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viernes, 17 de enero de 2014

Cuando Dios Lo Hace, Es Perfecto!



Medita En

… Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Filipenses 2:13


Una vez cuando era niño, me encontré frente un arbusto con hermosas flores.  Cuando descubrí una flor en botón entre las que estaban completamente abiertas, pensé que sería una gran idea ayudarla a florecer.  Así que traté de abrir los pétalos pelándolos uno por uno... y poco a poco, la flor se deshizo mientras los pétalos eran arrancados por mis pequeñas manos.  Yo había empezado con buenas intenciones, pero al final maté a la pobre flor!

Mi amigo, cuando se trata de nuestras áreas de interés, nuestro esfuerzo humano para resolver nuestros problemas, a pesar de las mejores intenciones, no puede producir resultados tan hermosos como serían si permitimos que la sabiduría y el tiempo de Dios lo hagan.  Es cuando descansamos de nuestros propios esfuerzos y luchas por resolver nuestros problemas, y permitimos que Dios obre en nosotros y a través de nosotros, que vemos resultados divinos.

Con frecuencia digo esto: Si Dios quiere toda la gloria, entonces permítele a Él hacer todo el trabajo.  A Dios le encanta cuando tú buscas y descansas en Él solamente.  En el cielo, es, “Digno es el Cordero,” y no, “Dignos somos el Cordero… y yo.”

Amado, deja de tratar de hacer que las cosas sucedan por medio de tu propio esfuerzo y sabiduría.  Deja de intentar y empieza a confiar en el Señor.  Déjalo a Él obrar en y a través de ti para superar tus problemas, hacer realidad tus sueños y cumplir Sus planes y propósitos para tu vida.  Cuando Dios lo hace con Su incomparable sabiduría, poder y tiempo, eso solo puede ser perfecto!

Bendiciones,
Joseph Prince


jueves, 16 de enero de 2014

Ora Con La Mentalidad De Nuevo Pacto



Medita En

En verdad os digo que cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.
Marcos 11:23


¿Sabías que cuando se trataba de bendición (lluvia para Israel), Elías oró fuertemente agachándose en tierra y poniendo su rostro entre las rodillas (1ª Reyes 18:41-45)?  Pero cuando se trataba de una maldición (sequía para Israel), él simplemente la declaró con confianza (1ª Reyes 17:1).  ¿Por qué?  Fue porque Elías tuvo más fe en el juicio de Dios que en Su bondad!  Él era un profeta del antiguo pacto con una mentalidad de antiguo pacto, cuando se trataba de oración!

Mi amigo, los profetas del antiguo pacto traen a memoria tus pecados y traen sobre ti juicio y castigo de Dios.  Ellos tienen mentalidad de juicio.  Los profetas del nuevo pacto, por el contrario, traen a memoria tu perdón y justificación en Cristo, y te señalan hacia la obra terminada de Cristo.

Así que cuando se trata de oración, ¿tienes una mentalidad de antiguo pacto que dice: “Dios es pronto para maldecir, pero lento para bendecir,” o tienes una mentalidad de nuevo pacto que dice: “Debido a Jesús, Dios no me maldice, sino que es pronto para bendecirme”?  Te animo a ponerte la mentalidad de nuevo pacto.  Sabe que debido a la obra terminada de Jesús en la cruz, si necesitas una bendición este día, tú no tienes que orar fuerte y largamente, como si Dios estuviera renuente a bendecirte.  No, todo lo que tienes que hacer es declarar la bendición, valientemente y con fe,  y esta sucederá!

Bendiciones,
Joseph Prince


1ª Reyes 18:41-45 “41 Y Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque se oye el estruendo de mucha lluvia. 42 Acab subió a comer y a beber, pero Elías subió a la cumbre del Carmelo; y allí se agachó en tierra y puso su rostro entre las rodillas. 43 Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, miró y dijo: No hay nada. Y Elías dijo siete veces: Vuelve a mirar. 44 Y sucedió que a la séptima vez, él dijo: He aquí, una nube tan pequeña como la mano de un hombre sube del mar. Y dijo: Sube, y di a Acab: “Prepara tu carro y desciende, para que la fuerte lluvia no te detenga.” 45 Y sucedió que al poco tiempo, el cielo se oscureció con nubes y viento, y hubo gran lluvia. Y Acab montó en su carro y fue a Jezreel.”

1ª Reyes 17:1  “Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el Señor, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi boca.”


miércoles, 15 de enero de 2014

Lo Que Es Una Oración Eficaz Para Dios



Medita En

…La oración eficaz (sincera, ferviente) del hombre justo, puede lograr mucho [es dinámica en su alcance].
Santiago 5:16, Traducción Ver. AMP


La Biblia nos dice que cuando Elías oró fervientemente para que no lloviera, no llovió en la tierra durante tres años y seis meses (Santiago 5:17).

Puede que estés pensando, ¡Esa debe haber sido una gran oración!  Me gustaría aprender a orar de esa forma.  Así que, ¿cómo fue que Elías oró “fervientemente”?  Vas a sorprenderte al saber que su oración no fue una oración larga, intensa, que inducía al sudor.  Sin caer de rodillas para suplicar a Dios por horas o días.  La oración ferviente de Elías fue solamente una sencilla declaración de fe: “Vive el Señor, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi boca.” (1ª Reyes 17:1).  Él simplemente declaró en fe que no habría lluvia.

Mi amigo, ¿puedes ver que tu idea de una oración ferviente es muy diferente a la de Dios?  Esta día, tú no necesitas suplicar a Dios por tu milagro, porque Él está más que deseoso de satisfacer tus necesidades.  Todo lo que tú necesitas hacer es confiar en Su gracia y hablarle a tu montaña en fe.  Eso es orar fervientemente a Dios.  Esa es una oración eficaz que producirá resultados dinámicos y maravillosos!

Bendiciones,
Joseph Prince


Santiago 5:17  “Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.”

1ª Reyes 17:1  “Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el Señor, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi boca.”