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jueves, 22 de noviembre de 2018

La Vida Bajo El Nuevo Pacto

… Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones…
Hebreos 8:10
¿A qué leyes se refería Dios cuando dijo: “Pondré Mis leyes en la mente de ellos, y las escribiré sobre sus corazones”?  Desde luego, no se estaba refiriendo a los Diez Mandamientos, conocidos como las leyes del Antiguo Pacto, ya que dijo que Él encontró defectos en ese pacto y lo declaró obsoleto. (Hebreos 8:7-9, 13)
Las leyes que Dios pone en nuestras mentes y escribe en nuestros corazones se refieren a la ley real del amor (Mateo 22:37-40), a la ley perfecta de la libertad (Santiago 1:25) y a la ley de la fe. (Romanos 3:27)  Estas son las leyes del Nuevo Pacto.
Nosotros vivimos acorde a las leyes del Nuevo Pacto cuando somos conscientes de lo mucho que Dios nos ama.  Y cuanto más conscientes somos de Su amor por nosotros, más son llenos nuestros corazones de amor.  Cuando esto sucede, nosotros reaccionamos amando a Dios y a las personas a nuestro alrededor, de manera  sobrenatural y sin esfuerzo.  Y ese es Dios escribiendo en nuestros corazones la ley real del amor —“nosotros le amamos, porque Él nos amó primero”. (1 Juan 4:19)
En segundo lugar, cuando sabemos que somos aceptados perfectamente por Dios debido al sacrificio de Jesús, podemos tener el valor y la libertad como hijos de Dios para acercarnos con confianza a la presencia de nuestro Padre celestial.  Y en Su presencia, Él es poderoso para escribir nuevos deseos en nuestros corazones.  Nos descubrimos con ganas de hacer lo correcto en el momento correcto.  Y vivimos la vida victoriosamente desde nuestro interior.  Esta es la ley perfecta de la libertad operando en nuestras vidas.
En tercer lugar, cuando seguimos lo que Dios está escribiendo en nuestros corazones y poniendo en nuestras mentes, y mientras nuestra fe es activada, provocando que confiemos en Él y en Su amor por nosotros, Él lo llama obediencia a la ley de la fe.  Y cuando esto sucede, ¡lo que sea que creamos, vamos a recibirlo!
Mi amigo, ¡Dios ha hecho fácil —y vas a hallar que es emocionante— vivir la vida bajo el Nuevo Pacto!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

domingo, 31 de enero de 2016

La Justicia De Dios No Es Hacer Lo Correcto, Sino Ser Correcto

Mas al que no trabaja, pero cree en Aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.

Romanos 4:5


¿De qué crees que se trata la justicia de Dios?  ¿De algo que tú haces o de algo que tú eres?  ¿De hacer lo correcto o de ser correcto?
La Biblia nos dice que después del sacrificio de Jesús en la cruz, Dios atribuye la justicia no a aquellos que se esfuerzan por obedecer la ley (Gálatas 2:16), sino a todos aquellos que creen en Su Hijo.  Debido a que Cristo tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia (2ª Corintios 5:21),  en el momento en el que creemos en Él, Dios nos trata como justos, separadamente de nuestras obras o nuestra obediencia (Romanos 4:5-8).  Esta es la justicia del nuevo pacto —una justicia que viene de la fe y no de las obras.
Tú no eres justo debido a tu rectitud moral.  No eres justo porque practicas auto-control.  No eres justo porque que lees 10 capítulos de la Biblia diariamente.  No eres justo porque te sientes justo.  Tú eres la justicia de Dios en Cristo únicamente porque el sacrificio de Jesús te hizo así.  Cuando crees esto, tu fe te es contada por justicia.
Y esto es para lo cual Dios quiere que uses tu fe.  Si tú eres justo por tus obras, entonces no necesitas fe.  Tampoco necesitas fe para saber que eres pecador.  Pero necesitas fe para creer y declarar que tú eres la justicia de Dios en Cristo, en medio de tus luchas con la tentación y el pecado.
Por ejemplo, cuando te sientes pésimo porque acabas de gritarle a tu esposa, Dios quiere que ejercites tu fe para ver que todavía eres justo en medio de esa falta.  Esta revelación viva de que tú sigues siendo justo, va a darte la fortaleza para amar a tu esposa y arreglar las cosas con ella.
El Diablo puede estar recordándote tu mal temperamento y cuestionar tu integridad: “¿Cómo te atreves a llamarte a ti mismo justo cuando acabas de hacer eso?”  Solo ignora sus mentiras y declara confiadamente: “Yo no soy justo debido a lo que hago o dejo de hacer.  ¡Soy justo solamente por la sangre y la obra terminada de Jesús en la cruz!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Tú eres la justicia de Dios en Cristo, únicamente porque el sacrificio de Jesús te hizo así.