivocaste y te enseñará cómo evitar las deudas!
Déjame darte otra ilustración.  Digamos que un hombre, cuya esposa lo ha dejado, busca a Jesús pidiéndole que traiga de vuelta a su esposa.  Cristo, el poder de Dios, produce una restauración milagrosa de su matrimonio.  Pero es Cristo, la sabiduría de Dios, quien le enseñará al esposo cómo permanecer con su esposa mostrándole lo que él hizo mal y lo que debe hacer para fortalecer el matrimonio.  Si el esposo no tiene esta sabiduría, será solo cuestión de tiempo antes de que los mismos problemas surjan y su esposa lo deje nuevamente.
Amigo, Cristo es tanto el poder como la sabiduría de Dios para nosotros.  Como poder de Dios, Él elimina los obstáculos de nuestros caminos.  ¡Como la sabiduría de Dios, Él nos dirige continuamente en nuestros caminos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince