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miércoles, 12 de febrero de 2020

Jesús Quiere, ¡Sé Sano!

Inspiración de Gracia
Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó diciendo: “Quiero; sé limpio.”…  (Mateo 8:3)
¿Sabes que la voluntad de Dios para ti es que seas sanado?  De hecho, Jesús siempre sanó a los enfermos que vinieron a Él.  El ciego, cojo, mutilado, mudo, sordo y endemoniado —¡Él los sanó a todos! (Ver Mateo 8:16)
La Biblia dice que el que ha visto a Jesús ha visto al Padre. (Ver Juan 14:9)  ¿Quieres ver cómo es Dios?  ¡Mira a Jesús!  Él nunca le dio enfermedad a nadie.  Nunca encontrarás a Jesús viendo a una persona, un espécimen humano en buen estado y diciendo: “Ven acá.  Tú estás muy saludable.  ¡Recibe un poco de lepra!”  De hecho, cuando un leproso vino a Él para ser sanado, Jesús, lleno de compasión, le dijo al leproso: “Quiero, sé limpio.”
Desafortunadamente, hay algunos cristianos que dicen: “Es la voluntad de Dios que yo esté enfermo.  Dios tiene un propósito, un propósito misterioso para mi situación.  ¡Todo es parte de Su plan divino y todos vamos a saber en el dulce ir y venir, el por qué de esta situación!”  Pero estas mismas personas acuden a sus médicos para mejorar.  Toman sus medicamentos y descansan.  ¿Por qué hacen eso si realmente creen que Dios los quiere enfermos?  No tiene sentido, ¿verdad?
Vamos, lo que tiene mucho sentido es esto: Dios te quiere bien.  Él te quiere completo.  ¡Su voluntad es que tú seas sanado!  De hecho, Él lo desea tanto que Él tomó todas tus enfermedades y dolores sobre Su propio cuerpo, para que tú no tengas que sufrirlos hoy!  ¡Él se permitió a Sí Mismo ser golpeado y azotado, de modo que por Sus azotes —por Sus llagas— ¡tú has sido sanado! (Ver Isaías 53:5)  Y si Él ya sufrió la enfermedad en tu nombre, ¿por qué deberías tú sufrirla hoy?
Así que, amigo mío, si tú estás enfermo, debes saber que Dios no te dio la enfermedad.  Lee cada milagro de sanidad que Jesús hizo en los Evangelios y mira cómo Jesús es el Señor que te sana. (Ver Éxodo 15:26)  ¡Escucha Sus amorosas palabras: “Quiero, sé limpio,” y ten la seguridad de que estas son tanto para ti hoy, como lo fueron para el leproso!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 16 de abril de 2018

¡Jesús Quiere; Se Sano!


“Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio…”
Mateo 8:3
¿Sabías que es la voluntad de Dios para ti que seas sano?  De hecho, Jesús siempre sanó a los enfermos que se acercaron a Él.  El ciego, el cojo, el manco, el mudo, el sordo y el poseído por demonios —¡Él los sanó a todos!  (Mateo 8:16)
La Biblia nos dice que aquel que ha visto a Jesús, ha visto al Padre. (Juan 14:9)  ¿Quieres ver cómo es Dios?  ¡Mira a Jesús!  Él nunca le dio enfermedad a nadie.  Nunca vamos a encontrar que Jesús viendo a una persona en buena condición, le dijera: “Ven acá.  Estás muy saludable.  Recibe un poco de lepra.”  De hecho, cuando un leproso vino a Él por sanidad, Jesús, lleno de compasión le dijo: “¡Quiero; sé limpio!”
Desafortunadamente, hay algunos cristianos que dicen: “Es la voluntad de Dios para mí que esté enfermo.  Dios tiene algún propósito, un propósito misterioso para mi situación.  Todo es parte de Su plan divino y poco a poco sabremos el por qué.”  Pero estas mismas personas van al doctor para mejorar.  Toman sus medicamentos y descansan.  ¿Por qué hacen eso si ellos realmente creen que Dios los quiere enfermos?  ¿No tiene sentido, verdad?
Vamos, lo que si tiene sentido, perfectamente, es esto: Dios te quiere saludable.  Él te quiere completo, íntegro.  ¡Su voluntad para ti es que seas sano!  De hecho, ¡Él lo desea tanto, que llevó todas tus enfermedades y tus dolores sobre Su propio cuerpo, para que tú no tengas que llevarlos hoy!  Él permitió que se le golpeara y se le azotara, ¡para que por Sus llagas —por Sus heridas— tú seas sano!  (Isaías 53:5)  Y ya que Él ha llevado la enfermedad en tu nombre, ¿por qué deberías llevarla tú hoy?
Así que, mi amigo, si estás enfermo, debes saber que Dios no te dio la enfermedad.  Lee cada milagro de sanidad que Jesús hizo en los Evangelios, y mira cómo Jesús es el Señor tu sanador. (Éxodo 15:26)  Escucha Sus palabras llenas de gracia: “¡Quiero; se sano!”, y descubre que son para ti hoy, tanto como fueron para el leproso. 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 9 de marzo de 2016

¡Jesús Quiere; Se Sano!

“Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio…”
Mateo 8:3

¿Sabías que es la voluntad de Dios para ti que seas sano?  De hecho, Jesús siempre sanó a los enfermos que se acercaron a Él.  El ciego, el cojo, el manco, el mudo, el sordo y el poseído por demonios —¡Él los sanó a todos!  (Mateo 8:16).
La Biblia nos dice que aquel que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9).  ¿Quieres ver cómo es Dios?  ¡Mira a Jesús!  Él nunca le dio enfermedad a nadie.  Nunca vamos a encontrar que Jesús viendo a una persona en buena condición, le dijera: “Ven acá.  Estás muy saludable.  Recibe un poco de lepra.”  De hecho, cuando un leproso vino a Él por sanidad, Jesús, lleno de compasión le dijo: “¡Quiero; sé limpio!”
Desafortunadamente, hay algunos cristianos que dicen: “Es la voluntad de Dios para mí que esté enfermo.  Dios tiene algún propósito, un propósito misterioso para mi situación.  Todo es parte de Su plan divino y poco a poco sabremos el por qué.”  Pero estas mismas personas van al doctor para mejorar.  Toman sus medicamentos y descansan.  ¿Por qué hacen eso si ellos realmente creen que Dios los quiere enfermos?  ¿No tiene sentido, verdad?
Vamos, lo que si tiene sentido, perfectamente, es esto: Dios te quiere saludable.  Él te quiere completo, íntegro.  ¡Su voluntad para ti es que seas sano!  De hecho, ¡Él lo desea tanto, que llevó todas tus enfermedades y tus dolores sobre Su propio cuerpo, para que tú no tengas que llevarlos hoy!  Él permitió que se le golpeara y se le azotara, ¡para que por Sus llagas —por Sus heridas— tú seas sano!  (Isaías 53:5).  Ya que Él ha llevado la enfermedad en tu nombre, ¿por qué deberías llevarla tú hoy?
Así que, mi amigo, si estás enfermo, debes saber que Dios no te dio la enfermedad.  Lee cada milagro de sanidad que Jesús hizo en los Evangelios, y mira cómo Jesús es el Señor tu sanador (Éxodo 15:26).  Escucha Sus palabras llenas de gracia: “¡Quiero; se sano!”, y conoce que son para ti hoy, tanto como fueron para el leproso. 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Jesús llevó todas tus enfermedades y tus dolores sobre Su propio cuerpo, para que tú no tengas que llevarlos hoy!