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viernes, 12 de octubre de 2018

El Reposo Y El Descanso Del Espíritu


En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera, Él hablará a este pueblo, al cual había dicho: “Aquí hay reposo, dad reposo al cansado;” y: “Aquí hay descanso”...
Isaías 28:11-12
Para contrarrestar el estrés, muchas personas recurren al tabaco, al alcohol o a los tranquilizantes.  Estas cosas, además de tener efectos secundarios dañinos, son costosas y a menudo conducen a una adicción.
Dios tiene algo mejor para nosotros.  Es algo poderoso, que no nos cuesta nada y que no tiene efectos secundarios dañinos.  Él lo llama: “el reposo” y “el descanso”.  ¿Sabes a qué se está refiriendo Él?  A hablar en lenguas —“En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera…”
Uno de los miembros de nuestra iglesia había estado bajo medicación durante nueve largos años, a causa de una hueste de problemas: depresión severa, pensamientos suicidas, insomnio, sinusitis crónica, gastritis y ataques de pánico.  Cada día, él tenía que tomar 30 pastillas para mantener esas condiciones bajo control. 
Él sufría de una terrible sinusitis y tenía que visitar regularmente el hospital, para que le drenaran las mucosidades.  No podía dormir mucho —a lo máximo tres horas— incluso con pastillas para dormir.  Y debido a sus ataques de pánico, no podía ir a trabajar y raramente dejaba su casa.  Su esposa tenía que cuidar de él y de sus tres hijos.  Los efectos secundarios de los medicamentos a largo plazo, también causaron que físicamente incrementara su peso y medidas.
Un día, él sintió a Dios impulsándolo a orar en lenguas tantas veces como pudiera.  Y Él le obedeció.  En el momento en que comenzó a orar en lenguas, incluso si solo fueron unas pocas sílabas, él sintió reposo, tuvo paz.  Esto lo animó a orar más en lenguas.  Y mientras más él oraba en lenguas, más reposo y paz sentía.
Sus senos respiratorios comenzaron a limpiarse y también fue sanado de la gastritis.  Lentamente, sus temores y ataques de pánico lo dejaron también.  ¡Él además comenzó a tener calidad de sueño sin las pastillas para dormir!  El Señor incluso le enseñó cómo tenía que alimentarse —dos comidas al día, pero que comiera lo que él quisiera.  ¡Hoy, él está de vuelta en su peso normal!
A través de orar en lenguas regularmente, Dios liberó a este hombre de esa hueste de enfermedades que él había tenido durante largo tiempo.  Mi amigo, éste es el reposo y el descanso que Dios nos ha prometido.  Así que, ¡comienza a orar en lenguas regularmente, y permite que Su reposo y paz, saturen tu ser por completo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 8 de diciembre de 2017

Pelea Desde La Victoria

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la Victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
1 Corintios 15:57
¿Estás tú en una batalla por la victoria, o en una batalla desde la victoria?
Desde el momento en que batallas por la victoria, operas en incredulidad y has sido derrotado aún antes de que la batalla inicie.  Verás, cuando tratas de obtener lo que Dios ya te ha dado en Cristo, estás en efecto diciendo que no lo tienes.  Así que, puedes, por ejemplo, tomar la Santa Cena, tratando de ser sanado, o puedes tomarla proclamando la muerte del Señor y la sanidad que ya es tuya por medio de Su obra terminada.
“Pero, Pastor Prince, ¿cómo puedo yo decir que he sido sanado cuando mi cuerpo siente dolor?”
Mi amigo, Dios es un Dios que “llama a aquellas cosas que no son como si fuesen.” (Romanos 4:18)  Dios vio a Abraham y dijo: “Te he hecho padre de muchas naciones,” cuando Abraham no tenía ni un solo hijo de Sara.  Al Señor le gusta actuar como si el trabajo estuviera terminado, ¡porque lo está! (Juan 19:30)  Y a Él le gusta cuando nosotros, que hemos sido hechos a Su imagen, creemos y actuamos de acuerdo a Su obra terminada.
Cuando veas que tú ya estás de pie en el terreno de la victoria, en base a la obra terminada de Jesús, dejarás de preocuparte por cómo y cuándo se manifestará tu sanidad.  Graba en tu corazón y en tu mente que ya tienes la victoria por medio de Cristo.  Y el reposo y la paz de Dios gobernarán en tu corazón, ¡y vas a recibir tu rompimiento!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 25 de agosto de 2015

El Reposo Y El Descanso Del Espíritu

Isaías 28:11-12
En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera, Él hablará a este pueblo,  al cual había dicho: “Aquí hay reposo, dad reposo al cansado;” y: “Aquí hay descanso”...
Para contrarrestar el estrés, muchas personas recurren al tabaco, al alcohol o a los tranquilizantes.  Estas cosas, además de tener efectos secundarios dañinos, son costosas y a menudo conducen a adicciones.
Dios tiene algo mejor para nosotros.  Es poderoso, no nos cuesta nada y no tiene efectos secundarios dañinos.  Él lo llama, “el reposo” y “el descanso”.  ¿A qué se está refiriendo Él? Hablando en lenguas —“En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera…”
Uno de los miembros de nuestra iglesia estaba bajo medicación durante nueve largos años, por una hueste de problemas: depresión severa, pensamientos suicidas, insomnio, sinusitis crónica, gastritis y ataques de pánico.  Cada día, él tenía que tomar 30 pastillas para mantener esas condiciones bajo control. 
Él sufría de una terrible sinusitis que tenía que visitar regularmente el hospital, para que le drenaran las mucosidades.  No podía dormir mucho —a lo máximo tres horas— incluso con pastillas para dormir.  Y debido a sus ataques de pánico, no podía ir a trabajar y raramente dejaba su casa.  Su esposa tenía que cuidar de él y de sus tres hijos.  Los efectos secundarios de los medicamentos a largo plazo, también causaron que físicamente incrementara su peso y medidas.
Un día, él sintió a Dios impulsándolo a orar en lenguas tantas veces como pudiera.  Él obedeció.  En el momento en que comenzó a orar en lenguas, incluso si solo fueron unas pocas sílabas, él sintió reposo, una paz.  Esto lo animó a orar más en lenguas.  Y mientras más él oraba en lenguas, más reposo y paz sentía.
Sus senos respiratorios comenzaron a limpiarse y también fue sanado de la gastritis.  Lentamente, sus temores y ataques de pánico lo dejaron también.  ¡Él además comenzó a tener calidad de sueño sin las pastillas para dormir!  El Señor incluso le enseñó como tenía que alimentarse —dos comidas al día, pero que comiera lo que él quisiera.  ¡Hoy, él está de vuelta en su peso normal!
A través de orar en lenguas regularmente, Dios liberó a este hombre de esa hueste de enfermedades que él había tenido durante largo tiempo.  Mi amigo, este es el reposo y el descanso que Dios nos ha prometido.  Así que, ¡comienza a orar en lenguas regularmente, y permite que Su reposo y paz, saturen tu ser por completo!
Pensamiento Del Día

Ora en lenguas regularmente y permite que el reposo y la paz de Dios saturen tu ser por completo.