recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

lunes, 24 de agosto de 2020

¡No Hay Muerte, Solo Hay Vida!

 Inspiración de Gracia

En la senda de la justicia está la vida, y en su camino no hay muerte.  (Proverbios 12:28)

Dios no quiere que nos preocupemos por lo que sea que suceda en el mundo.  Nosotros no deberíamos ser afectados por lo que sea que esté causando que el mundo sienta temor porque nosotros somos la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Corintios 5:21)  Y la Biblia dice: “En la senda de la justicia está la vida, y en su camino no hay muerte.”

Los patriarcas del Antiguo Testamento no sufrieron durante las hambrunas que ocurrieron durante el tiempo en que ellos vivieron.  Abraham continuó siendo muy rico en ganado, plata y oro. (Ver Génesis 12:10, 13:1–2)  Isaac cosechó cien veces más en la tierra que él sembró. (Ver Génesis 26:1, 12–14)  José, con toda su familia, recibió abundantes provisiones en Egipto. (Ver Génesis 47:11–13, 27)  Ellos no solo se salvaron del sufrimiento —¡ellos prosperaron abundantemente!

Entonces, incluso si nuestra nación o el mundo entraran en recesión, nosotros no tenemos por qué sufrir.  Mientras mantengamos nuestros ojos en Jesús, nuestra justicia, ¡nosotros vamos a prosperar!

Esto resultó ser cierto para una miembro de la iglesia cuyo jefe les dijo a todos que se prepararan para un recorte salarial sustancial, durante un tiempo recesión económica. Pero aunque sus colegas recibieron recortes salariales, ¡ella recibió un incremento sustancial!  Como la justicia de Dios en Cristo, ella vio provisión en tiempos de escasez.

En medio de noticias espantosas como ataques terroristas, pestilencias mortales y calamidades naturales, Dios dice: “En la senda de la justicia está la vida, y en su camino no hay muerte.”  De hecho, Él protegió a toda una ciudad costera en el sur de la India durante el tsunami asiático de 2004.

Un pastor que vivía en ese pueblo costero estaba orando esa mañana cuando se sintió impulsado por el Espíritu Santo a clamar la sangre de Jesús sobre todo su pueblo.  Así que, él hizo precisamente eso.  Cuando el tsunami golpeó, su ciudad estaba intacta, mientras que otras cinco ciudades, que estaban más al interior, fueron arrasadas por la inundación devastadora.

Amigo, Dios nos protege cuando el mundo está experimentando el mal porque nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  Su Palabra declara que “en la senda de la justicia está la vida, y en su camino no hay muerte.”

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

domingo, 23 de agosto de 2020

Una Cosa Es Necesaria

 Inspiración de Gracia

Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a mis razones; que no se aparten de tus ojo, guárdalas en medio de tu corazón.  (Proverbios 4:20-21)

George Müller, que vivió en el siglo XIX, se hizo cargo de unos 10,000 huérfanos en total, en sus cinco grandes orfanatos.  Pero él nunca permitió que su enorme responsabilidad lo alejara de la Palabra de Dios.  Él dijo que todos los días, él dedicaría tiempo para estudiar las Escrituras hasta que su hombre interior estuviera feliz en el Señor.

Una vez, Müller conoció a un hombre que trabajaba entre 14 y 16 horas todos los días.  Le dijo al hombre: “Estás destruyendo tu salud.  No tienes tiempo para tu familia y lo más importante, no tienes tiempo para nutrir tu hombre interior con la Palabra de Dios.”

El hombre respondió: “Te estoy escuchando, pero no logro ver cómo podría reducir mis horas de trabajo y dedicar tiempo a la Palabra, ya que incluso esas 14 a 16 horas que dedico cada día, no me permiten poner suficiente pan en la mesa para mi familia.”

Mientras el hombre se alejaba, Müller dijo: “Él no cree que si primero dedica tiempo a la Palabra de Dios, Dios se encargará de todas sus necesidades.”

Asimismo, ¿tú realmente crees que todos los días, solo una cosa es necesaria?  Incluso si las facturas no se pagan, los niños no avanzan en sus estudios y el trabajo de la oficina no está terminado, todas estas cosas pueden esperar.  Solo una cosa es necesaria —que dediques tiempo a la Palabra de Dios.

Cuando Marta se quejó con Jesús de que su hermana María la había dejado sola sirviendo (María estaba sentada a los pies de Jesús y escuchando Su Palabra), Jesús defendió a María diciendo: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.” (Lucas 10:41-42)

Amigo, no vas a perder cuando te tomes el tiempo para sentarse y escuchar la Palabra de Dios.  Incluso tu salud y bienestar serán bendecidos. (Ver Proverbios 4:22)  Así que, toma tiempo hoy para meditar en Su Palabra.  ¡Esto hará que tu camino sea próspero (ver Josué 1:8–9), y te dará salud divina y buen éxito!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

sábado, 22 de agosto de 2020

Nada Es Imposible Para Dios

 Inspiración de Gracia

«¡Ah, Señor Dios! He aquí, Tú hiciste los cielos y la tierra con Tu gran poder y con Tu brazo extendido; nada es imposible para Ti.»  (Jeremías 32:17)

Nuestras mentes tienden a ver nuestros problemas como grandes o pequeños.  Incluso cuando oramos por los enfermos, decimos cosas como: “¿Tienes dolor de cabeza?  No hay problema.  Oremos por tu sanidad.”  Pero cuando se trata de cáncer, decimos: “Oh, vayamos a contarle al pastor principal.  Será mejor si él ora por ti.”  Pensamos en los dolores de cabeza como problemas pequeños y en los cánceres como problemas grandes.

Pero esta no es la manera en la que Dios piensa.  ¡No hay nada que sea imposible para Aquel que hizo los cielos y la tierra!  Con Dios, no hay tal cosa como un “gran” problema.  De hecho, mientras “más grande” es el problema, ¡más “fácil” es para Él!  En la alimentación de los 5,000, solo se requirió de cinco panes para alimentar a la multitud. (Ver Mateo 14:15-21)  Pero para alimentar a una multitud menor, la de 4,000, se requirió de siete panes. (Ver Mateo 15:32–38)

En el esquema humano de las cosas, debería requerirse de más panes para alimentar a más personas.  Pero esto no es así con Dios.  Se requirieron menos panes para alimentar a más personas.  Ésta es la manera de Dios para decirnos que mientras “mayor” es el problema, más “fácil” es para Él.  Yo no estoy diciendo que los problemas pequeños sean difíciles para Dios.  ¡Pero es tan alentador pensar que para Dios es “más fácil” sanar los cánceres que los dolores de cabeza!

Imagina acercarte a Dios con un gran problema.  “Entonces, ¿cuál es tu problema, hijo?”  Te pregunta Dios.  Tú dices: “Padre, es una enorme deuda financiera —¡no de miles sino de millones!”  Él te dice: “Fácil.  Ya está cancelada.”

En otro escenario, Dios pregunta: “Entonces, ¿cuál es tu problema, hijo?”  Tú dices: “Padre, perdí mi trabajo y no puedo hallar uno nuevo.  Ya estoy en mis cincuentas y no cuento con las calificaciones necesarias.”  Él te dice: “No hay problema.  Considérate empleado.  Y en este nuevo trabajo, tú no solo tendrás un trabajo, tendrás una buena posición.”

Amado, con Dios, ¡nunca hay problema porque no hay nada imposible para Él!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince