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miércoles, 2 de enero de 2019

No Es Qué Tienes Sino A Quién Tienes

Medita En
Cuando los mercaderes ismaelitas llevaron a José a Egipto, lo vendieron a Potifar, un oficial egipcio. Potifar era capitán de la guardia del faraón, rey de Egipto.  El Señor estaba con José, por eso tenía éxito en todo mientras servía en la casa de su amo egipcio.  (Génesis 39:1-2)
¿Considerarías al joven José, quien estaba a punto de ser vendido como esclavo, “un hombre exitoso”?
¡Por supuesto que no!
Sin embargo, Dios dice con Sus propias palabras que José era un hombre exitoso.
La definición de éxito de Dios es contraria a la definición del mundo.  Las corporaciones americanas miden el éxito pasado en lo que tú has hecho, lo que tú has alcanzado y lo que tú has acumulado.  Está basado completamente en ti, enfocando todo tu tiempo, energía y recursos, en merecer títulos y coleccionar logros.
Mi amigo, quiero animarte a comenzar a ver que el modelo de éxito del mundo es inestable y está construido sobre un fundamento quebrantable.  Puede tener la apariencia de una buena vida, pero es temporal, y todos nosotros hemos visto cómo la riqueza temporal del mundo puede disiparse como el humo y escurrirse fácilmente como las arenas movedizas en el desierto.
Desde Génesis 39:2, está claro que éxito no es lo que tienes, ¡sino a quién tienes!  José literalmente no tenía nada material, pero al mismo tiempo, él tenía todo porque el Señor estaba con él.  Las cosas materiales que has estado acumulando o que estás intentando fervientemente acaparar, no te hacen exitoso.  ¡Es la presencia del Señor en tu vida la que te hace exitoso!
Necesitamos aprender a dejar de perseguir las cosas y empezar a perseguirlo a Él.  Dios ve tu relación con Él como la única cosa que necesitas para cualquier éxito en tu vida.  Yo no puedo imaginarme empezar en un peor lugar que José.  Él estaba completamente desnudo.  ¡Él no tenía nada!  Ni cuentas de banco, ni formación escolar, ni conexiones naturales con personas influyentes, nada.  Gracias a Dios la Biblia registra una imagen de José, quién empezó con nada, para que tú y yo podamos tener esperanza hoy.  Si tú piensas que así como José, tú no tienes nada, pues, puedes comenzar creyendo en el poder de la presencia del Señor en tu vida.  ¡Comienza a buscar a Jesús y a reclamar para ti esa promesa en la escritura!
Di: “El Señor está CONMIGO y yo soy una persona exitosa.”
Di esto cien veces si tienes que hacerlo, y comienza a ver esto como tu realidad.  Coloca esta promesa en tu espejo y cada mañana cuando te laves los dientes, recuérdate a ti mismo que hoy, mientras vas al trabajo, mientras vas a la escuela, mientras comienzas el día cuidando de tus hijos en casa (o haces lo que tengas que hacer), el Señor está contigo.  Y debido a que Él está contigo, ¡TÚ YA ERES EXITOSO!   ¡Cuando tú tienes a Jesús en tu vida, ya no estás intentando ser exitoso, tú ya ERES exitoso!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 1 de marzo de 2014

Comienza Tu Día Con Jesús

Medita En
Bueno es dar gracias al Señor, y cantar alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo; anunciar por la mañana Tu bondad, y Tu fidelidad por las noches.
Salmo 92:1-2
Quiero animarte a comenzar tu día con Jesús.  Practica Su presencia, reconócelo, encomienda a Él tus planes y confía en Él por Su favor inmerecido, sabiduría y fortaleza para el día.
Recuerda ser como José en la Biblia.  El Señor estaba con José y él era un hombre exitoso!  Tu éxito no viene como consecuencia de que tengas información sobre los últimos virus o indicios sobre el último desastre.  No, tu éxito vendrá como resultado de que estés en sintonía con la presencia de Jesús en tu vida!
También me he dado cuenta de que tu último pensamiento antes de ir a dormir es muy importante.  He intentado esto antes y tú puedes intentarlo también: Ve a la cama pensando en Jesús, dando gracias a Dios por el día que has vivido.  La mayoría de las veces me despierto sintiéndome rejuvenecido, lleno de energía y renovado, incluso si no he dormido por muchas horas.
Amado, encierra tu día con la presencia de Jesús.  Comienza el día con Él, disfrútalo durante el día y termina con él en tu mente!
Bendiciones,
Joseph Prince